Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia a mi.


Epílogo

BPOV

El paso del tiempo...

Sonreía mientras veía a mis pequeños jugando juntos.

Anthony y Nessie tenían 3 años, y la pequeña Marie 1 año y medio.

Sí, cómo decía Emmett, ibamos a formar un equipo de futbol unisex, ya que estaba embarazada de 4 meses, esta vez de un niño.

Tenía que hablar seriamente con Edward de no tener más, o al menos de momento, ya que si ahora todo era un caos con los tres, cuando viniera mi pequeño no tenía ni idea de cómo serían las cosas...

- Hola, mi amor- me dijo Edward mientras me abrazaba por detrás y me besaba en el cuello.

- Hola, amor- le dije mientras me giraba y lo besaba, a la vez que él aprovechaba y acariciaba mi vientre, haciendo que nuestro pequeño se moviera, dándole la bienvenida a su papá.

- ¡Papi!- oí que gritó Nessie.

- ¡Mami!- gritó Anthony.

Sí, como ven, Anthony es un niño de mamá y Nessie una niña de papá, mientras que Marie es mimada por los dos.

Una vez que dejé a Anthony en el suelo y saludé a Nessie, me dirigí hacia mi pequeña.

- Hola, tesoro mío- le dije mientras la levantaba y la besaba, haciendo que se ruborizase.

Marie era una mezcla entre ambos, y aparte de tener el color de mi pelo, tenía mi verguenza y mi sonrojo, mientras que tenía la forma de la cara y los ojos de Edward.

- Hola, preciosa- la saludó Edward mientras la cogía y le hacia cosquillas, ganándose su risa.

- Hola, chicos- dijo Esme mientras se acercaba a nosotros.

- Hola, mamá- la saludó Edward.

- Hola, Esme- le dije.

- Bien, pequeños, ¡vamos a merendar!- dijo Esme sonriendo, ganándose un chillido por parte de Anthony y Nessie y una sonrisa de parte de Marie.

Edward la dejó en el suelo y se fue hacia Esme, que la esperaba mientras estiraba una mano hacia ella.

- Ven, vamos a descansar- me dijo Edward mientras me cogía de la mano y me guiaba hacia nuestra habitación.

Una vez dentro, Edward se dirigió al baño, a preparar un relajante baño mientras yo me apoyaba en la barandilla del balcón y cerraba los ojos, dejando que la brisa del mar me golpeara en la cara, llevándome hacia los recuerdos de nuestra luna de miel.

Al final, Edward y yo nos fuimos cuando Anthony y Nessie tenian 8 meses.

Viajamos a Cancún y la verdad es que fue inolvidable...

Nos amamos como hacia mucho tiempo que no lo haciamos, ya que no teniamos que ser cuidadosos por que estaban los niños, y paso algo que realmente no nos esperábamos... me quedé embarazada de Marie.

Nos pusimos muy felices, ya que una vez que veiamos crecer a Anthony y a Marie, Edward no dejaba de decirme que quería más niños, verlos crecer felices, que nos llamen papá y mamá.

Salí de mis pensamientos cuando Edward me volvió a rodear con sus brazos.

- El baño está listo, mi amor- me susurró en el oído, haciendo que me estremeciera.

Me acompañó hasta el lavabo, me desnudó despacio, tomándose su tiempo, y luego me introdujo en la bañera, donde me dejé resbalar, sintiendo como el agua caliente desacía los nudos de mi espalda y me quitaba el cansancio de mi cuerpo.

- ¿Hoy ha sido un día duro?- me preguntó Edward mientras se acomodaba en mi espalda.

- Un poco, la verdad. Aunque siempre me muero por llegar a casa para estar con los niños- le contesté.

- Con respecto a eso... he pensado que cuando nazca el bebé, creo que tendrías que quedarte en casa a cuidar de los niños. Ya sabes que yo gano suficiente para los dos, no hace falta que trabajes- me dijo Edward.

- No sé. Me lo pensaré- le constesté.

- Sabes, yo tengo una muy buena forma de convencerte- me dijo mientras empezaba a besarme el cuello.

- ¿Si?- le pregunté mientras entrelazaba mis dedos en su pelo y echaba la cabeza para atrás, para darle mejor acceso.

- Si- me dijo a la vez que acariciaba mi vientre, subiendo poco a poco hasta mis pechos.

- Edward- gemí mientras me apoyaba más en él.

- Bella- gruñó Edward cuando me empecé a frotar contra él.

- Te necesito- le dije a la vez que me giraba y quedaba enfrente de él.

- Ven aquí- me dijo Edward, dándome la mano y levantándome.

Me cogió por el trasero, haciendo que rodeara su cintura con mis piernas.

- Edward- gemí cuando entró de una sola estocada en mí.

- Te amo, os amo- me dijo mientras apoyaba su frente con la mía y acariciaba mi vientre, haciendo que yo sonriese.

- Yo también te amo, cariño, pero ahora lo necesito fuerte- le dije, haciendo que gruñese y me empezara a embestir más fuerte.

Pronto lo único que se escuchaba en el baño eras nuestros gemidos y nuestros jadeos, acompañados de nuestros nombres.

- Edward- grité cuando cambió de posición, haciendo que entrara más profundamente.

- Shh...- me dijo Edward mientras me besaba.

Tras tres embestidas más, sentí como alcanzaba mi propio orgasmo y Edward se venía conmigo.

Poco a poco nos fuimos resbalando hasta que nos quedamos apoyados en el suelo de la ducha.

- ¿Estás bien?- me preguntó.

- Si- le contesté mientras intentaba recuperar la respiración.

Después de calmarnos, nos duchamos lentamente, disfrutando de nuestros cuerpos sin ningún fin sexual, simplemente disfrutando de nosotros, de nuestro momento a solas.

Cuando terminamos, nos cambiamos y bajamos hasta el comedor, donde se encontraban nuestros pequeños monstruitos.

- Mamá- dijo Marie mientras venía gateando hasta mí, ya que no le gustaba mucho caminar por que la pobre había heredado mi torpeza.

- Mi vida- le dije a la vez que la cogía en brazos y le daba un beso.

Aprovechó que estuvo en mis brazos para apoyar su cabeza en mi hombro mientras bostezaba.

- ¿Estás cansada, amor?- le pregunté mientras la acunaba.

- Si- me dijo en un susurro, cerrando sus ojitos.

- ¿Qué le pasa?- me preguntó Edward mientras se acercaba a nosotras, ya que era muy raro que Marie no estuviera despierta a esta hora.

- Está cansada- le dije mientras yo me acercaba a los peques.

Anthony estaba jugando con sus coches mientras que Nessie jugaba con sus juguetes.

Edward se dirigió a Anthony y yo me senté en el suelo con Nessie, apoyando a Marie contra mi, que al escuchar a su hermana hablar había abierto los ojos.

Después de jugar un rato con ellos y darles de cenar, los llevamos a la cama, ya que era tarde.

Yo acosté a Marie y a Nessie mientras que Edward acostaba a Anthony, ya que él era el que más se tardaba en dormir.

- Son perfectos, ¿no crees?- le pregunté.

- Si, hemos echo a unos niños increibles- me dijo, ocasionando que me riera.

- Tonto- le dije mientras le daba un pequeño golpe en el pecho.- Te amo- le dije a la vez que le miraba a los ojos.

- Como yo a ti- me respondió a la vez que me besaba.

- Dios, no tienes ni idea de como te agradezco que aparecieras en mi vida- le dije mientras apoyaba mi cabeza en su pecho.

- Amor- me dijo a la vez que me levantaba la cara y me sonreía a la vez que se inclinaba hacia mí.- Gracias por los cambios que produciste en mi vida. No tienes idea de como te lo agradezco.

- Gracias a ti- le dije a la vez que él se inclinaba y rozaba mis labios con los suyos.

Hay gente que piensa que todo tiene que ser igual siempre, preo a mi me encantan los cambios de la vida.


Hola chicas!

Bueno... aquí está el final...

No tenéis idea de que me ha costado escribir el final... simplemente por que esta historia ha aportado mucho a mi vida como "escritora", ya que he aprendido mucho en el transcurso de esta historia.

Muchisimas gracias a todas las que habéis estado ahí, dejándome review cap tras cap o siendo lectora silenciosa. Gracias.

Mil gracias a: delitah cullen, Lauri R, jupy, suppatinsondecullen, Tast Cullen, nany87.

Último review?

Nos leemos en otra historia.

Saludos, bss i abrazos

Laura.

P.D.: Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! Espero que todo os vaya muy bien =)