Disclaimers:Naruto y Sasuke no son míos(evidentemente),todas las referencias a la obra y los personajes pertenecen a la editorial Shueisha y a Masashi Kishimoto

Bueno,capítulo hubo lemon,pero puede que algún día intente el lemon,estilo epílogo o tal,pero a ver...No tiene nada que ver con cuántas reviews tenga ni nada,simplemente depende de si me veo o no que os guste,ya me contaréis que tal :)

Mención especial a las señoritas rushofhapiness,Ito Miura y dos primeras ya lo habéis leido,al menos el primer capi,y me han molao mucho las reviews, hermosa,si te pasas por aquí,ya me contarás :D este fic va sobre todo por vosotras,que me presta mogollón que lo leáis.

Gracias también a Kari Hiwatari


Capítulo 2

En la oscuridad

Llegaron al lugar cerca del río en el que ,parecía que hubieran pasado décadas, Sakura y ambos se habían enfrentado a Kakashi para obtener los dos cascabeles. Sólo se escuchaba el rumor del río y el movimiento de las ramas de los árboles y de las hojas mecidas por el viento. Una luna llena se recortaba en el cielo, haciendo que la visibilidad no fuera un problema.

Cada uno se posicionó en una parte del claro, alejados una decena de metros.

-¿Preparado, dobe?

Naruto le miró con un mal disimulado gesto de enfado. Perfecto, parecía que las viejas costumbres no habían perdido del todo su efecto con el paso del tiempo, notó el Uchiha con satisfacción.

Flexionando las piernas y adoptando una pose de ataque, ambos se miraron durante unos momentos para poco después saltar al unísono y encontrarse en el aire.

Estaba perdiendo.

Era innegable. Era más probable que Gaara durmiera una noche seguida que Sasuke consiguiera golpear a Naruto. Si, sus patadas y puñetazos entrechocaban entre sí en la mayoría de las ocasiones, pero era incapaz de sortear la defensa de Naruto, y éste era el único que había conseguido impactar limpia y certeramente. El Uchiha simplemente le rozaba, pero ningún ataque lograba alcanzar a su objetivo. Atribuía su propia incompetencia a su estado anímico. Además de enfrentarse al causante de sus más inquietantes y perturbadores desvelos.

La pelea continuaba. Giro, golpe en las costillas, patada esquivada ... un puñetazo bastante contundente, que no supo predecir a tiempo, le dejó sin respiración el tiempo suficiente para que el rubio le propinara una patada giratoria en el costado que le impulsó varios metros e hizo que diera con sus huesos en el duro y frío suelo. Quedó tendido durante unos instantes, con el rostro arañando la tierra, hasta que logró incorporarse ayudado por manos y rodillas.

-Oh¿Te he hecho daño?-sintió más que vio la sonrisa sardónica en los labios de Naruto- parece que el maravilloso Uchiha se ha convertido en un debilucho... ¿O será que simplemente soy más fuerte que él?¿Que piensas, Sasuke-kun?

Se le nubló la vista. Sólo veía rojo. Por su mente sólo pasaba derrotar a su contrincante y hacerle comer sus palabras. Normalmente, se habría limitado a levantarse y mirarle con su actitud arrogante habitual, puede que incluso le hubiera replicado en tono mordaz algo que habría hecho que se cambiaran las tornas y no fuera a él al que le hirviera la sangre. Pero en ese momento estaba agotado, confundido, enfurecido, ysu acción inmediata fue concentrar todo su chakra en su mano, tal como le había enseñado Kakashi. El Chidori se alzó en ella. Se incorporó y con una velocidad pareja a la del chillido de los mil pájaros, se lanzó contra Naruto.

Éste había observado sus movimientos esperando la airada respuesta o la total indiferencia que se imaginaba obtendría de su amigo. La verdad es que estaba sorprendido por el giro que estaba tomando la pelea; Sasuke estaba excesivamente distraído, su defensa tenía agujeros por todas partes y parecía que sus golpes no contenían su fuerza acostumbrada. Suponía que se debía a la falta de sueño y a lo que quisiera que rondara su cabeza. Se había percatado de su extraño comportamiento hacía semanas, pero teniendo en cuenta que Sasuke nunca se había comportado con normalidad en toda su vida, no sabía exactamente a que achacar su insólito comportamiento. Había pretendido alterar a su estoico amigo, y quizás sonsacarle algunas respuestas, pero ahora tenía la impresión de que quizás no hubiera sido la mejor de sus ideas...

En milésimas de segundo el moreno pasó de estar arrodillado en tierra a cargar contra él; Naruto había llegado a vislumbrar un resplandor azulado, y ahora que le veía acercarse abrió los ojos estupefacto...Afortunadamente sus reflejos no tenían nada que envidiar a los del ninja frente a él, y se agachó justo en el momento en el que el Chidori atravesaba el lugar en el que su hombro habría sido perforado limpiamente de no haberse movido. En su lugar, el empuje de Sasuke le hizo arremeter contra un árbol que estaba a sus espaldas, cuyo tronco se vio fulminado en un instante y, con un gran estruendo, hizo que el enorme ciprés se precipitara contra el suelo del bosque; la onda de la explosión hizo que varios árboles a su alrededor levantaran sus raíces del suelo y que la hierba circundante apareciera totalmente chamuscada.

Un profundo silencio siguió al impacto producido por el árbol caído. Naruto se había sentado y miraba a Sasuke con asombro.

Por su parte, Sasuke se quedó inmóvil mirando el tocón del árbol, lo único que había sobrevivido a la destrucción producida por su ataque. No podía creerse lo que había hecho...

-Vaya...- se giró, lentamente, hacia el otro ninja – es todavía más potente que la última vez que me lo mostraste, has debido mejorar en éstos últimos meses...-mientras hablaba se había levantado, y se limpiaba el pantalón de los restos de tierra – bueno, creo que has ganado tú...aunque la verdad-le miró con cierto enojo, aunque teñido de un tanto cómico reproche – no hacía falta que me atacaras tan en serio...deberías trabajar tus ataques de rabia, Don tengo un palo metido por el culo que me molesta demasiado al andar.

Se acercó y le dio una palmada en la espalda – Creo que por hoy es suficiente, teme,vámonos a casa, puede que por fin podamos dormir – se rió como si hubiera hecho la mejor broma del mundo. Echó a andar mientras cruzaba los brazos detrás de la cabeza, en el despreocupado ademán que se había convertido en una seña personal para él a lo largo de los años.

- Naruto...

El interpelado se giró y dos inocentes orbes azules le miraron.

-Cómo... cómo puedes...

Se hizo el silencio. Naruto esperaba pacientemente que su compañero hablara, parecía algo expectante, aunque ligeramente desconcertado.

-Casi te destrozo el hombro... ¿Cómo puedes tomarte algo así tan a la ligera?

Pestañeo. Doble pestañeo. Movimiento ondulante de la mano, como restándole importancia a todo aquel asunto.

-Nah, simplemente te dejaste llevar. A mi me pasa muchas veces...imaginaba que te cabrearías, pero no creía que tanto...en cierta manera fue culpa mia, ya sabes que me cuesta mantener la boca cerrada. No cómo a otros...– dijo con sorna.

Sasuke estaba trastocado. Una vez más no entendía nada, y le entraron unas incontenibles ganas de pegarle un puñetazo para hacerle entrar en razón. No le había alcanzado con el Chidori por unos centímetros y el maldito estúpido... inconsciente...no sólo no montaba en cólera y le miraba con desprecio y rabia, sino que encima creía que la maldita culpa había sido suya...

-¡Maldito imbécil! – rugió - Podría haberte herido gravemente, podría haberte matado, no te das cuenta?

Los brazos que seguían cruzados detrás de la dorada cabellera descendieron lentamente y se situaron a los costados. Parecía que el exabrupto por fin hacía que todo aquello entrara en la mente, desde el punto de vista de Sasuke, poco o nada instruida del rubio ninja.

-Es igual que...igual que cuando...– el moreno tragó saliva intentando deshacer el nudo que se le había formado en la garganta - ¿Por qué, Naruto?¿Por qué me seguiste?¿Por qué continúas siguiéndome?¿Por qué demonios no me dejaste marchar y te olvidaste de mi ? –su voz había adquirido un mayor volumen según hablaba, y, teñida de emoción, sobre todo rabia y desconcierto, se alzó poderosa en el claro del bosque.

Sus preguntas no recibieron respuesta. Naruto le observaba, atento. No parecía dispuesto a darle una respuesta; aunque Sasuke no lo supiera, el otro ninja estaba más que interesado en todo lo que el Uchiha tuviera que decir, y prefirió mantenerse en silencio, sabiendo que el que éste perdiera la compostura era algo que no sucedía muy a menudo, y que bien pudiera ser que de todo aquello resultara algo provechoso para su siempre impasible rival.

-¿Por qué?

Naruto se limitó a mirarlo.

Sasuke respiraba agitadamente. Toda su confusión acumulada, su frustración, no hacían más que aumentar. Y allí estaba el objeto de sus quebraderos de cabeza. Observándole fijamente, sólo eso. Parecía que la camiseta del traje de ANBU se pegaba más a su cuerpo, y la confusión de Sasuke aumentó al descubrirse con la mirada fija en los músculos que se intuían y que ya había tenido ocasión de admirar otras veces, al percatarse del poder y la fuerza latente en el hombre que tenía delante, poder para luchar, poder para turbarle y confundir su corazón cómo nadie había hecho nunca antes.

Con un grito airado, se abalanzó sobre él, un movimiento rápido pero tosco para un Uchiha. Naruto no se esperaba algo así e interceptó el puño dirigido a su mentón alzando un brazo, mientras con el otro intentaba agarrar a Sasuke para lanzarlo o al menos retenerlo. El Uchiha giró todo su cuerpo hacia la derecha y dirigió un codazo al costado del contenedor del Kyubi, pero éste se había percatado del movimiento y había retrocedido de un salto, sin perderle de vista y observándole con la misma seriedad.

No podía detenerse, esa mirada le irritaba de una manera incomprensible, todo en él hacía que se alterara. Era la única persona capaz de enfurecerle de ese modo, sentía como todo su ser se removía. Empujándose con las dos piernas saltó cómo si de un leopardo furioso se tratara y embistió a Naruto con toda su fuerza. Escuchó su gruñido de sorpresa y ambos rodaron por el suelo. Hacía tiempo que había dejado de ser una pelea entre ninjas; no había gracilidad en sus movimientos, sólo los torpes golpes de dos hombres enfrentándose llevados por el delirio.

Rodaron por el suelo, un amasijo de manos y piernas, los golpes se sucedían sin cesar, algunos conseguían dar en el blanco ,otros rozaban su objetivo y muchos se perdían en el aire. Las piedras se clavaban en brazos y piernas mientras creaban un sendero de destrucción a su paso; pero ninguno de los dos se percataba de tan nimios detalles, ambos se encontraban totalmente perdidos en la presencia del el otro.

Finalmente Sasuke consiguió inmovilizarlo a duras penas. Se situó a horcajadas encima de su cintura y agarró firmemente cada una de sus muñecas hasta situarlas en la tierra a ambos lados de su cabeza. No sabía cuando, pero su Sharingan se había activado por sí sólo, haciendo que cada detalle se acentuará aún más. Naruto respiraba agitadamente e intentaba futilmente incorporarse, hasta que comprendió que por el momento esa tarea resultaba inalcanzable, al menos hasta que el pálido ninja que tenía encima lo creyera oportuno. Tendió la cabeza en el suelo y se le quedó mirando, su rostro inescrutable aunque enrojecido por el esfuerzo. Algunos mechones rebeldes se le pegaban a la frente y le brillaban los ojos, aunque Sasuke no alcanzó a reconocer la peculiar emoción que palpitaba en ellos; simplemente le observaban, impertérritos, desafiantes, esperando su próximo movimiento.

Así se quedaron varios segundos, Naruto estático y sin moverse, Sasuke reteniéndole y observándole, todo su cuerpo en tensión (¿no debería ser al revés?, se le pasó rápidamente por la mente), jadeando por el esfuerzo y clavando su mirada sin fondo en el rostro que tenía delante. Sus pechos ascendían y descendían en un intento de recuperar el aliento. El sharingan seguía activo, y percibía todo a su alrededor con más fuerza :el viento que soplaba y hacía que el cabello rubio se agitara de manera perceptible, las gotas de sudor que perlaban su frente ,el recorrido de un hilo de sangre que manaba de un pequeño corte en la sien izquierda...el azul de sus ojos, los carnoso labios entreabiertos...sentía la calidez que emitía a través de las manos que agarraban sus muñecas...y allí estaba ,él, el legendario Sasuke Uchiha, cómo hipnotizado, mirando fijamente a su mejor amigo y rival incapaz de apartar la vista, cautivado por la visión que sus privilegiados ojos se empeñaban en grabar en su mente.

La expresión de Naruto tornó en una de ligero desconcierto y confusión, aunque seguía mirándole, demasiado callado e impasible. Probablemente esperaba que la pelea continuara, hasta que uno de los dos, y no él precisamente, recobrara el sentido común y se detuviera, o hasta que uno de los dos, y esperaba que tampoco fuera él, perdiera el conocimiento, lo cual le calmaría y terminaría con esa lucha, que ya nada tenía de pelea de entrenamiento.

El moreno continuaba con su escrutinio. Le gustaba esa posición. Le gustaba la sensación de poder sobre Naruto. Le gustaba que no se resistiera. Le gustaba...oh dios...estaba harto...

Se inclinó, eliminó los escasos centímetros que separaban sus rostros, y le besó. Fue por puro instinto ,ningún pensamiento había pasado por su mente ,simplemente siguió su intuición, como tantas otras veces, y conectó sus labios con los del rubio. Algo que, se daba cuenta ahora, llevaba queriendo hacer desde hacía mucho tiempo .No fue un beso tierno, fue duro, forzado, y apartó sus manos, que hasta entonces inmovilizaban a Naruto, y las usó para sujetarle nuevamente, pero ésta vez aprisionando la cabeza que yacía en el suelo, mientras continuaba el demandante beso con un ansia que rallaba el frenesí.

Allá va el fino hilo que me ataba a la cordura. O a la heterosexualidad , pensó con una dosis de sarcasmo inusitada en él.

No sabía cómo reaccionaría Naruto, pero por el momento, necesitaba esto. Y se dispuso a sacar cuánto pudiera del momento, hasta que recibiera un puñetazo en la cara o se viera apartado a un lado. Aunque tenía la sensación de que podía no ocurrir ninguna de las dos cosas. Sabía que su instinto solía acertar, y a cierto nivel se daba cuenta de que el vínculo que les unía había cambiado, su naturaleza se había tornado en algo distinto y se había vuelto aún más fuerte de lo que antes había sido...

Así que no se sorprendió demasiado cuando sintió que dos manos, en lugar de golpearle con fuerza, rodeaban sus mejillas y le atraían aún más hacia unos labios que se abrieron súbitamente. Y mientras Naruto se incorporaba y ladeaba la cabeza para tener mejor acceso, sintió que una húmeda lengua se abría paso entre ellos. Era bastante tosco, pero en la lucha por el dominio, parecía que el rubio tenía ciertas ventajas. Se escuchó a si mismo gimiendo cuando el talentoso músculo recorrió sus labios y sintió unos leves mordiscos en el inferior.

En ese momento de "debilidad", Naruto se incorporó totalmente y, mientras una de sus manos se sumergía en sus cabellos con más fuerza de la estrictamente necesaria, la otra, en contraste con el feroz movimiento, trazó una línea ascendente por su espalda mientras le empujaba firmemente hacia atrás. El inesperado movimiento hizo que ahora el Uchiha fuera el que estaba tumbado boca arriba, revirtiendo así sus posiciones, mientras Naruto dominaba totalmente el beso y se amoldaba completamente a su cuerpo, manteniéndole inmóvil y aumentando la temperatura de ambos con el roce de sus torsos y otras partes de su fisonomía más controvertidas.

Sus manos se enredaron en el sedoso cabello rubio, disfrutando de su tacto, masajeando lenta y posesivamente el cuello sobre el que se derramaba. Elevó su cuerpo, ansiando tener más contacto con el cuerpo que le mantenía firmemente anclado al suelo .Sus caderas se encontraron y mientras él se quedaba sin respiración, Naruto emitió un gruñido gutural y se apartó, mirando fijamente a Sasuke con unos ojos que al fin habían recobrado su expresividad .De hecho la habían superado con creces, sus pupilas se habían dilatado y el deseo había oscurecido el azul natural hasta convertirlo/transformarlo en índigo.

Sasuke le devolvió la mirada. No sabía cómo aparecería ante Naruto, pero el rostro que se alzaba ante él era arrebatador. La viva imagen de la pasión, las mejillas levemente sonrojadas, los insondables ojos azules teñidos por el anhelo, los perfectos labios entreabiertos...labios que en se momento dibujaban una sonrisa levemente socarrona.

-¿Era realmente necesario que intentaras partirme la cara para acabar así?

Ante eso poco tenía que decir, así que se limitó a dedicarle la patentada mirada asesina que los Uchiha habían perfeccionado durante generaciones, aunque probablemente perdería fuerza al estar tendido de espaldas y tremendamente agitado tras haber recibido, en su no demasiado humilde opinión, el mejor beso de su vida.

La sonrisa se ensanchó.

-Nah, tampoco importa...pero podríamos haber acabado todas nuestras peleas así, me gustaría aún más entrenar contigo.

El mismo sentimiento que había iniciado la pelea atenazó el corazón de Sasuke, y éste apartó la mirada con rostro serio. Recordó lo que había originado todo... esto; el recuerdo de la pelea en la que casi le mata. En la que le atravesó el pecho con sus manos. Lo que podría haber vuelto a ocurrir esa noche.

Escuchó suspirar a Naruto y sintió cómo una mano le rozaba tiernamente la mejilla, pero no fue hasta que escuchó su nombre susurrado con suavidad que dirigió su mirada una vez más a aquel insondable océano que formaban los iris de su compañero, para verse totalmente sumergido en ellos como si realmente se tratara de un mar tangible.

-Escucha, tú no tuviste la culpa de aquello – ambos sabían a que se refería - ,estabas bajo la influencia del sello de Orochimaru – la rabia asomó al rostro de Naruto y lo endureció – y ahora ya no existe.

-No es cierto.

Recobró la atención de Naruto , que le miró con cierta curiosidad.

-Lo hice porque quise. Porque ansiaba el poder, fui hacia él voluntariamente, y lo volvería a hacer si retrocediera en el tiempo.

-Lo sé – fue la simple respuesta del rubio, cómo si estuviera afirmando que el fuego quemaba y el agua mojaba.

Sasuke le miró sorprendido. Era enervante la capacidad del otro ninja para perdonar y olvidar. No comprendía...

-¡Maldita sea, Naruto, te atravesé el pecho con mis manos desnudas¡Te habría matado! –gritó furioso y perdiendo parte de su serenidad y frío exterior.

-Pero no lo hiciste. Esa es la realidad. No me mataste, ni entonces ni cuando te encontré casi tres años después... siempre supe que no descansarías hasta cumplir tu venganza, y deseaba ayudarte, pero sabía que tu no pensabas así. Confiaba en ti entonces, y confío en ti ahora ... – le dedicó una sonrisa que Sasuke reconoció inmediatamente. Era la misma que había visto en sus sueños, comprensiva y radiante, hermosa cómo no había podido serlo al verlo inerte justo antes de morir en su pesadilla...tan llena de adoración y... amor...que el corazón dejó de latir en su pecho durante unos instantes y su interior, tan perfectamente equilibrado y ordenado hasta hacía poco tiempo, se desmoronó tan fácilmente como un castillo de naipes.

Cerró los ojos con fuerza e inhaló profundamente. No se merecía ser perdonado, no se merecía esas palabras ,no se merecía a Naruto, ni su amistad ... ni su amor ...

-No puedo...

No fue capaz de terminar la frase. Unos resueltos labios le silenciaron (quién hubiera dicho que hablar sin parar sólo fuera una de las muchas habilidades de aquella activa boca), incitándole a responder y besarla profunda y carnalmente, destilando una pasión sin límites. Descendieron tras unos breves segundos de lucha por su mejilla, apenas rozándola, para descender por su mentón y su cuello lentamente. Sintió más que escuchó la profunda inhalación de Naruto, seguida de un gruñido complacido, único aviso antes de que sintiera como unos dientes se clavaban, implacables, en el pulso de su garganta, el cual se aceleró aún más mientras algo parecido a una descarga eléctrica le recorrió el cuerpo al sentir una rugosa lengua lamer lentamente la zona agraviada. Y la experimentada boca descendió aún más hasta clavarse ferozmente en su yugular, casi rompiendo la piel .Se arqueó como impulsado por una fuerza invisible y emitió un grito ahogado fruto de la intensidad de las fuertes y contradictorias sensaciones, dolor seguido de placer.

Las manos de Naruto recorrían su costado y su abdomen a partes iguales, acariciando los músculos en tensión que allí se encontraban, masajeando, recorriendo los contornos de su cuerpo a veces suavemente, a veces casi arañando, con los mismos patrones de movimiento y enviando señales contrarias a todos los nervios de su cuerpo que hacían que Sasuke enloqueciera por momentos.

Siempre se había considerado fuerte y totalmente en control de sus emociones, sobre todo durante el periodo en que permaneció lejos de Konoha. Aún con su objetivo cumplido sus defensas continuaron erguidas, y la aparente vuelta a la normalidad (toda la que le permitía su complicada existencia), había conseguido mantenerse sosegado y reservado, ajeno a sentimientos inútiles. Pero parecía que con la realización final de que sentía algo más que afecto por su compañero y el posterior beso, su corazón estaba indefenso ante el flujo de profundas sensaciones que se encontró experimentando.

También con la respiración entrecortada, el rostro de Naruto se alzó después de la dulce tortura a la que le había sometido y mientras sus manos seguían trazando perezosos círculos por debajo de su camiseta, se acercó hasta que sus alientos se entremezclaron. Las pupilas que le contemplaban con un centelleo depredador eran rasgadas, el azul teñido en sus contornos por un resplandor rojizo, las marcas de sus mejillas más pronunciadas y los colmillos sobresaliendo levemente en la salvaje sonrisa que enmarcaba su rostro. Le estaba estudiando, silencioso, con una quietud que para Sasuke parecía preceder la tormenta, pero que por el momento le permitía intentar recobrar la razón e intentar emprender alguna acción además la de actor pasivo, aunque receptor, en aquella obra.

-Eres perfecto...- oyó murmurar con voz ronca, mucho más áspera que la habitual.

Si sus mejillas ya estaban arreboladas, ahora deberían estar a punto de arder. La sonrisa de Naruto creció y adquirió una connotación peligrosa aunque irresistible.

Realmente debería plantearse tener algo que decir en todo aquello. Hacer más que decir, un Uchiha no se sometería tan fácilmente a nadie. O eso le gustaba pensar...quizás si consiguiera apartar la mirada unos instantes podría recomponerse e intentar, cuando menos, conseguir un atisbo de control sobre la situación.

-Si disfrutaste con esto, lo siguiente te va a encantar...

No, definitivamente parecía que su cerebro se iba a tomar unas vacaciones indefinidas. Al menos debería ser capaz de controlar sus cuerdas vocales para no emitir los vergonzosos sonidos que había creído escuchar. Si es que eran realmente suyos...

A quién quieres engañar...

Una mano traviesa recorrió su costado, acariciando después sus abdominales. Sin que Naruto desviara la mirada de su presa, pues así se sentía Sasuke en aquel momento, sus dedos rozaron la cintura de su pantalón, casi sin tocarlo, para después descender y posarse demasiado levemente en la constreñida tela .Se quedó sin respiración y sus ojos se agrandaron al tiempo que su cabeza se hundía en la tierra y su espalda se arqueaba. Sintió como una ávida mano rasgaba su camiseta con excesiva facilidad y exponían su febril cuerpo al viento helado, mientras la presión aumentaba...

-Ejem...

Los ojos de Sasuke se abrieron alarmados y se dirigieron a un lugar situado a su derecha. ¿Cómo no le había sentido antes? Bueno, mejor olvidar esa pregunta, resultaba obvio el por qué sus sentidos no estaban precisamente enfocados en detectar presencias no deseadas ...

Naruto masculló algo no muy agradable contra su cuello, aunque no parecía tener intención de soltarle. Ambas manos se dirigieron, posesivas, a sus caderas, y se mantuvieron allí. Sasuke mantenía su mirada fija en el único ojo visible bajo la capucha de Kakashi, encolerizado por haber sido interrumpidos precisamente en ese momento. Se sentía cómo si le hubieran tirado un cubo de agua helada encima, aunque aún seguía teniendo cierto "problemilla" entre manos...

-Me envía Tsunade. Se requiere a los dos ANBU Sasuke Uchiha y Naruto Uzumaki para una misión de Rango A en el País del Remolino. Debéis presentaros en las puertas de la aldea en una hora, dónde se os informará de los detalles de dicha misión.

Estaba seguro de que el maldito bastardo estaba sonriendo bajo la máscara cómo nunca en su vida. Intentó recobrar el aliento aún tendido en el suelo, y, a regañadientes, intentó incorporarse. Naruto captó el movimiento y el moreno tuvo la impresión de que no tenía la menor intención de levantarse. Sin embargo, por fin, apoyándose en las manos se irguió y, manteniendo una mirada abrasadora que prometía acabar lo que había empezado, se levantó totalmente y miró con cara de muy pocos amigos a su antiguo Sensei, el cual sostenía su sempiterno libro, aunque era bastante difícil que pudiera leerlo con la oscuridad de la noche.

Sasuke se levantó también a duras penas y se desembarazó de los restos de su camiseta, que ahora le cubría únicamente parte de la espalda y los hombros. Estaba completamente rota. Se dirigió a Naruto ligeramente asombrado y éste le sonrió con superioridad. Frunció el ceño...Oh, aquello le iba a costar caro...poco a poco el riego fluía de nuevo a su cabeza y no a otras partes más placenteras aunque menos útiles en aquellos momentos, y una venganza iba tomando forma en su mente.

El desafió brilló en los ojos de ambos. El poseedor del Sharingan estaba recobrando el sentido y no iba a permitir que le volvieran a sorprender...aquello no había acabado ni mucho menos, estaba claro que dos podían jugar a ese juego, y una de las características de Sasuke era que aprendía muy deprisa. Eso sí, había descubierto que tenía unos cuantos puntos débiles que había que intentar defender. Intentar, mientras pudiera. O mientras quisiera. Sonrió perversamente, iba a disfrutar con todo aquello, oh si...

Naruto le miraba; no parecía nada preocupado por lo que pudiera pasar después, más bien le miraba de forma pícara y con un gesto sonriente.

-Ejem...- más que un carraspeo sonó extrañamente como una carcajada contenida –ya veo que tenéis...cosas más importantes que hacer. Pero me gustaría saber cuál es vuestra respuesta...

Ambos ninjas se giraron,interrumpidos una vez más.

-Dile a Tsunade que estaremos allí - respondió Naruto.

-De acuerdo, así lo haré – Se giró y levantó la mano derecha en señal de despedida,y sin mirar atrás continuó -Os quedan dos horas de sueño...os recomiendo que os vayáis a casa e intentéis, ejem, dormir. Después de un par de duchas frías, claro...bueno, o sólo una...quién sabe...

Un tronco apareció después de que el supuesto Kakashi desapareciera en una nube de humo, atravesada por un kunai lanzado certeramente por Sasuke, el cuál, encolerizado, dejaba caer el brazo que había lanzado el afilado cuchillo.

Lástima, le había dado tiempo a hacer la técnica del cambiazo.

-Bueeeeeeno,teme – se giró hacia el ninja rubio – creo que voy a seguir el consejo de Kakashi,me marcho a casa a dormir ...

Ey ey eyyyyy ...

-...a menos que tengas alguna otra sugerencia ... – le hizo un guiño un tanto malicioso.

Se miraron.

Y Sasuke sonrió como hacía mucho tiempo que no sonreía.

-Ya sabes dónde vivo,usuratonkachi. El último que llegue...

Y se encaramó hacia el árbol más cercano de un salto, en dirección al complejo Uchiha, seguido por una indignada saeta negra de dorados cabellos.