Hola, después de una semana vengo nuevamente a dejarles el penúltimo capítulo de este fic, estoy muy emocionada porque ya se acerca el final y espero llenar todas mis expectativas respecto a estos últimos episodios.

El recordatorio de siempre, los personajes no me pertenecen, ya que si fueran míos Ranma y Akane estarían juntos casados y con hijos suficientes como para un equipo de fútbol xD. Su autora y encargada de mi trauma es Rumiko-sama.

Simbología

-kkk…- Los personajes hablan

-kkk…- Los personajes piensan

Capítulo IX "Una navidad en familia"

Día 25 de Diciembre

El sonido del tren comenzaba a sonar indicando la pronta salida de éste con dirección a Nerima, Ranma y Akane observaban por la ventana más próxima al matrimonio que los había alojado durante toda esa semana, una que sin duda marcaría un antes y un después para ellos.

Con cierta melancolía la peli-azul agitaba su mano en señal de despedida, en respuesta la pareja y el pequeño bebé realizaban la misma acción -Vuelvan pronto- fue lo último que escuchó la muchacha antes de que el tren tomará velocidad y se alejara completamente de la estación.

-Los extrañaré mucho, ellos son muy buenas personas- espetó la joven.

El muchacho pasó su brazo sobre la chica y lo posó en su hombro derecho -No te pongas triste, dijeron que podíamos volver cuando quisiéramos, quien sabe, tal vez el próximo año secuestren a Nabiki y si eso sucede tendremos que venir a rescatarla- señaló en forma de burla.

La joven en respuesta sonrió abiertamente -Tienes razón, sabes… creo que extrañaré cuidar a Takeshi por las mañanas- comentó alegremente para luego sumergirse en sus pensamientos.

-¿Sucede algo malo?- cuestionó el oji-azul al ver el ensimismamiento de su prometida.

La menor de las Tendo abandonó sus pensamientos al escuchar la masculina voz a su lado -No pasa nada- respondió -Sólo pensaba que Takeshi es un lindo nombre… sólo eso- agregó con tranquilidad.

Inexplicablemente el comentario emitido por la chica le hizo pensar muchas cosas -Un bebé… un niño mío y de Akane- inmediatamente sacudió su cabeza de un lado a otro para borrar esos pensamientos extraños de su mente, no era momento para pensar esas cosas -Tanto tiempo con Akane a solas me está afectando- pensó ligeramente traumado.

-Ranma- llamó -¿Te molesta si duermo un momento? Es que anoche se nos hizo bastante tarde…etto… tú sabes…- expresó nerviosa.

-¿Besándonos…?- añadió sonriente el muchacho ante la reciente timidez de su ahora novia

-Hai… eso- respondió acomodando su cabeza en uno de los hombros de él.

El artista marcial aferró levemente el cuerpo femenino y lo envolvió en un protector abrazo -Descansa tranquila, yo cuidaré de ti- espetó.


Nerima, a pocos metros del Dojo Tendo

-Ran…. ma…. Debemos… llegar… a…. ca… sa- habló entre besos la muchacha, sin abandonar del todo los labios del chico.

Él esbozó una pequeña sonrisa -Llevas diciéndome eso por más de media hora- dijo alejándose levemente de sus tentadores labios -Creo que eres tú la que no puedes dejar de besarme ¿Tanto de gustan mis besos¿O te gusta quien te los da?- preguntó con su particular tono de burla y superioridad.

-Baka engreído- bufó la chica alejándose considerablemente del varonil cuerpo, sin esperar respuesta comenzó a caminar en dirección a la calle principal, dejando a Ranma en medio del callejón con una notable sonrisa en su rostro.

-Matte… Akane- dijo el chico de coleta caminando rápidamente hasta quedar a un lado de ella -¿No estás enojada verdad?- preguntó al tiempo que colocaba su mejor cara de niño inocente -Era sólo una broma…además la idea de pasar un rato a solas antes de llegar a casa fue mía, ya sabes que cuando lleguemos ahí no podremos estar juntos… bueno… al menos no de la forma que queremos- susurró con cierto aire de melancolía.

La expresión lastimera del joven Saotome enterneció de sobremanera a la muchacha -No estoy enojada Ranma, no tienes porque que ponerte así y no te preocupes por la familia encontraremos la forma de pasar tiempo juntos sin que descubran que ya somos novios por nuestra decisión- expresó de forma alentadora tomando la mano de él.

El peli-negro rió para si mismo, en ocasiones Akane era muy fácil de manejar, sin emitir palabra apretó ligeramente pequeña mano en señal de apoyo y confianza.

Al cabo de unos minutos ya se encontraban frente al gran portón de su hogar -Bien… este es el momento decisivo, recuerda Ranma, digan lo que digan debes permanecer calmado- aconsejó la muchacha aparentando tranquilidad aunque por dentro se sentía muy nerviosa.

-Sí…- respondió, soltó la mano femenina y con lentitud comenzó a abrir el viejo pedazo de madera.

-¡Tadaima!- expresaron al unísono.

Al escuchar las conocidas voces los integrantes de la familia Saotome y Tendo comenzaron a aparecer uno por uno.

-¡Hijo…Akane-chan! Al fin están de vuelta, que alegría- expresó la bella señora Saotome, al tiempo que abrazaba a los muchachos tiernamente.

Detrás de ella Kasumi secaba delicadamente sus manos en su delantal de cocina -Hermana, Ranma-kun que alegría tenerlos de vuelta a casa, los extrañamos mucho- dijo regalándoles una cálida sonrisa.

-Perfecto, mi fuente de ingresos ha vuelto- comentó la mediana de las hermanas apoyada en el marco de la entrada a la sala de la casa.

Los recién llegados comenzaron a mirar de un lado a otro en busca de los personajes ausentes -Mas vale que salgan… tarde o temprano tendrán que enfrentarse a nosotros- señaló amenazante el heredero de la dinastía de combate libre.

Los aludidos salieron tímidamente al encuentro con sus retoños. El señor Soun vestía completamente con una armadura de metal mientras que Genma hacía su aparición en su ya particular forma de panda con un cartel en su mano con la frase "Soy un panda".


Una hora después, durante la cena

La familia Tendo y Saotome comía tranquilamente y en silencio las miradas inquisitivas de los miembros de la familia sobre los herederos del Dojo era más que evidentes, sin embargo aún nadie se atrevía a emitir la primera palabra.

Kasumi dejó sus palillos sobre el cuenco de arroz y dirigió su atención a los menores de la casa -Ahora que lo recuerdo, quería darles las gracias, al pino de navidad está muy lindo- expresó con su común alegría.

-Kasumi tiene razón, el árbol que escogieron es muy bonito… ¿Lo escogieron juntos?- preguntó con tranquilidad Nabiki, dispuesta a comenzar con el interrogatorio.

Ranma comenzó a comer con cierta dificultad, sabía que de un momento a otro las preguntas comenzarían y rogaba internamente porque eso no sucediera -Etto…Hai, lo escogimos ju…juntos- respondió con cierta dificultad.

-¿Y qué más hicieron juntos?... que se pueda contar por supuesto- cuestionó sin recato alguno la castaña encargada de finanzas.

-Nabiki… no digas esas cosas, ellos aún no están casados, no pueden hacer esas cosas, no los molestes- defendió la mayor de las hermanas.

La joven de melena ni siquiera se inmutó por la reprimenda de su hermana, dirigió sus palillos a un pedazo de pavo y lo dirigió lentamente a su boca para comerlo con total lentitud, sin perder de vista a ninguno de los dos recién llegados -Linda camisa Ranma-kun, supongo que Akane te la obsequió por navidad ¿Ne?-

La señora Nodoka dejó sus palillos sobre su recipiente de comida y tomó la palabra -Akane-chan tiene muy buen gusto, esa camisa china te queda muy linda hijo, además el blanco resalta el color de tus ojos-

-Tienes mucha suerte de tener a Akane como tu prometida- agregó el hombre del turbante.

Nabiki intervino nuevamente para dar el golpe de gracia -Debemos darle merito a mi cuñado familia, es decir, el collar que tiene Akane es bastante romántico y con la inicial de su nombre, vamos chicos porque no nos cuentan como lo pasaron ¿Cómo besa Ranma hermanita?- cuestionó pícaramente.

Los aludidos mostraban claros síntomas de nerviosismo, miraban al resto de la familia quienes después de la inquisitiva pregunta de Nabiki habían guardado un completo silencio -Nada pasó… sólo lo de siempre… ya saben, Akane se metía en problemas por su torpeza y yo la salvaba… nada fuera de lo normal- respondió el oji-azul tratando de parecer tranquilo, sin embargo una poderosa aura azulina a su lado lo hizo estremecer de pies a cabeza.

Akane destilaba furia por cada uno de sus poros -Engreído, bocón, tarado…- luchó internamente por mantener su temperamento a línea y devolver las palabras de su adorado tormento -Ranma tiene razón, no pasó nada fuera de lo común, como siempre el idiota éste con estúpidas ofrecidas, claro que ahora cambió sus gustos, su preferencias son las rubias ¿Ne Ranma?- preguntó mirándolo desafiante.

-Ya te expliqué que fue ella la que se lanzó sobre mí- respondió igualmente furioso el muchacha.

Soun suspiró sonoramente -Saotome…creo que nunca podremos unirlos- espetó con tono desilusionado.

El hombre de anteojos lanzó agua helada sobre si mismo y convertido en panda comenzó a jugar con un neumático -Saotome, es usted un cobarde¡de la cara por su hijo!- farfulló con enojo Soun.

-Sabes papá yo creo que su plan sí resultó- susurro Nabiki al oído de su padre

El hombre de larga cabellera dejó la atención del panda para dirigirse a su hija -¿A que te refieres hija?- preguntó con interés, su mirada palideció al ver que su suspicaz muchacha extendía su mano.

-Déjalo todo en mis manos- susurró nuevamente la joven mientras que recibía dinero de parte de su lastimero padre.


Una hora después
, Dojo Tendo

La peli-azul ataba fuertemente la cinta de su Gi, totalmente concentrada se acercaba su mano derecha estirada hacia los ladrillos. Luego de calcular exactamente el punto a golpear, irguió levemente su cuerpo -¡Kia…¡Ranma No baka!- gritó al tiempo que partía en dos la doble corrida de ladrillos. Posteriormente se dedicó a realizar algunas katas simples maldiciendo internamente a su novio.

-¿Sigues enfadada conmigo?- preguntó una voz masculina

Akane volteó fieramente a encarar al muchacho -No interrumpas mi entrenamiento- farfulló molesta.

El joven de coleta saltó hábilmente hasta quedar frente a la joven y le lanzó una lenta patada para lograr su atención -Eres una niña mal criada- comentó sonriente

La muchacha esquivó con facilidad el golpe -No molestes, si no vas a pelear en serio mejor vete- espetó lanzando un puño directo a su cara -bocón…

El artista marcial movió su cabeza hacia su izquierda y en un rápido movimiento tomó a la joven de ambas muñecas y las llevó al dorso de ella, con la misma rapidez la arrinconó entre él y la pared del Dojo -¿Qué esperabas que les dijera? Familia… yo y Akane somos novios desde ayer, durante el viaje tomamos mucha confianza y ayer pasamos casi toda la noche besándonos… ¿Eso querías?- preguntó inquisitivo.

-No me toques…idiota, cuando me suelte me las vas a pagar- espetó furiosa forcejeando inútilmente -Y no esperaba que dijeras eso, con que mantuvieras la boca cerrada era más que suficiente, pero eso para ti es imposible…insensible- agregó irritada.

El oji-azul trató inútilmente de buscar la mirada de su temperamental prometida -Tú tampoco te quedaste callada, así que supongo que estamos a mano- comentó de manera tranquila tratando de amainar la situación.

La aludida se quedó en silencio sin saber que responder.

-Akane… ¿Te molesta si te beso ahora?- preguntó el muchacho tímidamente

La menor de las hermanas Tendo lo observó algo perpleja, la mirada de cachorro abandonado de su novio le hizo olvidar rápidamente el casi inexistente enojo que tenía -Pueden vernos- susurró -Y si eso pasa para mañana estaremos casados- concluyó

-Para serte sincero, me da igual casarme ahora o en algunos años, siempre que sea contigo por supuesto, ya han estado a punto de casarnos antes y creo que no es tan malo después de todo, además ahora sería con nuestro consentimiento- explicó el muchacho, levemente sonrojado miraba a la joven a la espera de una respuesta de su parte.

-¿Me estas pidiendo matrimonio?- preguntó claramente ilusionada regalándole al muchacho esa sonrisa que él tanto disfrutaba.

Un extraño sonido proveniente del la entrada del Dojo llamó la atención de ambos por lo que dudosos voltearon, en menos de un segundo quedaron literalmente en shock.

Nabiki enfocaba entretenida a los dos tórtolos mientras que el resto de la familia permanecía expectante a la respuesta de la joven -Akane-chan creo que mi hijo espera una respuesta- comentó con alegría Nodoka.

-Por fin lo logramos Tendo- expresó al borde de las lágrimas Genma

El patriarca de la familia se acercó a su fiel amigo y compañero para estrecharlo en un fuerte abrazo -Así es Saotome, nuestros hijos se quieren- balbuceó al tiempo que lloraba estruendosamente.

Ranma sacudió su cabeza fuertemente para salir de su propio atontamiento, ágilmente tomó a la joven en sus brazos y se dispuso a salir de la embarazosa situación -Vámonos de aquí Akane- espetó.

La peli-azul asintió arrimándose fuertemente al cuerpo del artista marcial observando como su familia poco a poco se veía más lejana, se relajó al sentir la suave brisa del viento sobre sus mejillas, ciertamente una familia de locos, pero ahora nada de eso importaba, porque estaba con el hombre que más amaba.

Continuará

Notas de la autora:

Escritora trata de ponerse seria después de reír durante todo el capítulo… dedico esto a cada momento de diversión que nos dedicó la familia, sobretodo al capítulo en el que Ranma y Akane están a punto de besarse en el Dojo y los interrumpe la familia :p

Me gustó poner a los chicos en las mismas situaciones y como siempre arreglando sus cosas en el combate, Ranma es realmente adorable cuando se comporta así de infantil. En cuanto a la idea de él de casarse, yo personalmente creo que ambos están más que preparados para eso, al menos eso pienso yo después de ver el tomo 38 del manga.

Matta ne

Besos Akane Red