VENGANZA

Mátame, revíveme y vuélveme a matar, por que soy de esos que no importa el golpe, no voy a llorar.

Mátame, revíveme y vuélveme a matar, por que soy de aquellos que su vida dejo de importar.

El muerto no llora, el muerto no siente, solo deambula en busca de recuerdos que no sabe que alguna vez tuvo. Por el amor que nunca más va a volver a sentir y por el calor que perdió después del último suspiro.


Disclaimer: Shaman king o sus personajes NO me pertenecen. =(


Ren miraba su demacrado rostro en el espejo, ya llevaba una semana encerrado en ese departamento, las lagrimas habían dejado rastros de su paso, casi podía ver surcos en su piel que indicaban el recorrido de estas, sus ojos, rojos y cansados, ya no expresaban la energía de hace unos meses. Su cuerpo, delgado y desnutrido a causa de la pésima alimentación que había tenido hace semanas, era un mapa de cicatrices, que adornando su torso, dibujaban un rostro difuso.

Su mente, agónica; su voz, muda; sus pensamientos, perdidos en la añoranza de mejores días, días en que lo había tenido todo, días en que había pensado que la felicidad si podía ser eterna, en que el amor podía ser una historia sin fin.

¿Porqué no podía superarlo?¿Porqué no se había dado cuenta que todo había cambiado?¿Porqué no podía comprender, que simplemente, el amor no había sido hecho para el? Los recuerdos volvían a invadir su cabeza, los olores y sonidos del pasado rondaban por la que ahora era su prisión. Su mente lo engañaba, volvía a recorrer el lugar, como tantas veces lo había hecho esa semana, en busca del dueño de ese olor, de esa voz, de la calidez, que ahora ya no había más.

Ya van tres semanas desde que se fue, la primera semana se dedicó a negar, para los demás y para sí mismo, que la persona que más amaba lo había abandonado; la segunda semana, comprendió que nadie caía en su juego, que todos sabían lo que había pasado, el porqué se había ido; y a la tercera semana, la depresión acabó por consumirlo, llevándolo a la reclusión en su departamento.

Sus amigos, en verdad los amigos de él, le habían dado la espalda, sabía que no debía contar con ellos, pero su infancia en soledad, su familia llena de odio, lo habían hecho detestar su estilo de vida y por último, había creado una debilidad en su ser dy hierro por un amor que sabía que no existiría.

¿Cómo pudo caer redondo en ese cuento?¿Qué telaraña ocupó que todavía lo hacía sentir atrapado? Ya no sabía como ni cuando, pero su mente había perdido contra su corazón, debilitando sus barreras, dejándolo como un ser blando e inútil para la sociedad. Sabía que tenía que cambiar, sabía que el bastardo del pelo azul estaba ahora feliz con la prostituta del pelo rosa, que descaradamente te le había insinuado en cada reunión o fiesta a la que iban.

El idiota ese no había podido aguantar la verdad, que Ren, con tan sólo 23 años, había asesinado a mas del doble de su edad, entre esos, a la hermana del peliazul.

-…Horo…- es lo único que si boca había podido articular en su encierro. Miró una vez más su rostro, una sonrisa amarga se formó en sus labios, la primera en días. Tocó suavemente con los dedos sus mejillas e hizo el recorrido hasta su barbilla. Juntó agua en el lavabo y hundió su cara. Era el primer paso del comienzo, ya había decidido que no lloraría más, que volvería a actuar por instinto, que buscaría sobrevivir, como un ser repudiado por la sociedad, que sin más remedio se refugia en la oscuridad y se alimenta de sobras.

Realizó la misma acción en la tina, cerró la llave, se desvistió y hundió su delgado cuerpo en el agua. ¿Hace cuanto no hacía esto? La ultima vez estaba su amado, y se habían metido juntos para pasar un rato agradable. Ahora estaba solo él, el agua, sus recuerdos, sus macabros pensamientos. Sonrió una vez más, se puso de pie y seco su cuerpo. Se vistió con ropa limpia y abrió las ventanas del departamento. Tomo el teléfono, lo conectó y marcó el número.

- Soy yo… estoy listo.


Primer capítulo listo, es bastante corto pero quería subirlo de a poco. Reviews!