NA: Hola y bienvenidos sean a mi nuevo fic de Naruto, esto es un universo alterno donde están ocurriendo otros hechos, todo ha pasado igual hasta el momento en que Sasuke se va con Orochimaru, pero por alguna razón regresa luego de un año. El resto de los misterios serán explicados por si mismos en el fic. Y espero que les guste esta idea, que según yo, es nueva, o por lo menos no he leído otra igual.

Les recomiendo sobremanera, que escuchen la canción de Matchbox 20 "How far we've come" mientras leen. Combina muy bien con el fic, y si buscan la letra que mejor.


Prologo

Preludio a un beso


-…ruto…

La voz era débil, un susurro en el viento que atravesaba las copas de los árboles en el bosque que lo rodeaba. Buscó alrededor, pero solo durante un minuto, antes de olvidarla y volver a jugar, chapoteando con los pies en la orilla del lago.

-Naruto…

Esta vez fue más clara, y miró alrededor del lugar con más cuidado. El bosque era un lugar paradisíaco, el sol entraba a trabes de las hojas y todo tenía colores vividos y alegres, en un mundo donde el aire de primavera era tibio y acariciaba su piel suavemente, libre de preocupaciones, libre de todo.

-… por favor…

La voz lo hizo ver hacía abajo, estaba sobre la parte baja de la orilla de un lago, dando una caminata. Su reflejo le contestó la mirada en la forma de un muchacho rubio de catorce años. Sonrió a sí mismo antes de hacer una mueca ligera a su reflejo. A su alrededor, los colores empezaron a perder forma, y un poco desesperado, se aferro a esa realidad.

-… despierta Naruto.


Todo estaba negro, su cuerpo le pedía a gritos un descanso por haber estado entrenando todo el día con Kakashi, Sakura y Sasuke. Eso lo hizo recordar.

Sasuke… Sasuke, que solo había estado un año fuera con Orochimaru antes de regresar a la villa con ellos. Pidiendo una disculpa que sabía no sonaba a disculpa y que aún así él y el resto aceptó gustoso.

Sonrió sin poder evitarlo y una mano calida acarició su mejilla.

-¿Ya estas despierto? –preguntó una voz salvaje en un tono extraño.

Abrió los ojos, y observó al responsable de su vigilia.

-Si –apartó la mano enojado de su rostro y se reprendió un poco por haberse inclinado inconcientemente en ella, que nunca hubiera tenido padres no significaba que deseara cariño de otra gente… él no era débil- No vuelvas a hacer eso.

Se sentó en la cama sin levantarse del todo y se sorprendió al ver la expresión dolida del castaño, la manera en que miraba al suelo y, por un segundo, le pareció ver dolor en su rostro.

-Descuida, solo será una vez –dijo como guardándose algo, se levantó de la orilla de la cama donde se había sentado y miró por la ventana- Tenemos que irnos.

Todo le pareció muy raro. La presencia de Kiba en su casa a esas horas de la madrugada, la sensación de que pasaba algo que no querían decirle, el extremo silencio de la noche… como si hiciera una pausa en sus actividades para anunciar algo… o para presenciarlo.

-¿Tsunade-baachan te mandó por mí? –preguntó inseguro- ¿Tenemos alguna misión?

El heredero de la familia Inuzuka siguió mirando la ventana, a lo lejos, y por un segundo Naruto lo observó fijamente, la manera en que fruncía el seño, y pensó que lloraría. Pero en vez de eso, cambió la expresión de su rostro y volteó decidido a verlo.

-Si, Naruto, tenemos una misión –su voz recelosa no transmitía nada- ven conmigo, ahora.

Lo tomó de la muñeca y aunque puso resistencia, el castaño simplemente le dijo que lo siguiera así como estaba. Cuando se vio libre, no le quedó más opción que acompañarlo a la puerta de su departamento con todo y pijama, donde Akamaru, con sus doscientos kilos de peso, los esperaba.

Kiba montó sobre él sin decir palabra, y le hizo una señal para que subiera con él, al frente suyo.

Iba a protestar, pero la mirada de suplica lo obligó a lo contrario. Si esta era una broma, el castaño estaría en graves aprietos.

Subió y maldijo luego su estatura, que le permitió al otro pasar los brazos sobre sus hombros sin dificultad y comenzar a dar ordenes al perro sin ningún problema. A lo lejos, tras ellos, creyó escuchar un estallido, demasiado lejano o demasiado contenido para sus instintos, pero cuando intentó girar a ver si veía algo, el otro lo contuvo.

Por un segundo, se preguntó si todo sería un sueño, un mundo imaginario donde sus sentidos morían lentamente en el tiempo, donde la luna brillara más intensamente que las luces lejanas de la ciudad, donde los pasos agigantados de Akamaru hacían un ruido sordo contra la yerba, y, mirando al lado, el paisaje de los campos de arroz de la villa, cultivándose a los rayos lunares y los frescos vientos del norte.

La brisa húmeda le trajo el sueño olvidado y, atontado por él, se perdonó acomodarse mejor entre el perro y su amo, cerrar los ojos solo un momento, casi volviendo a dormir sintiendo la respiración de Kiba en su oreja, mientras recargaba la cabeza en su hombro…

Si… seguramente… era un sueño.

-Despierta Naruto, ya llegamos.

Susurró en su oreja.

-No estoy dormido tonto… solo estaba descansando los ojos.

Reprimió un bostezo y se estiró un poco, todavía demasiado cómodo para su gusto en los brazos de su compañero de escapadas de la infancia. Abrió los parpados y miró a su derecha, donde una especie de pequeño templo se alzaba tercamente en contra de la herrumbre y los años.

-¿Para qué estamos aquí aliento de perro?... –esperó la respuesta, pero cuando no la recibió, giró una vez más- Kiba?

El otro ninja se encontraba aferrando las manos en el pelaje del perro, tan fuertemente que no sabía porque el animal simplemente se quedaba callado en vez de recriminarle. Sus ojos estaban cerrados fuertemente y parecía pensativo, dividido entre la negación y un dolor que no podía ver.

Ambos, por alguna extraña razón, tomaron aire al mismo tiempo, en un suspiro silencioso, y no le agrado en lo más mínimo.

-Me estas asustando… ¿Tenemos alguna misión o no?

El Inuzuka al fin aflojó su agarre y, a modo de disculpa, acarició con amor el lomo del animal antes de bajar de él.

-Tenemos que en…

POM

Esta vez, si estuvo seguro que era una explosión, porque no solo la escuchó, sino que vio, elevándose en la noche, una pequeña luz roja en medio de la villa.

-Tenemos que ir.

Dijo antes de dar media vuelta he intentar volver al lomo de Akamaru.

Kiba tomó su muñeca una vez más, impidiendo que avanzara siquiera un paso.

-¿Qué te pasa? –volteó a verlo, sin encontrar respuesta en su rostro- Tenemos que ir, estamos bajo ataque.

El agarre se hizo más fuerte y lastimó su muñeca, pero negó fuertemente.

-Tenemos una misión que es más importante que cualquier cosa. Más importante que la villa.

Argumentó como si eso explicara cualquier cosa. Sin soltarlo, avanzó a la entrada del templo, y aun extrañado, agitó el brazo para que el otro lo soltara.

-Yo puedo caminar solo.

El interior del lugar solo le daba una impresión de abandonó mayor a todo. Los pilares de madera estaban roídos por las termitas y donde debía estar el altar principal del templo, solo estaba un pequeño pote de cerámica, tan incrustado de polvo en todos lados que apenas permitía dejar saber que su color era rojo en las partes inferiores del acabado y algunas curvas extrañas donde no se acumulaban tanto las partículas.

Se quedaron en silencio, viendo el objeto, cada uno con una expresión muerta.

POM, se dejó escuchar otra explosión que casi se sintió ahí dentro.

-Kiba, no se que es lo que tengamos que hacer… pero mejor hazlo rápido.

El otro chico simplemente se quedó simplemente quieto, como hipnotizado por la pieza de arte, y Naruto colocó lentamente su mano sobre su hombro.

-Mira, todo esto es muy raro, y no se de que trate este acto, pero o te mueves o me dices que tengo que hacer o me voy de aquí para pelear por la aldea porque no sé que este pasando.

A trabes del contacto, sintió como el otro tembló.

-No me gusta el melodrama, chico perro, así que muévete –su voz, a pesar de sí mismo, sonó asustada, porque estaba seguro que fuera lo que fuera, no le gustaría.

-Naruto… -dijo al fin el castaño- ¿Darías tu vida por esta aldea?... ¿Lo darías todo con tal de protegerla?

Sin levantar la mano del hombro del otro, dio un paso al frente y lo obligó a que diera la vuelta, descubriendo su expresión preocupada y preguntándose por millonésima vez que rayos pasaba, si todo esto no sería solo otro sueño, y contestó sin siquiera pensarlo.

-Si Kiba, si daría todo por esta aldea… aunque fuera mi vida.

Eso en vez de levantar las dudas del rostro contrario, las agravó, e incorporó sus manos para atrapar la del rubio que todavía descansaba en su hombro.

-¿Por qué? –pidió enojado y triste- ¿Por qué quieres tanto a una aldea que se desharía de ti a la primera oportunidad¿Por qué les venderías tu vida aunque la tomaran barata¿Por qué?

Sin saber que más hacer para consolar su desdicha, lo abrazó. Tal vez se arrepentiría después… pero lo abrazó y lo apretó muy fuerte mientras temblaba sobre su hombro, y lo apretó aún más fuerte, para que no llorara.

-Por que mientras sonrían, -susurró en su oreja, con los dientes apretados, fuerte, para no comenzara llorar él también- yo seré feliz, y mientras vivan, yo seguiré viviendo con ellos.

POOOM, esta vez, la explosión se sintió más cerca, aunque todavía estaba lejana, no tardaría en llegar lo que fuera que se acercaba, se separó de él apenado y cuando iba a dar media vuelta, una vez más, el otro lo detuvo.

-Ti… tienes que poner una gota de sangre ahí dentro –dijo simplemente, y muy inseguro, mientras temblaba de pies a cabeza- Pero… no tienes que hacerlo si no lo deseas –agregó suplicante- puedes venir conmigo a otro lugar, lejos, muy lejos… y… y no volveremos nunca aquí.

Miró tras él, donde el pote de repente parecía más siniestro, más oscuro… prometiéndole un misterio que se volvería desagradable al descubrirse, burlándose. Dio un paso hacia él, y Kiba apretó su muñeca más fuerte. Se zafó de él con un movimiento brusco en verdad y dio otro paso.

Mordió su pulgar con decisión, y dejó que una gota de sangre resbalara por él para caer, en un silencio absoluto, dentro de la artesanía.

Por un segundo no paso nada, y casi deja salir un suspiro de alivio al igual que Kiba a su lado.

POOOOOOOM

La explosión siguió a un temblor, solo que no estuvo muy seguro si fue provocado por lo que hubiera hecho las anteriores o lo que estaba frente a él, el lugar se iluminó, primero el jarrón de un blanco brillante y luego un sello complicado que se fue iluminando, primero en un circulo debajo de el ninja, antes de esparcirse hacia los muros y el techo como un veneno corroyendo la carne a su paso. Una burbuja de luz lo encerró, y, asustado, giró en ella para descubrir al castaño golpeando el muro de luz como si fuera un cristal, desesperado y sin provocar ningún sonido ni conseguir nada.

Movió los labios y Naruto concentró todo su ser en descifrar lo que intentaba decirle.

No olvides… no nos olvides.

Fue lo que creyó entender antes de que la luz se apagara como un foco y se tragara el resto del paisaje como si nunca hubiera estado ahí.


Y si Alicia hubiera despertado entonces… habría deseado volver a dormir por siempre.
Gracias por leer.
Otras Notas del Autor: Este fic, está dedicado a aquellos que están leyendo mi otro fic "Y me enamoré de ti", este es un proyecto que ya tengo desde hace un tiempo, pero no lo he publicado porque estaba concentrando mis energias en terminar el otro, ahora, que ya pase por el bloqueo del capitulo diez, Quiero festejar publicando este capitulo. Posiblemente tarde mucho en actualizar este fic, pero cuando lo aga, y publique el capitulo dos, se llevarán una buena sorpresa.

Saludos especiales a Tcnomago, que me alento a postear este fic y a Kioki Hanari, que me escribe comentarios siempre que puede y es una lectora constante en mi historia. Y a todos los que leen mis historias. (que seguramente algunos tendran ganas de arrancarme la cabeza y hacer una sopa con mis viceras)

Hasta la próxima y besos.