YATO MINA

(FINALMENTE)

Disclaimer: Los personajes aquí utilizados son de Stephenie Meyer

POR FIN EL ULTIMO CAPITULO, YA NADA MAS FALTA EL EPILOGO ='(, ESPERO NO TARDAR MUCHO, YA SABEN LA ESCUELA ME TIENE COMO LOCA, CASI NO SUBO ESTE CAPI POR ESTAR HACIENDO TAREA DE CALCULO PERO RECORDE MI PROMESA Y ME PROPUSE APURARME PARA PODER SUBIR EL CAPITULO =P, SIN MAS LES DEJO LEER.

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Sabía que dentro de unas horas me uniría con la mujer que amo por el resto de mi existencia.

Capitulo29: ¿NOCHE DE BODAS?

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Era el día de la boda, Alice me había despertado para llevarme al spa y a que me dieran un masaje. Cuando terminaron conmigo en el spa regrese a la habitación donde me maquillaron y peinaron; eso sí, sin dejarme ver al espejo. Me dejaron un rato en la habitación, mientras Alice, Rose, Emma y Josie se iban a arreglar, cuando regresaron se veían especulares y sus peinados eran hermosos (ç1) a excepción de Alice quien lo traía en puntas como normalmente pero con un listón..

—Bella—dijo Rose sacando una bolsita—aquí tienes la liga para que te la pongas—termino y me dio la bolsa.

—Ok—dije sacando la liga (ç2), la observe por un minuto y me la puse en la pierna.

—Muy bien es hora que te pongas el vestido—intervino Esme, yo asentí y me levante. Me ayudaron a ponerme el vestido (ç3). Tocaron la puerta y por ella entraron Sophie y Barbara quienes llevaban unos hermosos vestidos igual que sus peinados (ç4).

—Hija—dijo alegremente Sophie.

—Mamá—respondí y la abrace.

—Estas hermosa—dijo viéndome.

—Todo gracias a estas mujeres—respondí.

—Claro que sí, pero salúdanos Sophie que nos vamos a molestar pues nada mas saludas a tu hija—intervino Rose.

—Lo siento Rose, pero es la emoción de ver a Bella—respondió y también Barbara nos saludo.

—Cuéntenos ¿Cómo les va en Volterra?—pregunto Esme.

—Pues bien, somos muy felices—contesto Barbara con una gran sonrisa.

— ¿Vinieron con ustedes Aro y Suplicia—pregunte.

—Sí, solo que se quedaron platicando con los invitados—respondió Sophie.

—Pero te manda algo—siguió Barbara. Sacaron una tiara hermosa.

—Perfecto, esto es el toque final—intervino Emma.

Me pusieron la diadema.

—Ahora si estas lista Bella—susurro Josie.

—Ya casi es hora—confirmo Esme mirando el reloj

—Puedo verme al espejo—pregunte.

—Si—dijo Alice

Me acercaron a un espejo y pude verme; no parecía yo; el peinado que me habían hecho era perfecto y la tiara lo acentuaba (ç5). Mi maquillaje era natural. No me reconocí, la chica que reflejaba el espero tenía un brillo especial en los ojos.

—Muy bien, ya tenemos lo nuevo que es el vestido—dijo Alice.

—Algo azul que es la liga—prosiguió Rose.

—Algo viejo, que es la corona—intervino Barbara.

—Nada más falta lo prestado—dijo Esme.

—Eso yo lo tengo—intervino Sophie quien saco un estuche y me lo entrego, estaba un juego de collar, pulsera y aretes hermosos (ç6). Tocaron la puerta.

—Pase—dijo Emma.

Por la puerta se asomo Aro—Es hora chicas salgan—dijo Aro. Todas salieron dejándome con él a solas.

—Te ves hermosa hija—dijo admirándome.

—Gracias—susurre.

— ¿Estas lista?—pregunto ofreciéndome su brazo.

—Si—dije firmemente tomando su brazo y encaminándonos hacia el automóvil que me llevaría a la iglesia. Estaba sumamente nerviosa, rápidamente llegamos a la Iglesia. Por fuera era impresionante cuando entramos estaba decorada magníficamente (ç7).

Desde el fondo de la Iglesia se veía a Edward en su frac (ç8), se veía perfecto. Cuando empecé a caminar por el pasillo la marcha nupcial empezó, caminamos lentamente hasta llegar a Edward quien me veía fijamente a cada paso que daba sentía como mi corazón aceleraba su ritmo; finalmente llegamos y Aro puso mi mano entre las mano de Edward.

—Cuídala—susurro.

—Con mi vida—respondió mi amado.

La misa empezó con una frase del padre ante lo que nos reúne ahí, nos pregunto si estábamos ahí por voluntad propia. Finalmente llego el momento de decir las palabras tan esperadas.

—Yo, Edward, te quiero a ti, Isabella, como esposa y me entrego a ti. Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi existencia—dijo con voz fuerte y clara.

—Yo, Isabella, te quiero a ti, Edward, como esposo y me entrego a ti. Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida—dije con la voz llena de emoción.

—Muy bien, es tiempo de entregar los anillos—intervino el padre, entregándole el anillo a Edward.

— Isabella, recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti—dijo Edward deslizando el anillo por mi dedo

Tome el otro anillo— Edward, recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti—dije deslizándole el anillo (ç9), eran hermosos.

El padre tomo entre sus manos las arras (ç10) —Pon tus manos debajo de la mías Edward—indico—y tu Isabella debajo de las manos de Edward—explico—dejare caer las arras en tus manos Edward y tu las dejaras caer en la manos de Isabella diciendo las palabras—termino y Edward asintió. Ya lo habíamos practicado por lo que ya sabíamos lo que haríamos.

—Isabella, recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir—dijo mientras dejaba caer las arras en mis manos, después las deje en su lugar; nos pusieron el lazo que era más que hermoso (ç11).

La misa paso y finalmente llego el momento de la comunión, en la cual se escucho el Ave María (ç12), Finalmente la misa termino y el padre nos dio la bendición.

Me sentí tan plena cuando el sacerdote dio por terminada la ceremonia. Por fin era la esposa de Edward.

Cuando salimos nos recibió una lluvia de de pétalos de flores y burbujas de jabón, nos felicitaron. De ahí llegaron varios carros para llevar a los invitados a donde seria la recepción.

—Vámonos amor—me susurro Edward tomándome de la cintura y jalándome hacia el coche blanco en el que había llegado.

Me ayudo a subir al carro y después el se subió y arranco el coche, se fue por una ruta desconocida.

—Amor, ¿A dónde vamos?—pregunte.

—Vamos a ver un poco de Paris y después llegamos al jardín—respondió mirando y sonriéndome.

Le devolví la sonrisa, borrando todo nerviosismo y disfrutando del viaje.

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EDWARD POV

Estaba sumamente nervioso, pero cuando la vi caminando del brazo de Aro no pude mas que admirar su belleza. Este día toda ella resplandecía, había un leve rubor en sus mejillas y aunque aparentaba seguridad, sabía que estaba igual de nerviosa que yo, su corazón latía muy deprisa. No podía dejar de mirarla; era muy afortunado, pues un ángel como ella me había aceptado. Toda ella era perfecta y yo no podía más que perderme en sus ojos color chocolate.

Cuando dijimos nuestros votos todo parecía un sueño y cuando la ceremonia finalizo, sentía una felicidad que en toda mi existencia no había tenido.

Todo estaba saliendo como quería, solo esperaba que a Bella le gustara la sorpresa que le tenía. Cuan do salimos de la Iglesia di una gran vuelta hasta que por fin llegamos al lugar de la recepción el cual estaba impresionante (ç13), tendría que agradecerle a Alice y Rose por su buen trabajo.

Ayude a bajar a Bella del coche—Vamos señora Cullen—dije tomándola de la mano. La lleve hacia una parte del jardín que estaba despejado entre las mesas, mientras todos los invitados nos rodeaban con sus cajas.

—Edward ¿Por qué estamos aquí?—pregunto mi esposa muy nerviosa.

Le sonreí—es una sorpresa—respondí.

—Pero Edward—susurro.

—Nada, me ha costado mucho esconderte esto—respondí en medio broma y medio enserio.

—Te ayudo Alice y las demás ¿verdad?—pregunto.

Me encogí de hombros—lo siento amor, pero es importante—respondí.

—Ok—respondió y me regalo una sonrisa radiante.

Alice se acerco con nuestra caja y se la entrego a Bella, ella me miro desconcertada.

—Espera un momento—le murmure en el oído poniéndome detrás de ella y rodeándola con mis brazos.

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Esta muy emocionada y a la vez intrigada por el contenido que tendría la caja que Alice me entrego. Observe que cada mesa tenía una caja similar a la mía a excepción que las cajas eran color vino (ç14) o eso se podía distinguir ya que estaban tapadas con unas mantas blancas, sentí como Edward movía un brazo.

—Mira el cielo amor—susurro e hice lo que me dijo.

Era el crepúsculo, en todo su esplendor. Sentí el movimiento de cómo todas las mantas eran retiradas y las cajas abiertas, baje la mirada centrándola en las mesas pero antes de que pudiera observar bien todas las cajas fueron abiertas y cientos de mariposas blancas salieron volando (*) rodeándonos a Edward y a mi.

—Abre la caja Bella—murmuro antes de que las mariposas se dispersaran.

Lo hice y ahí encontré a dos mariposas, una era color azul y la otra color violeta-rosa.

—Son hermosas—dije emocionada y las dos mariposas emprendieron el vuelo.

Todos observamos como las mariposas volaban alrededor de nosotros y después se dispersaron.

—Estas mariposas, representan el inicio de nuestra vida juntos; recuerda que TE AMO—susurro Edward en mi oído.

—Es momento de que empiece el banquete—intervino Alice en voz alta.

Todos asentimos aunque los vampiros no comerían el menú, se habían traído bastantes litros de Sangre animal para que lo bebieran.

— ¿Te gusto?—pregunto Edward cuando nos sentamos.

—No—dije seria, su cara se puso triste, sonreí—me encanto tontito—susurre tomando su cara entre mis manos y dándole un pequeño beso que me respondió.

Durante la comida platicamos de muchas cosas hasta que fue la hora de bailar nuestro primer baile como esposos, ya había oscurecido. Me llevo al centro de la pista tomándome por la cintura con una de sus manos y la otra agarrando mi mano, mientras yo ponía la otra mano en su hombro. Empezó a sonar la canción era en piano y con guitarra, bastante movida.

— ¿Cómo se llama la canción—pregunte.

Me sonrió y sus ojos brillaban de una forma especial, me acerco más a su cuerpo—se llama Luna de Paris (ç15) —respondió.

Le sonreí sorprendida— ¿Por qué elegiste esa canción?—pregunte curiosa.

—Porque nuestro primer baile como marido y mujer fue bajo la luz de la Luna de Paris—susurro y me guio por la pista al ritmo de la canción. Bailamos tres pieza más hasta que me sentí cansada.

—Amor—dije.

—Mande mi cielo—me volteo a ver Edward.

— ¿Quién toca 'Luna de Paris'?—pregunte.

—El intérprete se llama Raul Di Blasio—respondió sonriéndome— ¿Por qué cariño?—me pregunto curioso.

—Porque desde ahora será uno de mis intérpretes favoritos—respondí.

Me beso al principio tiernamente pero el beso se hizo más intenso.

—Como que el ambiente está muy caliente ¿no les parece?—dijo Emmett dando uno de sus cometarios indiscretos.

—Emmett—lo amenazo Rose mientras Edward y yo nos separábamos.

Edward gruño y los demás rieron mientras me ponía roja.

—Bueno es tiempo de que partamos el pastel, para que así después puedan irse—comento Alice.

—Me parece bien—concordó Edward.

—Uy Eddie quiere estar con Bellita a solas—se burlo Emmett.

—Cállate Emmett y no des tus comentarios tontos—le respondió Edward.

—Sera mejor que te calles Emmett que si no Bella llamara a Seiren—intervino Jasper sintiendo mi irritación.

—Ok, me callo—respondió asustado.

—Vamos Bella—dijo Edward dándome la mano para que me levantara y llevándome a otra mesa en donde acababan de poner el pastel (ç16) era muy hermoso. Partimos el pastel, después de eso fue el turno de aventar el ramo quien lo atrapo fue Emma. Por último Edward me quito la liga y la aventó a los solteros presentes y la gano un caza-vampiros que se llama Ethan.

—Es hora de irnos señora Cullen—susurro Edward en mi oído y me estremecí.

Asentí pero antes de que nos levantáramos Alice llego—No se va a ir así—dijo señalando mi vestido—tengo preparado un conjunto para que te sientas cómoda y las maletas ya están en el auto—termino guiñándome un ojo y llevándome hacia una casa a lado del jardín donde fue la recepción. Cuando llegue al cuarto todas estaban ahí, en menos de cinco minutos me habían quitado el vestido.

—Ten Bella—dijo Emma extendiéndome el conjunto, lo tome y me lo puse. Era hermoso aunque para mi gusto un poco corto, era un conjunto con falda negra (ç17).

—Alice—dije en advertencia porque sabía que ella lo había escogido.

—Nada de Alice, es el mejor conjunto además estarás cómoda—termino y no pude replicar porque tenia razón.

Salí de la pequeña casa para encontrarme con mi flamante esposo al lado del carro esperándome, cuando me miro me recorrió con la mirada y yo me estremecí. Se acerco y me abrazo.

—Te ves hermosa—susurro.

—Bueno chicos, creo que es una despedida—interrumpió Emmett.

Nos separamos y cada uno se despidió de las personas más importantes.

—Adiós mamá—dije con un nudo en la garganta, sabía que cuando regresáramos de la luna de miel no la encontraría.

—Adiós mi pequeña, vendré a visitarte—dijo abrazándome.

—Nos vemos después Bella, te cuidas—se despidió Marco.

—Lo hare y tu cuida de mi mamá—dije abrazándolo.

—Claro que lo haré—respondió seguro.

Alice me abrazo junto con Rose quienes casi me asfixian.

—Te cuidas hermanita—dijo Alice feliz.

—No hagan cosas que nosotros no haríamos—intervino Emmett con una sonrisa maligna.

Me arme del valor y le conteste—Claro que no hermano oso, serán peores—respondí con una sonrisa.

Sé quedo callado y los demás rompieron en carcajadas.

—Bien hecho mi vida—dijo Edward dándome un beso en la sien—chicos ya nos tenemos que ir—termino Edward, nos subimos al carro y nos dirigimos hacia la casa en la cual nos quedaríamos esa noche para que al siguiente día abordáramos un avión hacia nuestra luna de miel.

Llegamos a la casa (ç18) que era pequeña pero hermosa, Edward me ayudo a bajar de carro y nos encaminamos a la casa, pero antes de entrar dijo.

—Espérame, voy por las maletas para podernos cambiar—agrego, después de que llevo las maletas a la casa regreso por mí y me tomo en brazo, yo proteste; pero el solo dio—ES LA TRADICION QUE EL NOVIO ENTRE CON LA NOVIA EN BRAZOS—.

Llegamos a la habitación, estaba muy nerviosa por lo que pasaría esa noche pero estaba segura de quererlo.

—Me voy a dar una ducha amor—dijo Edward dándome un beso, por lo que vi en sus ojos el también estaba nervioso y le agradecí internamente por dejarme mi espacio; se metió al baño y yo fui a la maleta sacar mi pijama. Lo único que encontré fueron camisones muy reveladores y el que estaba hasta arriba era uno rojo (ç19) ¿Cómo se les ocurrió que yo utilizaría eso?. Pero no tenía alternativa así que me lo puse.

Me dirigí al tocador y me desmaquille, después quite la tiara que todavía traía y la coloque con mucha delicadeza en el tocador, después deshice mi peinado. En eso estaba pero uno de los pasadores se atoro, en eso Edward salió del baño solo con unos pantalones.

— ¿Qué pasa amor?—pregunto sin darse cuenta de que solamente llevaba el camisón.

—No puedo quitarme un pasador—respondí luchando con mi cabello.

Se acerco—Te ayudo—termino quitando mis manos de mi cabello y con mucha delicadeza me quito el pasador—ya esta—dijo dejando caer mi cabello por mi espalda.

—Gracias —susurre.

Cepille mi cabello y me levante para dirigirme a la cama en donde me esperaba Edward, fue entonces que se dio cuenta y abrió los ojos y la boca.

Sonreí y me senté junto a él—Cierra la boca amor si no va a entrar moscas—termine riendo.

—Lo siento—susurro, yo lo bese.

Al principio fue tierno, pero después fue más insistente hasta que le di permiso a que su lengua entrara en mi boca, los dedos de una de sus manos los hundió en mis cabellos mientras la otra estaba en mi cintura acariciándome, yo lo abrace, me separo de su boca.

— ¿Estás segura?—me pregunto.

—Si—respondí—aunque no sé si tú lo desees como yo—termine.

—No digas eso, tú eres única y te lo voy a demostrar—termino dándome un beso más salvaje, más apasionado.

Empezó a bajar su mano hasta la altura del camisón y lo empezó a subir metiendo su mano y acariciando mi piel, mientras me besaba el cuello. Emití un gemido entrecortado y deslice mis manos por su pecho, con la otra mano empezó a masajear mis pechos por turnos hasta que su boca llego ahí, lamio esa parte humedeciendo la bata y haciéndome jadear. Sentí como su miembro se endurecía conforme pasaba el tiempo.

Instintivamente deslice mis manos hasta su entrepierna, él gimio y apretó su cara en mis senos. Tenía tanto miedo, sabía que no lo lastimaría pero solo lo roce,

—No tengas miedo—susurro Edward con la voz ronca por el deseo.

—Pero lo tengo, nunca había sentido esto—respondí.

—Lo sé mi vida—respondió poniéndose a mi altura—solo déjate llevar—termino dándome un beso casi salvaje.

Empezó su labor nuevamente y empezó a besarme en todas partes, me quito el camisón, besando mis senos y metiéndose a la boca mi erecto pezón, jadee ante las emociones que sentí, sentía como se calentaba mi vientre bajo y como mi feminidad se empezaba a mojar; beso cada parte de mi cuerpo haciéndome gritar de placer, mis instintos me hicieron besar y lamer su pecho y finalmente quitarle los pantalones para revelar su miembro hinchado y grande.

Edward bajo una de sus manos y la metió debajo de mis bragas.

—Estas tan húmeda y caliente—susurro con la voz ronca besándome.

Metió un dedo y ahogue un grito, después metió otro y empezó a sacarlos y a meterlos con gran rapidez,

¡Ah! ¡Edward!—grite.

Toque su miembro y empecé a acariciar su longitud, mientras Edward gemía y gritaba mi nombre; Edward agarro mi mano y la quito de su miembro mientras se ponía encima de mi cerciorándose de no lastimarme.

— ¿Estas lista?— Me pregunto con la mirada negra por el deseo al tiempo que se desasía de mis bragas.

—Si—dije entrecortadamente.

Sentí la punta de su miembro en la entrada de mi feminidad, empujo lentamente mientras sentía como era recibido.

—Eres tan estrecha—susurro Edward besando mi cara—tan inocente—prosiguió—como una virgen—termino entrando de lleno a mí, se quedo quieto por uno minutos hasta que me moví instintivamente y Edward gimió. Éramos uno en cuerpo y alma.

Al principio se movió lentamente pero conforme paso el tiempo sus embestidas tomaron fuerza y rapidez; rodee sus caderas con mis piernas para dejarle un mejor acceso; con cada empuje las sensaciones eran más intensas, acumulándose hasta que explotaron llegando a mi primer orgasmo junto con Edward quien se vació dentro de mí. Nos quedamos así recuperando la respiración

Salió delicadamente y se acostó a mi lado abrazándome dejando descansar mi cabeza en su pecho.

—Gracias—susurro.

— ¿Por qué?—pregunte.

—Por llegar a mi vida—respondió.

—No, gracias a ti por salvarme de mi oscuridad—termine diciendo.

Edward empezó a tararear mi nana mientras yo me quedaba dormida entre los brazos de mi es poco, al día siguiente nos levantamos y recogimos todo, salimos directo al aeropuerto. Ya en el avión me recosté en Edward.

— ¿A dónde vamos?—pregunte.

Al principio pensé que sabría en el aeropuerto el destino pero no contaba que sería un avión privado.

—Nuestra primera parada será Rusia—susurro.

— ¿Primera parada?—pregunte.

—Si, después sabrás los demás lugares que visitaremos—termino sonriéndome.

—Eres malo—dije haciendo un puchero.

—Es una sorpresa —dijo con una sonrisa—pero estoy seguro que te encantara—termino dándome un beso.

Y tenía razón. En Rusia hicimos turismo durante el día y durante las noches salíamos a cenar; cuando regresábamos al hotel nos entregábamos a nuestros instintos, cada vez era mejor que la anterior, nunca nos cansábamos de hacer el amor.

Después fuimos a la India, Irlanda y por ultimo Japón. Fue la mejor luna de miel. Regrese contenta para buscar una casa en donde viviríamos Edward y yo.

No fue fácil encontrar la casa perfecta y mucho menos que estuviera cerca de nuestra familia y amigos pero al final la encontramos y era hermosa (ç20).

Era muy feliz a lado de mi esposo, con nuestra familia y amigos. Después de la luna de miel me incorpore a la empresa nuevamente pero con menos horas de trabajo. Estaba un día observando una reunión familiar desde la casa, veía como todos jugaban y se divertían. Unos brazos fuertes me rodearon.

— ¿En qué piensas?—me pregunto Edward besándome la cabeza.

—Como ha cambiado todo—susurre.

—Si—contesto.

—Hace dos años yo no tenía la esperanza de nada y mírame ahora tengo todo lo que un día soñé y mucho mas—termine volteándome para darle un beso.

Respondió mi beso—Te amo—susurro.

—Yo también te amo—respondí abrazándolo y quedándonos viendo, nuestra felicidad era completa.

—Chicos ya vamos a empezar los juegos—nos aviso Daniel.

—Ya vamos—respondió mi esposo.

Nos encaminamos hacia el jardín, hacia nuestra nueva vida ya que no importaba lo que pasara juntos lo afrontaríamos.

FIN

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ç1, EN MI PERFIL

ç2, pero con los listones en azul

ç3, Aquí está la tabla de los votos, en esta encuesta deje que eligieran dos vestidos, solamente ocho personas se dieron cuenta y escogieron los dos vestidos, los demás votaron por un solo vestido.

NUMERO DE VESTIDO

VOTOS

PORCENTAJE

1

11

36%

2

3

10%

3

5

16%

4

6

19%

5

6

19%

TOTAL

23

100%

ç4, ç5, ç6, ç7: ç8, ç9, ç10, ç11, EN MI PERFIL

ç12, Les dejo dos links por si uno no sirve.

ç13: EN MI PERFIL

salieron volando (*): Esto si existe chicas, no se si en otros países exista pero aquí en México hay varias empresas que crían mariposas para poder lograr liberarlas en un evento importante

ç15: EN MI PERFIL

ç16, Con más pisos.

ç17, ç18, ç19, ç20: están en mi perfil,

…(\_/)

(^-^).

¡BIENVENIDOS A LAS NUEVAS PERSONAS QUE ME LEEN!

Muchas gracias por sus reviews a (si me falto alguien, lo siento):

aridnere: Thanks because you are always with me and you help me very much.

AtRaM Potter

Carol-Cullen

missju

day-whitjock

alice Cullen Black

Bye, bye

miadharu28