Hola, buen día~

De nuevo aquí con otro capítulo :D

Bueno, ya saben… lo mismo de siempre, ocupo personajes de una serie que no me pertenece y bla bla bla Combo niños no son míos. Aunque si hay un par de personajes que inventé xD

¡Espero que os disfruten!

Cadenas

El maestre Grinto se colocó de pie con un solo movimiento. Una semblante sonrisa apareció en su rostro y salió corriendo del lugar.

- ¡Lo han logrado! – Exclamó el canoso. Cabeza quedó un momento perplejo mirando a Grinto marcharse e intentó seguirlo mientras le rogaba que lo esperara. Grinto se sentía más liviano y joven, con una sonrisa imborrable, o al menos eso hacía creer. Ni si quiera estaba seguro de la dirección en que iba, solo disfrutaba una especie de libertad que lo guiaba hacia sus niños.

Paco sostenía con manos temblorosas la máscara del tigrillo, tenía su boca fuertemente cerrada, mostrando los dientes, demostrando cierta rabia.

- … ¿Lo mandamos al mundo divino? – dijo cerrando sus ojos enojado y soltando la máscara. Pilar agotada se dejó caer en el suelo, liberando un suspiro.

- Tranquilo, tendremos que ir a buscarlo. Ya hemos ido varias veces al mundo divino, sólo hay que hablar con el mestre. – dijo la morena intentando sonreír. Paco la miró detenidamente, y luego desvió la mirada hacia otra parte, sin reacción alguna en su rostro.

- Sabía que debía detenerlo… - susurraba Azul con algunas lágrimas aproximándose a sus mejillas.

Al hacer la súper explosión, volvieron a transformarse en humanos, por lo que Azul sentía menos dolor al no tener alas, solo tenía algunas molestias en su espalda y otras heridas. Ella tomó la máscara cuidadosamente con ambas manos, como si fuese algo sumamente delicado, y la acercó a su rostro para observarla mejor. Notó la extraña forma en que fueron sellados, ya que no estaban las representaciones de sus tótems, si no que estaba dibujado (en los extremos opuestos de la máscara) con un estilo pre colombino un tigrillo y un dragón. Se quedó mirándolos, y luego de un rato, acarició con sus dedos suavemente al tigrillo dibujado.

En poco tiempo se vió a lo lejos la silueta de Grinto, corriendo y saltando los obstáculos como hace tiempo no se le veía. Pero a pocos metros de llegar a sus alumnos, notó lo extraño de la situación, y su felicidad se evaporó como si estuviese rodeado de un sofocante fuego.

- Niños… - Susurró el maestre algo perdido.

- Maestre – Dijo Pilar levantándose para abrazarlo. Grinto apoyo su mano en su cabeza, pero Pilar no lo soltaba. Paco intentaba no mirarlo a los ojos, al igual que Azul. Entonces se dio cuenta.

- ¿Dónde está Serio? – pregunto con una frialdad irreconocible. Pilar lo soltó y Azul le acercó la máscara. Su rostro se deformó por completo y dudó antes de tomar la máscara. Al verla detalladamente su asombro se esfumó, se dio media vuelta y se sentó en posición flor de loto en un lugar más cómodo. – Vengan, niños. – Dijo con ojos cerrados. Sus alumnos obedecieron y se sentaron frente a él.

- Tenemos que ir en busca de Serio, ¿No? – Grinto guardó silencio por un momento.

- No, Pilar. Esto es distinto.

- ¿Ah que se refiere? ¡Vamos! No me diga que es una situación que debe enfrentar él sólo y estupideces por el estilo ¡Ya estoy harto de los caminos sabios y de las frases bonitas! – Dijo con tono amenazador Paco, perdiendo la paciencia. Grinto lo miró de reojo.

- Te equivocas, Paco. Hay algo que quizás nunca les conté sobre la súper explosión, y es que es imposible poder enviar más de un humano para el mundo divino. Verán, hay cierta fuerza o energía que nos une a nuestro mundo, y si queremos ir al mundo divino con un ataque, en contra de nuestra voluntad, se requerirá mucho más poder para hacerlo. El problema, es que la súper explosión solo tiene el poder suficiente para poder enviar un solo humano, no alcanza para dos.

- ¡Pero Draak es un divino! ¿Cuál es el problema? – Reclamó el pelicafé.

- Además, si no hubiese poder suficiente para enviarlos, ¿Por qué los dos desaparecieron? – Interrogó la rubia.

- Draak es un humano… su naturaleza es humana y fue distorsionado o transformado, como ustedes quieran entender, a un divino. Ambos fueron enviados al mundo divino, pero no alcanzaran a llegar… Ahora deben estar atrapados en la barrera entre nuestro mundo y el mundo divino, un lugar de tránsito donde solo uno podrá ser llevado al mundo divino.

- ¡¿A qué se refiere con uno?! – grito furioso Paco, incrustando su mirada en el maestre, quien desviaba su mirada al sentir la presión del toro.

- No lo sé… no hay muchos antecedentes o información de qué es lo que realmente sucede allí… lo lamento mucho… - Dijo casi susurrando lo último, sentándose en el suelo con ambas manos apoyadas en sus sienes – No hay nada que podamos hacer… no sé qué hay que hacer…- sus pupilas temblaban y tenía la mirada fija en el suelo. Sentía cierto tipo de vergüenza ante sus discípulos, por lo que prefería no levantar la mirada para ver sus caras de decepción, según él. Delgadas lágrimas bajaban por la mejilla de Azul, estaba con un rostro sin reacción, mirando al maestre sin parpadear. Sentía como algo subía por su pecho y se instalaba en su garganta, causando una molestia que le impedía respirar con normalidad. Aun así, no estaba llorando, sólo se desprendían hilos de lágrimas.

~Serio~

¿Qué es esto?... mi cuerpo pesa demasiado… mi mejilla está caliente … kggjh… duele.

No, no me quiero mover… ¿Puedo quedarme así?... ¿Puedo dormir?... ¿Estoy soñando? Creo que he estado soñando toda mi vida… no sé nada de mí, no sé nada de nadie, mi familia, mis amigos… ¿Quién soy? …

"pero estaremos vivos… juntos…" ¿Ah? ¿Por qué recuerdo eso?... ¿Azul?...

Serio abrió lentamente los ojos, con mirada perdida. Notó que se encontraba en el suelo, boca abajo, en un lugar asfixiante y seco. Apoyó sus manos débilmente en el piso y se sentó, notando que seguía transformado en tigrillo. Entonces abrió sus ojos completamente.

- … ¿Qué… es este lugar? – Dijo perplejo mirando su alrededor. Se encontraba en un lugar rocoso, que aspiraba un ambiente prehistórico, algo así como una cueva gigante con no más de 25 metros de altura, que era iluminada por pequeños charcos y ríos de lava. El suelo era caliente, seguramente por la lava. Con Dificultad Serio se puso de pie y empezó a observar detalladamente su alrededor. Entonces se sorprendió.

- ¡Draak! Estaba sujetando a Draak!… ¿Este es el mundo divino? – De repente, se escuchó un gran estallido en la dirección opuesta a la que se encontraba. Serio fue cuidadosamente hacia el lugar de donde provino el estruendo, ocultándose entre las rocas, y pudo ver a Draak. Él estaba volando y lanzando ataques hacia las rocas de la superficie (el techo de la supuesta cueva), pero apenas se desprendían unos pequeños pedazos de está, siendo poco efectivos sus ataques.

Serio se acercó un poco más y pudo ver la cara de Draak. Parecía asustado, tenía fuertemente presionada su boca y unos enormes ojos que temblaban.

- Mierda, ¡Rómpete! – Gritaba Draak ya agotado.

- ¡Draak! – Gritó Serio armado de coraje. Draak se dio vuelta y lo miró algo sorprendido. Entonces se dirigió a él a toda velocidad y sin que Serio reaccionara lo tomó del cuello con ambas garras, levantando a Serio del piso y asfixiándolo.

- Mocoso ¿Dónde estamos? – Preguntó enojado. Serio quedó perplejo.

- Q-quería preguntar l-lo m-mi-mismo kjjgh – Le respondió con dificultad. Draak lo miró un momento y luego desvió su mirada y lo soltó bruscamente. Serio se quedó sentado en el suelo recuperando el aliento.

- Que problema… maldición – decía molesto Draak.

- ¿Qué está ocurriendo? –

- No estoy seguro – le respondió Draak mirándolo con algo de desprecio. – Creo que la Súper explosión de los combo inútiles no funcionó… estamos como en una especie de limbo… sólo sé que no estamos ni en tu mundo ni en el divino. – Se quedaron ambos en silencio por un momento.

- ¿Y cómo podemos regresar? ¿Qué debemos hacer?

- ¡¿Por qué me preguntas a mí, insecto?! – le gritó Draak furioso lanzándole una patada, pero Serio la esquivó rodando por el suelo.

- Deja de atacarme – le dijo Serio. Se levantó del piso con la mirada baja. – En éste momento, yo no soy tu enemigo. El dragón lo observó con cierta duda y luego suspiró.

- Todos lo son… todos son mi enemigo, porque nadie me acepta – Dijo con ojos cerrados.

- ¿A qué te refieres? ¿Y los divinos? - Draak lo miró detenidamente, con cierta tristeza.

- No… No soy nada, ni divino ni humano. No sé quién soy, no sé qué es esta rabia que me mueve a matar humanos, tampoco sé por qué hablo con una basura como tú.

- Porque eres un humano… Tleck… - Draak miró a Serio boquiabierto, atónito. Comenzó a temblar y colocó sus manos sobre la cabeza. Serio como precaución retrocedió para tomar distancia.

- ¡AAAAAAAH! – Gritaba presionando su cabeza. Entonces, comenzó a transformarse en su estado semi-humano. – kkkghh.-

- Creo que cometí un error – pensaba Serio asustado, en estado alerta.

- ¡No soy Tleck! ¡No sé de quién hablas! – Gritaba sacudiendo su cabeza bruscamente, como si sintiera mucho dolor. Serio empuñó sus manos fuertemente.

- ¡Él eres tú! Tú eres Tleck y eres un humano, ¡Eres un combo guerrero! – Hizo una pequeña pausa al ver que Draak lo miraba, pero luego continuó - ¿No lo recuerdas? Eras joven, tenías casi 17 años, vivías en nizza… ¿No recuerdas la capoeira? ¿Tu maestre Nelli? ¡Tus compañeros! Itzam, Joseph… - Serio se detuvo abruptamente y guardo silencio… Draak se quedó inmóvil mirándolo, mientras escurrían lágrimas de sus ojos, resaltando su color calipso.

- Combo…guerrero… - dijo lentamente.

- Así es Tleck….

-...No…

- ¿Ah? – Draak cambió a una expresión seria, sus pupilas estaban dilatadas, ya no parecían ser las felinas que solía tener.

- Esos… son los verdaderos monstruos. Los divinos no son los únicos enemigos.- Serio quedó pasmado. - ¿Por qué estás tan sorprendido?... tsk… no me digas, ¿Acaso tu súper maestre no te habló de eso?

- No sé de qué estás hablando – dijo algo molesto y confundido Serio.

- jajaja, pues, de que vas a morir… ¿Tus preciados compañeros tampoco te lo dijeron? Seguramente ellos también lo sabían. – Serio estaba pálido, sentía que la ira recorría su cuerpo.

- No mientas – Dijo mirándolo con odio.

- No miento, tigrillo, ¿Cómo le mentiría a alguien tan parecido a mí? Déjame explicarte. Nosotros solo somos juguetes de todos ellos, de los humanos y los divinos, esos monstruos solo juegan con nuestras vidas y nos crean un destino. ¡Yo también terminé así sólo porque había un destino preparado para mí, al igual que el tuyo!

- ¿C-cómo es eso posible? No tiene sentido, ¡deja de inventar! – Gritó lo último el tigrillo y corrió hacia Draak, intentando golpear su rostro, pero éste lo detuvo tomando su puño, y lo miró directo a los ojos.

- No estoy inventando nada, tigrillo. Yo tampoco lo podía aceptar, pero no hay nada que se pueda hacer. Vas a morir y no tienes como cambiarlo, no sé precisamente cómo, pero será pronto. Así que, no hay más que hacer que acumular odio en el interior, y algún día tratarás de vengarte, mientras estés vivo, claro. ¿Ves? Tenemos el mismo enemigo… Deberíamos ser aliados, así, con nuestros poderes, podríamos vengarnos de los que causaron ésto.

- Te equivocas – Serio golpeó el abdomen de Draak con una patada, haciendo que éste lo soltara. – No moriré, porque no lo acepto. ¡Yo cambio mi propio destino!

- Jajajaja ¿De dónde sacaste ésa tontería? ¿Fueron las palabras de pésame que te dijo Itzam? – Serio tragó saliva y miraba el suelo, mientras temblaba.

- Los sabios espíritus de los combo guerreros y los sabios divinos fueron los que sellaron nuestros destinos, no sé con qué propósito… Vamos, tigrillo…salgamos de aquí, y destruyamos los mundos…

- Estás loco – Le respondió Serio – No dejaré que hagas algo tan absurdo como eso, Tleck.

- Tleck murió – Lo interrumpió con cierta tristeza – Al igual que tu nombre.

- No – le respondió Serio con una sonrisa – Aún no, y lucharé para que nunca suceda, no me rendiré como tú – En ese momento Serio junto las yemas de sus dedos, estando completamente concentrado y lo rodeó un aura naranja, transformándose en la fase 2 de tigrillo – Si tengo que morir ahora, estará bien, pero no moriré sin antes derrotarte… no dejaré que destruyas ni asesines a nadie más sólo por venganza. – Draak quedó detenidamente observándolo, hasta que soltó una risa.

- Idiota, sabes en tu interior lo injusto que han sido contigo… y aun así, ignoras todo, y sigues haciendo el papel de héroe suicida – Draak es rodeado por un aura morada oscura, transformándose en dragón de nuevo – Creí que nos parecíamos, pero eres ciego. – Draak velozmente saltó hacia Serio e intentó golpearlo con sus puños, pero Serio daba saltos hacia atrás esquivándolos. En eso, Serio colocó sus manos en el suelo, y dando una voltereta, golpeó con ambos pies el abdomen de draak, empujándolo. Luego, comenzó a golpear con sus puños el rostro de Draak, repetidamente, demostrando la fuerza de su rabia. Giró hacia atrás, y con el impulso del giro, pateó a Draak en la cadera, dejándolo en el piso.

- Kjjjh – Se quejó Serio presionando su abdomen. Le estaba afectando el haber recibido tantos golpes antes, y estaba debilitándose. Draak se colocó de pie con ayuda de sus alas, y comenzó a escupir fuego. Serio comenzó a correr por todo el lugar, esquivando las bolas de fuego, las rocas puntiagudas y los pequeños arroyos de lava que circulaban por allí. Cada vez corría más lento, hasta que fue alcanzado por una bola de fuego, que le quemó el tobillo derecho, provocando que se cayera al suelo - ¡AAAAH! – Gritaba rasguñando el suelo rocoso por el dolor. Draak aterrizó en su espalda, aplastándolo.

- Eres demasiado débil – dijo y lo pateó por el costado de su cuerpo, haciéndolo girar por el suelo y provocando que se quejara aún más por el dolor. - ¡Vámos! ¿Así cambiarás tu destino? – Fue hacia Serio y lo tomó de los hombros, colocándolo de pie. - ¡Pelea! – Le gritó y comenzó a golpearlo nuevamente con sus puños, mientras sonreía, hasta que nuevamente lo tumbó en el suelo. – Hmp… creo que acá era donde se terminaba tu vida… no perderé el tiempo contigo, debo buscar la forma de llegar a alguno de los mundos. – Dijo y comenzó a volar, buscando una salida.

Serio estaba inmóvil en la tierra, mal herido y con los ojos semi-abiertos. Ya no se quejaba por el dolor. Entonces, de sus ojos comenzaron a salir lágrimas, sin afectar su inerte rostro.

Los combo niños estaban en la sala de entrenamiento. Los tres estaban sentados en el piso, sin emitir ruido ni mirarse, mientras Grinto y Cabeza hablaban mientras buscaban algo en la pieza prohibida donde estaban guardadas las máscaras de los antiguos guerreros, entre otras cosas.

- Tranquilizate, porfavor.

- ¡No puede ser ahora! Todavía es muy temprano… y es muy joven.

- Bueno, ni tu ni yo lo podemos saber, tu sabes que estas cosas no son exactas.

- Maestre… no lo acepto.

- Sabes que hay una razón por la cual las cosas pasan, debes dejar que el ciclo siga.

- …ciclo… - susurro Azul, quién tenía su cabeza apoyada en las rodillas. Paco y Pilar la miraron.

- No los escuches, no sabes de qué están hablando…

- Por supuesto que lo sé, ¿De qué más sería? – En eso, Grinto y cabeza aparecieron.

- …Lo lamento niños… Pero no sabemos nada acerca de esto… así que… perdón… pero… esperemos a que Serio regrese a salvo sólo… - Apenas terminó de hablar Grinto, Azul se paró y salió del lugar. Todos la miraron, pero nadie la detuvo. Ella salió corriendo, huyendo cómo si eso la ayudara a escapar del dolor que sentía. Apenas notó que las llamas de la ciudad ya se habían extinguido, y que las personas comenzaban a llegar a la ciudad.

- ¡Miren que desastre! – Se le escuchaba hablar a una señora.

- Al menos estamos vivos, aunque ahora costará mucho limpiar la ciudad.

- Qué problema – decían otros. Azul seguía corriendo, hasta que llegó a la calle dónde habían tenido tiempo atrás el encuentro con Olvido. Se dejó caer en el piso mientras continuaba llorando.

- ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tuve que amarte demasiado tarde?!

Continuará….

Sinceramente, perdonen mi atraso :c no he tenido mucho tiempo para escribir, además de que se me ha olvidado.

Intentaré, aunque siempre lo diga xD, terminarlo lo mas pronto posible :D me queda muy poco para terminar este fic, no se si será caps mas n.n

Bueno, gracias por leerlo, perdón por hacerlos esperar, quizás hasta ni se acuerden del fic.

Si no fuera por los reviews, seguramente no lo habría continuado :) gracias por los reviews! En verdad me animan!

Criticas? Reviews?

Nos vemos en el prox cap ewe wiiiii~