Disclaimer:Ouran no me pertenece, no hago esto con fines de lucro, mh, y eso.
Categoría:
M, porque me gustan las emes, y quizás por el lemon, la violencia, y las palabras soeces.

Notas
La última. De corazón: muchas gracias por leer.


NAVAJA DE OCCAM
«Lo que necesitas, existe»


MEMORIAS
Post Mortem


Día 1
Mi hermano llegó con los ojos rojos e hinchados, acompañado de un compañero del Instituto. Subieron juntos a la habitación, a hacer un trabajo. Es la primera vez que Hikaru trae a un desconocido a esta casa, y me siento algo fuera de lugar, desprotegido. Dejado de lado.

Soy un león enjaulado, y entonces, cuando ya no puedo más, me levanto e invento la primera excusa para ir a ver que hacen. Me deslizo a través del marco de la puerta con una charola repleta de refrescos y galletas.

Y lo veo.

Un beso fugaz. Y una sonrisa.

Me di media vuelta, y salí corriendo. Mi corazón desbocado, mis mejillas rojas.


Día 2
Kyouya voltea hacia mi hermano cuando este no le ve, y sonríe con tanta dulzura que mis piernas tiemblan.

No puedo evitar sentir que me están arrebatando a mi hermano.
Sin embargo, esa sonrisa escondida y efímera refleja un sentimiento que… ¿amor no correspondido?


Día 3
Kyouya está enamorado de mi hermano.
Su hermosa sonrisa no solo se refleja en sus labios, también lo hace en sus ojos.

Pero Hikaru parece no darse cuenta de este profundo amor del que es dueño.
¿Acaso Kyouya no piensa decírselo?


Día 4
Soy un horrible acosador, ¡pero no puedo evitarlo!
No he dejado de vigilar a Kyouya un solo instante.
Me he hecho asiduo a los libros por su culpa.
Siento que leer me acerca más a él. O… más a lo que quiero encontrar de él.
O sanar de él.

Le gusta Hegel. Le gusta Kant.
Frunce el ceño en el capítulo doce de la República de Platón.
Le gusta el café con dos de azúcar y crema encima (Nunca esperé eso de él)
Le gusta mi hermano.


Día 5
He visto en sus ojos algo parecido a la duda. Como si estuviese meditando algo… profundamente importante. Lo peor de todo es que no puedo imaginarme qué.

Hikaru le ha echado los brazos al cuello. Él se sonrojó.

Sentí que me faltó el aire.


Día 6
Le gusta el silencio de la Biblioteca. Pasó toda la tarde allí, y yo aproveché esas inagotables horas escondido detrás de un libro (que ni me molesté en leer) para mirarle.

Cuando se marchó, tuve la imperiosa necesidad de saber qué era lo que había leído tan concentrado: Escuela Nominalista. La página quedó marcada en Guillermo de Occam.

Subrayó:

"La explicación más simple y suficiente es la más probable, más no necesariamente la verdadera"

¿Trabajo de filosofía?


Día 7
Hoy estuvo en la biblioteca con Hikaru. Claro que mi hermano no es muy asiduo a ese tipo de cosas, y estuvo moviendo los pies bajo la mesa y meciéndose en la silla (bajo la mirada inquisitiva de Kyouya) hasta que terminó de espalda en el suelo.

El corazón se me desgarró cuando vi como Kyouya, con toda la preocupación y el amor carcomido, se hincó a su lado y le ayudó a levantarse. Hikaru sonrió como un niño, dándole un manotón.

Kyouya le observó largamente. Mi hermano… no recuerdo que hizo mi hermano.


Día 8
Kyouya lo ama. Con el amor de Romeo. Con la fuerza de Hamlet. Con la rabia de Shylock.
Lo ama. Y su amor no correspondido alimenta al mío, que tampoco lo es.


Día 9
Kyouya estuvo inquieto todo el día. Lo descubrí apenas le observé unos segundos en la mañana. Sus movimientos exaltados, sus zancadas más largas de lo común, su ceño fruncido ante el pensamiento caótico.

Va a hacer algo.


CORTE


Día …
Hikaru está muerto…


[INICIA PREFACIO]