Prefacio

A lo largo del tiempo que he vivido como vampiro, he aprendido a ser cuidadoso, atento. A cuidarme de las miradas curiosas, de los humanos perceptivos, de aquello que amenace con poner en peligro a mi familia, a Alice.

De los pocos incidentes que hemos tenido he aprendido mucho. Nada nunca llegaba muy lejos, Edward siempre estaba cauteloso cuando alguien empezaba a sospechar, y sin esperar más desaparecíamos de aquel lugar, y nadie volvía a saber de nosotros.

Mi familia es unida, comprensiva. Y a pesar de las adversidades siempre logramos salir de los problemas.

Pero nunca podré olvidar una ocasión en especial. La única vez que un humano descubrió nuestra identidad aparte de Bella. La única vez en que la culpa fue totalmente mía.