NOTA DE LA AUTORA:

AQUÍ ESTAN LOS ADELANTOS QUE HABÍA PROMETIDO ANTES, NUNCA DICE QUE CUANDO SALDRIAN, PERO ME ALEGRA QUE LOS RECORDARAN.

SAKUNO NO TIENE SEGUNDO NOMBRE, YO ME LO INVENE.

NO HABRÁ SECUELA PORQUE ODIO LAS SAGAS.

HOY TUBE MUCHAS COSAS QUE HACER PERO FALTAN 3 MINUTOS PARA MEDIA NOCHE ASÍ QUE CUMPLI CON QUE FUESE HOY 15.

Un agradable final

Sakuno estaba tranquilamente en el hospital. Llevaba un par de días en observación y todo se encontraba bajo control, especialmente su ánimo dado que Ryoma ya se había encargado de que ella adorara su estancia en el horrible lugar.

Ahora era medio día y ella se disponía a leer un viejo libro de los años setenta titulado "Solo con mi mujer" cuando de pronto la puerta de su habitación se abrió y una pelirroja entró alterada.

-¡Sakuno Akane Ryusaki!- gritó la recién llegada- ¡Que sea la última vez que tengo que enterarme por otra persona que estás mal!

- Kirane- suspiró la convaleciente muchacha desde su cama.

-¡Sí! ¡Kirane! ¿No puede haber otra mejor manera de enterarme de lo que te pasa que a través de un teléfono roto?- se quejó ella besando la mejilla de Ryusaki y tomando asiento bruscamente en la silla de enfrente de la cama.

-Lo siento, fue repentino, literalmente y no puedo decir que el tigre me haya dejado tocar algo que no sea mi comida- se disculpó la muchacha.

-A ese ni me lo nombres- exclamó con molestia Kikumaru.

-Ah, ya te enteraste de que tomó prestadas tus llaves.

-¿Prestadas? ¡Vol!- gruñó la pelirroja y Sakuno soltó una carcajada.

-Le estoy hablando enserio, señorita- continuó Kirane.

-Sí, sí, tienes razón.

-Bueno pero no es lo único de lo que vine a hablarte.

-¿Ah no?- cuestionó Sakuno sorprendida.

-Sakuno… acabo de darme cuenta de algo- dijo la francesa con un tono sombrío.

-¿Qué tan malo puede ser?- preguntó Ryusaki para animarla a hablar. La artista se mordió el labio inferior.

-Saku… yo… estoy embarazada.

Al escuchar esto Sakuno no supo que decirle enseguida.

-¿Y ya lo sabe Ryoga?- le preguntó Ryusaki después de un par de minutos de razonamiento.

-No- respondió ella.

-Pero Kirane, tantos métodos anticonceptivos- dijo la muchacha de cabellos castaños sin poder creerlo de su mejor amiga.

-Fue el 3% de probabilidad- señaló Kikumaru cubriéndose la cara con sus manos.

-Oh, por Dios- exclamó Sakuno.

-No sé qué hacer- dijo la francesa y su amuga temió lo peor.

-¡No por favor Kirane! Sé que no estaba en tus planes pero un hijo no es una desgracia después de todo- afirmó Ryusaki tomándola de las manos. Kirane la miró estupefacta.

-¡No!- gritó la pelirroja comprendiendo lo que Sakuno había pensado- No estoy pensando en abortar, ¿cómo se te ocurre?

- Lo lamento, cariño, pero con toda esta conmoción no pienso claramente, estoy…muy emocionada- dijo con sinceridad Ryusaki. Su amiga suspiró.

-Imagina como estoy yo- refunfuñó Kikumaru.

- Si no estabas pensando en abortar entonces ¿a qué te refieres con no saber qué hacer?- cuestionó Sakuno sin entenderla.

-No sé si debo decirle a Ryoga.

- ¿Qué? ¿Por qué no? Tiene derecho a saber.

- Saku, no sé si voy a perderlo cuando se lo diga, tampoco estaba en sus planes- soltó la muchacha llorando. Sakuno la miró fijamente y reflexiono.

-Bueno, Kirane, creo que tú mejor que nadie debes saber la clase de hombre con la que te involucraste ¿crees que él haría algo así?- cuestionó la castaña y la aludida negó con la cabeza.

-Entonces ¿por qué dudas? En el peor de los casos ¿por qué querrías estar con un hombre que no acepta sus responsabilidades?- preguntó Saku apretando la mano de su mejor amiga quien se secó las lagrimas y le sonrió forzadamente.

-Tienes razón, le diré está noche… merci- afirmó la francesa con la fuerza que la caracterizaba.

-Siempre podrás contar conmigo, artista loca- le dijo Sakuno.

-Y tú conmigo, española despistada- declaró Kirane abrazándola, luego frunció el seño.

-Así que deja de olvidarte de mí cuando te pasan estas cosas- volvió a refunfuñar kikumaru señalando la gran cantidad de cables en los puertos intravenosos de la chica.

-Lo lamento- repitió Sakuno conteniendo su sonrisa…

Esa misma noche Kirane se dispuso a hablar con Ryoga Echizen, lo encontró donde siempre, sentado en una silla de su bodega de dibujos, aunque en esta ocasión las cosas eran algo diferentes, él había recogido todos los implementos de dibujo y tapado los cuadros. La iluminación estaba graduada por velas y el lugar estaba lleno de pétalos de rosa.

"Y aquí vengo yo, haciendo mi entrada triunfal para matar el momento"- se dijo así misma Kirane mientras encendía en interruptor de la luz.

Ryoga la miró extrañado.

-¿Pasa algo malo?- cuestionó él levantándose de donde se encontraba.

-Mejor siéntate de nuevo, tenemos que hablar- le dijo la muchacha y Echizen se sintió asustado.

-¿Hice algo malo?- preguntó enseguida Ryoga.

-No, no que yo sepa- se rió ella.

-Sea lo que sea tú tienes toda la razón y lo lamento mucho- jugó Echizen y Kirane se rió nuevamente.

-He dicho que es algo serio, Ryoga- cortó ella finalizando con el chiste. Entonces él se sentó derecho y la miró fijamente.

-Tienes razón, lo lamento, tú dijiste que es serio.

-Ryoga…yo…- dijo ella acariciando su vientre. Él parpadeó dos veces y contuvo el aliento.

-¿estás embarazada?- tanteó Echizen. Kirane afirmó con la cabeza y temerosa lo miró esperando su reacción.

-¡Voy a ser papá!- gritó Ryoga con emoción. La boca de Kirane calló dos centímetros.

-¿No estás molesto? – cuestionó La pelirroja.

-¿Molesto?- preguntó Echizen con la vista fija en los ojos verdes de ella.

-¿Creíste que me molestaría, mi diosa?- cuestionó nuevamente Ryoga usando el apodo que le gustaba darle a su novia.

-Creí que te irías- respondió con sinceridad bajando la mirada. Él la abrazo.

-Boba- le Echizen dijo al oído. Y la abrazó como si fuese él quien iba a perderla.

- Creí que no lo querrías…es tan pronto- habló la muchacha mirándolo fijamente a los ojos, aun sin creer lo que él habia dicho.

-Boba, tontica, despistada- repitió Ryoga y le besó la nariz.

-¿Muchos defectos para una diosa no crees?- bufó Kirane, su novio la beso.

- Te amo- suspiró contra sus labios. Ella se rió en un ronroneo.

-Pudiste habérmelo dicho antes

Semanas después fue la ceremonia de bautizo del hijo de los Kunimitsu, a la cual fueron todos los amigos de la familia, incluyendo a los Echizen, quienes llevaron regalos para el pequeño, entre esos un gigantesco cuadro del niño pintado por Kirane.

Entre risas, abrazos, besos y comentarios, el festejo transcurrió con tranquilidad. Y ya llegado el tiempo de irse a casa Sakuno y Ryoma decidieron irse juntos.

-Tanto cambio de nombre para que al final ni yo me lo supiera en la ceremonia- se reía Sakuno en el apartamento de su novio.

-No creo que pueda ser tan difícil ponerle nombre a un bebé- decía su pareja muerto de la risa.

-Dieciséis nombres tubo el pequeño Shota antes de ser bautizado ¡Eso debería salir en los periódicos!- exclamó la chica dejándose caer en el sofá para quitarse los zapatos.

-Es increíble como Ryoga y Kirane lograron que Haruji cambiara el nombre de su hijo ¿no crees? Tal vez por eso es que les va tan bien en el negocio de arte- jugó Ryoma desajustando su corbata y se sentó al lado de Ryusaki quien tenía puesto un delicado vestido blanco.

- Sí, son bastante persuasivos- se rió la aludida- Y hablando de persuasivos ¿por qué no encendemos la televisión?

- No se para que te lo dije- fue lo que respondió el tigre Echizen entregándole el control remoto a la chica de cabellos castaños.

-Mira que fue lo más tonto que has hecho en tu vida, Echizen- se burló ella y al instante oprimió el botón de encendido del aparato. Entonces una propaganda creada por Global Eye empezó a pasar por televisión.

- Estaba demasiado molesto como para haber pensado en ese momento- se defendió Ryoma viendo como pasaba la publicidad hecha para el bar "Mid-night". Sakuno hizo un gesto cómico.

-Eres la terquedad hecha persona, haber hecho una publicidad para ese bar en vez de pagar la cuenta.

-Yo simplemente no quería pagarla- dijo él avergonzado.

-¿Y por eso en un momento de "Iluminación" decidiste que esto era menos costoso y más sencillo para resolver el asunto?- siguió la muchacha.

-¡Ven aquí! Voy a darte una buena razón para reír- dijo Ryoma tomándola de la cintura y haciéndola caer debajo de él. Entonces empezó a hacerle cosquillas por la cintura y la muchacha suplicó piedad.

Entonces la propaganda acabo y en el canal de música comenzó a sonar una canción interpretada por Ella baila sola de varios años atrás.

Pero estaban muy sumergidos en sus amorosos juegos como para escuchar:

Te has llevado solo lo que yo quería

Me has dejado bailando bajo la luz del día

Sólo ha sido la historia

Qué se acaba cuando sale el sol

Y así es mejor...

Amores de barra, y

Un lápiz de labios mal puesto en el baño

Colirio en los ojos, pegote de rímel, la copa en la mano

Y vuelvo a tu lado...

Calculando no acercarme demasiado

Planeando la manera de manejar tus manos

Te comparo con el resto del ganado y decido dar

Un paso mas...

Amores de barra...

Son las dos y hasta las cinco te utilizare

No hace falta que mañana te vuelva a ver

Sólo un coche necesito para volver

Chao cariño esta noche lo he pasado bien…

Amores de barra...