Hola a todos, he tardado un poco en actualizar porque me fui de vacaciones y aunque si estuve cerca del pc no tuve el tiempo necesario para escribir, además la musa había hecho abandono de mi persona, pero ahora parece haber vuelto así que aquí les dejo el antepenúltimo capítulo del fic, espero les guste.

Les recuerdo como siempre que los personajes no me pertenecen, Ranma es de Akane, Akane es de Ranma y la gran sensei que los creó es Rumiko Takahashi.

Simbología

-kkk…- Los personajes hablan

-kkk…- Los personajes piensan

Capítulo VIII "La velada de los enamorados"

Día 24 de Diciembre08:30 AM.

Tranquilamente acomodaba su camisa China y el resto de su ropa, su semblante permanecía serio y pensativo, el día anterior, junto a su prometida, se habían encargado de dar una buena y extensa paliza a sus progenitores por lo que habían hecho -¿Estás lista?- preguntó dirigiendo su mirada hacia su compañera de viaje.

Akane terminó de acomodar sus cosas en su mochila de viaje y la depositó en un rincón de la habitación que había compartido con Ranma desde su llegada a aquel pueblo -Sí… ya todo está listo, vamos por nuestros padres- espetó seriamente.

Ambos muchachos salieron de la cabaña de forma silenciosa y se dirigieron a un pequeño bosque que había en las afueras del pueblo. Atados a uno de los árboles se encontraban los dos hombres con claros vestigios de lo que había sido una disputa en la que claramente habían sido vencidos y golpeados hasta el cansancio, presentaban algunas marcas de cansancio que denotaban que dormir amarrados a un árbol no había sido del todo cómodo.

-Espero que después de la golpiza de ayer hayan recapacitado un poco sobre lo que hicieron- comentó el oji-azul tajantemente.

El día anterior se habían encargado de descargar su furia de manera física. Esta mañana ya se hallaba más calmado y dispuesto a escuchar alguna explicación por parte de los inculpados.

Akane se acercó lentamente a su padre para observarlo directamente a los ojos -Exijo una explicación…. ¡AHORA!- expresó furibunda.

Un masacrado Soun Tendo levantó su rostro tímidamente para ver a su hija -Akane, Ranma, sabemos que en este momento están enojados con nosotros por haberles mentido, pero tienen que entender que lo hicimos por el bien de ustedes y por el futuro del Dojo- espetó de forma suplicante

-Tendo tiene razón, nosotros hemos puesto todo nuestro empeño para que ustedes sean felices, no deberían estar tan enojados- agregó Genma, con su clásico tono de fingida alegría, intentando aligerar el ambiente.

El muchacho de coleta se acercó peligrosamente a su progenitor, con su aura de combate notoriamente alta -Tuvimos que viajar kilómetros para llegar aquí, hospedarnos en una casa extraña, pasarnos días buscando pistas para dar con su paradero... ¡Y tienes el descaro de decir que no deberíamos estar enojados!- gritó tomando fuertemente su Gi.

-Además pasamos un gran susto hace unos días en la bodega de licor que ustedes inteligentemente hicieron explotar… ¿Qué tienen que decir en su defensa?- espetó la muchacha.

Los aludidos comenzaron a reír torpemente mientras recordaban lo acontecido esa noche -Verán… esa noche lo que ocurrió fue un simple accidente… Soun creo que debería reconocer frente a los chicos su culpabilidad- expresó el hombre del turbante.

Soun observó extrañado a su amigo -Pero que dice Saotome… hable claro- respondió con un pequeño deje de molestia ante la extraña actitud del hombre.

-Dado que Soun no quiere hablar con sinceridad tendré que ser yo él que les cuente… esa noche poco antes de que ustedes entraran a la bodega, Tendo tuvo la idea de que bebiéramos un poco de licor, nuestro plan era solo asustarlos para que tú- espetó refiriéndose a su hijo -Salvaras a Akane del supuesto peligro. Lamentablemente el licor produjo efecto en nuestros cuerpos provocando que el casual ataque terminara en una pequeña explosión- explicó con sus párpados cerrados de forma calmada.

El hombre de larga cabellera negra comenzó a sentir una vena palpitar notoriamente en su frente -Es usted un cobarde señor Saotome, antes de que yo le propusiera beber usted ya tenía la botella en su mano, sea valiente y reconozca que la culpa fue de ambos- farfulló claramente molesto.

Akane y Ranma escuchaban exasperados la discusión -¡Ya basta!- dijeron al unísono

-No quiero escuchar más sus tontas explicaciones- agregó Ranma -Nos iremos a casa de inmediato- añadió desatando a los dos hombres del árbol, sin esperar respuesta comenzó a caminar rumbo a la cabaña con Akane a su lado.

Soun y Genma imitaron la acción de sus hijos, caminando tras de ellos, esperaron a que ambos estuvieran descuidados para atacarlos por la espalda cubriéndoles el rostro con un pequeño paño blanco.

Al instante la pareja de prometidos se desplomó sobre el suelo -¿Cree que esto resulte bien Saotome?- preguntó el hombre acomodando a su hija sobre un tronco cercano.

-No se preocupe Tendo, el efecto del somnífero dura más de 5 horas, para cuando ellos despierten nosotros ya estaremos lejos de aquí, además este lugar es tranquilo, nada malo va a pasarles- respondió Genma dejando bruscamente a su muchacho al lado de Akane.


Seis horas después

Ranma empezó a levantarse de su incomoda posición y poco a poco fue abriendo los ojos, al cabo de unos segundos notó que aún seguía en el bosque -Akane…- pensó, iba a levantarse cuando notó que la muchacha dueña de su principal preocupación se encontraba cómodamente sobre su regazo, con delicadeza la tomó de los hombros e hizo que quedaran frente a frente -Akane… Akane despierta….- dijo zarandeando sutilmente a la chica.

La peli-azul al sentir que dos fuertes manos agitaban delicadamente su cuerpo comenzó a reaccionar, al abrir sus ojos lo primero que vio fue el rostro de su prometido -¿Te sientes bien?- le oyó decir, algo atontada asintió llevando su mano derecha hacia su cabeza, aún sentía su cuerpo débil y desvanecido -¿Qué pasó Ranma?- preguntó con un soñoliento tono de voz.

-Creo que nuestros padres nos tendieron una trampa otra vez- espetó desganado, con algo de dificultad se puso de pie y extendió su mano hacia la joven -Vamos Akane, debemos volver a la cabaña-

Ella tomó la mano que le ofrecía y se levantó, un pequeño mareo le hizo perder levemente el equilibrio, pero antes de que su cuerpo se estrellara nuevamente en el suelo Ranma la tomó de la cintura y la acercó protectóramente a su cuerpo -Gracias…- expresó la muchacha cobijándose más cómodamente, de esa manera ambos se dirigieron a paso lento a la cabaña.


Treinta minutos después

Los efectos del somnífero ya se habían desvanecido casi completamente y ambos se sentían bien. Apresuradamente ambos ingresaron al hogar encontrándose directamente con el hombre dueño de casa.

-Al fin llegan muchachos… sus padres estuvieron aquí hace algunas horas, se llevaron el pino que compraron y les dejaron esta nota- explicó brevemente el hombre al tiempo que les extendía un pequeño papel blanco torpemente doblado.

Akane tomó rápidamente el objeto y comenzó a abrirlo, Ranma se situó a un lado de ella y ambos comenzaron a leer la nota mentalmente…

Queridos hijos:

Sabemos que en este momento deben estar más enojados que antes con nosotros, pero dadas las circunstancias esto fue lo único que se nos ocurrió, para cuando puedan leer esta nota nosotros ya estaremos en Nerima, esperamos que pasen una romántica noche buena juntos, saben que tienen nuestra autorización para "cualquier cosa".

Nos hemos llevado su dinero y les dejamos dos pasajes para mañana al medio día en tren para que pasemos el día de navidad en familia todos juntos. Aprovechen su intimidad chicos.

La familia y el Dojo cuentan con ustedes

Sus padres Soun y Genma

Ambos jóvenes terminaron de leer atónitos, tratando de asimilar los hechos.

El dueño de hogar al ver que ambos habían terminado de leer el pequeño papel decidió hablar -Mi esposa y yo nos preguntabamos si se quedarán a cenar con nosotros-

Casi por reflejo ambos asintieron en un simple gesto sin poder emitir palabra –Supongo que no nos queda otra opción- pensaron al mismo tiempo


11:30 PM.

Faltaba media hora para la noche buena, Ranma y Akane se encontraban cómodamente de pie observando desde un pequeño mirador que había en el pueblo, poca gente transitaba por ese lugar a esas horas de la noche por lo que el ambiente estaba realmente pacífico.

-Creo que después de todo el plan de nuestros padres no fue del todo desagradable- comenzó a relatar la muchacha -Hemos pasado bastante tiempo tranquilos, el señor y la señora Maki se han portado muy bien con nosotros- comentó recordando la agradable cena que habían compartido con el joven matrimonio.

El muchacho acomodó ligeramente su camisa e introdujo sus manos en los bolsillos de su pantalón -Tienes razón- respondió sereno -Ha sido…etto…me ha gustado… ya sabes, estar contigo- concluyó de forma nerviosa desviando su mirada a cualquier lugar contrario al de su prometida.

La chica automáticamente esbozó una sonrisa, después de todo lo que habían pasado esa semana sentía que podía acercarse al muchacho con más facilidad que antes, delicadamente acercó sus manos hasta el brazo derecho del oji-azul y apoyó su cabeza en el hombro de éste -Yo… me alegro de estar contigo aquí y ahora- susurró

En el momento que sintió las dos pequeñas manos de la joven su corazón comenzó a latir con una rapidez increíble, torpemente se giró quedando frente a ella, rompiendo el íntimo contacto que se había creado recientemente -Akane yo…yo…- sus mejillas fuertemente sonrojadas y sus palpitos completamente fuera de si no fueron impedimento para que su mano derecha se moviera por voluntad propia hasta terminar posándose de forma suave sobre la mejilla de la peli-azul.

Las mil sensaciones que recorrían su cuerpo eran simplemente inexplicables, en ese momento se encontraba dócil y rendida ante las caricias que siempre había anhelado -Esto significa mucho para mí- dijo fijando sus marrones en los azul mar de él.

-También para mí… tú… tú eres muy importante- expresó con una ternura que hasta ese entonces desconocía tener -Eres la única con la que quiero compartir momentos como este- agregó acercándose levemente al cuerpo femenino.

Un fuerte escalofrío la recorrió por completo, imitando la acción del muchacho se acercó un poco más dejando ambos cuerpos juntos, sus manos se elevaron hasta quedar reposadas en el torso de él -Me gustaría que este momento durara para siempre- dijo tiernamente, entregándose a lo que dictaban sus sentimientos dejando de lado toda racionalidad.

-Yo preferiría que "esto" durara para siempre- espetó seriamente

Akane enfrentó sorprendida la mirada del muchacho -Entonces…tú… ¿Tú me amas?- preguntó esperanzada

La mirada que su prometida le entregaba en ese instante era todo lo que necesitaba para sentirse completamente seguro -¿Acaso lo dudabas?- expresó regalándole una sincera sonrisa.

-Ran….Ranma…- balbuceó emocionada, sintiendo en su pecho una sensación que solo él le hacía sentir.

-Quédate conmigo- expresó con seguridad acariciando la mejilla sonrojada de la muchacha -Quédate para siempre conmigo Akane- pidió.

Una ligera sonrisa escapó de los labios de la chica -Eso no tienes ni que pedirlo, desde que nos conocemos siempre he estado a tu lado y siempre lo estaré- respondió tiernamente.

Ranma soltó el rostro de la muchacha e introdujo su mano en el bolsillo de su pantalón, de él sacó una pequeña cajita con forma de corazón -Esto es para ti…Feliz noche buena Akane- expresó acercándole el pequeño objeto a la joven.

Delicadamente abrió la cajita que aún permanecía sobre la fuerte mano masculina, el brillo de sus ojos se intensificó al ver el objeto que guardaba en su interior -Es hermoso Ranma- comentó tomándolo con cuidado entre sus manos.

-¿Quieres que te lo coloque?- preguntó tímidamente.

La muchacha asintió en silencio con un simple gesto. El peli-negro tomó el objeto de plata y volteó lentamente a la joven, a medida que acercaba sus manos a la suave piel de su cuello sentía como éstas temblaban producto de su nerviosismo.

Con algo de dificultad logró su objetivo, la joven llevó una de sus manos hasta la pequeña gargantilla y la acarició suavemente al tiempo que volteaba hasta quedar nuevamente frente a su prometido -Gracias… supongo que ésta R es por Ranma ¿ne?- preguntó sonriente acariciando la letra que adornaba el centro de la cadena.

Las mejillas del joven Saotome se encendieron abruptamente -Etto… era la última que quedaba- respondió mirando hacia un lado, luego volteó a encarar nuevamente a la muchacha -Además no tiene nada de malo… eres mi chica- espetó con el ceño ligeramente fruncido.

La pequeña sonrisa de la menor de los Tendo se ensanchó notoriamente -Baka…- susurró antes de captar rápidamente el rostro del muchacho y acercarlo al suyo dejando sus labios casi juntos.

La rápida acción de la joven tomó por sorpresa al artista marcial, que tardó un par de segundos en captar el mensaje hasta que escuchó las palabras de su compañera "No lo pienses…sólo hazlo" con suavidad dejó que sus manos se posaran en la formada cintura, la cual comenzó a rosar lentamente, disfrutando cada segundo que para ellos eran los primeros en que se permitían acariciarse mutuamente.

Suave acercó su rostro -Te Quiero…- susurró antes de acabar con la distancia que los separaba, dedicándose a sentir por primera vez la tibieza de sus labios, el contacto de ese pequeño trozo de piel fue sencillamente único. Un ligero temblor se apoderó de ambos en ese momento, producto del sin fin de descargas que sentían. Lentamente separaron sus labios, mas la pequeña distancia fue rápidamente acortada por ambos nuevamente.

En el segundo encuentro sus labios se encargaron de conocerse más detalladamente, iniciando leves movimientos, como acariciándose uno a otro, ni siquiera la respiración se sentía en ese momento, ni el viento, ni nada.

En ese mismo instante las campanadas del pueblo comenzaron a sonar dando a conocer que la media noche había llegado. Acompañando ese sonido una serie de fuegos artificiales hicieron aparición esparciéndose a lo largo de los cielos del pueblo de Nagoya, iluminando de forma perfecta el firmamento.

Para los dos jóvenes éste hecho pasó simplemente desapercibido, las pequeñas manos de Akane estaban afanadas a la tarea de acariciar las hebras azabaches del joven mientras que él recorría tiernamente su dorso. Todas las batallas, los enemigos, las discusiones habían valido la pena, ya que ahora la recompensa se hallaba entre sus brazos.

Continuará

Notas de la autora:

Voy a llorar… sinceramente voy a llorar (autora escuchó el tema Unchained Melody mientras escribía la escena).

Después de siete capítulos aquí les dejó el primer beso de la pareja¿Qué les pareció el regalito de Ranma? A mi me enamoró. Personalmente estoy súper satisfecha con este capítulo, fue exactamente lo que tenía en mente, siento el retraso, ya que mi intención era publicarlo el martes pero mi trabajo y los deberes me lo impidieron.

Saludo a todos los que siguen este fic, sus mensajes son muy bonitos, gracias a todos (escritora sensible después de escuchar música romántica toda la tarde para hacer una escena melosa xp)

Matta ne

Besos Akane Red