10 maneras de decir "Te Amo" sin decirlo.

Pasos.

Caminaban. Por la sierra húmeda, el piso lodoso y el bosque tropical. Siempre caminaban. No hacía mucho, pero ninguno de ellos quería pensar hacia cuanto habían empezado a caminar. Sólo avanzaban subiendo, bajando cerros, esquivando árboles, recibiendo la lluvia leve que les mantenía empapados.

Ya se acercaban al fin, ya faltaba poco. Descansarían diez minutos, junto al lecho del rio, subirían la última loma y estarían ya a salvo por esta noche.

Miró al cielo. A través de los árboles se veía algo de nubes. No había tanta luz como hace rato, pero aún no era sonrosada, sinónimo que quedaba algo para el atardecer. Debían apurarse.

En el río se sentaron a descansar. No era común que Reeve les pusiera misiones conjuntas con Avalanche, pero no era extraña del todo. Estaban igual de sucios, sudorosos, mojados. Estaban tan cansados que ni se hablaban. Reno no se sentó en las rocas, mejor se acercó a ver si se podía beber agua. Metió su cabeza al agua. La sacó y miró la otra orilla. Un animal estaba bebiendo agua igual que él.

Rude ni los demás lo habían notado pero la ninja si. Rió y lo miró, pero no le dijo nada. Parecía agotada, y eso era raro en ella hasta para Cloud, que se acerco y le tocó la frente.

"¿Estás bien?"

"Puedo continuar" dijo tocándose el vientre. Reno vio que el agua se tornaba dorada, signo inequívoco que tenían que irse.

"Se acabo el descanso chicos!" dijo Rude, y avanzó lento. Cloud se puso en pie y lo siguió. La ninja se sobó el vientre con su rostro pálido. Reno fue hasta ella, se acuclillo delante.

"Sube"

Ella miró el rostro, ladeado. "¿Qué esperas? Debemos seguir, pequeña."

Ella se subió. Odiaba que la llamaran así, de común, pero esa vez, sintió un agua tibia en su corazón al oírlo.

Apoyó su cabeza en el hombro, dejándose acunar por el paso. Después de todo, mañana podría preguntar porque sentía tanta paz.