¡Lumus, juro solemnemente que mis intenciones no son buenas!

Todo este mundo se lo debo a JK Rowling, ella es su creadora y a ella le pertenecen estos personajes, yo solo juego con mi imaginación y propongo una pequeña variable.

FUNDIENDO EL HIELO DE TU CORAZÓN:

1-Dolor:

Hermione se dejaba caer en el sillón de su pequeño salón. Cerró los ojos disfrutando del silencio que reinaba en ese instante. Sonrió amargamente al recordar lo ocurrido esa tarde. Todavía podía ver la vena en el cuello de su padre, luchando por explotar...se llevó las manos automáticamente a su tripa, sonriendo mientras se le escapaban unas lágrimas. ¿Por qué nadie le entendía? ¿Por qué todo el mundo le había dado la espalda? ¿Cómo podían ser tan crueles? Sollozó al recordar las palabras del que creía que era el hombre de su vida, de aquel que llevaba enamorada media vida, de aquel que le había dañado y humillado más que nadie: Ronald Weasley. Llorando abrazada a un cojín, se quedó dormida.

Unos golpes en la puerta la hicieron despertarse. Fue medio sonámbula a abrir, tampoco es que tuviera que recorrer mucho...tendría que pensar en encortrar algo más grande.

-¡Hermione!-Ginny la abrazó entusiasmada.

-¡Herms!-Harry se asustó cuando su mejor amiga empezó a llorar en sus brazos.-¡¿Herms?!-

-Pp-pasad-Dijo intentando controlarse.

-¿Y mi hermano? ¡No me digas que vuelve a estar en la biblioteca! Al final va a ser verdad eso que siempre decía tu madre...dos que duermen en el mismo colchón...-

-¿Dónde está Ron?-Interrumpió Harry al ver que el labio de Hermione empezaba a temblar. El moreno empezó a analizar todo lo que sabía antes de irse de luna de miel y no hallaba nada que le indicara lo que podía pasarle a su amiga.

-Rr-ron ya no vive aquí-

-¡¿Qué?!-Dijo Ginny.

-Tampoco creo que esté en la biblioteca...-Dijo con una sonrisa tensa.-Estará con alguna chica...disfrutando de sus años jóvenes...-Dijo llena de dolor.

-¿De qué coño estás hablando?-Dijo Harry furioso. No podía estar pasando lo que creía que estaba pasando. Cuando hace seis meses se encontró a Ron muy ligero de ropa y muy ocupado entre las piernas de una compañera de la academía de aurores...juró guardar silencio cuando el pelirrojo le juró y perjuró que había sido porque Hermione y él habían discutido y que no volvería a pasar...él le creyó.

-Estoy embarazada-Ginny fue a levantarse para abrazarla pero Harry se lo impidió.-¿Recordaís que en vuestra boda estaba mal?-

-Si, estabas tu más pálida que yo.-

-Al día siguiente, durante mis prácticas...le pedí a un medimago que me revisara. Me dijo que estaba embarazada. Me dejaron salir antes y vine corriendo a decírselo a Ron. Pero él no estaba en casa, donde se suponía que estaría. Iba a coger el ascensor pero estaba estropeado, asique bajé andando y en la entrada me encontré a Ron arrancándole la camiseta a una chica mientras ella le bajaba los pantalones...podreis imaginaron el resto.-Ginny estaba pálida y Harry a punto de ir a matar al pelirrojo.-Ese día discutimos y le conté la noticia. Me dijo que él no pensaba hacerse cargo, que me acompañaría al hospital y se terminaría todo. Que éramos muy jóvenes y no pensaba arruinar su vida cargando con un mocoso. También me dijo que no podía arruinar mi futuro por un error. ¡Llamó error a mi bebé! Después recogió sus cosas y se fue.-Hermione sollozaba mientras lo contaba y Harry la abrazaba. Iba a matarle.-Por supuesto que no pienso desacerme del bebé-Aclaro furiosa.

-¿Sabes dónde está mi hermano?-Dijo Ginny gélidamente.

-No tengo ni idea, ni quiero tenerla.-Ginny asintió.-Mis padres tampoco se lo han tomado muy bien...mi padre dice que soy una niñata irresponsable que lo único que quería era cazar a tu hermano y mi madre no me habla...yo no se como ha podido pasar, pero no es un error. Un bebé nunca puede ser un error.-

-Shh...¡claro que no!-Dijo Harry. Hermione dejó de llorar de golpe y miró fijamente a Harry, la primera persona que le había apoyado.

-Puedes contar con nosotros para lo que quieras-Dijo Ginny.

-Ggr-gracias-Dijo emocionada.

-¿Puedo verlo?-Dijo Ginny emocionada.

-Ss-si-Dijo Hermione limpiándose las lágrimas. Después de eso les enseñó la ecografía, les contó para cuando vendría su bebé, empezaron a planificar cosas y el corazón de Hermione dejó de doler un poco.

-Hermione...sin ofender...aquí no puedes vivir con un bebé.-

-Lo se Harry...pero de momento es lo que hay...-

-Si es por dinero...-

-¡Podré con ello!-Dijo dolida. "¡¿Cómo vas a tenerlo?! ¿Sabes el dinero que supone un niño? ¡Ya te he dicho que te pago el aborto! ¿Por qué lo pones tan difícil?" esas palabras de Ron volvieron a clavarse, como una espina, en su corazón.

-Hermione...por una vez un tu vida...deja de querer hacer todo tu sola...ese bebé será mi sobrino...tu siempre me has ayudado, has estado a mi lado...deja que ahora sea yo quien te ayude...por favor-Dijo Harry.

-Si no pudiese con algo...te pediré ayuda-Cedió emocionada.

o0o0o0o

De ese día habían pasado meses...y ahora estaba tumbada en una cama, agotada pero feliz. Más feliz de lo que podía explicar. Su hijo había nacido y era perfecto. Egoistamente se alegró al ver que el niño no era pelirrojo, no quería que su niño tuviera nada de él. Su corazón volvió a dolerle al pensar en él...no solo se había lavado las manos, no solo le había engañado con varias chicas, no solo le había vuelto la espalda...¡se había casado con Astoria Greengrass porque ella estaba embarazada! Cuando se presentó en casa de Harry con su esposa...creía que se iba a morir de dolor, pero no solo era eso...¡no! "La diferencia ha sido que tu...no eras suficiente en mis aspiraciones...ahora me codearé con toda esa gente que me llamaba pobretón...si me hubieras hecho caso...ahora no estarías así de gorda...has arruinado tu vida..." No había tenido fuerzas ni para pegarle un buen bofetón...el dolor de cada una de sus palabras había calado demasido hondo, inmovilizándola mejor que un petrifucus totalus. Negó con la cabeza cuando su hijo entró en la cuna guiada por una enfermera.

-¿Cómo está la mamá de este niño tan precioso?-

-Cansada-Dijo mientras se incorporaba un poco y cogía al niño en brazos.

-Se parece mucho a ti, de su padre tiene poco.-Dijo la enfermera. Hermione se tensó.-Esperemos que no se desmaye a partir de ahora.-La castaña sonrió tristemente. Cada vez que pensaba en Harry, desmayado mientras a ella le hacían una cesárea...no podía evitar reirse. "Yo estaré allí, me he enfrentado a dragones...¡que es un parto para mi!"

-Él no es su padre...Alejandro tiene en mi a su padre y a su madre.-

-Yy-yo...lo siento...nn-no sabía...-

-¡No te preocupes! No pasa nada.-¿Por qué iba a saberlo? Había tenido que ir a un hospital muggle, no había podido llegar a otro.

-¡Hermione!-Dijo Ginny y Luna tras ella.-¡Por fin te encontramos! Harry no sabía indicarnos dónde estábamos...¿cómo ha podido marearse?-Dijo Ginny.

-Oye...ha sido escalofriante...toda esa sangre, Hermione apretándome la mano como si quisiera arrancármela...esos gritos...-Las cuatro mujeres empezaron a reirse provocando que el pequeño Alejangro se quejara.

-¡Oh, es precioso!-Dijo Luna.

-Se parece a su madre-Hermione levantó la vista al ver allí a Theodore Nott.-Tenía que ver si mi mejor empleada estaba bien...me asustaste cuando te pusiste pálida en la oficina-

-Gracias Theodore.-

-Theo, cuantas veces tengo que decirte que me llames Theo.

-¿Él es tu jefe?-Dijeron sus tres amigos.

-Aja-Dijo Hermione.

-Nott...gracias por ayudarla-Dijo Harry. Toda la comunidad mágica le había vuelto la espalda cuando se supo el escándolo. Obviamente los Greengrass eran muy poderosos y la imagen de Hermione había quedado por los suelos bajo todo ese poder.

-No hay nada que agradecer-Dijo sonriendo.-Sabes que siempre hay un sitio para ti allí.-

-Theodore...ahora...-Empezó a decir la castaña.

-Hermione, tendrás el horario más flexible del mundo pero no pienso dejar que te vayas por el hecho de ser madre. Tendrás tu baja maternal y luego elegirás tu horario.-Hermione asintió agradecida.

-¿Puedo cogerlo?-Dijo Ginny.

-¡Claro!-

o0o0o0o

Volver a casa era algo que no había previsto tal como se dio. Le estaban esperando todos aquellos que le había apoyado todo este tiempo: Sirius, Remus, Tonks, Luna, Charlie, Bill, Fleur y los Potter que le habían llevado. Alejandro pasó de brazo en brazo, Hermione se vio rodeada de regalos y sonriendo sinceramente desde hacía mucho tiempo. Pero como ya estaba acostumbrada, siempre que era feliz...pagaba por ello. Esa noche, cuando todos se fueron, Alejandro se quedó dormido y ella empezó a recoger, llamaron a la puerta. Vio que Luna se había olvidado el bolso y supuso que era ella...pero que equivocada estaba. El aire salió de golpe de sus pulmones.

-¿Dónde está?-Dijo el pelirrojo.

-Vete de aquí-Dijo cuando pudo recuperarse de la impresión. Ron la empujó, provocando que la castaña se golpeara la tripa con un mueble, y empezó a buscar por las habitaciones hasta que le encontró. Hermione se levantó algo mareada, sintiendo algo escurrise por sus piernas. Llegó como pudo al salón y vio como Ronald miraba con desprecio a su hijo.

-Pensé que tendría algo de mi, pero me alegro...así no podrás usarlo para sacarme nada. Dejó al niño con brusquedad en la cuna, haciendo que empezara a llorar.-Mírate, das pena.-Hermione estaba pálida, sentía que se iba a marear en cualquier momento, pero tenía que llegar hasta su hijo, tenía que apartarle de él.

-Aa-yudame-Dijo al ver que sus piernas estaban llenas de sangre. Ron se asustó. ¿Qué le pasaba? Justo en ese momento entró Luna, seguida de Theodore.

-¡Hermione!-Vieron al pelirrojo desaparecerse. Alejandro no dejaba de llorar.

-¡Hay que llevarla a San Murgo!-Dijo Theodore asustado. Tenía pensado llegar antes para llevarle un regalo, pero había surgido un imprevisto de última hora en la empresa. Luna cogió a Alejandro y Theodore a Hermione. Nada más entrar en San Murgo se la quitaron de los brazos. Allí estaban ahora todos, esperando alguna noticia. Bueno todos, menos Ginny que llegaba en ese momento.

-¿Sabeis algo?-Todos negaron con la cabeza. Alejandro empezó a llorar de nuevo.

-Shh...tranquilo bebé.-Dijo Harry cogiéndole en brazos.

-Te juro que como le pase algo...le mato. Dice que no hizo nada.-Dijo furiosa la pelirroja.

-¡Una mierda no hizo nada!-Dijo Luna. Theo se levantó nada más ver venir un medimago hacia ellos.

-Familiares de Hermione Granger-Todos fueron a su encuentro.-Hemos tenido que operarla, supongo que sabrían que la señorita Granger tuvo una cesárea y recibió un golpe en esa zona. Ahora está fuera de peligro, pero se quedará ingresada, tenemos que ver si el útero responde bien. Por supuesto tendrá que está tranquila y sin hacer esfuerzos. En media hora, podrán pasar a verla.-Todos respiraron aliviados.-Ella es una persona fuerte-Dijo el medimago antes de irse.

-Pelirroja.-Dijo Theodore.-¿Qué te dijo exactamente tu hermano?-Charlie fue a defender a su hermana pero Ginny se le adelantó.

-Tengo nombre, ¿sabes?-

-Quiero saber si tu hermano la pegó.-Todos se tensaron. ¿Cómo iba a hacer eso Ron?-No me mires así, recibió un golpe y por mucho que ella se choque con un mueble no se produce ese tipo de lesiones...-

-¡Mi hermano nunca haría eso!-Dijo Bill.

-Shh...vais a despertarle-Dijo Luna. Todos miraron a Alejandro que empezaba a dar signos de querer despertar.

Cuando entraron a ver a Hermione, ninguno pudo aguantarle la mirada. Estaba totalmente vacía, perdida. Solo vieron un poco de luz cuando vio a su hijo. Suspiró aliviada. Cuando despertó, no había dejado de preguntar por su niño, hasta que Joe no le dijo que estaba con su familia...no pudo quitarse esa opresión de su corazón.

-¿Cómo estás?-Dijo Harry.

-He estado mejor.-Intentó bromear. Theodore al verla bien, se fue. No podía seguir allí, o haría una locura. Necesitaba calmarse.

o0o0o0o

-¡Theo!-Dijo Pansy.-¡Qué cara tienes!-El moreno se dedicó a beberse de un trago el whiskey.

-¡Eh, ¿está todo bien?!-Dijo Blaise.

-¿Por qué tienes sangre, Theo?-Preguntó Draco.

-¡Theo!-Dijo la morena angustiada.

-Vengo de San Murgo.-

-Pero tu no ibas a la fiesta de nacimiento de tu secretaria...-Dijo Blaise alzando las cejas.-Que por cierto, tienes que presentarnos.-

-Fui a darle el regalo, pero al llegar me la encontré a punto de marearse, cubierta de sangre...tengo que contaros algo.-Todos le miraron expectantes.-Os mentí cuando os dije que no la conociais, llevais conociéndola desde que empezamos en el colegio...es Hermione Granger.-

-¡¿Qué?!-

-¡Por eso no hablas a Astoria!-Dijo Pansy.-Pero Theo...ella...-

-Hace seis meses, me la encontré en Londres, en una cafetería. Estaba buscando trabajo. Nada más verla, me recordó a mi hermana y le ofrecí ser mi secretaria. Ella se negó al principio, pero conseguí que aceptara. Tendriais que verla, ya no queda nada de la chica que te retaba Draco...ahora solo es una sombra ambulante de lo que fue. Creo que si no estuviera embarazada, no estaría ya aquí. Día tras día, me recordaba a Sara. Veía como se consumía igual que ella. Ese Weasel la hundió, pero no terminó ahí. Un día le estaba esperando en su casa, yo le había llevado porque llovía. No se que pasaría, pero al día siguiente me dijo que se encontraba mal y que no podía ir. Fui a llevarle su bolso y cuando la vi, tenía un ojo morado. No me dijo nada, pero se que fue él. ¡No podía dejar que se repitiera! Hoy cuando la vi, él estaba allí, se desapareció cuando llegamos. El medimago dijo que había recibido un fuerte golpe y que había sufrido daños, al parecer le hicieron una cesárea. Tendrías que haberla visto, buscaba a su hijo desesperada y con los ojos sin ningún tipo de brillo. Todos sabeis que Sara no dejó a ese desgraciado por su hija y acabo muerta. Haré todo lo posible para evitar que pase lo mismo.-

-Theo...¿estás enamorado de Hermione Granger?-El moreno abrió los ojos sorprendido.

-No, Pansy. Ella es fantástica, pero no dejará que nadie se acerque así. Siento que es mi obligación protegerla, se lo debo a Sara.-

-Theo...tu hermana...ella no dejó que le ayudaran.-Dijo Blaise. Todos sabían que la muerte de su hermana por una paliza de su marido, había cambiado a Theo, pero últimamente estaba mejor, no dejaba de hablar de su secretaria, todos pensaban que había encontrado a esa chica especial...

-Tampoco nadie le ofrecimos ayuda hasta que fue muy tarde. Mi hermana vino un día a casa, llena de moratones y mi madre le dijo que era lo que correspondía vivir. Todos sabeis lo que se ha escrito en los periódicos desde que su supo que Weasel no iba a hacerse cargo de ese bebé, ¿pensais que hubiera sido distinto si Astoria no tuviera ese apellido y todo ese dinero?-

-No.-Dijo Draco. No podía creerse lo que su amigo le contaba. Ahora muchas cosas le cuadraban. Recordó como antes de irse a Alemania por "negocios", había trazado un riguroso plan, buscar a Hermione Granger, vengarse de Astoria saliendo en unas cuantas portadas. Pero su amigo se había negado, incluso le pegó un puñetazo. Cuando Astoria le dijo que estaba embarazada...se sintió tan especial, iba a ser padre, iba a formar su propia familia, ese bebé jamás viviría nada de lo que él vivió, nunca tendría un padre como el suyo. Sin embargo, algo no le cuadró cuando ella no dejaba de retorcer la manga de su camisa. "El bebé no es tuyo". Pensó que había escuchado mal. No iba a mentir, cuando empezó su relación con ella fue porque era lo correcto, estaba fijado así desde que nacieron, pero poco a poco había ido enamorándose de ella, imaginándose un futuro a su lado, pero ella le rompió su corazón y se sintió tan dolido que quería morirse, pero cuando se enteró de quien era ese otro...la venganza le hizo revivir. Pero ahora que lo pensaba...él no se había llevado la peor parte. Él mismo pensó que Hermione Granger era idiota por tener ese bebé, total...¿quién querría un hijo de ese desgraciado? Pero en Alemania, durante todo ese tiempo que pasó solo...empezó a pensar...que si Astoria no hubiera querido un hijo suyo, él se lo hubiera quedado sin problemas. Tenía que reconocer que según Theo iba contándoles todo, le habría encantado levantarse e ir a pegar a Weasel. Era una escusa tan válida como cualquier otra. Pero imaginarse a Hermione Granger, la vital Hermione Granger según se lo habían relatado...¿cómo no darle trabajo? ¿cómo no querer protegerla? ¿cómo no dejar de hablar a Astoria?

-Draco...-Dijo Pansy.

-Estoy bien, Pansy. ¿Pensabas decirme en algún momento que la secretaria que vamos a compartir era ella?-

-Quería asegurarme primero que habías olvidado tu plan.-

-No te preocupes, no lo llevaré a cabo-

-¿De verdad no estás enamorado de ella?-Insistió Pansy.-Vale no me mireis así. Yo siempre la he visto mona, si hubiera seguido los dictados de la moda, no se...algo más femenina, hubiera triunfado en Hogwarts.-

-Claro...por eso te metías tanto con ella...-Dijo Blaise.

-Hablas por experiencia. Que yo sepa, menos Theo...todos la hemos tratado mal, especialmente tu, Draco.-

-Era una sabelotodo.-Se justificó.-Vale, me jodía que sacara mejores notas que yo, en ese momento creía en las diferencias de sangre, además ninguno teníais a mi padre.-

-Por suerte.-Dijo Blaise.

-Por cierto, ¿por qué tienes ahí el regalo?-Dijo al ver la bolsa.

-Pansy, que iba a hacer. Tu desangrate, pero te he traido este regalo.-Dijo el moreno.

o0o0o0o

El tiempo fue pasando, hacía cinco meses que Alejandro había nacido. Hoy volvía al trabajo y estaba algo nerviosa. Theodore le había dicho que a su vuelta sería su secretaria y la de su socio. Esperaba que no fuera muy exigente con los horarios, solo pensar que tenía que separtarse de Alex...había crecido tanto en tan poco tiempo. Revisó por tercera vez que tenía todo lo necesario. Colocó a Alex en el carrito y tomo aire, dándose ánimos. Llegó a la guardería y estuvo a punto de darse la vuelta y volver a casa. Pero era no era así, era valiente. Se limpió las lágrimas que se le escaparon al dejarle.

-¿Primeriza?-Dijo una chica con el pelo rosa.-No te preocupes, es normal.-

-¿Si?-

-Si-Hermione asintió. Llegó al edificio y notó como susurraban a su paso. Agradecía tanto que en el mundo muggle fuera una madre soltera más...estaba cansada de todas esa miradas de pena, todos esos reportajes en el periódico...¡en la maldita hora que conoció a Ronald Weasley! Llegó a su planta y vio a Theodore.

-Bienvenida-Dijo sonriendo.

-¡Hermione!-Andrea corrió a abrazarla.-¡Estas estupenda! Traerás una foto, ¿no? Quiero ver como ha crecido ese niño maravilloso. ¡Estoy tan feliz de que estes aquí! Me he aburrido mucho sin ti.-

-¿Qué tal Andrea?-Dijo sonriendo. ¿Por qué estaba tan nerviosa?

-¿Y la foto?-Hermione buscó en su bolso y sacó unas fotos.-¡Es tan parecido a ti!-

-Mejor.-Dijo la castaña. Levantó la vista de las fotos, se sentía observada. Volvió a bajarla arrepentida de haber cambiado su foco de visión.

-Hermione, te presento...aunque ya os conoceis...él es de quien te hablé.-Theo estaba nervioso, este era un momento importante.

-Mm-malfoy.-¿Por qué él? Quería volver a su casa, encerrarse en ella y no salir más. No podría con sus desprecios, sus insultos...ahora podía atacarla mucho más...

-Creo que podemos llamarnos por nuestros nombres, vamos a pasar bastante tiempo juntos.-Dijo acercándose. Tenía mucha curiosidad por ver al famoso Alejandro Granger. Theodore no paraba de hablar de él, hasta Pansy lo había visto un día y no dejó de parlotear. ¿Cómo iba a ser "precioso" (eso había dicho su amiga) si el padre era Weasel? Sería pelirrojo...

-¡Os conoceis!-Dijo Andrea.-¿A qué es encantador?-Dijo mostrándole una de las fotos. Draco la miro y sintió que algo no andaba bien. Realmente algo no andaba bien. Cuando había escuchado a Andrea gritar su nombre, se levantó para verla. La descripción que Theo les había hecho hacía unos meses era muy real. Esa no era la Hermione Granger que él conocía.¿Qué había pasado con su seguridad? Era frágil, algo en ella te hacía querer abrazarla. Estaba cambiada, su pelo ya no parecía una escoba, su cuerpo no estaba escondido bajo un unifrme. Solo al enseñar las fotos de su hijo, su expresión cambió. Dejó esas sombras por un momento, casi un instante. Cogió la foto y observó al bebé. Sino fuera por los ojos azules, no habría nada de él en el niño. En la foto estaba con su madre que le miraba con devoción.

-Se parece a ti-Logró decir.

-Eso dice todo el mundo.-Dijo seria. Había recuperado su compostura. La noche que pasó en el hospital, se juró a sí misma que nadie le haría daño nunca más. Encerró su corazón herido bajo llave, se juró que ningún hombre volvería a hacerla sufrir y que lucharía por su hijo. Esa era ahora su prioridad, su bebé. Se juró que él sería feliz, que nunca la vería llorar, que nunca la vería sufrir.

-¿Cuándo le traerás para verle?-Dijo Andrea.-Por cierto, ¿dónde está?-

-Le dejé en una guardería...espero que esté bien.-

-Mi sobrino va a una y son geniales.-

-Nn-no es mágica. Es muggle. La más cercana de aquí...puso ciertos obstáculos...no querían que yo afectara la reputación. De todas maneras, está en un gran lugar.-

-¿Rechazaron a tu hijo por ti?-Preguntó incrédulo Draco. La bruja con mejor expediente, no había podido evitar saciar su curiosidad. La investigó. Llevaba un expediente impecable en medimagia hasta que la dejó. En Hogwarts había sido brillante. ¡Maldito Weasel!

-¿Te sorprende?-Dijo orgullosa.

-Si, es de estúpidos. Eres una gran bruja.-

-Ggr-gracias-Theo sonrió a su amigo.

-¿Desayunamos y luego te pones al día?-

-Quizás debería ponerme simplemente al día.-

-Desayunas y luego te pones al día.-Dijo inflexible.

-Es que...en la comida tengo que recogerle. Ya voy a perder mucho tiempo.-

-¡Traele por favor!-

-Nn-no creo que...-

-Hace mucho que no le veo, creo que es perfecto. Además tras la comida puedes irte.-

-¡Ese no es mi horario!-

-Yo soy tu jefe y YO decido tu horario.-

-No estoy de acuerdo, yo no soy especial...-Hermione dejó de hablar de golpe, las lágrimas no le dejaron decir nada más.-Vv-voy al baño.-Dijo antes de salir casi corriendo.

-Andrea...asegúrate de que baje ahora.-La chica asintió.

Draco y Theo caminaban en silencio. El rubio estaba demasiado impactado y el moreno perdido en sus recuerdos.

-Creo que Pansy tiene razón.-Dijo por fin el rubio.-Tu dirás que no, pero si no estuvieras enamorado de ella, no harías todo lo que haces.-

-¿No le hubieras tendido una mano tu? ¿De verdad crees que no?-Dijo enfadado.

-Yo...

-¡Theodore!-Dijo Andrea.-Nn-no la encuentro, no se donde está, he buscado en todos los baños y nad...-Theo se levantó asustado. ¿Habría hecho alguna locura?

-¿Hermione?-

-¿Ss-si?-

-Tienes que ir a desayunar.-Dijo Theo. Había buscado en los baños de las trece plantas que tenía el edificio y nada. Andrea podía no haberla visto...La encontró en la azotea, sentada hecha un ovillo, mirando a un punto fijo del cielo y sin dejar de llorar.

-Nn-no tengo ganas. Solo dame un minuto.-El moreno se adelantó y le limpió las lágrimas.-Que inútil soy, ¿verdad? Ni puedo dejar de llorar...-

-Mírame ahora mismo.-Dijo seriamente.-No eres ninguna inútil, eres muy especial Hermione. Ss-se que ahora no ves la salida, pero está ahí.-Hermione le abrazó, esas palabras calmaron un poco su dolor. Theo cerró los ojos, "-Hermano...¿crees que todos tenemos un final feliz?-Había preguntado Sara.-¡Claro que si!-Dijo intentando sonreir.-¿Entonces por qué nunca sonries?-¿Cómo iba a decirle a su hermana pequeña que había descubierto que la muerte de su padre no fue accidental?"Negó con la cabeza. No era tiempo de pensar en esas cosas.

-Gg-gracias por todo, Theodore.-

-Vamos a desayunar-Dijo levantándose y levantándola a ella.

o0o0o0o

Draco entró en su oficina furioso. La pregunta de Theo era más compleja de lo que parecía. ¿Relamente él la hubiera ayudado? ¿Lo habría hecho? Odiaba tanto a Weasel que puede que la hubiera hundido más en la miseria. Apoyó la cabeza en el respaldo de su sillón y cerró los ojos. Minutos después fijó la vista en unos documentos que tenía delante. Buscó su pluma hasta hayarla en el bolsillo de su chaqueta, pero allí había algo que antes no estaba. La foto del hijo de Granger. Por un momento la imagen de la castaña fue sustituida por una rubia, el niño por uno pelirrojo y soltó la foto como si quemara. Su madre le había enseñado la foto del hijo de Astoria, ella no lo miraba como Granger miraba a su hijo, ella no lo sujetaba protectoramente como lo hacía la castaña, más bien parecía que le tuviera miedo. Vio a Theo entrar en su despacho, poco después Granger se sentó en la mesa que quedaba en la antesala de ambos despachos. Se levantó por un impulso.

-Hermione.-Se obligó a decir, sonrió mentalmente. Hace unos segundos era Granger, pero igual que antes, al verla ahora...era incapaz de decir su apellido fríamente.

-¿Sí?-Dijo levantándose.-Ss-se que tengo que darte unos informes, pp-pero no los encuentro...-

-Los cogí a primera hora esta mañana.-

-Ah...vale.-Ambos se miraron momentáneamente, luego la castaña apartó la mirada. Era incómoda.

-Antes guardé esto-Dijo tendiéndole la foto.

-Gracias.-

-No deberías dejar que te hunda, ese niño merece conocer a su madre tal cual es, no una sombra.-Antes de podes contestar, Draco se había ido. Se encerró en su despacho. ¿Por qué le había dicho eso? ¡¿A él que más le daba?, ese hijo era de Weasel!

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Espero que os guste la historia, darme vuestra opinión. Gracias por pasaros por aquí. ¡Besos!

¡Travesura realizada, nox!