SEGUNDA PARTE

LA ORDEN DEL SANTUARIO

Capítulo 1

El hombre venido de Oriente

Principado de Moscú, Diciembre de 1394

El camino lucía demasiado desierto para aquellas horas de la fría mañana pero no era raro que los pocos mujiks que podían recorrerlo prefirieran esconderse ante el grupo de hombres armados que, a caballo, estaban en el y a paso lento parecían caminar sin rumbo

La comarca moscovita estaba devastada. No hacía mucho que las victoriosas huestes de Tamerlan la habían recorrido tras vencer a Toqtamish y a la Horda de Oro por completo. El derrotado Khan había buscado refugio en Moscú y Tamerlan había caido sobre los indefensos rusos, matando y destruyendo todo a su paso

El victorioso Timur jamás había conocido derrota y quiso completar su terrible historial con la conquista de Moscú, pero las enormes distancias que lo separaban de la ciudad sagrada de los rusos hizo muy largo el trayecto y tuvo que ordenar el regreso. Tamerlan era tan hábil estratega que sabía cuando podría ser derrotado y la única fuerza a quien no se había atrevido a desafiar era la naturaleza. El invierno, que podía matar a los propios rusos, empezaba y si prolongaba el sitio, podía quedar atrapado en el.

El saqueo de Timur empobreció aún mas las estepas rusas cuando el invierno empezaba a llegar. Aquel manto blanco que hacía temblar a los rusos empezaba a aparecer en las llanuras y todos hacían lo posible por sobrevivir a el, tratando de guardar alimentos y leña. La gente se mataba por algo de comida y los que lograban coger algo se las quitaban los boyardos cuyas soldadescas pululaban por las campiñas buscando algo de valor o de comer sin añadir a bandas de tártaros de las derrotadas huestes de Toqtamish que se habían dado a la rapiña tratando de sobrevivir al invierno

Boris Odinov cabalgaba junto a su escolta por aquel camino. Las cosas se le pintaban lúgubres al boyardo cuyas tierras habían sido saqueadas por Timur. El, hombre orgulloso y acostumbrado a hacer su voluntad, se sentía profundamente humillado por lo sucedido y merodeaba por los alrededores buscando el desquite. Siempre habría algún rezagado pero hasta ahora solo había encontrado mujiks temerosos a quienes había hecho colgar "si han sobrevivido es porque se han coludido con los mongoles" era el razonamiento que esgrimía pero solo era para calmar su conciencia ya que aquellos cuerpos que pendían de una cuerda le proveían cierta satisfacción como si con ello se vengara de Tamerlan

Era lo máximo que podía hacer. El príncipe Vasili le había ordenado limpiar su reino de mongoles pero el no había podido juntar suficientes tropas para una expedición contra los tártaros. perseguir a Timur era un suicidio pero ansiaba regresar a Moscú con algunas cabezas tártaras para así ganar algo de prestigio en la corte. Es por ello que casi lanza un grito de júbilo cuando a la lejanía ve a un jinete con vestimentas tártaras e inmediatamente llama a sus hombres

- ¡Traedme de inmediato la cabeza de ese tártaro! - les ordena y diez jinetes se lanzan a galope contra el solitario mongol quien solo saca su arco y dispara. Inmediatamente un jinete ruso cae lo que hace palidecer al boyardo quien manda diez mas contra el mongol. Este, al ver el número, se lanza a galope

- Mi señor - le dice uno de sus acompañantes - creo que debemos replegarnos y esperar a los hombres ... hemos quedado muy al descubierto y con pocos hombres

- ¡Vete al diablo Ivan! solo pasame mas vodka y que todos desmonten ... estoy cansado de cabalgar

Ivan sabía que al boyardo no le gustaba que le repliquen y se limita a obedecer. Una vez que todos hubieran desmontado un zumbido llega a sus oidos y trata de advertir pero se da cuenta que ese zumbido solo podía haber sido de una flecha, lo que no pensaba es que esa flecha estaba destinada para el. Boris ve a su lugarteniente caer y corre hacia su caballo pero ya el caos se había apoderado de la pequeña escolta que comenzaban a disputarse los caballos mas cercanos mientras los zumbidos seguían escuchándose y mas hombres caían.

Boris alcanza a coger un caballo pero uno de sus propios hombres lo empuja y se lo quita para luego huir. Tras un momento de confusión en el que Boris permaneció sobre tierra, levanta timidamente la cabeza y ve los cuerpos caidos pero también ve que está rodeado de varias figuras inconfundiblemente tártaras. Boris no se pone muy nervioso. Ha tratado con tártaros muchas veces y no era la primera vez que lo capturaban

- Soy Boris Odinov ... boyardo de Moscú ... llevenme ante su jefe

- Estas ante el - le dice una voz y un joven se adelanta ... era Yazin. El boyardo se sorprende al verlo tan joven pero se sonríe al reconocer sus armas, propias del derrotado khanato de Crimea

- Pues, debes de saber que vuestro aliado Toqtamish es nuestro huesped en Moscú así que dejense de tonterías y no se atrevan a lastimarme que ...

A una señal de Yazin, los mongoles cogieron al boyardo y lo arrastraron al lugar donde lo esperaban peyones de caballo en la cual lo envolvieron y ataron para arrojarlo al suelo. Yazin se acerca tranquilamente al maniatado boyardo quien lo mira con espanto

- No te preocupes ... tendrás el final que le reservamos a los nobles cuya sangre no podemos derramar ... morirás tal como ordenaron nuestros ancestros

- ¿De que demonios hablas¡no puedes tocarme¡Soy Boris Odinov!

- Lo se ... te conocía antes de verte ... alguien me hablo de ti ¿no recuerdas a una joven esclava llamada Irene?

- No entiendo ... no conozco a ninguna Irene ... por favor ... debe haber un error

- ¿Acaso no recuerdas a la joven esclava a quien abusaste hace 7 años?

- Yo ... yo he tenido a muchas ...

Yazin suspiró e hizo un último intento, acuclillándose ante el aterrado boyardo

- Aquella que fue recogida por la madre del principe Vasili ... aquella que fue entregada al emperador de Constantinopla

El boyardo lo mira con incredulidad y luego parece recordar

- La ... la recuerdo ... pero ella no se llamaba Irene ...

- ¿No?

- No ... su nombre era ... creo que era ... Esvlastania ... recuerdo que le decían vlastushka

Yazin se queda pensativo y sin decir nada mas se retira pese a los gritos desesperados del boyardo. Sin decir nada monta su caballo y se aleja a paso lento. Los mongoles se encogen de hombros y, suponiendo que eso debían hacer, montaron sus caballos y por turno pisotearon al boyardo. Después de saquear a los caidos, se retiraron sin rumbo fijo y sin saber adonde había ido Yazin.

Cuando la escolta, que había ido a perseguir infructuosamente al mongol que les sirvió de señuelo, regresó, encontraron el triste espectáculo de sus compañeros caidos picoteados ya por los cuervos y los lobos empezando a merodearlos. Recogieron a los que pudieron y regresaron presurosos a Moscú. Lo que quedó de Boris Odinov quedó allí donde lo dejaron los mongoles porque de el no quedaba nada reconocible

Yazin miraba el atardecer mientras el frío arreciaba ... pero no miraba la puesta de sol sinó hacia el Suroeste ya que en aquella dirección estaba el camino hacia ella

Había llegado el momento de regresar

Samarcanda, capital del Imperio Timúrida

Las victoriosas tropas timúridas hacían su ingreso a la capital en medio de la aclamación general. El paso marcial de las tropas selectas imperiales impresionaban a los habitantes de la ciudad. Al paso de los infantes siguió el paso de la caballería con sus jinetes engalanados y por último el paso atronador de los elefantes, la que muchas veces decidió las batallas a su favor y, encima de uno de ellos se podía ver la figura del gran conquistador, Timur Lenk, llamado El Cojo, o que los occidentales conocían como Tamerlan

Timur tenía un tamaño impresionante que sobrepasaba en mucho la estatura de los hombres normales, lo que combinado a su energía y fortaleza, hacía imposible el cuestionar su autoridad. Rengueaba ligeramente debido a una antigua herida de guerra. Ya con casi setenta años, el conquistador había hecho renacer el antiguo esplendor de los mongoles como guerreros desde los tiempos de Gengis Khan. Los mongoles veneraban a aquel jefe que no parecía conocer límites y que había derrotado a todo aquel que se había atrevido a desafiarlo y amenazaba con extender su poder hasta los confines del mundo

Pero la ironía de la vida había hecho nacer a Timur como turco y no mongol ...

Mongoles y turcos estaban emparentados pero ambos no se consideraban de la misma raza. Los turcos, fueron empujados hacia el Este por las hordas de Gengis Khan y desde ese entonces no habían dejado de ser enemigos. Timur fue adoptado por la corte de Samarcanda y educado como mongol pero no fue hasta sus victorias como general del Khan en la que pudo ganarse el respeto de la corte a la que luego subyugó detentando el poder real. Su sueño de poder unir todos los khanatos en un gran imperio se frustró por el desprecio de los reyes ante aquel a quien consideraban inferior, desprecio que se transformó en odio, especialmente de su mortal enemigo Toqtamish a quien una vez ayudó. Ningún reino quería aliarse con el y tuvo que liberar guerra tras guerra, surgiéndole nuevos enemigos a cada momento. Eso hizo que Timur mostrara su peor lado que era la crueldad. Era esplendido con sus aliados pero los enemigos derrotados no podían esperar piedad de el. Las familias de los gobernantes derrotados eran despedazados en su presencia y las ciudades arrasadas con los habitantes muertos sin distinción de edad y sexo. Grandes pirámides de craneos conmemoraban sus victorias y legendarias ciudades eran ahora solo ruinas que ni siquiera recordaban su pasada grandeza

Pese a ser cabeza del imperio, Timur jamás pudo adoptar el título de Khan. Sabía que eso le ganaría enemigos entre los mongoles y ya tenía suficientes. El Khan legítimo, Soyurqhtamish, era un prisionero del palacio en manos de Timur pero en este estaba la frustración de no poder haber unido a los mongoles en una sola causa que era la conquista del mundo, terminar la obra iniciada por Gengis Khan y los años se le habían pasado tratando de ser el mas poderoso del mundo

Timur no sabía leer y escribir pero no era inculto. Podía hablar de cualquier ciencia y materia así como demostraba sus grandes cualidades en el arte de la guerra. En su corte, los sabios eran bienvenidos y un séquito de intelectuales lo rodeaban continuamente. las embajadas de muchas partes del mundo llegaban a Samarcanda las cuales eran regiamente recibidas y la antigua ciudad persa era ahora un símbolo de la cultura y del poder

Es por ello que el emisario del rey de Castilla, el conde Enrique de Guzman, fue bien recibido junto con sus acompañantes. Había llegado en compañía de Robert de Norfolk y Roger Guiscardo trayendo el mensaje del rey de Castilla Enrique III. Había el grupo llegado a Samarcanda en mayo de 1392 tras un largo y peligroso viaje en el preciso momento en el que Timur regresaba de su victoriosa campaña contra Toqtamish y la Horda Dorada y preparaba su ataque contra Persia ante el desafío de los Muzafaridas al desconocer su autoridad. Timur los recibe obsequiosamente y, tras conocer los motivos de su visita, le pide al español que lo acompañe a su campaña contra Persia

El 5 de agosto de 1392, el poderoso ejército de Tamerlán cruza el río Oxus iniciando una guerra que de conquista que le daría el dominio de Persia y la Mesopotamia. El conde Guzman regresó con el conquistador a Samarcanda en absoluto silencio, actitud que mantuvo en la ciudad dedicándose a pasear por las calles, atrayendo la atención de los habitantes que jamás habían visto a un europeo

Robert y Roger conversaban mas entre ellos, dejando al conde solo en sus divagaciones. Robert de Norfolk se consideraba sinceramente impresionado. Samarcanda, el imperio de Timur y sus ejércitos lo habían dejado así. sabía que ni los ejércitos combinados de Francia e Inglaterra comandados por el Principe Negro serían rivales para Tamerlán. La magnificencia de la corte era superior a cualquier corte de Europa y las riquezas eran incalculables. Pero también había visto el lado oscuro de todo esto. Vio las ciudades destruidas y la matanza de sus habitantes, el saqueo, la humillación de los pueblos y la desaparición de dinastías completas. Vio como la antigua dinastía Muzafarida de la que había oido hablar de niño por su tutor en historia, desaparecía entre los cascos de los caballos de los victoriosos mongoles. También vio las pirámides de craneos erigidas en honor del conquistador quien se paseo por entre esos macabros trofeos. Roger lo miraba y Robert no tuvo remedio mas que admitirlo

- ¿Sabeis lo que estoy pensando verdad? - le dice el normando

- Si ... lo que me preguntaba es que si recien descubris lo que es la guerra

- ¿Acaso insinuais que la guerra es así? yo ...

- ¡Basta Robert¿acaso olvidais que hablais con un pirata? he visto esto antes en Sicilia e Italia ... lo he visto en los saqueos de los barcos ... lo he visto cuando las tropas entraban a una ciudad tomada ... recuerdo cuando los ingleses capturaron una aldea en Francia ... todos los hombres fueron decapitados, incluyendo los niños. Las mujeres de doce años para arriba fueron repartidas entre la tropa ¿crees que se les perdonó la vida después de eso? hubiera sido mas misericordioso matarlos a todos junto con sus padres, esposos o hijos ... así al menos hubieran muerto juntos

- ¡Eso no es posible¡mi rey no hubiese permitido tal cosa!

- Despertad Robert ... vuestro rey estaba en Londres y el rey frances escondido en Veyes ¿quien lo impediría? yo no pude ... y vos fuisteis traicionado por vuestros propios hombres

Robert se muerde los labios de impotencia. Siempre se sentía con ganas de golpear al normando pero sabía que las cosas acabarían mal para el, además que debía reconocer que Roger tenía razón

- Se que duele - continúa el normando - sois un noble y fuisteis educado para la guerra ... los nobles se llenan de honor en ella ... es su razón de ser ... yo desciendo de vikingos y llevo la guerra en la sangre ... ¿creeis que lo que os dije no me duele también?

Robert se aparta del normando no queriendo escuchar y se acerca al conde quien seguía en su apatía y apenas le dedica una mirada

- No hace falta que os pregunte para saber que vos pensais lo mismo que yo, conde Enrique

El conde lo mira cansinamente

- ¿Que es lo que vos pensais?

- Este lugar huele a sangre ... hemos visto cosas horribles aquí que el oro no alcanza a calmar ... Tamerlan se contenta con la gloria y sus tropas con el oro ¿que hacemos aqui¿Estamos esperando a la embajada de Enrique III¿no hemos cumplido nuestra misión ya?

Emrique de Guzman ya les había revelado que la verdadera embajada estaría en camino muy pronto, jefaturada por Ruy Gonzales de Clavijo y que su misión era el de poner eso de conocimiento de Tamerlán. El conquistador estaba entusiasmado con la visita de los europeos que los retuvo en la corte y le dio la oportunidad de participar en una de sus campañas

- La sangre en Francia también se huele en Londres - le dice el conde - ¿que diferencia hay? en cualquier lugar donde vayais encontrareis esto

- Al menos estaré en mi casa

- Yo no os obligué a venir

- No necesitais encarármelo, conde ... en Inglaterra os pagaré por vuestras molestias

El conde lo mira severamente pero no le contesta. Solo recoge una piedra y la avienta lejos

- Somos como una piedra barón ... hemos hecho este camino juntos como dos piedras lanzadas por una misma mano ... yo no os obligue a venir pero acepté vuestra compañía por un propósito ... me di cuenta que vuestra presencia no es cosa del azar sino del destino ... peleamos juntos en Constantinopla y ahora tenemos con nosotros a un normando que tampoco tenía nada que hacer aquí, pero a diferencia vuestra el sabe que tiene un propósito que cumplir y por ello está aqui

- No os entiendo ...

- Recordad joven barón que he dedicado parte de mi vida al estudio de muchas cosas ... vos, vuestros pocos años lo dedicasteis a la guerra. Somos una raza extraña. Cuando no tenemos guerra la buscamos y luego hablamos de paz ... yo decidí hablar de paz y deje de mirar a los musulmanes como enemigos mientras la Iglesia, la que fundó Cristo con la Palabra de Amarnos los unos a los otros, sigue reclamando la muerte de los infieles ... esa paz me hizo ver el mundo de otra manera

- ¿Me hablais de paz en este mar de sangre? Sois extraño conde ...

- ¿Acaso creeis que yo vine aqui solo por ver a Tamerlan?

- Lo que vos me dijisteis era que fuisteis obligado por el rey y la Iglesia

- Solo en apariencia ...

El conde da unos pasos mas y luego se vuelve al sorprendido joven

- Mi querido amigo ... antes de la muerte del padre Miguel ante mis ojos, supe que me acercaba a una verdad y sus últimas palabras fueron que me cuidara ... pensé mucho en eso cuando estuve ante el rey y sus consejeros ... me di cuenta que el destino me daba la oportunidad de alejarme de aquellos quienes habían matado a Miguel y que debía de aceptar ... pero en el camino, nuestra llegada a Constantinopla, nuestra lucha en Macedonia y el habernos conocido me hizo darme cuenta que no podía solo ser azar ... que había una fuerza invisible que nos empuja y nos lleva por los caminos que debíamos seguir ... lo sucedido en Constantinopla, el haber encontrado a vuestro hermano y nuestra presencia en Jerusalén y ahora aquí en Samarcanda obedece a un destino y ... mi querido joven, hemos llegado al final de este camino ... este camino al que mis pies me han llevado y donde debo encontrar algo mas que vuestras palabras para poder dar media vuelta y regresar

- No os entiendo ...

Robert iba a decir algo mas cuando, de en medio de la gente que caminaba por las atestadas calles, surge la figura de alguien envuelto en una manta, llevando un cayado y su cara cubierta por un sombrero de ala ancha, muy diferente a cualquiera que haya visto. Este hombre se detiene frente a Enrique de Guzman quien lo mira con atención. Roger Guiscardo se pone al lado de Robert quien no atinaba a decir nada

- Eres el hombre de mi sueño - le dice el conde en el idioma de los tártaros

- Y tu eres el viajero europeo - le contesta el recien llegado levantando la cabeza y mostrando su rostro al quitarse el sombrero. Robert pudo ver aquellos rasgos orientales pero muy distintos a cualquiera que haya visto. Enrique de Guzman se sonríe y le extiende la mano

- Soy el conde Enrique de Guzman ... vengo de españa

El extranjero le tiende la suya y también le sonríe. Robert jamás había visto una sonrisa como esa y fue en ese momento que la desconfianza hacia ese hombre desaparece por completo

- Yo vengo de China ... mi nombre es Docko

Atenas, Marzo de 1395

El ducado ateniense habíase mantenido independiente frente a las presiones externas y eso le había dado un periodo de tranquilidad para la población. El duque seguía siendo Ettore De La Guardia quien había mantenido una posición firme gracias a su emparentamiento con la corte de Bizancio que habíale elevado su prestigio en Florencia y en el resto de Europa. Ettore había aliviado la opresión hacia sus vasallos griegos y mantenía una actitud tolerante frente a ellos, quienes se sintieron agradecidos a Dios de no tener amos que los opriman de la manera que lo hacían antes. Mas que nada agradecían tener una señora como la duquesa Carmesina

No era desconocido para nadie que la influencia de la otrora princesa bizantina había tenido mucho que ver en este cambio de actitud. La joven esposa del duque constantemente se informaba de la situación de la gente y buscaba la manera de ayudarlos. Gracias a ello, el duque mejoró el puerto y contrató a barcos de los mercaderes para que los productos atenienses puedan ser mas fácilmente vendidos. Los impuestos fueron reducidos una vez que el comercio se restableció y la princesa hizo construir mas escuelas de artesanos y carpinteros. Carmesina también introdujo el protocolo bizantino en el ducado, tanto así que Atenas parecía nuevamente una ciudad bizantina. Esto le trajo ciertos problemas con el clero católico a lo que la nueva duquesa se vió obligada a aceptar la autoridad del Papa para evitar problemas con Florencia pero en secreto mantenía su fe ortodoxa

El duque también fortaleció el ejército, introduciendo ciertas tropas reclutadas entre la población, lo cual si fue mal visto por la nobleza que consideraba inapropiado reclutar a vasallos como parte de las tropas regulares. Ettore tuvo que convencerlos de la necesidad de mantener las fronteras de su ducado y la seguridad de sus vasallos. Nerio de Corinto y otros nobles florentinos contestaron que para asegurar dichas fronteras bastaban los florentinos, pero la victoria definitiva de Bayazid en Bulgaria y el incremento de incursiones turcas en los Balcanes les hizo ver que aún eran insuficientes para enfrentarlos por lo que dejaron en paz a Ettore. Este consiguió poner en operaciones una pequeña fuerza de 1,000 hombres de infantería y 250 de caballería bien entrenados, suficientes para mantener la paz en su ducado

Esa tranquilidad le permitió embellecer su ciudad. El arte griego clásico empezó a entrar en vigencia y bajo la sombra de los antiguos monumentos se producían espectáculos teatrales y musicales para la diversión de todos. La penetración de ideas clásicas empezó a hacerse mas fuerte en Europa siendo la fuente de ellas, Constantinopla, pero en lo referente a arte griego, Atenas era una referencia obligada

Gran agitación reinaba en el castillo tras el anuncio de la partida de los amos hacia Constantinopla, invitados a la ceremonia de aniversario de la coronación de su primo Manuel como emperador de Bizancio. Toda la servidumbre preparaba los bártulos para que la pareja pudiera viajar sin contratiempos y lo necesario para su estadía en el palacio imperial que se preparaba a recibir a comitivas de los principales reinos de Europa y Asia. La escolta armada se alistaba también para partir. Un joven caminaba por entre esos grupos de gente, demasiado ocupada para percatarse en el campesino que miraba por entre la gente como buscando a alguien y su mirada revela que ya la había encontrado. Una joven que se encargaba de dar las instrucciones a los sirvientes escucha que la llaman

- ¿Aristos¿que haceis aqui? - le pregunta la joven que no era otra mas que Irene

- Irene ... necesitaba hablar con vos

- Este no es el momento ... tengo poco tiempo para dirigir esto antes de que el duque parta

- De eso te quería hablar ¿iras tu también a Constantinopla?

- La duquesa me ha pedido que la acompañe

Una mirada de desilusión se dibuja en los ojos del joven e Irene lo toma de la mano pese a las miradas de los demás sirvientes

- Escucha Aristos ... sabeis que no puedo descuidar mis obligaciones

- Pero a mi si me descuidais ... quedamos en que te quedarías conmigo en mi casa cuando termine el invierno y veo que no pensais cumplir

- No te lo prometí y mas bien lo condicioné a lo que pueda pasar ... esta coronación reunirá a muchas personas en Constantinopla y quiero verlas ... me han dicho que el noble Alseci estará presente y sabeis que lo quiero como a un padre

- Supongo que esperais que el mongol de quien me hablasteis una vez aparezca

Irene endurece su mirada y se vuelve

- Si vos vinisteis a atormentarme con vuestros celos os ruego que os vayais ... si no estais convencido de mi amor por vos perdemos el tiempo hablando ... marchaos

- Pero ...

- Ya os dije que os marcheis ... no me quiteis mas el tiempo

No era la primera vez que las conversaciones entre ambos terminaban abruptamente y Aristos sabía que era inútil insistir así que salió del castillo. Irene lo sigue con la mirada y no puede ocultar la trsteza en ellos

- ¿Problemas de amores joven Irene? - suena una voz que atrae la atención de la joven que se vuelve y reconoce al caballero Philip quien llegaba

El caballero de Rodas llevaba un año ya en Atenas, con el permiso del Gran maestre y rápidamente el duque lo hizo capitán de la guardia, cosa que el llevaba adelante con mucho empeño. En ese tiempo su amistad con Irene creció junto con la admiración y el respeto que mutuamente se inspiraban

- Oh Philip ... ¿como entender a los hombres?

- Os juro que esa misma pregunta nos la hacemos con las mujeres ... solo os pido paciencia y comprensión ... es normal que un hombre cuide su propiedad

- No soy su propiedad, noble Philip ... no necesito que me pongan bajo la protección de ningún hombre

- Por Dios que lo se ... pero eso es algo propio en nosotros pero debo preguntaros algo ... se que el joven Aristos es celoso y ya lo demostró conmigo cuando creyó que entre vos y yo había algo ... aunque es una idea muy halagadora debo decirlo ... lo que me lleva a preguntar si lo que dice el tiene algo de verdad

- ¿Respecto a vos? sabeis que os quiero lo suficiente para consideraros algo especial mas no como el piensa

- No preguntaba por mi ... pregunto por Yazin

Irene se queda unos momentos pensativa antes de contestar. Philip la contempla por unos minutos y no dejaba de sorprenderse ante esta joven a quien conoció hace 5 años. Ahora Irene tenía 19 años y si bien, las huellas de sus pasados sufrimientos podían verse, su figura imponía respeto, tanto como el de la joven princesa

- ¿Porque pensais eso caballero?

- Si yo pienso en el no veo porque vos no

Irene lo mira con cierta extrañeza y se sonríe

- No puedo negarlo ... pero eso no significa que prefiera su compañía a la de Aristos

- Entonces ¿porque no os casais?

- No tengo porque hacerlo ... aún soy joven

- Las mujeres ...

- Se lo que vais a decir ... pero dejadme decirle que en mi aldea, la mejor manera de asegurar a una doncella era casarla con cualquier patán que pudiera pagar unas cuantas botellas de vodka ... eso es símbolo de posición ... nada me parecía mas despreciable y juré que no me casaría hasta que demuestre que no necesito a nadie

- Irene ... eso lo se muy bien, pero vos estariais mas feliz si os casais

- ¿Porque estais tan seguro? a vos os enseñaron que las mujeres no servimos mas que para eso y que la meta de nuestras vidas es esperar al hombre y estar sometida a uno

- No le digais eso a vuestro confesor ... la Biblia dice lo contrario

- No me hice cristiana por un libro, lo hice porque así me lo dijo mi corazón ... Jesús no juzgó a las mujeres ¿porque he de aceptar que alguien que se hace llamar su representante lo haga?

Philip no quiso discutir mas así que no le contestó. No estaba de acuerdo con la opinión de la joven pero prefirió no contradecirla. Irene aprovechó el silencio para cambiar el tema

- Caballero ... ¿sabeis algo de Yazin?

- No ... es imposible saber algo de el ... lo último que supe fue que tras la batalla del río Jundurcha hace 3 años, el Khanato de Crimea quedó debilitado ... Toqtamish se refugió en Moscú y se ha mantenido a salvo de Timur que ha recuperado el Caúcaso y regresado a Samarcanda ... hace casi dos años me encontré con el Maese Alseci en Rodas, cuando viajaba a Jerusalén ... le pedí que hiciera lo posible para averiguar algo sobre el conde Enrique y Yazin ... se que el estará en Constantinopla para las celebraciones del emperador Manuel y será una buena oportunidad de saber algo

- ¿Y estará Maese Schelotto?

Philip movió negativamente la cabeza

- No lo creo ... ni Maese Alseci ha tenido noticias de el ... tras el desastre de Bulgaria y la ejecución del Zar Ivan, Bulgaria es tierra de nadie ... los turcos han arrasado con el país y lo que ha quedado se ha convertido en botín de mercenarios ... ahora la guerra es entre turcos y húngaros y se que el rey Segismundo esta reclutando tropas de todo sitio y ha enviado mensajes a los reyes de Europa para que lo ayuden ya que el Sultán está preparando sus tropas para una invasión a Hungría

- Guerra ... no hay mas que guerra en todo sitio ... Francia e Inglaterra siguen en guerra ... turcos y cristianos combaten en Bulgaria ... italianos contra alemanes ... españoles contra moros ... mongoles contra mongoles ... si quisiera huir de la guerra no podría

- Estais muy enterada de la situación ...

- No se habla de otra cosa en las cenas del duque ... ¿como no enterarme? peor aún con vecinos que envidian la prosperidad del ducado de Atenas

Philip calla y piensa en Hipólito de Macedonia ... desde lo que sucedió hacía 4 años no había dado señales de vida hasta dos años después cuando aniquiló una avanzada turca. Los prisioneros fueron empalados y arrasó con las aldeas sospechosas de haberles proporcionado alimentos. El territorio del ducado se había extendido hacia el norte y el noreste, quitándole territorios a albaneses, griegos y turcos. Los emisarios del Sultán, que fueron enviados para llegar a un pacto fueron decapitados sin ser escuchados y sus cabezas enviadas a Adrianópolis. Pese a este desafío, Bayazid estaba demasiado ocupado en Bulgaria para dedicarle atenciòn al joven duque

La figura del joven duque se había tornado de gallarda y prometedora a lúgubre y temible. Sus selectas tropas eran las mejores de la zona y recorrían las comarcas en una siniestra marcha donde la rapiña y el saqueo eran la consigna. Muchas avanzadas turcas habían preferido retroceder antes de enfrentarlos y una atmosfera de miedo rodeaba los dominios del duque donde los vasallos estaban prohibidos de abandonarla. Aquellos que habían osado desafiar la orden fueron despedazados en público o empalados. Esta última parecía ser la favorita de Hipólito, cuya siniestra fama ya se hacía sentir en los reinos de Europa quienes lo consideraban un bastión contra los infieles. Mercenarios pagados por varias familias nobles de Europa acudían a servir al duque y pese a los excesos, los nobles prefirieron cerrar los ojos debido al terror que inspiraba a los turcos

Florencia había renunciado también llamarlo al orden e incluso Nerio de Corinto le temía y no se atrevía a darle ordenes dejándolo actuar a su antojo, considerándose afortunado que no le quite territorios. El duque salía muy poco y cuando lo hacía vestía una armadura negra con extraños símbolos que parecía ser muy pesada pero que el la usaba con mucha facilidad. Verlo en la batalla era indistinguible y generaba un impacto visual al enemigo

Todos temían que el joven duque intentara tomar Atenas pero no lo hizo y mas bien parecía ignorar al ducado de su odiado rival. Muchos pensaban que era porque el amor hacia la antigua princesa y nueva duquesa se lo impedían pero para Philip, eso no era así

Irene sabía en lo que pensaba el caballero por lo que hace una reverencia y se excusa de seguir la conversación ya que debía asegurar que el viaje estuviera convenientemente preparado. Philip asiente con la cabeza ya que el también tenía sus propias obligaciones. Philip se retira al puerto a ver los navíos que se alistaban para partir

En aquella hermosa habitación, solo se encontraba una joven que miraba por la ventana el paisaje a sus ojos. La duquesa Carmesina pensaba en su querida Constantinopla y ansiaba encontrarse allí. La joven era mas conocida ahora como la Dama de Atenas y muchos evocaban su nombre cuando pedían bendiciones al cielo. Su piedad y amabilidad ganaron el cariño de la población que se sintió aliviada tras muchos años de ferreo dominio extranjero. La joven duquesa se aparta de la ventana cuando Irene ingresa a ella quien le hace una ligera reverencia. Carmesina se sonríe. Muchas veces el duque Ettore le había amonestado por las formas poco protocolares con la que Irene se dirigía a ella y la reverencia era mas por respetar al duque que a ella

- ¿Esta todo listo?

- Lo esta mi señora - responde Irene - tan solo falta que vos y el duque aborden el barco

- Ay Irene ... estoy tan ansiosa por volver a ver a mi ciudad natal ... y ver a mi primo Manuel y su hijo primogénito ... desde que nació no he podido verlo y me gustaría tenerlo en mis brazos

Una sombra de tristeza nubla los ojos de Carmesina y se vuelve. Tras cuatro años de matrimonio, los hijos no llegaban y Carmesina se sentía mal por ello. El duque no le reprochaba nada pero sabía que el también sufría por ello. La necesidad de contar con un heredero era exigencia también de Florencia, mas aún que el vástago tendría sangre paleóloga lo que le daría derechos sobre el trono en caso de que la ocasión se presentase. Florencia hubiera deseado que Ettore y no Manuel hubiera tenido un hijo

- ¿Pensais en que vos deberiais tener un hijo? daos mas tiempo

- Se que Ettore lo desea pero no me dice nada ... es algo que ansío ya pero tengo miedo que mi hijo pueda ser usado contra mi primo

- No penseis en eso mi señora

- Tienes razón ¿y vos¿no pensais casaros con Aristos?

- Todo a su tiempo, mi señora ... aún somos demasiado jóvenes

Carmesina no replica. No entendía la resistencia de Irene ya que ella le había dado su permiso de casarse desde hacía dos años pero Irene se resistía a dar ese paso

La comitiva no tardó en estar lista y se dirigió al puerto para abordar las naves. El duque Ettore fue el último en abordar su nave, ya que se quedó hablando con Philip

- ¿Han habido inconvenientes? - le pregunta

- No mi señor ... cinco naves escolta os protegeran en todo el camino

Ettore suspira. el mar seguía siendo inseguro y la protección de los genoveses era cara. Las actividades de los piratas berberiscos habíase incrementado con el apoyo de los turcos, cuya media luna penetraba en el corazón de Europa

El duque piensa en Constantinopla. Sabía que no solo iría a presenciar las ceremonias de celebración. Sabía que el emperador deseaba reunirse con el y con muchos otros nobles para tratar sobre el futuro del imperio

La escuadra se pone en camino esperando llegar con buen viento a la antigua ciudad de los césares

Samarcanda, capital del imperio timúrida

Robert y Roger observaban con curiosidad al extraño hombre de ropas desconocidas, sonrisa franca y voraz apetito que estaba sentado frente a ellos mientras comía un plato de carne servido por el propio conde quien no había dicho una palabra. Era evidente que este hombre provenía de mas al oriente. Hablaba bien el idioma mongólico por lo que se entendía con el conde sin que se molestaran en interpretarlo para ambos

- ¿Quien crees que es ese sujeto? - le pregunta Robert al normando

- Ni idea ... pero creo que les dicen chinos

- ¿No me digas que vienen de Catai?

- Marco Polo tendía a poner los nombres que quiso ... mas allá de China está lo que el llamó Cipango pero su verdadero nombre son los Japones o Nipon como lo llaman ellos mismos

Las palabras provinieron de un frances entendible y lo mas sorprendente es que lo dijo el desconocido dejando estupefactos a ambos occidentales. Solo el conde sonreía

- Vos ... ¿vos hablais frances? - exclama sorprendido Robert

- ¿No es acaso el idioma de los nobles europeos¿como podisteis pensar que vendría a ustedes hablando en chino?

- ¿Donde lo aprendisteis? - pregunta Roger poniéndose de pie

- Aqui y allá ... viajo mucho y hablo varios idiomas

- Si venis del pais de Catai os habría costado una vida el poder llegar a Europa y otro tanto regresar

Docko se sonríe y termina lo que había en el plato antes de responder

- Marco Polo trajo escritos de Francia, Italia y Alemania ... trajo gente que se quedó ... hay una escuela de francés en la Ciudad Prohibida ... allí aprendí

- ¿Y lo aprendisteis porque pensabais encontraros con el conde Enrique¿desde cuando se conocen?

- Desde hace mucho - interviene el conde - fue a través de un sueño que me llevó hasta el lugar de nuestro encuentro. Sabía que en algun lugar de Samarcanda enfrentaría mi destino

- ¿Y cual es ese destino, conde? - ´pregunta Robert

- El destino es el mismo que vos habeis encontrado aqui, Barón de Norfolk - interviene Docko

- ¿Sabe quien soy? pues déjeme decirle que yo no os he soñado y soy bdueño de mi destino

- Lo mismo que el conde y lo mismo que vuestro compañero normando ... cada uno es dueño de su destino pero lo que vivireis a partir de ahora os ayudará a decidir mejor cuando llegue el momento

- ¿De que hablais¿que cosa pasará ahora?

- Vosotros habeis sido señalados para iniciar una senda en la que pocos llegarán al final ... mi misión aqui es el poder abriros los ojos a las verdades del mundo y podais tener la fuerza para enfrentar lo que os espera a vuestro retorno a Europa

Robert y Roger se miran y acaban por reirse. El gigantesco normando se acerca al oriental tapándolo con su enorme sombra

- Mira hombrecito ... no será el primer y último peligro que yo afronte ... soy un hombre de guerra y me he bastado yo solo para poder vencer a cualquier hombre ... vos me oleis a hechicero y no necesito de hechicerías para enfrentar al mundo. Mi espada siempre me ha bastado para eso

- ¿Tanto para enfrentar a las fuerzas que respaldan al duque de Neopatria¿aquello que os hizo titubear en Constantinopla?

Roger lo levanta en vilo y pone su rostro a la altura de la de el

- ¡¿Como sabeis eso¿sois acaso un adivino o teneis pacto con el diablo?

- Vos iniciasteis este camino porque sabiais que algún día os volveríais a enfrentar a vuestros temores ... ¿os creeis listo para ello?

- Vilonga esta muerto

- Yo se y vos sabeis ... que no es así

Roger lo suelta y se da vuelta para coger su hacha y encarar a Docko

- ¡Deteneos Roger! - le ordena el conde

- Vayaos al diablo conde ... vos habeis traido a este demonio de rostro amarillo aquí no se con que propósito pero yo no me dejaré engatusar ... he acabado con brujos por donde quiera que he ido y ninguno me ha demostrado tener algún poder que haya salvado al menos su vida ... el no será diferente ... os reto hechicero ... demostradme que teneis algo que enseñarme

Robert se aparta. Jamás había visto a Roger así ya que siempre había demostrado mas calma ante cualquier situación, pero la presencia de Docko parecía haberlo hecho perder el control de si mismo. Enrique hace un ademán pero Docko hace un gesto que lo detiene

- Cuando querais, normando

Roger con gran velocidad, trata de decapitar a Docko quien solo hace un movimiento y esquiva el hacha pero también hace una barrida en el suelo, pateando el abdomen de Roger. El barón inglés había sido testigo de la fortaleza de Roger pero no se esperaba que ese golpe lo arrojara al otro extremo de la habitación. Tras unos segundos, Roger se pone de pie dificultosamente

- Tu ... me has sorprendido ...

Roger se pone de pie levantando su hacha pero Dcko da un salto para atrás haciendo imposible que el normando le acierte por la rapidez. El siguiente movimiento desafía la temible hacha y de un golpe parte el mango, mientras otro derriba al gigante quien trata de ponerse de pie pero la presión de los dedos sobre una parte de su cuello inutiliza al guerrero quien se queda de rodillas sin posibilidad de levantarse. Finalmente el normando cae admitiendo su derrota

- ¿Como ...? - balbucea Robert sorprendido - ¿como pudo vencerlo?

- Fácilmente - dice Docko - y esto solo fue una pequeña demostración de lo que ustedes podrán hacer cuando se enfrenten al verdadero enemigo ... entiéndanlo que yo no lo soy ... soy vuestro amigo ahora y debereis seguirme en lo que os mostraré para que alcancen el nivel que os sorprendió en Atenas cuando conocieron a Nestor ... conocerán el poder del cosmo ...

Fin del capítulo 1

Mujik se les llamaba a los campesinos rusos que en ese tiempo estaban sometidos a un régimen de servidumbre terrible