Nota: Los personajes de teen titans no me pertenece, recuerden eso porque no lo vuelvo a decir en esta historia.

Esto es un AU y OCC, al que no le gusten este tipo de historia amablemente les pido que dejen el recinto.

uso los nombres reales de los personajes, no sus nombres de heroes, pero creo darles suficientes indicaciones para que sepan quien es quien :) Cualquier inconveniente se los aclarare en el proximo capitulo.

KomiAnd'r y KoriAnd'r son BlackFire y Startfire respectivamente pero sus nombres han sido alterados para darles apellido y que suenen someramente normal. Ahora sí, diviertanse.

La señorita McAllen.

El más grande Héroe que alguna vez habia pisado las pantallas de cine, bajo el reconocido nombre de Kid Flash, ahora se encontraba en la penosa situación de tener que contratar una asistente personal. Alto, no muy fornido con ojos azules que denotaban candidez, el nombre de este actor era Wally West. Wally poseía un indescriptible talento en las acrobacias, sin mencionar su arte a la hora de actuar y todo esto no podía ser comparado, como decía muy a menudo su amigo y manager Víctor Stone, si no con su increíble falta de sentido común e irresponsabilidad.

En los 3 años que llevaban trabajando juntos no habia llegado a tiempo a ninguna de las reuniones sociales ni siquiera una sola vez y a ese paso les habían cancelado ya 2 contratos millonarios por lo que el desesperado moreno le habia exigido conseguirse una secretaria personal, un policía o traer a su tía a casa. Wally había optado por la asistente ya que su tía estaba de vacaciones con su tío en Hawái.

Por ello estaba allí en su sala, un martes por la mañana, realizando entrevistas en vez de disfrutar de su diario trote matutino a las orillas de la playa en los Ángeles.

Tenía 3 horas en esa tediosa labor y estaba a punto de impacientarse. Fue entonces cuando llamó a Jane McAllen.

Entró sin despertarle mucho la atención, estaba vestida de manera impecable pero demasiado simple para su gusto y hasta podría decirse que tosca en infantilmente con sus coletas cortas amarrando sus cabellos teñidos de rosa. No esperaba nada de ella, sin embargo cuando alzo la mirada lo impactó, poseía ojos brillantes detrás de unas lentillas de contacto rosadas, junto a una mirada guerrera que resaltaban las facciones dulces de su rostro.

Este inesperado encanto lo dejó fuera de base y le tomó más de un segundo volver a la realidad.

- Buenas días señorita… McAllen.- saludó de buena gana, jugueteando con las hojas del curriculum vitae de la muchacha.

-Muy buenas días señor West.

-Dígame señorita ¿Qué la hace buena para este puesto?

-Creo que mis referencias hablan por sí solas, pero puedo decir que soy ordenada, puntual, responsable y políglota.

-¿Políglota?

-Así es, lo dice en mi hoja de vida ¿la leyó?

-Por supuesto- mintió con una sonrisa mientras desviaba la mirada algo avergonzado.

-Bonne- dijo ella con una sonrisa traviesa teniendo el presentimiento de que no era cierto.

-¿disculpe?

-Significa bien en francés, aunque si prefiere se lo digo en ingles, italiano o Alemán.

-Caramba, muy impresionante- dijo él realmente sorprendido dejando al descubierto su falta de atención, por lo que la joven rio risueña. Él también lo hizo.

-Me atrapó.

-Ya lo creo que sí.

-… Y dígame ¿cree que pueda arreglar el desastre que es mi vida?

-¿Desastre? Sus últimas películas han sido las más taquilleras del año.

-Sí, pero hay un pequeño detrás de cámaras que no es tan bueno- exclamó sincero y divertido.

-Bueno, si usted lo dice, creo que podría confiar en mí- exclamó de igual manera.

-… ¿Qué edad tiene?

-Veinte y dos pero… ¿eso que tiene que ver?

-No mucho, solo quiero saber si eres lo suficientemente joven para aguantar mi modo de vida.

-Ah… ya veo- dijo sosteniéndole la mirada- me está retando.

-Puede ser.

- No diría que le conviene.

-¿Amenaza a su nuevo jefe?

-¿Usted que cree?

-Que está contratada- dijo convencido y animado como nunca en todo el día.

-¡Qué bueno!- exclamó emocionada.

-La veré mañana y espero que para el viernes aun quiera seguir con el trabajo.

-Puede apostarlo señor.

-¡Ah! una cosa más- dijo antes de que ella se marchara.

-¿diga?

-Llámame Wally, ¿Sí, Jane?

-Lo voy a pensar, señor- respondió con una sonrisa y se marchó dejando gratamente sorprendido al de ojos azules.

Sólo tres semanas después de haber sido contratada la señorita McAllen había solucionado ya todos los diversos problemas que Wally había conseguido con sus descuidos.

Había recuperado tres contratos y no conforme con eso había hecho que le dieran el papel de profesor para una serie nueva llamada: "Teen Titans, the new generation", en donde sería un profesor cotizado entre las alumnas.

- Jane McAllen eres un milagro- decía emocionado Stone con mirada picara- te daría un beso pero mi novia me mataría.

- Cálmese señor Stone, yo no he hecho nada en especial – exclamó la aludida entre risas.

- ¿Nada?- replicaba el moreno dramático- Antes de que llegaras creí que mi carrera de manager se iba a acabar con este cabeza hueca, mi credibilidad iba en picada, mi novia me dejaría, terminaría viviendo debajo de un puente ¡No!

- ¿Por qué no dejas el drama de una buena vez?- se burló el actor que tenía un par de tragos en la mano.

- Ella consiguió programar un contrato con ¡Dick Grayson! – Enfatizó Víctor tomando una de las copas que tenía West - ¿entiendes? ¡Dick Grayson!

- Sigue hablando y le daré tu trabajo- Amenazó divertido Wally-de todas maneras Jane eres muy buena en esto… acabas de arreglar mi vida

-Mmm… eso no va muy bien con mi apodo de Colegio… Solían llamarme Jinx.- comentó la chica recordando cómicas situaciones escolares. Ambos hombres alzaron una ceja.

-Un hechizo para la buena suerte más bien- corrigió Stone a carcajadas, a su parecer ese apodo era un absurdo tras toda la ayuda que le había prestado Jane.

- La maldición de los hombres, será por eso que te dicen Jinx- atinó a decir Wally con franqueza.

-No me elogie tanto señor, o empezaré a creerle- respondió la muchacha con una sonrisa cómplice.

- Pues deberías- dijo mirándola intensamente- No sé qué sería de mi vida sin ti

- ¿Qué ese no es uno de tus diálogos en "Lagrimas de sangre"?- interrumpió Víctor para picar a su amigo.

- ¡Sí, sí!- exclamó Jane emocionada, ya que era una de las películas que más le gustaba- y después Marlín dice: Mi vida solo eres tú…se besan y…y…

- Y se funde la escena en el horizonte- completó el moreno para después reír junto con la muchacha y su amigo.

- Bueno me alegro ser tan inolvidable…- dijo después de un rato el actor- ¿Qué les parece si ahora vamos a la fiesta de Garfield Logan para celebrar? Creo que ya es hora de que todos sepan quién es el as que puso a nuestro equipo de nuevo en el mapa.

- Pues…- quiso negarse Jane desviando la mirada.

- A mi me parece una gran idea- le evadió Stone- de seguro que allí estará Raven, y así podre presentarlas.

- Pero…- trató de decir nuevamente la señorita McAllen.

- Ya está decidido- le interrumpió esta vez Wally- vamos en mi Ferrari.

- Está bien, pero yo conduzco- le discutió Víctor en el camino a la cochera.

- Pero yo no quiero ir- dijo quedamente sin ser escuchada la muchacha de cabellos rosados.

- ¿Qué estas esperando, Jinxie?- le gritaron animadamente ambos desde el portón de la enorme casa de West.

- ¡Ya voy!- gritó insegura la aludida y se reunió con ellos.

Después de conducir por media hora, en la carretera desolada, llegaron al lugar de la fiesta. Un edificio lejos de la playa, en el que parecía no se dejaba entrar a cualquiera.

Un enorme guardia de seguridad le preguntó sus nombres y luego de revisar una lista en su agenda electrónica, los dejó pasar sin dejar de mirar a la señorita McAllen. Lo que hizo sentir incomoda a la muchacha, sus amigos se dieron cuenta y trataron de reconfortarla.

- Tranquila- le dijo el de tés morena.

-Sí, es que eres muy bonita- aseguró Wally con una sonrisa

-No… es que no debería estar aquí- replicó ella con un tono entristecido.

-¿A qué te refieres?- preguntaron ambos extrañados de esa actitud, más no pudieron escuchar la respuesta pues el anfitrión llegaba para saludarlos.

- ¡Kid Flash! ¡Víctor! Empezaba a creer que no vendrían, viejos- exclamó Garfield.

Era un hombre no muy alto, de cabellos largos y negros; algunas veces conocido como Beast Boy por sus increíbles fiestas. Tenía una apariencia exagerada y una ropa estrafalaria, además sonreía de manera burlesca.

- ¿Cómo puedes decir eso, Gar? ¿Qué no siempre venimos a tus fiestas? Vamos andando y me dices como es eso de que le estabas echando el ojo a mi novia- le espetó en burla el moreno y se fue hablando con él.

-Ella no es tu novia aún- se escuchó debatir a Garfield Logan antes de que se perdieran entre la multitud.

-Valla que esos dos son tal para cual- dijo Wally y lanzó una carcajada volviendo su vista a Jane quien lo miraba con ganas de salir corriendo

- ¿Te pasa algo malo?

- No nada, es que…no quiero estar aquí eso es todo.

- ¿Por qué no?

- Es que…ni si quiera estoy vestida para la ocasión- aseguró señalando su ropa de trabajo.

- ¿Tú crees? A mí me parece que te ves bien- aseguró su amigo sinceramente.

- Pero, señor, yo creo…

- ¡Wally!- se escuchó decir a una voz chillona y frenética a sus espaldas. Era una mujer, de cabellos negros y mirar acaramelado, en cuyas curvas se hubiera estrellado cualquiera- Mi amor, creí que no vendrías

-¿Eh? Hola Komi- saludó el chico, tomándola de la cintura y recibiendo un beso en la mejilla.

- ¡Hay, Wally!- chilló la recién llegada en reproche- me tienes abandonada… ya no te pasas por el estudio de modelaje.

- Este…- tartamudeó él algo nervioso- ¿ya te presente a Jane McAllen?

- ¿A quién?- exclamó la modelo despectivamente mientras dirigía la mirada a la sencilla muchacha que miraba al suelo.

El aspecto desaliñado de la chica le causaba fastidio a la top model.

- ¿Esta?

- ¿Esta?- reaccionó molesta la señorita McAllen- me llamo Jane McAllen, y es un nombre fácil de recordar hasta para usted "señorita"

- Es mi nueva asistente personal- dijo Wally colocándose junto a la de cabellos rosados- y te agradecería que te refirieras a ella como señorita McAllen o simplemente Jane… olvida el "esta" la próxima vez.

Komi le dio una mirada de odio, susurro un "encantada" y se marchó refunfuñando.

- Esa era Komi Anders, ella y su hermana menor Kory Anders trabajan en la agencia de modelos que esta junto a donde siempre filmamos las películas- le informó después de un rato West.

-Ya veo, ¿todas sus amigas son así?- cuestionó aun molesta la muchacha empezando a caminar hacia la salida.

-No claro que no… tú no eres así- dijo y la miró por un momento, ella se sonrojó.

Sólo fue un instante. Sólo por un seguro, pero ella estaba segura de haberse sonrosado.

- Bueno… yo…- reaccionó la de lentillas rosados.

- Pero tienes razón en enojarte- interrumpió él para desviar el tema repentinamente- fue insoportable ¿no sé que le paso?

- Debe ser de esas que marcan su territorio.

-¡Ah! Ahora soy territorio…bien- señaló Wally fingiendo indignación.

- No lo tomes así- replicó Jane.

- No lo tomare así sólo si te quedas un rato más, Jinxie- propuso su amigo quien ya no podía dejar de llamarla por su apodo de escuela.

- ¿Qué? Eso es chantaje.

-No, cariño. Es un trato.

- Mmm… no me parece…

- Vale, te perdono por ofenderme si bailas una pieza conmigo.

-Pero si no sé bailar esto- aseguró ella aumentando el tono de voz.

La música que los rodeaba era ahora más Estruendosa.

- Excusas, excusas – se quejó Wally tomándola de la mano- de todas maneras no te irás hasta que me compenses.

-¡Señor! Eso no es justo- se quejó la de ojos rosados tratando de contener sus carcajadas.

Él empezaba a jalarla de la cintura mientras reía de manera amistosa, era un juego de amigos que a nadie hubiera molestado ni hubiera llamado la atención tratándose de personas normales. Pero seamos realistas, era el mayor actor de películas de acción, no sólo los paparatcis los determinaban si no que toda modelo envidiosa les miraba con odio, especialmente una peli-negra que regresaba junto a ellos armada de un Martini que en menos de un parpadeo pasó a caer sobre la distraída peli-rosa.

-¡Ah!- gritó Jane al sentir el líquido correr por debajo de su blusa- ¿pero qué le pasa Anders?

-¡Ups! lo siento- respondió sínica la modelo-¿Qué no sabes perdonar un accidente?

- Un accidente si, peo esto no fue un accidente.

- Cálmate, Jane- decía Wally que muy bien conocía su temperamento.

- Que vergüenza, Wally querido- exclamaba marchándose la modelo- pero esa actitud tan salvaje te enseñara que no debes traer a tu servidumbre a estos eventos.

Todos los demás invitados se quedaron atónitos ante lo que Komi acababa de decir y no dejaron de mirar a la de cabellos rosados.

Los presentes veían con esa expresión de asco y superioridad con que miran muchas de las personas que jamás conocieron el trabajo ni la necesidad.

Una mirada despectiva y de desprecio.

Jane los observó a todos, sus ojos se llenaron de lágrimas, luego vio a Eizan que trataba de formular una disculpa, pero que no alcanzaba a decir nada.

El lugar daba demasiadas vueltas.

No se le ocurrió nada más que salir corriendo…

- ¡Jane!- gritó al fin Wally cuando ella estaba tan lejos que ya no podía oírlo.

Muchos fotógrafos capturaron la escena.

La multitud le impidieron seguirla y las luces lo aturdieron un poco.

La había perdido de vista.

A la mañana siguiente la señorita McAllen no fue a trabajar y los titulares amarillistas anunciaban:

"Estrella se estrella en sus gustos"

"Mujer de tercera clase le quita el novio a top model"

"Una cenicienta pisa los Ángeles"

"¿Quién es Jane McAllen?"

Continuara…

Espero que les haya gustado. No actualizo si no hay lectores ¿sí? ;) Nos vemos. Bye.