Capítulo 4: Bandos distintos

James se encontraba sentado en su sofá favorito mirando las llamas y pensando en lo que le habían contado hace unos días. Cuando entra por las puertas Remus con nuevas noticias.

-¡James tengo nuevas noticias que pueden que te interesen!

-¿Qué noticias?- pregunta James viendo a su amigo todo excitado y sabiendo que no se excitaba con facilidad.

-Se ha visto a una joven pelirroja y ojos verdes, muy parecida a Lily, en el Callejón Diagon.

-Lo dices en serio- dice James alzando las cejas por si era una broma o no.

-Si no es verdad, el que ha difundido el rumor caerá bajo mis mandíbulas lobunas- responde Remus sintiéndose ofendido.

-Pues vamos a ver a ese rumor-dice James poniéndose de pie.

Sirius que había visto todo desde la puerta habla por primera vez.

-Ya era hora, hermano, que te levantases de ese incomodo sofá e hicieses algo.

-¡Vamos!-responde James a la provocación de Sirius.

Los tres acompañados por un pequeño grupo de mortifagos se aparecen en el callejón Diagon, donde ven el banco de los magos destruido. Y pasean por sus calles buscando a una pelirroja de ojos verdes.

Unos minutos después de estar por las tiendas dan con la pelirroja, que salía en ese momento de una pequeña librería.

-¿Lily?¿Eres tú?-pregunta James.

-Si, soy yo Potter...y si tienes que decirme algo, que sea rapidito que tengo cosas que hacer- contesta Lily con odio en su voz.

-¿Qué te pasa?

-A mí, nada...No lo ves- responde Lily con sarcasmo.

-No he hecho nada...

-Que no has hecho nada, ¡JA!.Dices no hacer nada aparecer de la nada y trastocar el mundo de nuestro hijo, hacer resucitar a Sirius y que éste le joda viéndolo como es en realidad, matar a los amigos de nuestro hijo y que otros lo traicionen (entre los que estaba la persona que amaba)- le contesta Lily con rabia y dolor, y sobre todo echando chispas por los ojos.

James retrocede unos pasos ante la furia de la pelirroja, mientras que detrás Sirius sonríe con esa sonrisa socarrona que pone siempre y Remus mira todo con preocupación.

-No era mi intención...- dice James recuperándose algo.

-Pues lo has hecho y nunca te voy a perdonar por ello- dice Lily y mira un bulto que tiene entre los brazos- Mi pequeño bebe, cuanto ha tenido que sufrir...

De entre los bultos surge unos gorgoritos de bebe, viendo todo el mundo a un niño de meses de pelo azabache revoltoso y ojos verdes.

-James aquí nuestros caminos se separan. Tú elegiste el tuyo hace mucho tiempo, mintiéndome en el proceso y yo he escogido el mío, ahora sin venda alguna en los ojos. Adiós- dice Lily dando por terminada la conversación.

-¡Lily, espera!- exclama James apuntándole con la varita- Quédate conmigo o te tendré que embrujar...

-James, no lo hagas...-susurra Remus a su amigo, sin mucho éxito.

Lily le mira a los ojos, mira a su acompañante una pelirroja muy guapa cargada de las compras que había hecho y a su alrededor.

-Dudo mucho que lo hagas, James- dice Lily dándole la espalda y comenzando a caminar hacia el callejón Knockturn...- Vamos querida, que aquí ya no pintamos nada.

Y la otra pelirroja la sigue dócilmente, con las bolsas de las compras.

James mira a sus mortifagos y afirma con la cabeza para iniciar el ataque, pero éste no llega nunca porque un grupo mucho más numeroso salido de entre el gentío del Callejón Diagon los rodea con sus varitas. Teniendo que bajar sus varitas.

Al desaparecer Lily de vista, el extraño grupo de ayuda, que los habían derrotado sin formular hechizo alguno, se deshace como arena. Había sido todo una ilusión, una buena ilusión que los había dejado en ridículo, aunque Sirius se reía abiertamente.

Otra vez se encontraba James en la salita mirando el fuego y un montón de libros esparcidos en una mesita, cuando entra Sirius y Remus.

-¿Qué has estado haciendo?-pregunta Sirius interesado ojeando los libros por encima, mientras que Remus le mira preocupadamente al ver a su amigo con ojeras.

-Un poco de todo- responde escuetamente pero añade al ver las caras de sus amigos- Los hechizos que se están utilizando últimamente, pero sin grandes resultados, exceptuando el de la liberación de Lily y esa poción de creación.

Sirius alza una ceja extrañado por eso último.

-La poción de creación es una complicada receta con partes humanas, para introducir en un recipiente humano cualidades de otras persona y dependiendo del tipo de cualidades se necesita una parte en concreto del cuerpo humano. Por ejemplo: se quiere la inteligencia de alguien, por lo que se arranca pelos de la cabellera.- explica Remus al ver el desconcierto de Sirius""(Espero que mi explicación haya servido y lo entendáis)""

-En efecto, alguien ha hecho esa poción y la joven que hemos visto con Lily es el resultado de ello- añade James preocupado.

-Eso quiere decir que esa chica tiene la inteligencia de Hermione, no. Como algo también de Ginny y de la Lovegood...

-En efecto, Sirius. De Ginny cogieron la sangre por lo que de ella pudieron obtener su belleza y poder y de la Lovegood no lo sé, pero tengo algunas teorías sin confirmar...-contesta James serio y mirando a Sirius.

-Entonces con esa jovencita habrá que andarse con cuidado, como con Lily- dice Sirius con una sonrisita juguetona en el rostro.

Remus asiente con la cabeza.

-Lo peor no es eso, sino que varios libros que Voldemort tenía en su poder, de magia negra ancestral, desaparecieron el día de su muerte y hasta ahora no me había dado cuenta- comenta James preocupado- Y puede ser que nuestro enemigo los tenga...

-Entonces es más grave de lo que nos imaginábamos...-dice Remus preocupado.

-Sí y habrá que volver a los viejos tiempos para acabar esto lo más rápido posible- dice James mirando a sus dos amigos, que captan el mensaje.

-Esta hecho, hermano.

-De acuerdo, James.

Remus y Sirius salen de la salita yendo a informar a todos los mortifagos para comenzar un nuevo plan de entrenamiento más duro. Dejando a James en la salita y sentado en el sofá mirando con tristeza el fuego.

Hermione acompañada del nuevo conserje del colegio de Hogwarts se encontraban persiguiendo a Peeves, que no sabían como pero había vuelto al colegio tras cinco años de ser expulsado. Por eso Hermione no se enteró del mensaje enviado por Sirius de una reunión del grupo de la élite, quedándose en el colegio y a la postre la perdición de ésta.

-¡La Sabedolotodo y el Conserjita no pueden con el viejo Peeves!...- comentaba con burla y diversión Peeves atravesando pasillos, corredores, tirando armaros, armaduras y otros objetos, mientras era perseguido- ¡Viva los viejos tiempos!

Hermione le lanzaba un sin fin de hechizos como el conserje, pero estos nunca daban en el blanco. Y sin saber como llegan a la zona restringida de Hogwarts donde casi nadie lo había pisado, solo los merodeadores y los gemelos Weasley, un peligro para todo el mundo por el mal estado en que se encontraba todo como por lo mágico que era.

No pueden retroceder porque se habían perdido, pero tampoco seguir persiguiendo a Peeves. Que podían hacer, quedarse allí y pedir ayuda a través de un Patronus...Era la única solución que habían encontrado.

-¡Expecto Patronus!-exclama el hechizo el conserje saliendo de su varita un puercoespín, que al avanzar por el pasillo desaparece de la vista.

Esperan minutos y no llega contestación alguna, esperan media hora más y nada. Por lo que Hermione lanza también el conjuro saliendo de su varita la reconocida nutria, que hace el mismo recorrido que el anterior Patronus...

A los pocos minutos ven como una pareja de ciervos, macho y hembra, Patronus se acerca a ellos velozmente atravesándolos y dejándolos una extraña sensación en el cuerpo. Esos dos Patronus desaparecen y al mirar por donde habían venido ven como aparece la figura de dos personas pelirrojas.

Hermione suspira pensando que una de ellas sería Ginny, pero está equivocada.

Una maldición llega hasta ellos, alcanzando de lleno en el conserje que se retuerce de dolor. Y con suerte Hermione esquiva otra maldición y lanza ella también una pero es desviada con facilidad por los recién llegados. Que al verlos de cerca se da cuenta de que una de ellas es la madre de Harry, Lily, y que la otra se parece mucho a Ginny.

-Tú debes de ser esa amiga de mi hijo que le traicionó y matado a su mejor amigo- dice Lily con voz fría y cargada de odio.

Hermione traga saliva y lo único que hace es afirmar con la cabeza de forma inconsciente.

-Lo único que puedo decir es que ha llegado tu hora de rendir cuentas, querida, que a todos les llega tarde o temprano- dice Lily- Y a ti te ha tocado ahora...

-No es así, te equivocas...- dice Hermione negándolo y apuntándoles con la varita que echaba chispas.

-No, sufrirás lo indecible hasta que él decida tu final...-contesta la joven pelirroja compañera de Lily.

-¡No!- grita Hermione lanzándoles una serie de maldiciones que esquivan o desvían.

-Veo que si no forman un número más numeroso, los mortifagos son una mierda...-comenta Lily con desprecio- Y estoy desilusionada de que mi hijo tuviese una amiga como tú, una sangre-sucia débil, toda tuya Andrea...

Andrea sonríe cruelmente adelantándose y apuntando con su varita a Hermione, que retrocede algo asustada.

Entre ambas comienza un duelo intenso, donde la que peor lo llevaba era Hermione que recibía casi todos los hechizos de la pelirroja, con varios muros destruido por los hechizos y que varias armaduras o armarios que atacaban para defender su lugar en el castillo. Y lo único que consigue dar Hermione es en el pelo pelirrojo de Andrea.

Al final, tras cinco minutos de duelo Hermione se encuentra derrotada y mal herida en el suelo viendo como el conserje muere tras dolores atroces. Levanta la cabeza y ve como Peeves se queda quieto delante de Lily. Andrea la ata las manos y pies, tras producirle un corte en el brazo del tatuaje, sacándole mucha sangre.

-Peeves puedes colocar estos portales en las aulas y en las salas de las casas, para sacar a todos del colegio y mandarlos lejos...Así podrás estar muy cómodo en el castillo haciendo de las tuyas...-dice Lily entregándole unos marcos pequeños a Peeves, que se inclina respetuosamente y tras una mueca maliciosa en su fantasmal rostro sale del pasillo para hacer su misión- Llévatela a los calabozos y déjala allí, yo dejare el mensaje de advertencia...

Hermione arrastrada por los fríos suelos de Hogwarts es conducida a los calabozos y dejada en un pequeño habitáculo que casi no puede ni moverse. Andrea se va a las puertas principales del castillo, ahora silencioso sin presencia de alumnos o profesores, a esperar a Lily y al resto de sus compañeros.

Lily mientras había ido al pueblo de Hogsmeade y allí colocó un mensaje escrito con la sangre sustraída de Hermione que decía: "Temed todos aquellos traidores de la verdad, porque ésta saldrá a la luz para vengarse..."

Ginny salía de los nuevos entrenamientos de los mortifagos cansada dirigiéndose a su casa a descansar, tras las horas del ministerio y del entrenamiento; cuando ve a lo lejos a un grupo de personas que creía muertas. Eran Ron, Molly, Arthur y Percy...sentados en las escaleras de su casa esperándola.

Ginny al verlos se detiene asustada por lo que estaba viendo, saca su varita y se dirige con valentía hacia ellos...

-Dentro de poco todo acabará, volviendo a la normalidad de los viejos tiempo...-comenta un encapuchado con Lily a la derecha y Andrea a su izquierda.

Suben las escaleras del despacho del director.

ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE CAPÍTULO, ESPERO ALGUNOS REWIEVS PARA CONTINUAR ESCRIBIENDO LA HISTORIA...