CUTE SMILE

Por: Rail-Tezca


-Por qué me enamore de él?

Fue la pregunta que se hiso a si mismo Horokeu Usui mientras saltaba de aquella barda del parque, era un día caluroso y con tal de no quedar a solas con el chico que hacía su corazón latir tanto que solo empezaba a hacer tonterias el joven de cabellos celestes salío a dar una vuelta, llegando a un parque de las cercanias, el lugar estaba casi deshabitado, por exepción de unos chicos que jugaban a lo lejos, no había ni una sola alma, era tarde, faltaba poco para que el sol empezara a meterse en el horisonte y el cielo empezaba a teñirse de aquel hermoso color rojizo.

-porqué demonios de él, de todas las personas del mundo me tuve que enamorar de él, todos son mejor candidados, porque él, acaso fue su frialdad, su indiferencia, su elegancia, su agilidad, su maldad inata, que solo esconden un interior tierno que no sabe como expresar sus sentimientos.

-de quien hablas Loro?

Quedo helado al escuchar esa voz detras de él, era él no había duda, nadie hablaba con tanta confianza y seguridad en su voz, Horo volteó lentamente y ahí estaba, aquella visión divina, ojos como de felino dorados como el ambar, cabello morado elegantemente acomodado en su lugar, su gabardina negra impecable, sus zapatos bien boleados, sus calcetas blancas y esa bufanda amarilla al rededor de su cuerpo, era todo lo que se veía de sus ropas y lo demás era solo piel, dulce, suave y blanquesina piel.

-que tanto me vez hielo?

La molestia de gran Ren Tao era obvia, Horo se había embelezado observando al joven proveniente de china.

-nada picudo

Dijo con una sonrisa Horo tratando con la ofensa disipar el latido cada vez más rapido de su corazón, Len hiso una mueca, pero no iniciaría una pelea, no hoy, siempre disfrutaba de las peleas con el Ainu pero hoy no deseaba pelera, por alguna extraЯña razón.

-bien, ayudame con esto

Dijo el elegante joven extendiendo las bolsas de mandado que llebaba en las manos, Horo las tomo sin chistear, al poco rato ambos caminaban a la par rumbo a la pensión, el silencio era incomodo, Ren caminaba con la vista fija al frente, mientras Horo cargaba las pesadas bolsas, el paisaje era hermoso, los jardines llenos de flores y pasto verde, arboles que cubrían el cielo, las luces de los faroles encendiendose y la cupula celeste oscureciendose cada vez más.

-ya llegaron todos?

cuestionó Horo incomodo por el constante silencio, Ren volteó a verlo y Horo se sonrojo ligeramente cuando esos ojos ambar se posaron en él.

-No

Contestó simplemente Ren con la frialdad que le caracterisa, Horo se sintio molesto por tan fria y simple respuesta, pero que podía hacer, Ren no cambiaría ni en un millon de años.

-Entonces para que tantas cosas

Una pregunta más que buscaba a toda costa hacer conversación.

-Para nosotros

Fue la respuesta fria y sensilla, al parecer Ren solo tenía ese tipo de respuestas para Horo, el joven soltó un suspiro antes de percatarce de la cantidad de cosas que llebaba, 5 bolsas llenas de viveres es mucho para dos personas.

-No es mucho para nosotros dos

Ren se detuvo y una sonrisa apareció en su rostro, una satira sonrisa.

-por amor a Buda Horo, con la cantidad de comida que comes, esto nos alcansara solo para cenar y tal vez para desayunar

Al menos su respuesta ahora había sido mayor a un par de palabras, Horo miró molesto a Ren, era cierto que comía mucho pero no tanto, o si.

-tú tienes la culpa Dijo Horo defendiendoce sin pensar

-Yo

Nuevamente Ren se paró en seco, lo podían acusar de ser malvado, frío, insensible, egocentrico y muchas cosas más pero de hacer que alguien comiera demasiado era inconcebible.

-disculpa

-si, tu tienes la culpa

Agregó Horo haciendo un berrinche y crusando los brazos, Len sonrió ante esa actitud infantil del chico de las tierras del norte.

-yo porque?

Cuestionó Ren mirando fijamente a Horo, este de inmediato se intimidó ante esa penetrante mirada ambar, Horo se sonrojo y mientras jugaba con sus dedos y agachaba la mirada dijo

-porque tú cocinas muy rico.

Ren, se sorprendio al escuchar eso, esperaba cualquier cosa menos esa respuesta, se sonrojo un poco, lo suficeinte para que Horo se diera cuenta, pero no tanto como para que alguien más lo notara.

-Callate tonto y vamos a la casa

Fue la respuesta de Ren quien continuó caminando tratando de ignorar su sensación de felicidad, pero caminaba con algo inusual, una sonrisa, una calida sonrisa y eso era suficiente para Horo que caminó a su lado más sonriente que nunca.


Aun no decido si esto sera un Oneshot o lo voy a continuar, me pareció tierno y hace mucho que no escribía nada, espero les haya gustado espero reviews

Atte Yo es decir Rail-Tezca