16.- Epilogo.

Los primeros rayos de sol entraban por la ventana. En la cama una pareja permanecía abrazada con una sonrisa de felicidad en la cara.

De repente el llanto de un bebe se oyó y los dos despertaron de golpe con una pequeña expresión de preocupación propia de padres primerizos. Con rapidez fueron a la habitación del pequeño.

Nada mas entras dejaron escapar un pequeño suspiro, después la mujer tomo al pequeño en brazos. Sobre la cuna, varias snich dorabas daban vueltas, a poca velocidad, sin alejarse de la cuna.

- Ven aquí.- dijo una sonriente luna. Harry a su lado se acerco y miro a su hijo.

- Parece que nuestro Sirius quiere su desayuno.- dijo sonriente el moreno. Luna en respuesta tomo asiento y comenzó a dar el pecho a su pequeño.

- Mientras no se parezca a su padrino me daré por contenta.- respondió ella en broma.

- Hermione esta mas preocupada de que sus hijos no siga los pasos de ron.- termino el.

En ese momento una lechuza entro por la ventana y se poso en la mesa, mostrándole la pata al chico.

El joven agito su varita para comprobar que el mensaje no era otra cosa más desagradable. Ya habían sufrido un par de intentos de secuestro y maldición.

Satisfecho se la quito al ave que salio con rapidez por la ventana.

Harry leyó la nota y bufo divertido.

- ¿De nuevo que volvamos?.- pregunto ella con monotonía.

- ¡Para variar!.- con un movimiento la hizo desaparecer.- ¡¿Por que no nos dejan e paz!?. ¡Ya han pasado dos años!.- se sentó junto a su esposa e hijo.- No me entra en la cabeza que no se den cuanta que nuestra vida esta aquí y no pe Samos volver. Después de lo sucedido quieren que volvamos para que todos sigua igual. Apenas han cambiado su forma de ser. Y aun así continúan insistiendo. ¡Merlín, como deseo que nos olviden de una vez!.- termino el algo frustrado.

- Dudo que alguna vez se les olvide.- la rubia miro a su hijo.- Ve preparándote para la carta de hogwarts.- el la miro asombrado.

- ¿Piensas que Albus…?.- al pensarlo no termino.- Olvídalo. Conociéndolo, tiene que tener la carta ya escrita y lista.- termino molesto y divertido.- Me juego lo que quieras que incluso nos propondría que regresáramos al castillo como maestros para estar junto a Sirius.- la pareja sonrío.

- No puedes culparlo por querer al mejor profesor de defensa contra las artes oscura que se conoce.- dijo ella.

- No te olvides de la mas sexy e inteligente profesora de encantos que conozco.- dijo el antes de besarla.

- Adulador.- dijo ella al separarse.

- Sabes que es verdad.- volvió a decir el.- Aun recuerdo cuando me entere de ese club que los chicos de ultimo año han creado.- lo pensó.- ¿Como se llama…?. ¡Los adoradores de las estrellas azules!.- miro a su mujer.- Tengo que admitir que al menos en eso tuvieron buen gusto. Me encanta la forma en la que se refieren a ti y tus ojos.- sonrío en broma.- ¿Tal vez debería hacerme miembro?.

- ¡Vale!. Entonces creo que pediré mi solicitud en las sirenas Potter.- respondió ella. El se avergonzó.

- Sigo sin entender ese nombre.- respondio algo nervioso.

- Fíjate en ellas mientras das clases.- sonrío.- las dejas atrapadas con tus palabras.- el chico se estremeció.- Es como si tu fueras el sireno que ha hechizado a esas marineras.- siguió en broma la rubia.- admito que el nombre parece estar al revés, pero… ¿las marineras Potter…?.- termino ella con una mueca de disgusto.

- ¡¿Sabes el control que necesito cuando empiezan a suspirar y a mirarme de esa forma?!.- puso mal cara.- Pero es peor cuando alguna tiene en valor de declararse.- luna dejo escapar una risa.- ¡No le veo la gracia!. He perdido la cuenta de a cuantas de esas niñas he visco salir corriendo en llanto.

- Eso te pasa por ser tan sexy.- le respondió su mujer con cara lujuriosa.

- Entonces ambos somos culpables.- el se agacho para darle un beso.

Después del desayuno el pequeño Sirius se quedo de nuevo dormido. Sus padres salieron para comenzar el día.

Mientras se vestían, llego otra lechuza. Harry suspiro molesto y Luna solo se rió.

El joven solo esperaba que no recibieran tantas como el año anterior. Ese era el día conocido como el de la liberación. El día en el que el ministerio de magia británico se rindió ante un contingente de aurors internacional que representaban a la confederación internacional de magos. Desde ese momento, algunas cosas habían cambiado. Para el gusto de los residentes permanente del valle, no las suficientes.

Harry tomo la carta y la leyó. Al ver como el joven sonreía ella supo que no era la carta que temían.

- ¿Harry…?.

- Es del ministro O,Riordan.- recordó algo.- ¡Quiero decir Argus!. Parece que esta encantado con mi libro y me felicita por llegar mas lejos que el.- sonrío.- Dice que no duda que mis varitas serán pronto muy apreciadas.- levanto una hoja.- ¡Incluso ha permitido su comercialización en irlanda!.

- Ollivanders estará pronto muy molesto contigo.- dijo ella en broma. El sonrío nervioso.

- Lo cierto es que alguien ha tenido que mostrarle algunas de mis varitas y sobre mi forma de enlazarla con el mago.- dijo el. Luna lo miro asombrada.- Le mande una de las copias del libro y le explique como hago que el mago busque a su varita. Me mando hace unos días una lechuza.

- ¡No te calles, sigue!.- dijo al rubia interesada.

- Pues… resulta que me ha felicitado por mi trabajo y…- el no quería seguir pero la chica lo instigaba. El suspiro.- Me ofrece su tienda en el callejón Diagon para continuar con mis creaciones. ¡Con la condición de que el negocio se llame Ollivander y Potter!.- Luna dejo escapar una risa alegre.- ¡No te rías!. Seguro que es otra loca idea para que regrese.

- Admite que es algo muy divertido e increíble.- dijo ella entre risas.

- Lo se.- respondió el.

- ¿Que le has respondido?.- pregunto ella.

- Le agradecí su ofrecimiento. Le ofrecí poder vender mis varitas en su tienda.- añadió con rapidez.- ¡Pero le asegure que nunca regresaría a la isla!.- su mujer asintió satisfecha.

- Me vale.- termino la rubia.

Antes de salir la pareja se acerco a su hijo para despedirse. Luna miro en la cuna y dejo escapar una pequeña risa contenida al ver la imagen.

- ¿El otra vez?.- pregunto Harry acercándose. Su mujer asintió.- ¿Como se las arregla para entrar?.- se pregunto sin entenderlo.

- Cina vendrá pronto.- dijo la rubia.- Al menos ya no aparece a la carrera mirando a todas partes nerviosa.- la pareja se rió.

- Creo que esta deseando que llegue la noche de juego para poder quedarse tranquila con el.- añadió el ojiverde mirando a los dos pequeños en la cuna.

Junto al pequeño Sirius había dormido una cría de Knex. Destacaba del pequeño ser un gran remolino de pelo sobre la cabeza, muy acorde con su nombre, Torbellino. Le daba un aspecto muy parecido al que comenzaba a tener el pequeño Potter. Ambos parecían apoyarse en el otro y dormían con tranquilidad.

En eso la hembra de Knex entro por la puerta seguida de otros cuatro cachorros.

- Hola Cina.- comenzo Harry.- si, esta aquí.

El Knex se acerco y miro dentro de la cuna. Dejo escapar uno de sus habituales bufidos de molestia que divertían a la pareja. A continuación miro a Harry que asintió en la comunicación mental de la hembra y salio de la habitación.

- Cuando quiera volver le diré a Dobby que te lo acerque.- dijo Luna. La Knex dejo escapar un pequeño maullido de aceptación.

- Si estos dos siguen asi, seran inseparables en la escuela.- dijo Harry.

- Seran terribles gastando bromas.- añadio Luna abrazando a su marido.

- Digno descendiente de un merodeador y con el nombre de otro.- añadió el moreno con cierto orgullo. Pensó algo y sonrío.- Pero tendrán una dura competencia.- Harry se rió.- Carmen y Emilia ya parecen que piensan igual. Y solo tienen dos años.

- Siento cierta pena por Fred y George.- la rubia trato de contener la sonrisa.

- ¡Yo no!. Será muy divertido ver como son al llegar a casa grande.- Harry se giro sin soltar a su mujer mientras llegaban a la puerta.- Aun puedo acordarme de la cara de Pedro de la Piedra cuando nacieron.- con la puerta cerrada la pareja comenzo a reirse.

- Aun me cuesta no reírme al acordarme.- dijo ella. Después imito la voz profunda del ministro de la magia español.- ¡Ahora sabréis lo que es ver como un par de patanes comienzan a salir con vuestras hijas, sin que podáis impedirlo!.- la pareja reía mientras bajaba la escalera de su casa.

- Y cuando Alejandra y Lucia les pegaron al tratar de poner un hechizo en las pequeñas, para evitar eso.- termino Harry.

- Si fue genial.- admitió Luna.

La pareja desayuno entre bromas y preparativos. Ese era el primer día del nuevo año en Casa Grande. Muchos niños vendrían con la ilusión de recibir su varita mágica de manos de nada mas y nada menos que su héroe Harry Potter. El acto se habia convertido en algo esperado por los primeros años.

Al terminar y una vez listos la pareja fue hacia la puerta.

- ¡Dobby, Winky nos vamos!.- dijo Harry. El pequeño elfo aparecio.

- Dobby desea a sus señores un feliz día. Dobby y Winky se harán cargo de la casa y del joven amo.- respondió el pequeño elfo.

- Torbellino esta otra vez con sirius.- dijo Luna.- si ves que quiere salir. ¿Puedes llevarlo con su madre por favor?.

- Dobby ayudara al pequeño gatito.- dijo el elfo.

- No le digas eso saber que no le gusta.- respondió divertido Harry.

- Dobby sabe.- dijo sonriendo.- Dobby aun recuerda la ultima vez.- dijo acariciándose unas marcas en el brazo.- pero a Dobby le gusta hacer enfadar al pequeño gatito.- El matrimonio miro resignado al elfo.

Después el matrimonio salio y con una corta caminata llegaron a Casa Grande para esperar la llegada de los alumnos. Aun tenían que preparar algunos asuntos antes de la avalancha de jóvenes. Esto les molestaba ya que no regresarían a casa hasta la noche. Winky se haría cargo del pequeño Sirius mientras sus padres educaban a la siguiente generación de magos.

En dos años el reciente colegio de magia se había convertido en un punto importante de conocimiento a tener en cuenta.

Se abrió a todo aquel que quisiera aprender. Harry y Luna aplicaban un hechizo en los alumnos para que estos pudieran comprender a sus profesores y compañeros. Esto favorecía que gran cantidad de poderosos magos enseñaran en la institución y gran cantidad de jóvenes de todos los países solicitaran plaza. Nunca dijeron cual era este hechizo ni dejaron que nadie lo aprendieran. Solo varios funcionarios de alto rango del ministerio suponían cual podía ser.

Al fin llego el momento. A su llegada los primeros años siguieron el procedimiento que había ideado Harry y recibían su nueva varita. Esta era entregada a un profesor y les seria dada de forma oficial durante la cena.

Los jóvenes de primer año recogían nerviosos su Varita de las manos del gran héroe del mundo mágico, Harry Potter. En la misma ceremonia de entrada al colegio.

Para evitar problemas no se utilizo el sistema de casas de forma que todos los alumnos podían relacionarse entre si con libertad. Los errores del pasado se tenían que corregir.

Casi la totalidad del alumnado era de procedencia española e inglesa. Aunque también había varios magos suizos. También de irlanda, Portugal, Italia y el norte de África. Algunos de otros países fueron escogidos por su potencial o circunstancias especiales.

El alto nivel de aprendizaje y las increíbles protecciones y defensas del lugar convencía a muchos padres de solicitar las plazas para que sus hijos pudieran cursar sus estudios en casa grande. Los alumnos podían escribir a sus padres. Pero nadie podía si quiera adivinar la situación aproximada del fantástico valle.

Lo Potter no fueron los únicos en formar una familia. Entre los jóvenes profesores varios habían decidido tener hijos al terminar el conflicto.

Ron y Hermione habían sido padres de una pareja de gemelos. Los padres, solo deseaban que no se parecieran a sus tíos.

Neville sorprendió a muchos cuando se declaro delante del todo el colegio a Susan Bones. La pelirroja ya estaba a punto de dar a luz a su primer hijo.

Otra sorpresa fue la reciente triple boda ese verano. Colin Creevey se caso con una joven española también muy aficionada a la fotografía. Los Potter sufrieron el doble acoso del matrimonio fotógrafo. Ginny se había enamorado durante el conflicto de Francisco Montalbán el sobrino del auror encargado de la seguridad de casa grande. Y la ultima pareja fue Hannah Abbot que se caso con un medimago español que la trato durante una lesión.

El futuro parecía muy esperanzador para casa grande y sus habitantes.

11 años después.

Faltaban solo unas horas para que los alumnos llegaran para otro año de clases en casas grande. El cuarto gran colegio de magia y hechicería de Europa.

Este año seria especial ya que varios de los hijos de los héroes, y por añadidura profesores actuales, comenzarían ese año el primer curso.

Los Potter y Weasley habían recibidos varias cartas ese verano de la directora de Hogwarts Minerva McGonagall. La directora pedía que dejasen asistir a sus hijos al colegio mágico como había sido tradición en sus familias.

Tras la última carta Harry respondió que al no mandarlo a estudiar a escocia, se mantenía en su postura de que ningún Potter viviría de nuevo en gran bretaña mientras no cambiaran las cosas. Algo que no había sucedido de forma significativa en todos los años posteriores al conflicto.

Al final, añadía que al no hacerlo hacia un favor al viejo castillo, ya que tanto Sirius Potter como Daniel Weasley y Frank Longbotton, eran mucho peores que los merodeadores y los gemelos Weasley juntos. Si a eso añadíamos la mente brillante de la gemela weasley, Minerva, dudaba que las viejas piedras de Hogwarts pudieran resistir el choque.

Una vez llegados los alumnos se procedía a presentar a los nuevos primeros años y entregarles sus nuevas varitas.

Todas habían sido entregadas a su llegada por Harry Potter de forma que era algo simbólico pero muy esperado.

Era normal que todos los alumnos nuevos tuvieran varitas hechas por el reconocido artesano Harry Potter.

Harry y Luna veían felices como delante de el su hijo mayor Sirius miraba su varita con orgullo, después se la mostraba a su supuesta mascota, un pequeño lince por nombre Torbellino. Durante un instante la pareja pudo ver como el animal recuperaba su cara habitual de Knex para sonreír con la misma picardía y peligrosidad de su amigo humano.

Al lado del joven Potter, Minerva Weasley lo felicitaba con una gran sonrisa que el respondía, acabando con ambos sonrojándose.

En la mesa de los profesores Hermione le daba un codazo a Ron cuando gruño al ver la escena.

En un cuarto lateral varios pequeños veían como sus hermanos recibían sus varitas soñando con que llegara el siguiente año para ser ellos los que acudieran al castillo. Como cualquier niño trataban de ganar su sitio entre los más pequeños para tener mejor vista del evento. Detrás dos nerviosos elfos trataban de controlarlos a ellos y a sus dos hijos pequeños que aparecían y desaprecian sin parar. La influencia de los jóvenes humanos era muy alta en los jóvenes elfos.

Cuando termino el acto, todos los alumnos mayores aplauden a coro dirigidos por dos primas. Carmen y Emilia Weasley. En la mesa de los profesores sus madres se tapan las caras algo avergonzadas.

Al final Pedro de la Piedra acertó con sus dos nietas. Fueron la pesadilla de no solo sus padres sino también de sus madres. Los gemelos habían decidido no acudir ya que las dos chicas hacían con ellos lo que querían, las únicas que podían contenerlas algo eran sus madres. Cuando las dos niñas comentaron en broma, el verano recién acabado, que estaban muy interesadas en dos jóvenes magos, a los dos hermanos weasley tuvieron que tratarlos de un severo caso de estrés y ansiedad. Nadie supo que un nervioso abuelo tardo poco en buscar información sobre los dos chicos que habían nombrado sus nietas.

En la sala había otros padres orgullosos. Junto a los Potter una pareja de linces veían a su cachorro junto a su hermano humano disfrutar el momento.

El joven Torbellino miro a su padre e hincho pecho. La respuesta de Ciso fue hacer lo mismo, mirando vanidoso a Cina. La hembra de Knex dejo escapar un bufido molesta antes de apoyar la cabeza sobre la pierna de Harry de forma resignada.

Harry y Luna los ven haciendo grandes esfuerzos para no estallar en carcajadas delante de todos los alumnos. Luna acaricia a la hembra de Knex tratando de consolarla. El mágico ser en respuesta lame su mano restregándose con delicadeza en el lateral de su prominente vientre de seis meses.

Harry miro a su esposa y después a sus hijos tanto al joven que permanecía frente a ellos como a los otros dos que estaban en la sala contigua, con sus primos weasley. Acaricio a Ciso y suspiro. A su mente vino una frase dicha por Dumbledore durante una cena parecida, a la llegada de los primeros años.

Como nuevo director se levanto y después de pedir silencio hablo.

- ¡Espero que todos disfrutemos de la experiencia que nos proporciona este lugar y la magia misma!.- comenzó el ojiverde.- ¡Se que todos estáis deseando comer y no me voy a extender mucho!.- se oyeron algunas risas mientras los primeros años buscaban un sitio en las mesas.- ¡Solo quiero repetir una frase dicha por el gran Albus Dumbledore en un acto muy parecido a este!.- todos lo miraron expectantes.- ¡el dijo; Paparruchas, calderos y calcetines!. ¡Que comience la cena!.- los niños lo miraron sin entender, pero cuando comenzó a aparecer la comida, el comentario paso a segundo plano.

No fue lo mismo en la mesa de los profesores que dejaron escapar una sonrisa al recordar al gran mago. Albus Dumbledore había muerto ese mismo año. Había luchado hasta el último momento por cambiar muchas de las leyes en el mundo mágico. Consiguió algunos avances para la igualdad de todas las razas mágicas, pero no todos los que le hubiesen querido y la sociedad necesitaba.

Fue enterrado junto a sus familiares en el cementerio del valle de Godric. Hermione y Ron weasley fueron los representantes del valle, y los Potter, en el funeral del increíble mago. Fieles a su palabra ningún Potter acudió a las islas británicas. Muchos les recriminarían después por no acudir. Ellos no respondieron.

Se realizo una pequeña ceremonia cerca del pequeño lago de casa grande el mismo día en recuerdo al gran mago y mentor de todos.

Luna le dio la mano a su marido que la beso. Ambos se miraban diciéndoselo todo con los ojos.

- El no lo dijo así.- dijo al fin ella. El sonrío.

- Lo se.- respondió.- Pero de todas formas era inimitable.- a su lado Hermione y ron asintieron.- Me he tomado una pequeña licencia artística.- termino en broma.- Creo que es hora de que yo también tenga mi propia frase.- todos se rieron cuando luna imito perfectamente el bufido de Cina. Incluso los animales la miraron extrañados.

El chico pensó un instante sobre su vida y de cómo una frase dicha por la mujer a su lado lo salvo mucho mas allá de cualquier otra cosa dicha para conservar su cordura en Azkaban. Nada de lo dicho en su camino para vencer al temido mago oscuro que inicio todo, se podía comparar con la llama de esperanza que nació ese día en su corazón.

Ahora la pareja podía pasar el resto de su vida disfrutando de sus hijos y ayudando a jóvenes magos a crear un mundo mejor para todo ser mágico.

Dejarían el testigo a otros para que continuaran lo que ellos y sus amigos habían comenzado. El momento de todos ellos finalizaba y comenzaba para los jóvenes.

A fin de cuentas… su turno había llegado.

Fin. ( De verdad).

Comentarios, comentarios, comentarios, comentarios, comentarios, comentarios.

Ahora si doy por terminada esta historia.

El epilogo es solo para dejar cerradas varias cuestiones.

Me ha costado más de lo que yo creía el hacer esta historia y me ha demostrado que hacer algo con vistas a ser Dark o tétrico y macabro es muy difícil. Al final he vuelto a mi línea habitual. (Casi sin darme cuenta).

Espero que al menos os divirtierais leyéndola.

Como dije, dentro de poco lanzare tres historias para ver cual continúo. Colgare otra que tengo casi lista. Es una historia corta que tenia en una libreta y pensé que lo mejor seria publicarla.

Por mi parte esa todo dicho con respecto a esta historia. Me ha dejado un sabor agridulce. He disfrutado creando algunas partes y otras creo que tuve que forzarlas.

Para darle una mejor oportunidad a Luna he pensado en escribir otra historia con esta protagonista.

Gracias a todos aquellos que leyeron esta historia. También agradezco a los que tuvieron un poco de su tiempo y dejaron un comentario.

En referencia al ultimo cap., no puedo olvidar a Fabi Green (ya tienes tu bebe Potter, mas bien cuatro). Y a Sailor Mercury o Neptune. Habéis estado desde el principio y os lo agradezco. Hay otros a los que tengo que agradecer por dejar ideas y comentarios, (también críticas o correcciones muy buenas).

Espero que estéis ahí en mi siguiente proyecto.

Se despide (hasta la próxima). Carmen (Alohopotter).