¿Beyblades y Hogwarts?

[Traducción] ¿Qué pasaría si Tyson Granger y sus amigos se encontraran accidentalmente con la prima de éste? Mucho puede pasar, más si ella, una chica de 16 años, por casualidad respondiera al nombre de Hermione Granger, estudiante del colegio Hogwarts. Crossover Harry Potter X Beyblade

Heme aquí con otro fic de HPxBB, de nuevo, sin embargo esta ocasión no es mío, sino de Avestia. Con el permiso otorgado, tengo el honor de traducir esta historia. Espero, como a mí, les fascine.

Disclamer: Ni Harry Potter, cuya autora es J. K. Rowling, ni el fic, propiedad de Avesta, me pertenecen. Esta traducción cuenta con permiso de la autora.

Nota de la Autora: Hola a todos, usualmente yo no escribo fics de Beyblade, pero pensé que debía darme una oportunidad. Actualmente, me enfoco a los de Harry Potter. Entonces tuve la idea de enlazar estas dos historias distintas, haciendo un crossover de HP&BB. Nunca lo había intentado, así que estoy algo nerviosa, en especial a todos aquellos fans de Beyblade: ¡Por favor, no me maten! Puesto existe una pequeña probabilidad de que haya OOC.


Primos

En el dojo Granger, cierto chico de 16 años de edad, de cabello azul marino, dormía como siempre lo hacía.

–Tyson, despierta. ¡Qué despiertes, Tyson! –gritó un niño de 13 años, de cabellera rojo oscuro, alborotado en todas direcciones.

–Déjame solo, Daichi –murmuró Granger, cerrando los ojos con la esperanza de que el pequeño mono lo dejara en paz.

–Mira bien, Tyson. Hiro me pidió que te levantara y eso es lo que estoy haciendo. ¡Así que despierta! –gritó Daichi, saltando a la cama del peliazul

Molesto por lo que el pequeño acababa de hacer, en un abrir y cerrar de ojos, lo atrapó en contra de su voluntad.

– ¡No vuelvas a tratar de despertarme de ese modo! –gruñó

Daichi, forcejeando por escapar del moreno, notó que no había forma de que su opresor lo soltara, así que usó una táctica diferente: Mordió con fuerza el brazo de Tyson. Rápidamente el niño-mono salió de la habitación, dejando al otro sobándose donde lo agredió. En los ojos de Tyson había una chispa de furia.

– ¡Te atraparé Daichi! ¡Te atraparé pequeño demonio!


En otro lugar del pueblo, una joven adolescente de 16 caminaba por las calles. Ella tenía un enmarañado cabello castaño, llegándole a sus hombros. Vestía una blusa azul de mangas largas, jeans negros, tennis y un abrigo azabache. Sus ojos café, observaban las construcciones, con la esperanza de reconocer el dojo donde vivían sus primos, como aquella vez cuando vino a confesarles lo de ella.

– ¡Genial! ¡Más que genial! ¡Me he perdido!

Dos chicos, aparentemente de la edad de ella, la escucharon y se dirigían hacia la chica. Ella vio a los dos jóvenes corriendo a su dirección, mientras que mentalmente se reprochaba "¡Diablos, eres una estúpida, gritando a todo Japón que te has extraviado!"

Los dos adolescentes se habían acercado ahora, ella los observó detenidamente. Uno de ellos vestía ropas orientales, con una banda roja en su frente, de cabello negro, cuyos mechones caían en su rostro. El otro, rubio, lustrado con un suéter verde con shorts naranja. La muchacha, al ver al último, sintió un aura generosa y amistosa alrededor de él.

– ¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda? –preguntó con educación el pelinegro. La chica titubeó, pero les sonrió finalmente.

–Estoy bien, en serio, solo es… me he perdido –el rubio río por lo bajo

–Si, nosotros te oímos decirlo fuerte y claro –ella se sonrojó –Oh, lo siento, olvide presentarnos. Mi nombre es Max Tate y él es Rei Kon

El americano le estrechó la mano, mientras el chino, respondió con un "hola". La joven delvovió el gesto con una sonrisa

–Bien, creo que es mi turno. Me llamo Hermione, y me estaba preguntando ¿Saben dónde está el dojo Granger?

– ¿El dojo Granger? ¿Por qué quieres ir ahí? –cuestionó Max, pensando que esa chica era otra beyluchadora que buscaba a Tyson para derrotarlo.

–Sólo voy por asuntos personales a ese lugar

– ¿Eres beyluchadora? –interrogó Rei, cavilando lo mismo que su amigo. Hermione sacó su blade

–Lo juego, pero creo que no soy muy buena –el chino sonrió ante esto. Ella le entregó al pelinegro dicho objeto, al ver que lo examinaba de lejos

–Ya veo, bien nosotros no sabemos con exactitud si eres buena o mala con tan sólo ver tu beyblade –dijo él, devolviéndole su blade, haciendo que ella se ruborizara. Max miraba hacia la dirección que llevaba al lugar que buscaba la muchacha.

–Oye, Hermione, si tú quieres podemos llevarte hasta el dojo. Después de todo, Rei y yo necesitamos ir ahí también –ella asintió con la cabeza y siguió al rubio, a su vez, el chino la permanecía detrás de la chica


Hiro Granger caminaba en círculos por el dojo, ansioso y no le importaba el hecho de que su hermano lo fulminaba con la mirada por haber usado aquella táctica contra él. Después de todo, él era el mayor, aunque Tyson estuviera harto de escuchar decírselo. La razón por la que se movía de un lugar a otro, era porque estaba preocupado.

Fue informado por su abuelo sobre la llegada de su prima, a quién no había visto en años, cuando vino a visitarlos. Estaba intranquilo porque ella llevaba dos horas de retraso en arribar al dojo. Él habló con Hermione por teléfono, preguntándole si le gustaría que la recogiera en el aeropuerto, pero ella se negó.

Naturalmente, Hiro no le había contado acerca de la visita de la chica. Conociéndolo, Tyson entraría en pánico y había querido buscar a su prima, con la ayuda de sus amigos. Hiro no estaba seguro de como reaccionaría su hermano al ver a Hermione después de 5 años, o viceversa, si la chica encontrara que su primo tenía un ego tan inflado…

El timbre de la puerta sonó, capturando su atención. Esperaba que fuera ella. Pero antes de llegar al recibidor, Tyson ya estaba ahí, pensando que sería algún fan o beyluchador. En efecto, eran Rei, Max y Hermione.

Al abrir la puerta, Tyson estaba un poco decepcionado al ver que se trataba de sus amigos, en compañía de una linda chica. Hiro, quien estaba detrás de él, reconoció a la chica y la saludó. Pensado en que la muchacha era una fan, el nipón de la gorra decidió lucirse ante ella.

–Hola Max, Hola Rei –saludó – ¿Quién es esta bella señorita que los acompaña? ¿Cuál es tu nombre? ¿Y te gustaría que nos fuéramos… a un lugar a solas? –Hiro río por lo bajo, mientras Max y Rei miraban las payasadas que realizaba su amigo. Hermione sin embargo, estaba disgustada.

–Esto es lo más repugnante que he oído en mi vida –expresó con dureza la joven, por el error garrafal de su primo. Ella no creía que estaba viendo a Tyson actuar así – ¡Tyson Granger eres un presumido! ¡Ser Campeón Mundial no significa que tú puedas salir con cualquier chica! ¡No me sorprende que tengas un ego tan grande, que te infle esa cabezota!

El chico de la gorra reconoció aquella voz y aún no podía creer lo que estaba viendo: a su prima, que por primera vez, le estaba gritando a él.

– ¿H-Hermione? –preguntó un tanto dubitativo

– ¡Sí! –Chasqueó la lengua, en señal de desaprobación, al mismo tiempo, mirándolo con desdén – ¿Quién más?

– ¿Eres realmente tú? –la chica suavizó su mirada y le sonrió

–Sí, Tyson. Es bueno volver a verte, primo – y él la abrazó, sacándole el aire. Hermione, se rió ante la reacción de él.

Max y Rei no creían que Tyson tuviera una prima. El nipón soltó a la inglesa y se las presentó a sus amigos:

–Max, Rei. Ella es mi prima, Hermione Granger –ellos le sonrieron otra vez y le dijeron "hola" a la chica

–Por esa razón buscabas este dojo –comentó el chino

–Sí, esa era la razón –sonrió Hermione.


Nota de la Autora: Ok, espero que les guste


Lechucería Hiwatari

–Bueno, heme aquí con otro fic, que, sorprendente que parezca, no es mío

–¿ahora ya te metiste en otro embrollo?

–¡Kai! La autora original se llama Avestia, como lo dije antes.

–¿y cuál es la razón esta vez, Isis?

–Verán, desde antes que escribiera Harry Potter y Los Blade Breakers

–O más bien subieras ¿cierto?

–Descubrí este fic. A mí me encantó, puesto no era parodia ni relegaba a los personajes de Rowling. Si quieren revisar el original(que está en inglés), busquénlo como Beyblades and Hogwarts?. Esto también va como un regalito navideño para la autora, quien me otorgó el honor de traducir su historia.

Nos leemos después.