Capitulo 1: Ser padre no es fácil.

15 años antes

El país del fuego, en algún lugar de la aldea oculta de la hoja…

Dentro del hospital de Konoha en los pasillos se encontraban todos esperando afuera de la sala de parto la llegada de los nuevos integrantes del gran clan Uchiha para darle la bienvenida al mundo.

No cabe repetir que todos estaban presentes ahí, desde Naruto Uzumaki hasta el mismo patriarca del respetable clan Hyuuga. Claro, era de esperarse si la misma heredera del clan que se encontraba en trabajo de parto. Así es Hinata Hyuuga y el último Uchiha iban hacer padres a la edad de 18 años de edad, algo muy prematuro para su edad, pero perfecto si estaban felizmente enamorados como en este caso. Habían pasados dos años desde que el vengador Uchiha había vuelto a Konoha de la mano de la misma Hinata.

Por supuesto, habían pasado mucho tiempo desde las aventuras de Naruto y sus amigos, donde en una de ellas Hinata había sido secuestrada por el mismo Uchiha para encontrar a un Uchiha Itachi resucitado de entre los muertos al control de Kabuto quien era controlado a su vez por Orochimaru y Madara. Todo eso había provocado una guerra sin fin donde Naruto y Sasuke había vuelto a unirse en un equipo para derrotar a sus enemigos que amenazaban con la aldea que tanto amaba. Aunque los problemas no acaban ahí, quizás allá sido solo el comienzo de todo.

Después de muchos problemas Sasuke y Hinata se encontraban felizmente casados y embarazados, cosa que hacia al Uchiha muy contento por un lado y muerto de preocupación por el otro. Después de todo, Dios había encontrado con que castigarlo por todos sus pecado, con algo que jamás pensó amar tanto en su vida "su Hinata". A los 4 meses de embarazo Hinata había comenzado a desvanecerse y a descompensarse lentamente conforme los días, cosa que la misma quinta Hokage superviso y dio estado de alerta por posible aborto. Los meses fueron pasando hasta el octavo mes, donde la heredera Hyuuga ya se encontraba descompensada al máximo por su terquedad.

Tsunade, había intentado por todos los medio hacer entrar en razón por lo crudo que parezca a abortar voluntariamente al feto, ya que el cuerpo de la madre no sobreviviría a un futuro parto, poniendo en riesgo su vida. Desde ese momento nada fue color de rosa para el Uchiha, y la terquedad de su esposa no ayudaba. Ella creía ciegamente que todo resultaría bien, cosa que él también quería creer fielmente hasta el dio de hoy.

21 de septiembre

Donde dos vidas inocentes entrarían en su vida, despidiéndose de la mujer que nunca antes había amando tanto…

DENTRO DE LA SALA DE PARTO

Tsunade y Sakura Haruno, quienes eran las que supervisaban el parto como las dos mejores médicos shinobi de Konoha, junto con otra enfermera se encontraban haciendo su mejor esfuerzo para que todo saliera bien de esto.

Sasuke Uchiha, quien también se encontraba dentro de la sala, por petición de su esposa e insistencia de él mismo. Se encontraba aferrando fuertemente la mano de su mujer como si en cualquier momento ella fuese a desaparecer.

"Hinata vamos amor tu puedes…" -le susurraba mientras acercaba su rostro al de ella, viendo lo pálida y ojerosa que se encontraba. Había adelgazado tanto que era irreconocible, pero aun así sus ojos no perdían el brillo. –"Falta poco mi amor… ellos ya están aquí" –

Si alguien hubiese conocido al vengador Uchiha en sus mejores días como miembro del akatsuki y hubiese entrado a esa sala de parto ya se hubiese ahorcado, debido que aquel hombre no se parecía en nada al gran Sasuke Uchiha el insufrible Teme. Por supuesto, todo gracias a la tímida e inocente Hinata que había logrado derretir y traspasar el congelado caparazón del vengador, mostrando al verdadero Sasuke en su interior. Aquel Sasuke que una vez Itachi destruyo, aquel Sasuke que solo mostraba a ella y solo a ella.

"Ya casi Hinata puedo ver su cabeza, puja querida" –le pedía Tsunade con su traje de color verde y mascarilla-

Hinata hizo acopio de toda su fuerza para pujar, dejándola casi sin poder respirar, ventilaciones casi era inexistentes. Pero para ella todo valía la pena después de escuchar el sonoro llanto de su bebe.

-"¡Felicidades Hinata, Sasuke es un Niño!"- exclamo la quinta mientras lo nalgueaba.

En efecto, era un niño de cabellos casi negros con reflejos azules como los de su madre y ojos empapados de lágrimas de color negro como los de su padre.

"Oh dios estoy tan feliz gracias"- agradeció Sasuke mientras veía su primogénito y a su mujer que estaba sana y salva. Pero de lo que no se había percatado nuestro querido Sasuke era que Hinata respiraba pesadamente mientras veía a su hijo con una débil sonrisa.

"¡Tsunade-sama!"- le llamo Sakura quien se había percatado de aun no había terminado. –"Aun queda alguien más… hay dos, hay gemelos!" –

"¡¿Qué?"- exclamaron tanto ella como Sasuke, y justo ahí el Uchiha comenzó a preocuparse la Hyuuga no resistiría otro más.

"Hokage-sama, Hinata"- dijo consternado dándole una mirada a la rubia, quien se había detenido a medir la presión de la ahora madre.

"Lo sé, no resistirá… pero sacándolo o no, será lo mismo… si no lo sacamos ambos morirán y si lo sacamos…"-

"T-TTsunade-sama…"-articulo apenas Hinata intentando reunir fuerzas. –"yo quiero ver a mi otro bebe, yo sé que es una niña… aunque puedaaa… ver la solo una vez yo…"-intentaba pedir con tristeza Hinata antes de darle una última mirada a su marido, una mirada con la que intentaba decirle todo lo que lo amaba. –"Sasuke por favor… yo"-

"Hinata, tu…"-Sasuke por primera vez intento oponerse a su petición pero desde un principio el jamás había sido capaz de negarle nada. Y solo pensar lo que significaba cumplir este deseo hizo tragarse su orgullo y soltar el primer sollozo. –"Hinata…"-intento decir cerrando los ojos para detener las lagrimas que corrieron por sus mejillas, mientras aferraba sus manos a las de ella.

"Tsunade-sama, por favor…"-pidió Hinata sonriéndole con la ternura que con los años no había perdido.

"entendido" – solo basto eso para que ella y Sakura, quien había estado de pie ahogándose el llanto observándolos, sabiendo que esta sería la última vez que vería a su querida amiga Hinata sonreír.

Pocos minutos después un segundo llanto más suave y cantarín adorno la sala de parto. Una hermosa niña cabellos negros como los de su padre salía al mundo dejando a todos atónitos por su color de ojos que era de un azul cielo casi platino aguado entre lágrimas.

"Es hermosa… dámela, por favor…" –pidió desesperada la Hyuuga, que penas podías mantenerse consiente, había perdido mucha sangre, sus ojos se le había vuelto pesado y opacos ya no tenían ese brillo especial.

"Son hermosos, mis niños, nuestra hijos Sasuke" –le sonrió a su esposo mientras los veía con emoción contenida. –"Como me gusta-aria… verlo crecer"- deseo mientras derramaba lagrimas por primera vez sintiendo que ya estaba cerca su hora.

"Hinata, por favor no tu lo prometiste, prometiste que estaríamos juntos, que estaría conmigo para siempre" -

"Sasuke mira… mira a nuestro lindo Setsuna Uchiha será una gran Shinobi como su padre"- dijo hinata viendo a su primer hijo dormir pacíficamente, mientras que al otro lado se encontraba su pequeña despierta atenta viendo con sus ojos azules tan hermosos. –"y aquí Sasuke déjame presentarte a tu hija Alice Uchiha… un regalo de Dios por eso deseo para ella la vida que yo no tuve… no la vida de un Shinobi, sino la que una niña debe tener sin rencor ni venganza… Mi Sasuke ya no estás sólo… aunque yo ya no esté…-intento decir Hinata antes de ahogarse mientras iba cerrando los ojos dándole un último apretón a la mano de su compañero y esposo. –" Sasuke mi amado Sasuke, me has regalado lo más hermoso de mi vida, por eso yo… yo los dejare a tu lado para que los cuides y ellos a ti… en ellos hay un pedazo de mi, de mi amor al igual que en ti… te amo" –dijo por ultimo cerrando su ojos mientras dejaba escapar un último suspiro

"¡Hinata! HINATA!" – Le llama el Uchiha desesperado arrodillándose para quedar a su lado al lado de la cama, derrumbándose y lloraba sin consuelo. Mientras Tsunade, Sakura y las enfermeras salían de la habitación para dar la noticia.

Pov Sasuke

Habían pasado 4 meses desde su partida y aun no me hacía a la idea…

Pero habían sido 4 meses donde se me había echo rutina el ir todas las mañanas al hospital a verlos. Quizás ella haya tenido razón, no porque me haya dejado eso no significaba que yo estuviese solo ahora y que me dejaría morir. En un principio lo pensé, pero con los días me di cuenta que quizás todo había valido la pena.

-"Y ahora me doy cuenta" –digo viendo a mis hijos a través del vidrio en la sala del hospital, mientras que Sakura toma a mi hijo mayor para darle de comer, el cual estaba despierto. Mientras con cuidado otra enfermera toma a mi pequeña aun adormilada para dármela.

-"Dentro de una semana ya podrás llevártelos casa Sasuke-kun" –comento Sakura, meciendo al pequeño Setsuna.

-"Hn"-le contesto sin perder de vista a mi linda Alice, que bostezaba tierna mente, abriendo sus ojos para mirarme y tirar sus brazos hacia mí.

-"Son tan lindos, no puedo esperar a que el pequeño Minato ya nazca" –y eso basto para recordarme que Sakura entraría en alerta de parto dentro de este mes. Ya se imaginaran lo orgulloso que debe de estar cierto torpe.

Fin del Pov S.

-"aunque Sasuke-kun volviendo al tema sobre la salida de los pequeños… Mmm Naruto me comento sobre tu repentina cita con los Hyuuga" –intento apaciguar el ambiente la pelirosada sabiendo que su marido se había dio de boca floja.

-"Si lo que quieres saber si Hiashi, quiere a sus nietos con él y el clan, la respuesta es un "No", quizás después de todo el viejo ha aprendido algo de todo esto" -intento decir lo más normal el Uchiha aunque aun le costaba hablar sobre ella.

-"¿Qué estas bromeando? Yo podía hasta jurar que se avecinaba una guerra entre clanes".- dijo lo más sorprendida que pudo, para ella era imposible de imaginar el ver a Uchiha Sasuke y a Hiashi Hyuuga, los dos solos en una habitación.

-"Lo que paso en realidad fue…

Flash

-"Me alegro que hayas podido venir Uchiha-san, sé muy bien que han das muy corto de tiempo, por eso mismo iré al grano" – argumento el patriarca de los Hyuuga sentado sobre el tatami con una taza de té enfrente.

-"No esperaba menos de Usted, Hiashi-san"- responde el peliazul haciendo una reverencia con su cabeza. Para luego mirar firmemente al Hyuuga con el mismo o aun peor semblante de cansancio en su rostro.

-"Debo tomar que el motivo de esta reunión son sus nieto"- dijo secamente viendo al anciano fríamente

-"Así es, y dudo que sea en lo que estas pensando… he pedido que vinieras solo para darte las "gracias" –aquello había descolocado al Uchiha, pensó en un segundo que era una broma, pero si no hubiese visto el rostro de hombre, quizá se hubiese mofado.

-"Así es, yo solo quería agradecerte por haber hecho a mi hija inmensamente feliz, aunque fuera por un corto tiempo y yo como en un principio no estuve de acuerdo…fuera de eso pude ver con mis propio ojos, no con el Byakugan, sino con mis ojos de padre… como hiciste a mi querida Hinata feliz…" –dijo el hombre cerrando sus puños en sus rodillas mientras bajaba la mirada a su taza de té –"En estas últimas semanas he pensando tantas cosas, recordando cómo fue que me convertí en semejante monstruo con mi propia hija, solo por la ambición, y no sabes cómo lo lamento y arrepiento. Había destrozado y humillado lo que mi querida esposa me había dejado para no estar solo y tenerla a mi lado… por eso yo encuentro ilegal si yo te hiciera la mismo" –dice lo ultimo levantando la vista para encarar al Uchiha.

Sasuke no sabía que decir, estaba consternado e impresionado con su respuesta.

-"Mi hija Hinata creo que también tomo la mejor decisión al dejarlos a tu lado, no puedo evitar decirte que espero que no comentas los mismo errores que este viejo estúpido, ya que estoy seguro que eres mucho más inteligente y que mi nietos valieron el sacrificio de tu esposa e hija mía"

-"Lo sé, yo también lo había esto meditando todos estos días hasta el cansancio… Hinata, ella me dio una razón para seguir adelante no solo por mi ni por ella, sino por ellos mismos" –explico el Uchiha por primera vez tomando la taza enfrente suyo entre sus manos mientras fruncía el ceño.

-"Estoy seguro de ello" –dijo lo ultimo soltando una ligera carcajada –"y puedo decirte que estoy alivio, aunque solo sean ellos los que logren escapar de las reglas del clan Hyuuga lo merecen, no soportaría que otra tragedia de gemelos comenzara"

-"Pienso lo mismo… aunque será la primera vez que diga esto de corazón: "me ha dado gusto el conversar contigo" pero ya debo irme…- dijo levantándose pesadamente mientras se acercaba a la puerta. –"Una cosa más me gustaría decirle Hiashi-san, usted y su clan serán bienvenidos en los distritos Uchiha para futuras visitas" –dijo por ultimo cerrando la puerta dando entender de que él, Hyuuga Neji y Hanabi eran bienvenidos en su casa. Dejando al pobre anciano con una leve sonrisa en sus labios.

Fin del Fash

-"Quien lo diría ¿no?" –cuestiona el Uchiha dándole una sonrisa arrogante a la Haruno.

-"Creo que tienes razón, quizás a pesar de todo, todos cambiamos de alguna forma" –argumenta la pelirosada cerrando los ojos, mientras recostaba nuevamente al pequeño Uchiha junto a su hermana acurrucándose esté junto a ella, dándole una sonrisa. –"Comenzando por ti, no lo crees?"-dice soltando una risita burlona.

-"Hn"- le responde frunciendo el ceño y cruzando sus brazos sobre su pecho.

-"¿Sabes cuál es el nuevo chisme del pueblo? Creo que hasta harán una bibliografía y todo " El gran Sasuke Uchiha el vengador y una vez traidor ahora enfrenta el mundo como padre soltero a la edad de 18 años", creo que de esta no te libras Sasuke-kun, aunque creo que el idiota Naruto está cooperando con esto al igual que mi maestra… nunca se cansan" –dice sobándose las sienes, lanzando un suspiro.

-"Intentare no dejarte viuda antes del primer año, tu hijo necesita al menos logre recordar al idiota de su padre" –

-"Gracias ya sabía yo que todos estos años de amistad te habían al menos hecho tan considerado Sasuke-kun"- intento seguirle el juego, que han jugado hace dos años ya.

-"Sakura"- le llama de repente el Uchiha en un tono que hizo a Sakura levantar rápidamente la cabeza para verlo.

-"¿Qué sucede?"-pregunta preocupada ya que pocas veces veía a Sasuke con ese semblante y intuida que era importante.

-"Yo… tengo miedo"-confiesa enviando una mirada a la cuna donde estaban sus hijos durmiendo.

Sakura, lentamente cruza la habitación para ponerse a su lado y poner su mano en el hombro, haciendo que la observara.

-"A veces Sasuke-kun, está bien tener miedo… nos hace saber que estamos vivos y sentimos. Aunque…"- corta de repente, estirándose sobre sus dedos para pasar la mano por los negros cabellos del vengador acariciándolos torpemente. –"Estoy completamente segura que serás un gran padre, no tienes que preocuparte… después de todo son sus hijos y tuyos" –dice sonriéndole tristemente dándole ánimos.

Sakura, después de la muerte de Hinata fue una de las más afectadas. Claro esta había sido su amiga a pesar de todo, a pesar que ella una vez creyó amar al Uchiha… a pesar de que ella misma había sido la causante de la tristeza de Hinata hace 3 años atrás. Cuando se había convertido en la novia del primer amor de está aceptando amarlo al fin. Aun así Hinata siempre logro perdonarla… siempre sonreía a pesar de todo. Por eso Sakura, decidió estar ahí para el Uchiha cuando más la necesitara, como la amiga que siempre debió de ser… ella velaría por él como su compañera de equipo, su amiga. Tal como se lo había prometido a Hinata.

-"Además creo que lindo de Setsuna será un pequeño Sasuke-kun en miniatura, tan buen ninja e igualito de guapo que su padre y sobreprotector con su hermanita" –dice riéndose mientras le mostraba a Sasuke, como tenia agarrada la manga rosada de su hermana en la cuna mientras dormía. Haciendo que el padre esbozara una pequeña sonrisa.

-"Y no puedo esperar para que la pequeña Alice crezca tan hermosa como su madre, estoy segura que tendrás muchos problemas para espantarle a la parvada de bobos que la acecharan" –dice sonriendo con burla mientras ponía su mano sobre la boca para mirarle picaronamente, al observar como el padre celoso fruncía el ceño de solo pensar a los degenerados que quisiera al menos mirar a su niñita.

-"Solo espera y veras Sasuke-kun… Alice será la muñequita mas envidiada y consentida de Konoha, después de todo te tiene como padre, que la trata y tratara como si fuera de cristal y con su hermano, abuelo y tíos consentirán cada capricho que ella tenga y por supuesto yo y también mi maestra le enseñaremos todo sobre la moda y muchas otras cosas" -decía cada vez más emocionada ya que volvería a tener a su compañera de compras.

Hinata Tenía razón, aunque ella no estuviese no había necesita de estar triste ella les había dejado dos tesoros que amarían como ella misma.

-"Eso espero… de verdad eso espero…" –deseo Sasuke pensado en su Hinata, mientras veía a sus hijos con un brillo de esperanza en sus ojos de nuevo.

15 años después.

En los Distritos Uchiha

En una mansión bien acomodada, se encontraba una joven sentada cerca de una ventana, disfrutando de los primeros rayos del sol del día. La casa principal nunca estaba tan silenciosa, a excepción cuando el dueño y su primogénito se encontraban en misión, lo cual dejaba siempre a la bella jovencita suspirando sola esperando su llegada.

Las cosas siempre habían sido así desde que la joven tiene memoria, aunque en un principio era ella y su hermano gemelo quienes esperaban la llegada de su padre, pero desde que su hermano se convirtió en gennin a los 12 años, ella se quedaba sola.

No era que le molestase, sino que a ella le encantaría acompañarlos, ir con ellos a sus misiones, aprender y pelear… ser un Ninja, una kunoishi la mejor de todas. Pero su vida no están simple si tienes a Uchiha Sasuke como padre.

-"Oh Dios me aburro…"-dice una voz tan suave y aterciopelada soltando un suspiro. –"quizás debería a ir a ver al abuelo y de paso al Tío Naruto"- piensa mientras voltea a mirar el reloj –"Ya es medio día, la hora perfecta para tomar un té con el abuelo y llevarle mi tarta para después comprarle un ramen al pobre Hokage y así hacerlo descansar de la abuela Tsunade"

La bella joven se alista pasar salir tomando su bolso calor negro y el pastel envuelto que había hecho la noche anterior para su abuelo y tíos. Por último, se da una mirada rápida en el espejo para acomodar su cabello largo de color negro azabache como su padre y acomodar su falda de color morado sobre las rodillas tableadas y una blusa lila de cuello cuadrado, manga corta con terminaciones en cintas bordadas del mismo color de la falda y con el escudo Uchiha en la espalda y unas lindas bailarinas del color de la falda, es decir moradas, que hacían lucir sus piernas tan blancas y tersas.

Todos en el pueblo conocían a los herederos Uchiha(s), desde el joven genio shinobi de 15 años que tiene a media población de la aldea tras su sombra. Y como no el chico desde que había comenzado la academia tenía tan o aun más popularidad que el mismo Uchiha ya que su personalidad era más amable y a la vez reservada. Aunque eso solía cambiar cuando su hermana salía en la conversación era ahí donde los genes Uchiha salían a relucir. Por otra parte, su hermana era más bien todo lo contrario, de ser conocida como la muñequita de hielo, como también la princesita caprichosa por su carácter orgullosamente tajante, seco y osco en el pueblo. Ella era más bien dulce, cariñosa… claro está con sus familiares solamente, aunque mayoritariamente con su abuelo, su tío Neji, su hermano (casi siempre ya saben hay rivalidad de vez en cuando), y por supuesto con su padre.

-"la la la la la la"-iba tarareando mientras cambiaba hacia el distrito Hyuuga evitando pensar en la última conversación con su padre lo cual era inevitable.

La noche antes que se fuera a la misión Alice, quien se encargaba de la cena esa noche había estado pensado por decima vez una forma de abordar "ese" tema por quinceava vez ese mes.

-"Papá, papito, papi" -le llamo haciéndole ojitos al Uchiha, quien evitaba despegar su vista del plato esa noche y no porque temiera que escapara, sino para evitar problemas esa noche. Con razón el traidor de su hijo había quedado de cenar en la casa de Sakura esa noche, justificándose que Minato le había pedido quedarse para ver mañana lo de la misión.

¡Cobarde!

-"Papi"- Si de algo estaba seguro el Uchiha, era que ella no se rendiría hasta escuchar su voz.

-"¡No!" –Alice frunció el ceño e intento de nuevo.

- "¿No que papá?"- se hizo la desentendida

-"La respuesta es no y la sabes Alice y seguirá siendo la misma mañana cuando me preguntes antes de irme y cuando vuelva" – ahora era el Uchiha quien miraba a su hija enojado arrugando el ceño.

-"Pero… papá yo quiero ir" –dice levantándose de golpe de la mesa moviendo bruscamente la silla –"Me aburro siempre acá sola, además yo quiero-"

-"Alice ya hemos hablo suficiente de este tema, no iras a ningún lado porque es peligroso" –al ver que su hija iba a replicar continuo. –"Y también hemos hablado sobre de ir a la academia y querer ser un ninja… eres una niña, quiero decir eres mi niña y tú no estás para eso, así que déjalo."- argumento más calmado Sasuke, intentado entrar en razón a su descarriada hija, con los años hasta paciencia se creó solo para ella.

-"Esto es injusto papá, Setsuna también es tu hijo y tiene mi edad y es un Shinobi hasta quiere tomar la prueba para Anbu y tu no le recriminas, sino le felicitas. Además de todo eres su maestro…–ahora si Alice estaba cabreada intentaba calmarse apretando sus puños, pero no funcionaba sino más bien todo lo contrario. Con los años Sasuke había aprendido a no hacerle caso haciendo oídos sordos para no extralimitarse. Después de todo era su hija y no podía ser duro con ella.

- "Eso es porque tu hermano es hombre y puede cuidarse solo, en cambio tu eres una niña aun" – argumento para comenzar a calmarla podía adivinar que ella se estaba conteniendo para no noquearlo con la técnica que su querida amiga Sakura y la Gondaime le habían enseñado, según ellas para autodefensa.

Autodefensa… claro, mis pantalones… pensó el Uchiha.

-"Además no fui yo quien autorizo que aprendiera a controlar tu chakra y a defenderte"

-"Ahhh si claro, y eso fue porque ya lo había aprendido a escondidas de mi madrina con la abuela Tsunade y el tío Neji… ¡Así que no te creas Uchiha ya que no te quedaba de otra!" –y ahí quedo la poca paciencia que le quedaba a nuestro querido Sasuke.

-"¡Jovencita! Estas terminando con lo poca de paciencia que me quedaba" – de golpe el pelinegro se paro haciendo caer la silla, con tal expresión en su rostro que hizo temblar a la joven, pero aun así no retrocedió.

-"Papá es lo único que te pido, p-por favor déjame… autorízame para presentar el examen chunnin, estuve investigando. Sabes aun cuando no haya acudido a la academia ninja, puedo presentarme al examen y como la abuela, mi madrina y mi tío me han enseñaron lo básico, puedo remediar eso… por favor papá será la único que te pida"-

-"Alice no, la respuesta es no" – le respondió masajeándose las sienes –"y Gracias por la información mañana mismo antes de irme iré hablar con el torpe (Naruto), con tu abuelo, para decirle que el Hyuuga ha ignorado sus ordenes sobre instruirte ya que eso no tiene nada que ver con saber defenderse"

-"¿Por que eres así?" –cuestiono apretando sus puños intentando retener las lagrimas. –"yo solo quiero aprender ser una kunoichi, la mejor… quiero ir a misiones y poner al clan Uchiha en la cima, quiero ser fuerte… yo… papá p-por favor"-intentaba decir cada palabra entre sollozos, intentando parar las lagrimas que caían por su rostro empapando sus tristes ojos azules.

Una de las cosas que Sasuke odiaba, era ver llorar a su hija y aun más cuando era por su culpa, quizás por eso la había criado tan malcriada para siempre verla feliz. Aun cuando él intentaba concederle cada capricho, no era capaz de concederle aquel deseo que le había seguido desde que ella tenía 6 años, mucha antes que su hijo mayor pensara en ser un ninja, ella ya lo tenía decidido. Cosa que jamás esperaba aceptarle, ella debería crecer como una flor fuera de la devastación, tan pura y bella como un jazmín.

-"ya basta Alice, esta conversación ha terminado, desde un principio nunca ha tenido ni pies ni cabeza… así que deja de pensar tonterías y preocúpate de tus clases (Nota: que son de literatura, cultura, escritura, danza y refinamiento etc)"-dijo por último el Uchiha dándole la espalda para irse e dirección a la estancia ya sin apetito.

-"¿Por qué eres así?" –susurra casi inaudible la pelinegra intentando respirar pausadamente. –"Porque no me entiendes… yo solo quiero ser un ninja para que estés orgulloso de mi, para que no sea siempre Setsuna a quien tu mires con orgullo. Claro es él que nunca te hace enojar, es perfecto en todo lo que hace, él es el mejor hijo que todos quisieran tener." – decía la chica temblaba tenuemente. Haciendo voltear a su progenitor con asombro.

-"¿Hija?" –dice viéndola en tal estado.

-"Después de todo como culparlo, es un prodigio él ya es poseedor de un Sharingar evolucionado y yo ¿Qué? ¿Qué me queda? Solo ser la copia de alguien más, no solo de él, sino de ella también" – dijo con impotencia mientras pasaba bruscamente las mangas del chaleco por sus mejillas.

-"Alice, gatita eso no es verdad… estas siendo absurda"-intentaba razonar el Uchiha, acercándose torpemente hacia su hija.

-"¿Absurda? ¿Estoy siendo absurda? No lo creo, cada vez que me ven, no solo tú, sino también mi madrina, mi abuelo… todos, no es a mí a quien realmente quieren ver… sino a esa mujer" –de repente se percata había estado sosteniendo el dije que su padre le había regalado de pequeña, un dije de plata con una joya de amatista muy rara. Algo que ni siquiera le pertenecía a ella, sino quizás a esa mujer.

-"Alice, hija… basta cálmate"- El Uchiha la había sostenido por los hombros, intentado calmarla. Era raro verlo nervioso por su pequeña ya que literalmente lo era, Sasuke le ganaba en altura por tres cabezas y media haciendo que Alice se viera pequeña en sus brazos

-"¡Odio esto, odio ser así… odio todo esto…"- dice apartándose de un manotazo de su padre mirándolo con resentimiento. –"¡y más que nada odio ser tu hija! Porque si no lo fuera podría ser lo que quisiera"-grita lo ultimo arrancándose el dije de un tirón y tirándolo contra la pared, en el mismo instante que echa a correr escaleras arriba a su habitación.

Dejando solo a un afectado Sasuke, quien solo escucha el portazo que retumbo la casa completa.

-"¿Quién dijo que tener hijos era fácil?"- se cuestiono, despeinándose el pelo estresando, mientras se agachaba y recogía el dije que su hija había despreciado. El dije de su madre Mikoto.

-"¿Quién demonios me mando a tener hijos? Sobre todo una niña… Hinata sí que me haces falta…" –dice sumiendo en sus pensamientos, tomando asiento en el comedor mirando las escaleras.

A la mañana siguiente…

El Uchiha no había podido dormir mucho, aun tenía las palabras de su hija dando vueltas por su cabeza y eso le tenía de los putos nervios y de un humor que se lo lleva el diablo. Se levanto y se dio cuenta que todo seguía tal cual como lo había dejado anoche, percatándose que su hija aun no salía de su habitación.

Suspiro por quinta vez esa mañana y camino a la puerta donde espero a que su hijo y su ahijado Minato llegaran a la entrada con Yuki la hija de su cuñado el Hyuuga y Tenten.

-"Pa-Uchiha-sensei ya hemos llegado" –le llamo su hijo, se percato que iba a decirle padre, pero se corrigió rápidamente.

-"Buenos días Sasuke-Sensei"- le saludos Minato, quien era casi idéntico a su abuelo, de quien había heredado el nombre. Sasuke solo asistió con la cabeza antes de caminar hacia el pasillo.

-"Al parecer las cosas no andan muy bien Setsuna, Alice debió de hacer de las suyas"- el Uchiha menor solo se recostó sobre la pared pensando en lo que pudo haber pasado. Él conocía muy bien como podía ser su hermana cuando comenzaba con sus caprichos. Aunque ni él mismo entendía, para Alice eso no era un capricho más era lo que más quería en el mundo y no podía entender la insistencia de su padre al negárselo, por ello intentaba no meterse, una porque no soportaría que hirieran a su linda y terca hermana menor en una de esas misiones y otra para evitar más problemas.

Por otro lado…

Sasuke se encontraba enfrente de la puerta del dormitorio de su hija, iba a tocar pero se contuvo y giro la manilla dándose cuenta que la puerta estaba abierta, la abrió lentamente dándole un vistazo a la alcoba, todo está en su lugar, casi todo de color lila, morado, blanco y azul. De pronto, vio un bulto en la cama y una cabellera negra sobresaliente de las sabanas. Con paso silencioso se acerco a la cabecera, sentándose lentamente a la altura de su estomago, para ver la cara de tristeza de su pequeña.

No había que ser un genio para saber, que se había quedado dormida llorando hasta no poder más. Torpemente le acaricio el rostro, quitando los mechones que este tenía pegados en él por las lágrimas. Haciéndola sonreír levente a la joven al sentir su tacto. Correspondiéndole el instantáneamente también con ternura.

"-y yo ¿Qué? ¿Qué me queda? Solo ser la copia de alguien más, no solo de él, sino de ella también" –medita las palabras que ella le había gritado anoche.

-"No mi princesa, tu eres mucho más hermosa, por eso…" –cierra los ojos con frustración antes de dejar el dije en la mano semi-abierta de la joven. –"No puedo dejar que conozcas el tipo de vida que yo tuve, se lo prometí… te amo" –dice dándole un beso en la frente antes de salir por la puerta dándole una última mira y cerrar la puerta e irse con sus aprendices a la misión.

Continuara…

Uy! Holas este es mi segundo Fic de naruto, espero que les haya gustado su primer capi. Y me dejen una par de comentarios por él para saber si les gusto para continuarlo.

La verdad la idea me venía siguiente desde julio del pasado año y no había tenido tiempo de publicar, espero que la encuentren interesante, porque tengo muchas cosas pensadas para ella, debido a que me divertí mucho escribiéndola.

Muchas gracias por leer y espero su apoyo, comentarios, sugerencias o reclamos, uno nunca sabe… en base a eso veré para cuando subo el segundo si pronto o tardia… donde sabrán si la rebelde Uchiha esta hijita de papá cuando se cruce con Orochimaru je je je y todo comience.

Saludos