25 DE OCTUBRE DE 1976

De vuelta al lunes, aunque no me pareció un cambio respecto al fin de semana. Nos pusieron un montón de deberes y trabajos, por no mencionar los problemas emocionales de mis amigos y amigas.

Empecemos por Mel, tan risueña ella que se ha encerrado en la habitación y solo sale para comer, ir a clase o al lavabo. Sirius también lo pasa mal, según mi primo porque yo lo veo igual de tocanarices. James aún sigue esperando que Lily le mande una petición para algo más que compañeros, aunque ella no está muy por la labor. El que me preocupa es Remus, está muy decaído. A diferencia, Jennifer, se ha vuelto más insoportable y grosera, algo raro pasa aquí.

Kler sigue con su novio, eso no ha cambiado, pero está más distante. El amor, supongo. África y su novio lo han vuelto a dejar, cosa de él esta vez, aunque no la veo muy preocupada, como las otras veces. Pol ya se habla con Núria, pero han quedado como solo amigos cosa que les vendrá bien a ambos. Cynthia, en estos días, se ha metido en la cama de tres chicos, ninguno Gryffindor, ¿qué extraño? Aunque lo ha intentado varias veces con Álvaro, pero él siempre se niega y la esquiva. Sigue igual de centrado que siempre.

Primera hora, herbología. Nada como soportar a Kaori con sus tonterías, con lo buena chica que era antes... Bueno, Álvaro se puso conmigo. La que faltaba era Kler, extraño en ella puesto que no se saltaba ninguna de estas clases. El tema de hoy fue sencillo. A la hora de salir, nos encontramos a África.

- Aún no sé por qué me ha dejado. No se, es algo raro. Es decir, quiero saberlo pero no volver con él. No se si me explico.

- Si no quieres volver con Brad, es que ya no le quieres.

En ese momento vimos al nombrado besándose con una chica de tercero. Y a África no le importó continuando el rumbo. Álvaro se fue con ella y yo me dirigí a el aula de pociones. Me senté junto a Mel y Lily pero el profesor pidió que fuera por parejas este trabajo. Como sabía que las dos tenían problemas las dejé juntas y busqué a mi alrededor alguien que no tuviera con quien hacerlo. La única que quedaba: Blair Ergent.

- ¡Hola, Blair! -intenté ser amable- al parecer tu tampoco tienes pareja, tendremos que ir juntas. - sonreí.

- Claro, por supuesto. - ella también lo intentó. Eso mejoraba las cosas. Mientras preparaba el caldero, Blair parecía preocupada por algo, eso me intrigaba. Y mucho.

- ¿Te pasa algo?

- Es...algo personal, no tiene importancia, de verdad. - parecía humana y todo. Muy triste. Así que me decidí.

- ¿Se lo has contado a alguien?

- No. No tengo a nadie en quien confiar. - dijo ella apenada.

- Pues es tu día de suerte. Hoy seré tu confidente. Es mejor dejar salir las cosas afuera que guardártelas.

- ¿Estás segura? - asentí - ¿Me ayudarás? - volví a asentir. - Pues, verás, en realidad no soy tan facilona como algunos creen. He mantenido mi virginidad hasta hace muy poco. Simplemente alardeaba, algo horrible. Pues hace poco, estuve con un chico perfecto, o eso creía. A lo mejor has oído hablar de él, es el guardián de Quidditch de Gryffindor.

-¿Spencer Wood? ¿El capitán?

- Así es. - la clase estaba acabando. - ¿Nos vemos después de las clases? - asentí.

Y me fui con Mel y Lily que habían olvidado sus problemas para decirme que tal de amargada era Ergent. Y no pude decir nada.

En el Gran Comedor, mientras comíamos junto con África, apareció Brad.

- África, ¿podemos hablar?

- Claro, ¿qué quieres?

- En privado.

- Dilo ya o pierdes tu oportunidad.

- Pues bien, me gustaría que volviéramos a estar juntos. Es que lo he pensado mejor y fue una tontería.

- ¿Qué tontería? - no respondió. - Ya lo entiendo, es que las de tercero lo hacen peor que una de sexto, ¿no? - zasca, pensé, conteniendo la risa.

- Eso fue una tontería. Yo te quiero a ti.

- ¿Sabes, Brad? En condiciones normales te hubiera perdonado, pero ahora soy yo la que no te quiere a ti. Así que este es el punto y final de esto. Adiós.

Vaya con la niña. Jamás hubiera pensado que sería capaz de hacer esto. Antes, Brad, ya le había hecho estas cosas pero ella siempre recaía. Después de esto tuvimos pociones, con Slytherin, pero no hace falta que explique mucho para saber como son.

Por la tarde, quedé con Blair en los lavabos de Myrtle la llorona.

- Ahora te lo explicaré todo. Estaba...estoy tan enamorada de él que se lo entregué todo, incluido mi cuerpo. Sí, todo fue muy bonito, pero hice mal. Me dijo que él controlaba y no necesitaba protección. Tonta de mi caí. A los poco días me dejó. Y llevo un retraso de dos semanas.

- Aunque es duro, tienes que saber ya si estás o no embarazada.

- Lo sé, pero no se si estoy preparada para ser madre.

- Debes saber si lo estás. Hazte la prueba.

- ¿Y si sale positivo? - preocupada.

- Tienes que hacerla para saberlo. ¿Qué ganas quedándote con la duda. - y fue a hacerla.

Al salir del lavabo. Estuvimos expectantes un rato. No sabíamos que decir, el silencio era el mejor sonido. Hasta que apareció la respuesta. Dos rayas. Dos rayas. Eso significaba que...

- Estoy embarazada. - empezó a llorar.

- No te preocupes, encontraremos una solución. Lo mejor es hablar con McGonagall.

- NOOOOOOOOOOOOOOOOO. No quiero que nadie lo sepa. Me llamarían de todo.

- Yo no.

- Bueno, tu eres buena de por si, con lo mal que te he tratado siempre...

- Ya verás como sales de esta. Yo te ayudaré. El pasado es el pasado, aunque fuera ayer. - intenté sonreir, y funcionó.

- ¿Y ahora que hago?

- Habla con Wood.

- Ni que estuviera loca. No quiero que tenga problemas por mi culpa.

- No es tu culpa, si no de ambos.

- Bueno, si pero...no se. Vayamos a ver a McGonagall.

Fuimos a su despacho.

- ¿Qué sucede? - preguntó.

- Resulta que mi compañera ha tenido un percance y hemos pensado que quizá usted la pueda ayudar.

- ¿Cuál es el problema?

- Pues que...yo...esto...no se...yo...estoyembarazada. - La profesora puso lo ojos abiertos.

- Bueno, señorita Ergent, debe comprender que no creo que deba dejar los estudios ni nada por el estilo. Debemos comunicárselo a sus padres inmediatamente. - a Blair le entró pánico. - Es necesario. Algún día se enterarán que tendrán un nieto. Estoy segura que la señorita Minelli le ayudará en todo momento. - asentí. - Bien, redactaré la carta yo misma de tal manera que usted no se ponga nerviosa. Ven a verme en cuanto puedas. Buenas tardes.

Y salimos. Instintivamente fuimos al campo de Quidditch a observar el entrenamiento. James hacía piruetas en el aire y no hacía caso a Wood. Podría hablar con mi primo para ver si me ayuda a hablar con el capitán por Blair. Nos dirigimos a nuestra habitación mucho más tranquilas. Era de noche así que preferimos irnos a dormir ya que estábamos cansadas.

- Gracias, Cristina. Eres una gran amiga. - y se durmió.

Hay que afrontar todos los obstáculos que se interponen en tu camino cueste lo que cueste.


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Disclaimer: el mundo de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

Besos,

Cristina Minelli