Capítulo 16

Hace una semana supimos el sexo de nuestro bebé, nos habíamos reintegrado a la escuela y había subido unos cuantos centímetros más en mi talla. Aún no había tenido tiempo de llamar a Jacob para darle la buena nueva, necesite de todo mi tiempo libre para recuperar los días de clases perdidos, pero finalmente era viernes, y Edward había decidido ir de caza durante el día de hoy, para así pasar el fin de semana conmigo, ahora, yo manejaba directo a La Push desde la escuela, aunque noté un poco de preocupación en la mirada de mi esposo, no se negó a mi excursión mientras él hacía la suya. Hacía algún tiempo que no conducía mi vieja camioneta, extrañaba su ruidoso ronroneo, y sus quejas que me mantenían a un lento y cómodo andar. Pronto estuve entrando a la reserva, y ansiosa conducía directo a la casa de mi gran amigo. Detuve el motor frente a la casa de Jacob y enseguida vi como se asomaba por una de las ventanas de la pequeña casa, seguramente avisado por el ruido del motor de mi camioneta.

"Bella" lo escuché gritar mientras salía corriendo de su casa, yo apenas abría la puerta de la camioneta, mientras trataba con cuidado salir de ella, sus manos calientes me tomaron por los brazos ayudándome a bajar. "Que feliz estoy de verte" dijo mientras me rodeaba con sus brazos y me daba un cálido abrazo cuando estuvo seguro de que estaba a salvo fuera del vehiculo.

"Jacob, con cuidado. Estripas al bebé" dije entre risas devolviéndole el abrazo.

"Oh, lo siento" dijo mientras se alejaba con cuidado. Entonces miró hacia mi inflado vientre y agregó con asombro "woaw estás demasiado grande"

"mmm… gracias Jacob, eso es justo lo que cualquier chica quiere escuchar" dije y en su cara se dibujo esa linda y tierna sonrisa que tanto me gustaba.

"Soy el peor conquistador sobre la tierra, ¿no?" dijo mientras cerraba la puerta de la camioneta.

"En especial cuando tratas de conquistar a una mujer recién casada" agregué sonriente, volvió a sonreír.

"Nunca es tarde para intentarlo" agregó. "¿Quieres dar una caminata por la playa? ¿O estás muy cansada?"

"Extraño caminar por esta playa"

Tomó mi mano como siempre lo hacía y nos dirigimos hacía la tranquila y fría playa. Cuando estuvimos allí, me pareció oportuno darle la nueva noticia.

"¿Sabés? Ya sabemos el sexo del bebé" dije y Jacob se detuvo en seco y me miró expectante. "Es una niña"

"Justo como había predicho" dijo con una amplia sonrisa. "Será hermosísima, será igual a su madre" me abrazo nuevamente, se aparto y dirigió su atención a mi panza, la acarició con una mano mientras agregaba casi gritando, "Eres una niña muy afortunada, tendrás la mejor mamá del mundo" luego volvió su atención a mi y dijo casi en un susurro, "lastima que no puedo decir lo mismo de su padre"

"Jake compórtate" dije regañándolo, y el solo encogió sus hombros y continúo caminando.

"¿Qué tal tu vida de casada? ¿Qué tal vivir en una cueva de vampiros?"

"Genial la verdad. Y no vivo en ninguna cueva."

"Claro imagino el tamaño de la mansión de los vampiros millonarios"

"Jacob" dije en tono de advertencia.

"¿Puedo preguntarte algo?" yo solo asentí con la cabeza. "¿Acaso es por el dinero?" lo miré con incredulidad

"No puedo creer que estés insinuando eso"

"Es que le sigo dando vueltas al asunto y no entiendo como alguien se puede enamorar de una cosa como esa" mis hormonas no se tardaron mucho en tomar parte de todos mis sentidos, mis ojos se humedecieron y mi cuerpo hervía en rabia.

"Que poco me conoces Jacob Black, tú entre todas las personas, que me llames interesada o busca fortuna"

"No te ofendas Bella, no fue mi intención. Solo fue una pregunta"

"¿Una pregunta? Y si necesitas que te la responda, pues la única razón es que lo amo" volví mis manos puños a ada lado de mi cuerpo y me voltee feroz y decidida a volver a mi auto y volver a casa.

"Perdóname Bella, no fue mi intención" dijo un poco asustado por mi reacción, mientras comenzaba a seguirme, troto un poco y se colocó frente a mi deteniendo mi paso. No podía, no quería mirarlo a la cara, voltee mi mirada hacia el mar, tomó sutilmente mi quijada y la movió hacia él, obligándome a mirarlo. "De verdad, no fue mi intención" dijo con dulzura.

"¿y cual fue tu intención? Porque es bastante terrible lo que acabas de decir"

"Solo estoy celoso, Bella" dijo después de varios segundos de silencio. "Me cuesta bastante entender como puedes estar enamorada de algo como eso, como te importa tan poco tu vida"

"La verdad Jacob, aún no comprendo como pudiste llegar a una conclusión tan idiota como esa. Mejor me voy y hablamos luego, nada de lo que digas en este momento será de ayuda"

Jacob lucía derrotado mientras me alejaba de él en dirección a mi camioneta, no era lo que esperaba de este paseo, y llegaría demasiado temprano a casa. Quizás sería buena idea hacer algo con Alice. Encendí el motor tan pronto estuve dentro de la pick-up y volví mi mirada hacia el camino que acababa de recorrer, al final de él aún se encontraba Jacob de pie. Por un segundo dudé sobre irme, pero no tenía nada bueno que compartir con él en este momento, tenía que aprender su lección, no podía ir por la vida diciendo cosas como esas. Suspire antes de arrancar el motor y comencé a andar. Ya quería estar en casa, porque a pesar del poco tiempo que tenía viviendo allí, se sentía como un hogar, era mi hogar con Edward, donde sea que me encontrará con él se sentiría como un hogar. Él no volvería hasta bien entrada la noche, así que estaba bien si me volvía durante el día de hoy un experimento fashionista para Alice, eso haría pasar las horas más rápido.

Ya iba a mitad de camino, de pronto algo no se sintió bien, un segundo después en medio de la carretera, frente a mi camioneta, una maraña de cabellos rojos se batían con el viento, y una hermosa vampira me miraba con una sonrisa triunfal. Durante el segundo siguiente comprendí que no había nada que hacer, no importaba si frenaba de golpe o si aceleraba al máximo, había sido emboscada, no vería a Edward nunca más, mi bebé nunca nacería, y a pesar de todo eso no me desesperé, comencé a bajar la velocidad de mi auto, hasta pararme a pocos metros de ella, nos miramos fijamente, ella con su estúpida sonrisa, y yo seguramente con una mirada decidida, era mi hora, no había forma de escapar, acaricié mi vientre. Victoria borró de su cara la sonrisa y puso su cara más fiera, cerré los ojos en ese instante abrazando mi vientre y esperando el dolor venir de alguna parte, pero no ocurrió, abrí los ojos y junto a la puerta de mi camioneta, justo a mi lado estaba Alice en posición defensiva, busqué a Victoria con mi mirada y estaba a pocos metros y miraba a cada lado de mi auto con aprehensión, volví mi mirada hacia el otro lado y vi a Jasper defendiendo ese otro flanco.

De pronto algo increíble ocurrió, un gigante lobo cobrizo salió de entre los árboles y se abalanzó sobre ella. Eso la hizo perder el equilibrio cayó a un lado pero pudo evitar el ataque por poco. Se paró con velocidad y comenzó a correr en dirección contraria tan velozmente que fue difícil verlo para mí. Alice abrió mi puerta y me hizo un ademán de que me arrimara, le hice espacio y se sentó frente al volante.

"Ten cuidado donde pisas, estamos muy cerca de los límites" dijo Alice muy rápido, apenas pude entenderla. Jasper se volteó y le guiño un ojo y se perdió de mi vista. "¿Te encuentras bien?" preguntó dirigiéndose a mí, la camioneta comenzó a andar.

Justo en ese momento, en el que me sentí a salvo, y comprendí lo cerca que estuve de que todo acabara, el pánico se apodero de mi cuerpo, traté de responder algo pero no pude. Comencé a temblar sin control, me sostuve con ambas manos del asiento, para tratar de detener los temblores, pero parecieron empeorar, mis ojos se llenaron de lágrimas y comencé a sollozar sin control.

"Bella, estás pálida, casi como yo. Trata de calmarte, todo esta bien. Ya vamos a llegar a casa" Alice parecía indecisa entre conducir el auto o consolarme. Pero prefirió seguir conduciendo, tomó mi mano con la de ella y las sostuvo todo el camino, solo la soltaba cuando la era estrictamente necesario, lo hacía tan rápido que apenas notaba que la quitaba. El motor de mi camioneta rugía o casi gemía de dolor, por el esfuerzo, Alice la llevaba a toda marcha y aunque eso era poco para ella, era demasiado para mi vieja camioneta. Necesitaba aclarar mi mente, y la única forma que conseguí de hacerlo fue haciendo preguntas, para así concentrarme en algo más.

"¿Edward?" pregunté casi susurrando entre los temblores, pero estaba segura que ella había entendido como si lo hubiese dicho con claridad.

"No creo que sepa aún, su teléfono está apagado. Todo ocurrió muy rápido, necesitaba correr hasta aquí"

"¿Qué viste?" pregunté, aún entre temblores y sollozos.

"Ella al parecer esperaba encontrarse con los lobos, y corría por el bosque. De pronto sintió tu olor y lo siguió, se encontraba demasiado cerca"

"¿No me habías visto salir de la reserva?"

"Recuerda que no puedo verte mientras estés entre ellos. Pero si había visto que pasábamos un día divertido juntas" dijo lo ultimo con una sonrisa, que me hizo apenas sonreír.

"Dijiste que no crees que Edward sepa aún, ¿Dejaste algún mensaje o algo?" los temblores cesaban de a poco, pero las lágrimas no dejaban de salir.

"Deje un rápido msj de voz en su teléfono" la miré con preocupación. "Conozco muy bien la reacción que tendrá, pero no me perdonaría nunca si llega a casa y lo ve en nuestras mentes y no le avisamos antes." Agregó antes de que yo pudiera decir algo.

Alce mi vista hacia el frente y noté como nos acercábamos a la gran casa blanca, nuestro hogar. Alice detuvo el motor frente a la casa y sin darme tiempo siquiera a moverme ya abría mi puerta desde el lado de afuera. Aunque sentía que estaba un poco más calmada, aún temblaba ligeramente y mis lágrimas no paraban de rodar por mi cara, cuando salí de la camioneta, y vi a Alice frente a mí con la mirada preocupada, me abalancé sobre ella y la abracé, ella daba ligeros golpecitos a mi espalda tratando de calmarme.

"Vamos adentro, necesitas algo de beber"

Dentro de la casa, Alice me dirigió hasta el sofá donde me dejo y fue a buscarme algo de beber. Dentro de la casa me sentía tan segura, esta era realmente una fortaleza ante casi cualquier cosa sobrenatural, comenzaba a entender porque Edward se sentía tan preocupado cuando no se encontraba cerca de mi y yo no me encontraba dentro de estas paredes. Alice salió e la cocina con un vaso y una soda en lata, la destapo mientras se acercaba ami y comenzó a derramarla dentro del vaso, luego me la paso.

"Carlisle dijo que te diera algo con mucha azúcar, y una soda era buena idea"

"¿Cuándo dijo eso?" pregunté con curiosidad mientras tomaba el vaso de entre sus manos, ella se sentó frente a mi.

"Justo ahora, lo acabo de llamar. Pronto estará en casa, está preocupado por tí"

"¿Dónde están todos?"

"Toma eso… Edward está cazando, Emmet y Rosalie vigilan a Charlie, Jasper persigué a … y Esme se encontraba en el hospital con Carlisle. Cuando tuve la visión solo estábamos Jasper y yo en casa."

Tan pronto probé mi bebida, me di cuenta de lo sedienta que me encontraba, me lo tomé todo casi de un tirón. Alice me miro con un poco de asombro, "Alice, gracias."

"No tienes nada que agradecer" dijo con una tierna sonrisa. "Ahora tendremos que lidiar con Edward cuando vuelva, y será poco tiempo después que escuché ese mensaje de voz."

Me sentí cansada, quizás por todo el despliegue emocional, llorar definitivamente agotaba, recosté mi cabeza del sofá y Alice me pidió que me sintiera cómoda, así que me acurruqué en el sofá con los cojines, ella buscó una manta y me cubrió con cuidado, me deje llevar por el cansancio y cerré mis ojos. Cuando volví a abrirlos, todo estaba muy oscuro, y definitivamente estaba más cómoda que en el sofá, había mucho más espacio, y había algo frío junto a mí, me sentí desorientada por unos segundos, me encontraba en mi cama, una voz aterciopelada llamó mi atención.

"Bella"

Mis ojos por instinto se dirigieron hacia el lugar de donde provenía la voz, muy cerca de mí. Me abalancé sobre él y lo abracé como sino hubiese mañana, porque por poco no lo hubo.