Hola chicos disculpa por no actualizar, pero eh tenido problemas de inspiración además es horrible estar en la Universidad la verdad me encantaría continuarla pronto de nuevo, pero no creo :(

Los que siguen el de Crash Bandicoot esta en proceso todavía... paciencia el capítulo casi sale... jajajajaa! :(

Los personajes de Final fantasy son de Square Enix... Y los otros personajes son de mi propiedad...

Aquí les tengo el cap 18


Capítulo 18: Reflexiones de media noche.

Al estar llorando en la cama. Yuna se levantó de ella, se fue al rincón de la habitación, se sentó tomándose las piernas; pero no lloraba. Se encontraba sonriendo con la mirada perdida. Ella oye un sonido de que abrían la puerta. Yuna levanta la vista para mirar una bandeja de comida que le colocaban enfrente de ella. Parche se lo dejaba con delicadeza sobre el buró que se encontraba en la parte derecha de la cama es donde se encontraba ella.

Él sale por la puerta sin antes de mirarla y sonreírle con malicia y cierra la puerta. Yuna volvió a mirar hacia abajo con la mirada perdida, pero de repente su mirada se endureció porque solo pensaba en como escapar ya decidida se levanta del rincón para empezar a gritar de nuevo auxilio cuando lo iba hacer se le ocurre mirar hacía la cama y ve un hermoso vestido Azul claro con holanes en plata, era largo con un moño, y en la orilla de la cama estaban unos zapatos de plata con punta negra.

―Ojalá te guste—Comentó una voz, que salía de la puerta de la entrada de la habitación. En ese lugar estaba una jovencita como de la misma estatura de Yuna, tenía un vestido de sirvienta un poco roto de la falda, estaba descalza y tenía recogido con una trenza su cabello, cuyo color era negro azabache. Yuna se acercó al vestido con asombro al ver vestido. Entonces la joven habló: ―Lo escogí según el color de tus ojos.

—Gracias…―Contestó Yuna limpiándose los ojos. —No bajare a cenar….

―Tienes que hacerlo… el amo…—Se acerca a Yuna―Tienes que hacerlo si no el me…

Yuna al oír esa palabra se le puso la carne de gallina, como podía ser tan cruel Seymour, pero la clase de persona que es. Solo por ayudar a la moza, se desvistió para ponérselo. Ella le ayudo a ponérselo, le puso el corsé, después le puso la base del vestido se lo amarró luego le cepilló el cabello para alisárselo ya que lo tenía un poco revuelto.

Yuna se sentía rara, llevaba mucho que no se ponía un vestido así, la última vez que se lo puso era cuando fue su fiesta de cumpleaños número 14 donde su padre le había regalado el colguije en forma de corazón, sin embargo ya no lo tenía, porque su madrasta se lo había quitado y ella lo tenía. Al acordarse cerró el puño con enojo.

—¿Por qué me odia tanto?―se preguntó sentándose en la cama con los ojos llenos de lágrimas.―¿Por qué?

—Señorita, el amo… no la odia…

―No me refiero a Seymour… ham… ¿Cómo te llamas?

—Me llamó Mirta―Contestó ella inclinándose hacia Yuna.

—Me refiero a mi madrasta la que me vendió con tu amo―dijo Yuna muy triste. Mirta solo se limitaba a verla, pero al ver que Yuna comenzaba a llorar, fue y la abrazo.

Tidus estaba acostado en su cama, él se encontraba mirando el techo. En su mano se encontraba un anillo. Cuyo regalo era para Yuna; lo empezó a lanzar hacia arriba, y lo atrapaba en el aire, lo volvía a lanzar sin embargo esta vez no lo agarró lo dejo que cayera al suelo; pero no se movió lo dejo que corriera por el cuarto.

Él se levantó de la cama para ir por la sortija, cuando ve una pequeña figura por la ventana se acerca para observar y ve a Rikku la prima de Yuna. Ella se encontraba barriendo las hojas de los árboles del patio. Entonces Tidus pone una media sonrisa y pensó Tal vez ella sabe con quién se fue la cualquiera de Yuna diciendo eso salió de su cuarto corriendo bajo las escaleras hasta que llegó al patio. Y al llegar le quito a Rikku la escoba. Ella se enojo demasiado, pero Tidus la tomo de los brazos y con ojos serios le dijo:

—¡Tú sabes dónde esta la cualquiera de tu prima!—Gritó Tidus a Rikku. Después la Zarandea para que le soltará donde estaba. — ¡Contesta!

—No sé dónde está—Respondió Rikku. Ella se suelta con mucho enojo. Y le pega con la escoba que recuperó. —No me importa si me despiden… y que te quede claro ella no es una cualquiera, Yuna jamás te engañaría aparte ella te adora.

—¡Si claro como si ella me quisiera no se hubiera ido con otro!—Le soltó Tidus a Rikku.

—¿¡Cómo!?—Se sorprendió Rikku puso los ojos como platos.

Tidus sé quedo como diciendo "No sabías" entonces él le dice a Rikku:

—Pues si disque ella me quiere y se fue con…

—Eso es raro, porque ella esta bien enamorada de ti…—le aseguró Rikku—Ella jamás te fallaría eso te lo aseguro.

Tidus mejor se fue sin escuchar a Rikku. Ella se quedo muy confundida y fue en busca de su prima hacia su habitación, pero vio todo muy ordenado como siempre, la fue buscar en toda la mansión y no la encontró; se empezó asustar porque no la hallaba. Rikku se preguntó: "Sera cierto lo que dijo Tidus, ¿Qué se fue con otro?" "¿Mi prima será una cualquiera? Movió la cabeza de un lado a otro descartando todo. Ella se fue en busca de su prima hacia el pueblo.

En la mansión de los Guado. Yuna estaba con Mirta en la habitación han pasado cuatro horas de cuando llego a ese lugar. Mirta le arreglo el cabello pasándole el peine por su alborotado cabello. Yuna se sentía muy triste porque a pesar que se veía hermosa con ese vestido tan bello, seguía pensando en su amado Tidus. Entonces ella empezó a llorar otra vez, Mirta se le quedaba viendo como diciendo pobrecita le limpio las lágrimas otra vez.

En la mansión del padre de Yuna. Tidus se encontraba encerrando en su habitación todavía se sentía muy deprimido por lo que sucedió, a pesar que Yuna lo había engañado la seguía amando con la intensidad de como la primera vez que la vio, cuando se cruzaron sus miradas cuando ella se iba cayendo de la escalera por cargar su maletas con la mano hizo un ademán de quitarse un insecto de la cabeza Tengo que quitarme esos absurdos recuerdos de mentiras… ella se fue… y ella nunca volverá. Miro a su lado derecho ahí estaba el anillo que le iba a dar a Yuna le iba a pedir matrimonio para irse con ella.

Que tonterías. —Pensó Tidus tomando el anillo en sus manos. Solo se limitó a verlo con mucha atención, cerró los ojos cuando de repente se le vino a la mente mucho odio, miró hacia la ventana y se levantó para tirarlo, pero no pudo hacerlo.―No… no puedo… este será un simple recuerdo tuyo y mío.

—Tidus todavía le lloras a esa cualquiera. —Dijo Rita entrando a la habitación de su prometido con una sonrisa maliciosa―Te advertí que algo así sucedería, pero no me quisiste escuchar. Ahí están las consecuencias por no oír.

—Déjame en paz―Le dijo el Rubio a Rita sentándose en la cama, pero le dirigió una mirada asesina—No tengo… escúchame muy bien… NO quiero discutir así que mejor retírate por favor.

Rita solo hizo una mueca de enojo antes de salir le dijo: Te haré tu vida un infierno entonces salió. Tidus se recostó de nuevo en la cama no quería pensar en Yuna mucho menos en Rita.

En la Mansión de Seymour Yuna ya estaba bajando las escaleras que llevaban al recibidor para ir a cenar con su nuevo "dueño" ella no quería comer con ese tipo porque el muy sucio la trajo a la fuerza, pero su madrastra, hizo una sonrisa amarga de porque la odiaba tanto. Una voz la sacó de su asentimiento era la de Seymour diciéndole:

― ¡Qué hermosa estas mi amor!—Gritó Seymour desde el recibidor. Yuna lo vio estaba vestido de negro completamente con una sonrisa llena de malicia, eso hizo que Yuna sintiera miedo.

—Señorita Yuna―Susurró Mirta por detrás de Yuna escondida de su amo. —Será que baje o no quiere…

Yuna no dejo terminar la frase a Mirta porque le sonrió con una dulzura que hizo que Mirta se tranquilizara unos instantes. Empezó a bajar con elegancia con ese vestido azul que le había dado, la verdad se sentía mal ella quería volver a casa, pero no podía, porque ya era de su propiedad, aun así Yuna se preguntaba ¿Tidus, me estará buscando? O él sabía de esto y apoyo a venderme con Seymour…. Esa pregunta se lo había hecho varias veces, pero la verdad no sabía y quería respuestas, pero creía que Seymour quiera darle respuestas a sus preguntas, le daba asco tener que casarse con ese tipo, ella recordaba cuando la acosaba todo el tiempo, pero su padre la protegía.

Una lágrima salió de su ojo derecho porque ella sabía que si no cooperaba para satisfacer las necesidades de Seymour le iría mal, él ahora es su amo, ella solo es su esclava ahora, en ese momento comenzaría su infierno, mientras caminaba hacia él se volvía preguntar Tidus la estará buscando… Sería capaz… no, Yuna deja esos pensamientos… no dudes de él… o sí…

Continuará….