Disclaimer: combo niños no me pertenece a mi, sino a Carlo de Boutiny, Caroline Pierce y Fabienne Gambrelle.

La novia de mi mejor amigo

Una reconfortante mañana, los primeros rayos del sol atraviesan mi ventana y lentamente voy abriendo los ojos, un nuevo día a comenzado; me visto, arreglo mi cabello e inmediatamente voy hacia el comedor…

—¡Buenos días!— Digo a todos, ahí estaban mamá quien servía el desayuno, mi papá leyendo el periódico y mis hermanos.

—Buenos días, aquí está tu desayuno y luego te cepillas los dientes y a la escuela…— me dijo dulcemente mi madre —¡buen provecho!— después de decir aquello me puse a disfrutar de mi cereal, al cabo de un rato termino, me cepillo los dientes muy bien, tomo mi mochila ya estoy lista para escuela, justo al salir de mi casa cruza Pilar, no es raro pues siempre pasa por mi para irnos juntas.

—Buenos días Pilar— Le digo mientras se acerca con una sonrisa

—¡Buenos días Azul!— Me contesta con el mismo entusiasmo de siempre.

—Bueno, vamos a la escuela que se nos hace tarde…

—Cierto, vamos a darnos prisa. Respondió; mientras caminábamos nos pusimos a platicar de algunas cosas como el entrenamiento, lo que haríamos después de clases etc… casi llegando a la escuela nos alcanza Serio… —Hola, buenos días Azul, buenos días Pilar…—nos dice a ambas y les respondemos de la misma manera… —buenos días Serio, se te hacia tarde ¿cierto?— Le pregunta Pilar con un poco de sarcasmo…— Sí, es que me demoré por el desayuno— Nos respondió un poco avergonzado pero con una sonrisa —ah…— Contestamos a coro.

—Bueno, entremos antes de que suene el timbre, señoritas...—nos dice haciendo un ademán con las manos para dejarnos pasar primero, cuando entramos al salón la mayoría ya se encontraba ahí, ya sea platicando o jugando alguna cosa, y en eso entra la señorita Soledad.

—Buenos días niños…—Es lo primero que nos dice la profesora.

—Buenos días señorita Soledad… —Nos ponemos de pie y le contestamos todos a coro como buenos alumnos.

—Pueden sentarse…—Nos dije y justo en ese momento llega Paco quien se notaba agitado.— Buenos días... ¿puedo... pasar?—dijo jadeando mientras se limpiaba el sudor de la frente con un brazo y con el otro se sostenía de la pared.

—Si , adelante Paco… puedes pasar…— Le contestó amablemente la señorita Soledad.

—Gracias— Atinó a contestar, rápidamente toma su lugar para descansar; típico de Paco, no es raro que llegue tarde, raro sería que llegue temprano.

—¿Por qué llegas tarde esta vez? Le pregunta Serio un poco burlón, y antes de que le pudiera contestar Pilar se le adelanta…

—Seguro que se quedó dormido no ven que sufre de "flojeritis aguda tipo c"— dijo Pilar mientras jugaba con su lápiz, Serio y yo no podíamos evitar que se nos escapara una risita, sin embargo parece que a Paco no le hizo gracia puesto que hizo una mueca de disgusto.

—"Ja ja me estoy riendo"…— Le dijo Paco aún enojado.

—Paco solo estamos bromeando…— Le respondo aún entre risas.

—Esta bien…— Nos dijo tratando de sonreír, después de aquello nos dispusimos a prestar atención a la clase… en realidad debería decir "me dispuse a prestar atención" pues lo demás se encontraban haciendo cualquier otra cosa menos interesarse en la clase. Pasadas unas horas escuchamos que sonara el timbre así que salimos, apenas había cruzado la puerta vi a un chico que no había visto en la escuela… era de piel clara y de ojos color miel… no podía evitar estarlo mirando mientras jugaba novanok con otros niños…—¡Azul! ¡Azul! Hola… ¡hey aquí!…— me decía Pilar mientras agitaba su mano frente a mi…

¿Qué estabas mirando?— Me pregunta intrigada —nada, nada…— le respondo un poco sonrojada. —pues vamos recuerda que tenemos que ir al entrenamiento mientras aún no acaba receso.— Me dijo mientras se alejaba dirigiéndose al recinto secreto— Claro, en un momento los alcanzo— Le dije sin prestar atención pues no dejaba de mirar a ese chico que se veía lindo… "no lo conozco pero por su aspecto debe ser así de lindo en sus sentimientos" pensaba.

—Azul vamos se nos hace tarde…— me dijo Serio tomándome del brazo y sacándome de mis pensamiento… —Cierto, vamos.

—¿Qué te sucede Azul?— Me preguntó mientras íbamos con el maestre Grinto

—Na-nada…— Le respondí, pero él me miraba como pensando "algo no me quieres decir" mientras se cruzado de brazos…

—Bueno, eres mi mejor amigo asi que te diré… es que vi un chico jugando novanok que me pareció muy lindo…— Le dije mientras seguía pensando en aquel chico…

—Ah... ¿Enserio?— Me preguntó, vi que su rostro parecía algo decepcionado, aunque no le presté demasiada atención a ese detalle.

—Sí, después del entrenamiento quisiera ir a conocerlo…— Me contestó tan ilusionada, no es posible, lo que no quería que sucediera est+a sucediendo ahora… Azul se ha enamorado de otro… con estos motivos menos puedo decirle que hay alguien que muere de amor por ella y no es precisamente al que vio…

—Entonces... vamos, sino los chicos dirán que nosotros los retrasamos…— Le digo cambiando rápidamente de tema, ella asiente con la cabeza y seguimos nuestro camino, al llegar al recinto comenzamos con un poco de calentamiento, luego continuamos con el jogo de capoeira con un ritmo veloz, como de samba… pude ver que en Azul se notaba esa "miradita" que según Paco es la que yo tengo con cada vez que la miro… ella la tenía, pero porque estaba pensando en ese chico… moría por dentro cada vez que la miraba y era notorio que ella estaba pensando en "ese". Después de ese pequeño entrenamiento sonó el timbre, debíamos volver al salón de clases… la verdad estaba algo decaído por lo que sucedía, Pilar y Paco lo notaron…

—¿Qué hay contigo Serio?—Me preguntó Pilar mientras detenía su marcha para esperarme, pues caminaba a paso lento.

—Sí, has estado algo... no sé… ¿decaído?— Secundó Paco mientras nos esperaba, Azul no había notado nada ella ya se había adelantado

—Es que creo que... no se si ya supieron que a Azul al parecer le…le… gu-gusta alguien…— dije esto entre dientes… ambos se miraron el uno al otro como preguntándose "¿y a este que le pasa?", pero de repente veo una gran sonrisa de complicidad en Pilar…

—...

—Ya te entendí, ven conmigo...— Me dijo Pilar jalándome del brazo fuertemente, parecía que me lo iba a arrancar, dejamos a Paco y él prefirió dejarnos.

—Todo lo que pensaba era cierto ¿no?— Me preguntó algo divertida.

—¿De que hablas?— Respondí fingiendo no saber de lo que hablaba.— de que a ti te gusta Azul…— me dijo con una sonrisa de oreja a oreja, la verdad yo estaba nervioso y solo podía tener los ojos bien abiertos como platos y con una sonrisita de nerviosismo..

—Ehm…

—¡Vamos dilo! ¡No finjas! Me dijo acercándose peligrosamente a mí, invadía mi espacio personal, con esa presión no pude más y le respondí:

—Esta bien tienes razón, ¡lo admito!, ¡estoy enamorado de ella! ¿ ya estás contenta?— Le respondí algo enfadado pero ella no se inmutó—pero, eso ya no importa, a ella le gusta otro chico…— Le dije mientras me caía sentado… crucé las piernas y coloqué mis manos sosteniendo mi rostro.

—¿Y? digo... ¿qué acaso no vas a hacer nada por evitar que surja algo entre ella y ese chico?— Me dijo mientras se ponía frente a mí y me tomaba de los hombros.

—¿Pues que más puedo hacer?… ya no hay nada que cambie lo que ella siente…

—Yo no estaría tan segura…— Me respondió con algo de sarcasmo.

—¿Que quieres decir con eso?— Le pregunté curioso por saber su respuesta.

—Pues que vamos a demostrar que Azul siente lo mismo que tu sientes por ella….

—¿Qué? No… no… pero que dices…— Le contesté escéptico.

—¿No me crees?— Cuestionó, me puse de pie, puse ambas manos separadas como sosteniendo "algo" mientras retenía los hombros y con cara de "no te creo nada"

—Pues vas a ver que yo soy una excelente Cupido…— mientras decía eso se colocó en una posición tratando de simular que sostenía un arco con flecha... es decir, como la típica imagen del ángel Cupido.

—Ah, ¿con que sí Cupido?…y si eres excelente en tu trabajo, ¿cómo haremos que Azul demuestre que me ama?— Le pregunté pesimista.

—Muy buena pregunta Serio… como lo haremos…— Respondió mientras parecía que estaba pensando en algo, pues al parecer aún no tenía una idea clara, así que solo me golpeo y tapo la cara con la mano mientras pensaba "me dio alas para luego no dejarme volar"

—¡Ya sé!— Respondió muy emocionada.

—¿Y si le damos motivos para que se de cuenta?

—¿Qué? ¿Y como haremos eso?— Cuestioné, aún no entendía lo que quería decirme.

—Fácil, la haremos pensar que…— Entonces se acercó para decirme al oído su plan que, aunque al principio era algo extraño acepté al final…

—¿Estás segura que funcionará?— Alcancé a preguntarle después de haber escuchado su idea.

—Tenlo por hecho…. Me dijo mostrándome el pulgar como signo de aprobación…

—Ahora solo falta… que nuestro plan de resultado...Dije.