Capitulo 2: Encuentros y Desacuerdos

En el distrito Hyuuga

-"Espero no incomodar abuelo por venir sin avisar"-dice Alice inclinando la cabeza en forma de respeto hacia el hombre.

-"No digas tonterías, como una niña tan linda incomodaría visitando a este pobre viejo"-contesta Hiashi Hyuuga, restándole importancia al asunto. –"Y dime a que debo la grata visita, me tenias abandonado. Pensé que vendrías hace una semana cuando tu padre salió del pueblo".

De solo recordarle la situación pasada incomoda a la chica, haciéndole moverse nerviosa en su lugar.

-"Bueno abuelo… pensé que sería grato tomar el té en tu compañía y la de mi tío ya que ambos están solos e hice una tarta compensando que tía Tente y tía Hanabi están de misión también…"-intento cambiar de tema nerviosa mirando a su abuelo.

-"Que generoso de tu parte, el traernos algo dulce para degustar para pasar un amargo asunto que tengo clarificar contigo jovencita y tu querido tío Neji, vamos al salón" – Alice solo suspira viendo lo inevitable.

-"Lo siento Tío Naruto… esto ira para larga, te debo el ramen" – piensa la pelinegra al caminar por el pasillo atrás de su abuelo a paso lento.

En cambio en otro lugar…

-"Sasuke-sensei, al parecer hemos acabado antes del tiempo determinado" –dice emocionada Yuki ya que echaba de menos a su familia –"Es estupendo, usted casi no nos dejo mucho que hacer. Y eso que aun lo veo algo tenso, ¿Algo va mal sensei?" –pregunta inocente la ojisperla. Alcanzándolo para caminar a su lado intentando llamar su atención. Ignorando que su sensei estaba sumido en sus pensamiento como nunca.

Sasuke había estado toda la semana con un mal presentimiento y le urgía terminar con todo para volver a la aldea lo antes posible para comprobar que todo fuera normal. Ignorando a la parlanchina acompañante que se le había sumado hace un rato, actitud que ella estaba más que acostumbrada.

En cambio, Minato y Setsuna, quienes iban más atrás caminando al escuchar la pregunta que Yuki su compañera de equipo y prima le hacía a su sensei y padre. Rezaron en silencio para que no hiciera un comentario fuera de lugar, cosa que para ella quien desde pequeña se había convertido en su fangirl era imposible. Su admiración y proclamación de amor hacia el vengador Uchiha, era de forma casi enfermiza, cosa que a su padre Neji Hyuuga y a su prima Alice no les hacía ni un chiste, provocando problemas siempre que están todos juntos.

-"ufff…"-suspira Setsuna extrañamente agotado.

-"¿Qué sucede estas ido desde la mañana?¿A pasado algo?"-pregunta su amigo, mirándolo curiosamente.

-"Nada solo estoy algo preocupado por Alice, extraño su voz aunque sea solo para regañarme y gritarme"-comenta sobrándose el puente de la nariz para serenarse.

-"Vaya debí suponerlo, Setsu amigo… no te enojes, pero creo que tienes un complejo con tu hermana…"-Setsuna frunce el ceño.

-"¿Qué demonio dices estúpido?"-

-"Solo lo que veo… vamos tú crees normal, que tengas 15 años y no hayas tenido novia a pesar de tener media aldea a tus pies"-intenta razonar el rubio poniendo la misma sonrisa que conocemos de su progenitor.

-"Eso es porque son muy molestas y tú lo sabes… lo único que hacen es chillar… además no son tan guapas que digamos que remedie eso"-dice tomando su mentón mientras pensaba en alguna posibilidad.

-"Ahí lo tienes, estas tan acostumbrado a tu linda hermanita que no logras encontrar a nadie dentro de su categoría y como no, si Alice esta como se quiere"- piensa lo último en voz alta Minato, sintiendo un escalofrió en su espalda, haciéndolo temblar.

Aura asesina

-"Mi-NA-TO"-un aura asesina había rodeado al Uchiha menor, quien estaba tentado a dejar irreconocible hasta los dientes a su amigo de la infancia.

-"S-Setsuna… compañero, no lo he dicho con mala intención, ya sabes se me salió" –pero fue inútil. Pocos segundos después el heredero Uzumaki se encontraba volando por los cielos.

2 minutos después.

Setsuna y Minato seguían caminando como si nada, solo que esta vez Minato iba con un chichón en su mejilla que casi parecía que algo iba salir de ahí.

-"¿Eh? Setsuna aun estas enfadado, ya sabes yo jamás pensaría de Alice de esa manera…" –Sin embargo, el Uchiha solo le ignoro hasta que finalmente dijo.

-"Tienes suerte Uzumaki, si hubiese sido mi padre no estarías caminando. Aunque para la próxima voy me olvidare que eres mi amigo y probare si mi zapato entra por tu trasero"- después de eso Minato prefirió caminar en silencio.

-"No es muy diferente de lo que mi madre hace con papá"- suspira internamente, pensando.

-"Abuelo no tiene caso tocar el tema nuevamente"-murmura Alice antes de que el patriarca de la familia Hyuuga, iniciara con la conversación en el comedor junto a su tío Neji que se encontraba sentado al lado de ella en ese momento. Casi tan igual como en antaño, solo con facciones más maduras.

-"Se muy bien lo que vas a decir… y estoy pensando seriamente en regalarle a mi padre una pollera para esta navidad."-dice frunciendo el ceño, observando su regazo frustrada.

-"Ese sería un excelente regalo, creo que yo le regalare una cartera, ya sabes como las que usa tu tía Tente" –continua el castaño intentando apaciguar el ambiente. Pero no pudo evitar imaginar a tal Uchiha con pollera.

Escalofriante

Lo estaba pensando seriamente para así matar dos pájaros, traumar a su hija y quitarle esa obsesión por cierto boca floja y no tener que pensar en otro obsequio esta navidad. Aunque aún seguía pensando en la primera opción por dios, era aceptable que desarrollara cierta fascinación por el menor que era de su edad, pero ella decía que era su creído primo, pero no le importa que cierto Uchiha pudiese ser su padre.

Señor dame fuerzas

-"Basta los dos" –intento tomar el orden en la conversación la cabeza de los Hyuuga, tensando la mandíbula para evitar soltar una carcajada y perder toda la seriedad al asunto.

-"aun así abuelo, me gustaría que te pusieras en mi lugar aunque sea una vez"-intenta tomar el hilo de la conversación de nueva la joven viendo a su abuelo angustiada –"Al menos hace el favor de escucharme antes de oponerte, por favor" –el cabecilla de los Hyuuga asistió en silencio, en cambio Neji solo sonrío al ser presente de la determinación de la muchacha que era infinitamente conocida.

-"Mi querida Nieta, antes de eso quiero que escuches lo que te hará entender, en la posición en la que nos encontramos tu padre y yo."-guarda silencio meditando si estaba bien en contarle. Después de todo, no le correspondía solo a él. –"Alice, algunas vez has entendido porque tu padre se reúsa a que te separes de su lado? Eso se debe a que tu, es decir ustedes son la unión de dos de los clanes más fuertes que han existido… aun así hay más"-pregunta sin preámbulos, viendo a su nieta con desconcierto.

-"Yo no lo sé… aunque escuche una vez a mi tía Sakura conversar con mi papá sobre un tipo de represaría hacia el clan Uchiha y su sharingan, pero como era muy pequeña no pude saber el porqué… -piensa, colocando un dedo sobre sus labios. –"así que intente investigar en la biblioteca sobre el sharingan y los cimientos del clan Uchiha. Encontrándome que hace 23 años hubo una terrible masacre, donde todos habían sido asesinados, pero fuera de eso los documentos estaba incompletos"-comenta la joven indecisa de por dónde iba todo esto. –"Así que le pregunte a papá y él me comento todo… todo sobre Uchiha Itachi, Uchiha Madara y su plan para obtener el Magenkio Sharingan. Aunque presiento que eso no es toda la verdad del asunto"- murmura lo ultimo entre labios.

-"¿Y un así no eres capaz de comprender a tu padre?"- la pregunta de su abuelo la descoloco. –"Alice, tu padre solo desea mantenerte a salvo de todo eso, el ser un shinobi implica arriesgar mucho, tu familia hasta tu propia vida y más aun si posees un kekegenkai"-Hiashi, cierra sus ojos intentando recordar a su propia hija ante las palabras que iba a decir. –"Alice, pequeña él no quiere perderos, ni a tu hermano ni a ti, especialmente a ti ya que eres lo que él puede proteger en estos momentos."-Alice iba replicar, pero el anciano fue más rápido –"Pero con tu hermano es diferente, él ya es lo suficientemente fuerte, él puede defenderse de un mundo así e intenta hacerse aun más fuerte para protegerte a ti. Deberías ser al menos más considerada mi orgullosa nieta y dejar ese orgullo de lado que no te llevara a nada bueno."-dijo lo ultimo mostrando seriedad, esa seriedad que había abandonado 15 años atrás, mostrando al temible Hiashi Hyuuga.

-"Por eso abuelo, yo voy a demostrarles que soy tan o mucho más fuerte que él… quizás no me creas, pero yo tengo la habilidades para hacerte crees mis palabras. Aunque no posea ni el sharingan, ni el byakugan soy mucho mejor, lo soy… pero si no me dan aunque sea una oportunidad no voy a ser capaz de demostrarlo"

-"Alice, hija este tema no tiene caso, Neji acompáñala a casa"-dice retirándose dejando la mesa intacta, dejando a su nieta sorprendida por su actitud una que no había mostrado nunca con ella.

-"Si, Hiashi-sama"-acepta haciendo una reverencia. –"Vamos Alice"-dice viendo el semblante de esta.

-"Tío porque no le dijiste a mi abuelo sobre mis habilidades, tu las conoces"- le pregunta ya de camino a los distritos Uchiha ya que se había hecho demasiado tarde. –"Mis Ninjutsu, Taijutsu, Genjutsu son excelentes. Además de eso mis…" –se queja deteniéndose.

-"Alice lo mejor de todo es el elemento en la batalla es la sorpresa"-objeta el Hyuuga deteniéndose el también para ver a su sobrina. –"Y todo aquello lo has aprendido tu sola observando a los demás y leyendo en libros… y tu único punto débil lo hemos pulido y eso es más que admirable. Aunque no tengas el titulo de jounin, lo eres aunque sea en tu interior, por eso creo que llegara el momento y el lugar para que puedas brillar" –dice dándole una sonrisa. –"Aunque espero que ese día nunca llegue" –piensa nostálgico antes de seguir caminando.

-"Vaya que interesante, ¿Quién lo hubiese pensando? Al fin encuentro… al fin encuentro a la bella princesa sola y desprotegida, después de tanto tiempo… Oh! Alice llevo esperándote tanto tiempo… por fin la fruta a madurado. Así que por favor sigue tan desprotegida y confundida"-dice una sombra escondida entre las sombras. –"una bella princesa la verdad…una Uchiha."- dice en son de burla lamiéndose los labios –"Solo es cuestión de tiempo Sasuke…"-dice con una sonrisa maliciosa. Dejando ver gracias al reflejo de la luna unos ojos amarillos sedientos de ambición y venganza. –"Nunca has pensado que pensaría ella, si supiera quien fue realmente su padre… de seguro te despreciaría. No, ella huiría de tu lado y te odiaría y vivirías el infierno… oh! No puedo esperar…"

Al día siguiente.

-"Oh! ¡Alice sabes lo mucho que te quiero! Y que hoy estas tan radiante" –exclamaba el Hokage emocionado al medio día. Y como no si su ahijada le había ido a visitarlo ni más ni menos con un tazón de ramen a punto.

Naruto revoloteaba de allá para acá, como un perrito a la sigua de su amo.

-"Me alegra que te agrade"-dice dejando la comida encima de la mesa. Aunque su expresión era como si hablara del clima sin pisca de emoción. Sin embargo, su tono era amable.

-"No deberías traerle premio a este idiota, Alice"-dice entrando por la puerta la ex-hokage tan joven como siempre con el ceño fruncido. –"¡Naruto aun no terminas con el papeleo!"

-"ah! Vieja te dije que yo no estoy para es-e"-no pudo terminar ya que la rubia lo estaba ahorcando, como si fuese cosa de todos los días. Alice solo negó con la cabeza, mientras tomaba ella el pilar de papeles en el escritorio.

-"Alice, ni se te ocurra eso debe hacerlo este idiota"-dice Tsunade, adivinando lo que estaba pensado la pelinegra.

-"Abuela porque no le dejas que disfrute su ramen y me dejas esto, estoy aburrida" –dice sentándose adecuadamente en el puesto del hokage, buscando un lápiz para comenzar a leer ignorando el alboroto a su alrededor.

-"uuu Alice, sino fueras tan pequeña y no estuviera casado con Sakura te pediría que te casaras conmigo. Eres hermosa, considerada, delicada, sabes cocinar todo lo que un hombre quiere" –lloro de alegría el rubio feliz de que la joven salvara su trasero. Pero no pensó que quien menos esperaba cruzara la puerta en ese instante, mostrando su desconformo ante la situación.

-"¡Ahh sí Naruto!"-la esposa del Hokage había ido a la torre a llevarle el almuerzo a su marido, y no esperaba encontrar tal declaración. –"no lo sabía, debiste decirme que no tenia sazón y disculpa por no ser lo suficientemente delicada"-completo con una vena en la frente que estaba a punto de explotar-

Sakura se había conservado tan idéntica como antaño, solo que su figura había mejorado con los años al igual que había dejado creer su cabello rosa hasta la cintura, que la hacia lucir muy bien en un kimono de color lila y flores amarillas.

-"Ahhh Sakurita, por eso tu eres la mejor, eres mi mujer"-decía el rubio sudando de miedo al sentir el aura asesina de su mujer.

Pocos minutos después, tenemos a un hokage atascado en una pared.

-"Buen día Madrina ¿Qué la trae por acá?"-saluda Alice sin despegar su rostro del papel que leía.

-"Nada ya ves, solo pasaba a ver al tonto de mi esposo. ¿Cómo has estado?"-pregunta fingiendo que nada había pasado, poniendo su mano envuelta en la manga sobre su boca.

-"Bien gracias y veo que tu madrina sigues tan molesta como siempre"-contesta está impasible.

-"Tan amable e idéntica a su padre a veces"-piensa Sakura con un tic en el ojo.

-"Ne? Sakura-chan podrías no molestar Alice-chan por favor"-dijo un apastado Naruto.

-"urgg! Naruto porque siempre tan… tan! Ese es tu trabajo imbécil"-dice levantándolo de golpe, piñizcandole la mejilla mientras este lloriqueaba.

Escena que la joven miro en silencio. Su madrina solía comportarse así casi siempre con su marido e hijo, como si ambos fueran sus hijos

-"Sus hijos… se comporta como una madre"-susurra Alice sin darse cuenta. Llamando la atención de la rubia, quien la observa con tristeza.

Alice en ese instante sintió envidia, aunque nunca lo admitiría abiertamente, pero en ese instante y en muchos de su niñez le hubiese gustado tener una figura femenina que no fuere ninguna de sus muchas tías. Una que le sonriese y la regañara amorosamente, que le hubiese enseñado a cantar y a leer…una figura como… como la de una madre.

No era que se estuviese quejando ni nada. Su padre y hermano habían compensado ese vacío todos estos años, pero aun así no podía evitar pensar en ese sentimiento que le aprisionaba el pecho cada vez que se encontraba sola.

Si tan solo ella estuviese aquí… Si tan solo ella…

-"que tonta, el hubiese y el tan solo es para los tontos no existe"-piensa en voz alta antes de volver a los documentos, manteniendo su mente alejada de malos recuerdos.

La quinta solo observo en silencio con tristeza, porque en este caso ella no podía hacer nada.

Después de eso, Alice había intentado terminar lo antes posible el papeleo. La verdad ya no aguantaba la situación en la habitación, era como si estuviese fuera de lugar y eso le hacía sentir incomoda. Así que en una hora el Hokage la despedía con una gran sonrisa en el rostro por su ayuda y el ramen, invitándola a una futura visita.

Aunque ahora que lo pensaba, era que ella siempre se encontraba fuera de lugar en ese tipo de reuniones. Solo podía sentirse cómoda estando con su familia, es decir, su padre y hermano.

Medita dando un suspiro.

-"¿La has visto? Es raro verla fuera del distrito Uchiha"-escucho entre la multitud que la observaba, mientras paseaba en el pueblo sin dirección. Un grupo de mujeres que se encontraban reunidas habían comenzado a observarla desde lejos con desprecio.

-"Solo vino a creerse la gran cosa"-dijo otra mujer con envidia marcada en el rostro, mientras miraba a la joven de pies a cabeza. –"Ya sabes se cree mucho por ser una Uchiha, que ni interés tiene en relacionarse con otras personas que no sean ni su familia ni el hokage"-

Alice intento ignorar las habladurías a su alrededor mientras caminaba, pero no era solo ese grupo de miserables mujeres quienes hablaba de ella, sino también la gente que pasaba la observaba con desprecio. Ella intento con todas las fuerzas mantener su fachada de indiferencia y superioridad que estaba por caer.

-"¡Porque no terminan ya con eso!- la joven escucha como un aldeano había terminado con ese mar de murmullos y pelambres a su alrededor. –"la pobre chica no tiene la culpa de ser hija de venir de una familia de asesinos. Y no olviden de quien es hija, de dos de los clanes más imponentes de konoha. si valoran sus vidas terminen con esto"-ahí termino su efímera gratitud hacia tal sujeto.

La joven acelero el paso poniendo las manos en sus oídos, mientras comenzaba a correr para refugiarse.

-"jajajaja por supuesto, ¡vete Uchiha! Alguien como tú no deberías de estar aquí mezclándose con gente vulgar"- le grito una joven de su misma edad.

-"Ella se cree la gran cosa, pero no es nadie"-

-"Solo por ser la nieta de Hiashi-sama ha escapado de las normas"-

-"solo por ser la consentida del Hokage, no fue inscrita en la academia"

-"Solo por ser una Uchiha cree que es mejor que cual quiera"

-"Pobre chica ella no tiene la culpa de ser hija de un traidor"

Aunque hubiese pasado un rato después de haber salido corriendo Alice seguía escuchando los murmullos de las personas en su cabeza. Ella sabía que muchos de ellos solo observaron el espectáculo en silencio estuvieron de acuerdo con ellos.

Había sido así desde que ella era pequeña y solía encontrarse sola, sin nadie quien la cuidase. Aquellas personas siempre hacían esa clase de comentarios, pero nunca cuando se encontraba con alguien, ni con su hermano o primos. Pero aunque no lo digieran ella podía leer sus pensamientos un don que había guardado en secreto de su familia. Por temor a que le despreciaran o no le creyeran.

La joven se encontraba sentada en el sofá de su casa, sola con las luces cortadas y con las persianas cerradas aun siendo de día. Tenía su cabeza sostenida entre tus manos intentado alejar el dolor. Intentando retener las lagrimas que lloraba una vez estando sola.

Ese tipo de escenas eran comunes para ella desde que tenía memoria. Era la única forma de calmarse desde que había descubierto sus dones. Aunque era muy pequeña debió de tener 6 años cuando se percato de ello, ella lo sabia podía no tener un byakuugan o un sharingan, pero eso no significaba que no tuviera una habilidad por vía hereditaria. Y así paso su infancia en los momentos sola, intentando controlar esos brutales dones, el primero como poder bloquear los tipos de pensamientos en su cabeza. Cuando ya había podido contralarlo había pasado a tener sueños por las noches donde veía cosas que viviría al día siguiente. Después comenzó a tenerlos de día, varias veces perdiendo el hilo de las conversaciones.

Le pregunto a su padre sobre eso indecisa, intentando no revelar mucho, pero este le contesto que eso podría haber sido un "de ja vu". No muy convencida decidió investigar sobre ello y fue ahí cuando su tío Neji la atrapo y le conto lo sucedido, él por supuesto había ofrecido ayudarla a avanzar, claro prometiendo guardar su secreto. Y desde ahí su tío le había enseñado a creer en el destino y que nada sucede porque si.

Y comenzó a instruirla en secreto.

-"Me siento extraña… ¿Por qué?"- se cuestiono ya más calmada recostada mirando el techo, mientras colocaba su mano en la frente.

En ese instante un flash de imagines pasan por su mente, cambiando el color de sus ojos azules a un color plata con manchas blanca azules, como el sharingan en ellos.

En las imagines veía a su padre y a su prima Yuki junto a su equipo entrar a la aldea, pero cambia rápidamente a otra donde entraban a la estancia del Hokage.

Alice parpadea y se endereza en el sillón algo mareada por las imagines.

-"Han llegado antes de los previsto…"-hace una mueca. –"¿Por qué?"-suspira intentando tranquilizarse. –"No importa, pronto estarán aquí. Debería prepararles en baño y el almuerzo"- suspira por segunda vez, levantándose para comenzar las labores.

En la torre del Hokage.

-"Vaya Sasuke, no me esperaba que terminaran tan rápido"-exclamo el rubio rascándose la cabeza ante la mirada sin humor de su compañero y amigo. –"me alegro que los cuatro estén bien, ya puedes irte Yuki estoy seguro que no te esperan en casa, quizás una sorpresa valga de esto ¿no?" –dice refiriéndose ahora la joven castaña y ojisperla que se encontraba colgada del brazo de un mal humorado Sasuke. La chica como se ve sin posibilidad de replicar, resignada se retiro.

El Uchiha y los otros dos discípulos suspirando de alivio.

-"Gracias padre"- agradece Minato sonriéndole a su padre. –"¿y madre? Pensé que estaría aquí"

-"tenía que hacer, se fue después de que Alice-chan se retirara"-comento el Hokage despreocupado, pero la mirada del Uchiha mayor lo hizo estremecer.

-"ha venido de nuevo ayudarte con tus obligaciones torpe"-Sasuke lo fulmino con la mirada.

-"Vamos teme, Alice se ofreció. Además la vi algo triste. Aunque siempre se muestre con esa cara tuya sabes que puedo leer muy bien tras de ella."-el Uchiha guardo silencio y tomo sus cosas para salir por la puerta.

-"¡Al menos despídete!"-le grita Naruto.

-"Nos vemos Tío Naruto. Minato, dale saludos a mi madrina" –se despide Setsuna antes de seguir a su padre.

-"Padre has estado muy raro últimamente, ¿Sucede algo?"-pregunto Setsuna como que no quiere la cosa.

-"Lo que sucede es tu hermana, Alice me ha tenido preocupado"-admite el Uchiha, frunciendo el ceño hablando entre dientes.

-"¿ha sacado el tema de nuevo? Era de esperarse papá, siendo sincero ni yo mismo logro entender tu negativa sobre el asunto"-dice mirando de reojo la reacción de su padre. Sus ojos negros se fundieron con los de su padre, quien mantuvo su mirada por unos segundos antes de apartarla.

-"Piensas utilizar el Sharingan en tu propio padre"-sonríe arrogante Sasuke al ver la determinación de su hijo.

-"Lo haría, me arriesgaría a eso y a mucho más por cumplir su deseo y hacerla feliz. Aunque seas mi propio padre, Alice esta antes que nada… ella soy yo y yo soy ella, siempre asido así"-argumenta viéndolo con la misma arrogancia de su progenitor. Haciendo sonreír aun más al vengador, pero de un momento a otro este cierra los ojos borrando totalmente esa expresión.

-"Setsuna, lo siento y admiro tu determinación, pero le prometí a ella, se lo prometí a Hinata… tu madre"- Setsuna abrió los ojos de asombro –"Le prometí que jamás dejaría que Alice viviera la desesperación y el odio… y de todo tu debes entenderme, permitirías que ella experimentara eso"- ahora es el peliazul quien cierra los ojos.

-"No, jamás nunca… preferiría ser yo una y otra vez, mientras sea yo quien llame la atención, por mi está bien ser el cebo. Todo para que nunca una nueva tragedia volviera a ocurrir"-piensa tristemente, pensando en el sin fin de historias que una vez su padre le conto.

Sasuke espera paciente la respuesta de su hijo, al ver lo maduro que este se había vuelto no pudo evitar sentir orgullo y algo de vergüenza.

Si tan solo yo hubiese pensando de esa forma aquella vez… quizás Itachi aun estaría vivo.

Satisfecho por su respuesta Sasuke acaricia la cabeza de su hijo mayor, sorprendiendo a este. Después de todo, su padre nunca solía mostrar afecto en público, claro sino se trataba de Alice.

-"Vamos a casa"-

-"Bienvenidos"-ambos Uchiha(s) se sorprenden al abrir la puerta. La peli negra había escondido su existencia y les había esperarlo en la entrada de brazos cruzados sobre su pecho y semblante inexpresivo.

-"Hermana me has dado un susto de muerte"- le regaña Setsuna, poniendo su mano sobre su pecho. Mientras el Uchiha contemplaba su hija.

-"Y así te haces llamar Ninja?, dejándote asustar por una niñita"-bufa la chica mirando a su hermano con superioridad antes de girar su rostro.

-"Demonios Alice, he llegado hace menos de un minuto y ya comienzas"-le contesta dejando sus cosas en el suelo para lanzarse sobre su hermana. –"Al menos deberías darme un abrazo, diciéndome lo mucho que me extrañaste no?"- Alice se lo quita de encima algo sonrojada.

-"antes de eso deberías darte una ducha que realmente te hacer falta. La bañera ya está lista y también el almuerzo así que ve" –le grita tirándole una toalla.

-"si, si…"-se despide el chica camino al baño.

Silencio total…

-"…"

-"Y a mí tampoco vas a saludarme porque apesto. Antes no te importaba"-le dice una voz a sus espaldas –"Estas aun enojada para ni siquiera mirar a tu padre"-le dice el Uchiha aun parado en la entrada tal cual como había entrado.

Aunque tenía el rostro impasible, realmente le dolía que su hija ni siquiera se diera cuenta de su presencia y dignara al menos mirarle.

Alice volteo a mirar al hombre a sus espaldas. Viendo el rostro casando de esté. A sus 33 años de edad Sasuke parecía de 20 tantos y 30 pocos. Se había dejado el pelo un poco más largo, con ambos mechones sobre su rostro y sus ojos negros como el carbón seguían resaltando su blanca piel como en antaño. Lo miro largo tiempo, e hizo una mueca antes de decir.

-"Apresúrate la cena esta lista ve a bañarte"- dijo antes darle la espalda e irse a la cocina. Impidiendo a Sasuke ver como una lagrima caía por su mejilla, pero ella no daría su brazo a torcer. No, aunque le doliera ella no lo haría.

Lo siento…

Ya habiendo almorzado en silencio, los tres se separaron para realizar diversos labores. El padre de familia se había en cerrado en su habitación sin decir una palabra. Mientras que sus hijos se encontraban en la cocina, Alice lavaba y secaba los utensilios para después guardarlos, al mismo tiempo que su hermano pulía y sacaba filo a una Katana (La misma que utiliza Sasuke en Naruto Shippuden). Al terminar la joven miro el labor que su hermano gemelo realizaba atentamente, preguntándose de donde pudo haber sacado tal objeto.

-"Papá me la regalo hace una semana"-contesto Setsuna adivinando el pensamiento de su hermana y sus ojos curioso. –"Dijo que era para que presentara apropiadamente la prueba para Anbu"-comento inocentemente, ignorando lo que sus palabras hacían a su hermana, quien apretaba los puños de impotencia.

-"Por supuesto, ¿A quién más podría dársela?. Si siendo tú la necesitaras, sino patearían tu trasero hermano"-le contesta altaneramente marchándose echa una furia. Dejando a su gemelo descolocado por su reacción viendo por donde había salido.

-"¿Qué le sucederá?"

Ya había oscurecido, la cena fue idéntica al almuerzo, solo que en esta ocasión el Uchiha había salido a caminar, dejando a los críos solos en casa.

Setsuna había decidido quedarse en la estancia leyendo en el sillón, en cambio Alice había subido a su habitación pensando en esa espada y en lo mucho que quería portarla. Así que sin más se levanto y salió por la ventana para pasar a la ventana siguiente que era de la habitación de su hermano. Viendo ahí la Katana contra la pared. Silenciosamente entro y el tomo para después correr sobre el tejado y escondo su existencia.

La joven vestía unos pantalones cortos de color blanco que le cubría medio muslo y una blusa azul manga corta recogida e inflada y cuello cuadrado, ajustada en las terminaciones y bajo el pecho dejándola suelta sobre su vientre tapando el comenzó de los pantalones. La blusa llevaba el emblema Uchiha en su espalda, llevaba en su cintura un cinturón de cuero negro, donde cargaba un bolso no muy grande. Corría por los tejado saltando sobre sus piernas, delgadas envueltas en polainas de color negro azulado que combinaban con bailarinas de color negro. Que le daban la movilidad exacta para moverse con sigilo. (La verdad nunca le había gustado ese calzado ninja)

Alice llego a un claro, no muy lejos de los limites Uchiha, con la espada en sus manos. Se sentía como una ladrona, pero le gusto sentir la adrenalina al sentir su pecho subir y bajar al respirar.

Sin contenerse más desenvaino la Katana para mirar su filo a la luz de la luna.

Hermosa… - sonrío por primera vez con alegría, mientras que sus ojos brillaban con emoción.

Danzo con la espada un tiempo, mientras la blandía con maestría. Nunca había soñado con tener una.

-"Es un desperdicio que Setsuna le tenga. Es tan hermosa"-dice viendo su filo impecable.

Iba a guardarla para volver, pero sintió una presencia cerca.

-"¿Quién está ahí? Muéstrate"- exclama mirando hacia los arboles, encontrando al intruso al instante y como no si despedía una esencia distinta a cualquiera.

-"¿Quién eres?"-pregunta poniendo los ojos en él.

-"¡Maravilloso! Has podido encontrarme sin dificultades. Eres esplendida" –dijo la figura saltando y saliendo de las sombras dejando ver, a un muchacho de unos 20 años de cabellos castaños sobre los hombros, tez trigueña enfrente de ella. Aunque lo que más le inquieto no fue su aura, sino sus aterradores ojos amarillos. Haciéndola sentir como si los conociera.

-"Responde"-exigió entre dientes intentando no mostrar incomodidad al percibir su mirada sobre ella.

-"Soy alguien que te ha estado esperando hace mucho… señorita Alice"-hace una reverencia teatral, dándole una sonrisa lobuna.

-"¿A mí? ¿Cómo sabes mi nombre?"-cuestiono descolocada, bajando la defensa.

-"La pregunta seria ¿Cómo no conocerla? Linda Alice, y permita decirle que esa espada le sienta mucho mas a usted que a su antiguo dueño"

-"¿Qué como lo sabes? Sabes de quién es?"-pregunta mostrándole la espada.

-"Por supuesto, esa espada una vez yo se la di a Sasuke Uchiha, y ahora se la daré a usted si gusta"-

-"A mí?"- la joven sonrío abiertamente viendo la espada con ansia. –"¿Quién eres?"-`pregunto de nuevo pero sin pisca de antipatía.

-"Mi nombre actual es Kei, pero una vez fui llamado Orochimaru, señorita…"

-"¿Orochimaru? Uno de los tres sannin, alumno del tercero?"-

-"Así es, y también sensei de su padre, señorita Alice" –dice modesto sonriéndole al ver los ojos sorprendidos de la Uchiha.

-"Su maestro? Eso es fabuloso, jamás pensé tener la oportunidad de conocerlo"-conto extasiada acercándose lentamente a él. –"Ah que se debe su visita ha venido a verlo?"- pregunta siendo amable algo raro en ella. (Nota: Alice ignora los años de Sasuke con Orochimaro y su traición a Konoha para asesinar a Itachi)

-"No, yo he venido especialmente a conocerlos, aunque especialmente a conocerte a ti" –comenta Orochimaru tomando una de sus manos para besarla haciendo sonrojar a la joven.

-"¿Ha venido a conocerme?"-logra responder avergonzada.

-"Si, he venido a invitarla a jugar conmigo un entretenido e interesante juego"-informa viéndola a los ojos, sonriéndole para cautivarla. Mientras tomaba fuertemente de su brazo sorprendiendo a la chica.

-"¿Oiga que le pasa? Quíteme las manos de encima"- forcejo la chica inútilmente. Kei, es decir, Orochimaru tenía más fuerza que ella.

-"que ingenua, ¿dime tu papito nunca que enseño a no hablarle a los extraños?"-pregunto pasando su lengua por su mejilla, haciendo estremecer a la pelinegra. –"Has cometido dos errores esta noche al salir de tu casa sola y desprotegida y papito no vendrá a rescatarte"- siguió aplicando más fuerza en su agarre, mientras la chica intentaba no quejarse de dolor, al mover su mano aprisionada y tomar la muñeca de su agresor aplicando sorpresivamente una descarga eléctrica de sus manos, haciendo que Orochimaru la soltara de la sorpresa.

Aunque en vez de asustarse, él mismo se rio con humor en frente de ella, quien se encontraba en el piso.

-"Siempre lo supe, eres una caja de sorpresa señorita"-comento sobándose las muñeca que había quedado rostizada.

Alice se arrastro para encontrar la espada en el piso y tomarla entre sus manos para enfrentar a su adversario.

-"Eres muy valiente pero con este nivel aun no podrás vencerme Jovencita"-dice viéndola admirablemente. –"Te pareces tanto a él cuando tenía tu edad. Será por eso que eres su hija, Sasuke al parecer ha desperdiciado un gran elemento para su clan. Se ha vuelto muy blando y humano y todo eso es culpa de tu estúpida madre"-exclamo lo ultimo cambiando su semblante a uno molesto y rabioso, mostrando su verdadera apariencia. En una abrir y cerrar de ojos, su piel se había vuelto escamosa y sus ojos habían sido delineados de un color morado.

Alice lo miro sin comprender lo que le estaba diciendo. Para ella su padre siempre había sido así. Serio y frio, pero siempre mostraba su lado cálido con ellos.

-"Puedo ver que no entiendes de lo que hablo, eso es porque no conoces de verdad a tu papito niñita. Él no es lo que de verdad crees"-

-"¿Qué demonios estás diciendo? Eres tu el que no lo conoce bastardo!"-dice levantándose enfadada, aun tambaleándose. Fulminando con la mirada a ese monstruo. Pero solo logra que Orochimaru se riera en su cara.

-"Pobrecita niña… al parecer papito, no confía lo suficiente en ella para contarle su pasado, pobre de ti… de verdad siento pena por ti" –dice fingiendo angustia –"Te ha estado ocultado cosas desde siempre, y no solo él, sino también todos lo que te rodean. Intentando ocultarte la realidad encerrándote en una burbuja"

-"¡Mientes! Papá… ellos jamás harían algo tan cruel… ellos me q- -dice desesperada agitando su cabeza negando, y empuñando sus manos de impotencia ya que en un rincón de su mente ella sabía que era verdad.

-"Así es ellos, todos ellos te han mentido… comenzando por tu padre y terminando por tu hermano gemelo. ¿Sabes? Él sabe muchas cosas que tu no y ¿Por qué?. Porque la misma persona que llamas padre se las dijo"-ahí se fue lo poco de coherencia que le quedaba a Alice termino, cayendo al piso.

-"Lo ves, quizás si yo no estuviese aquí jamás te hubieras enterado y seguirías viviendo una fantasía efímera"- comenta Orochimaru, poniéndose en coquillas a la altura de la joven. Sonriéndole de nuevo.

-"Por eso me pareció entretenido venir y darte esa oportunidad que has estado pidiendo desesperadamente. Y de paso, mostrarte lo que tu padre te ha ocultado"- la pelinegra levanto lentamente su rostro para observar a Orochimaru sin expresión.

-"No quiero nada de ti"-dice con voz sin vida.

-"Que lastima, pero no hay vuelta atrás. Esto será interesante"-comenta levantándose y alejándose para invocar un agujero en el suelo debajo de Alice, sorprendiéndola. –"Ja ne, Salúdame a Sasuke" –se despide mientras el agujero tragaba a la chica haciéndola caer.

-" Y ahora a lo siguiente…"

-"¿Sasuke sucede algo?" –Pregunta Kakashi, al ver el repentino movimiento de ex –alumno.

-"Yo sentí como si algo anduviera mal"-

-"Imposible chico es tu imaginación…quizás ya has bebido demasiado"-intento tranquilizarlo el peli plateado.

Mientras en otro lugar

18 años en el pasado…

-"¡Ah! Demonios Itachi no tan rápido, llevamos caminando hace días sin descanso y no es que me este quejado, pero tengo hambre" –maldijo su compañero Azul.

-"Callate"-sentencio el Uchiha viendo a los alrededores sintiéndose intranquilo.

Hasta que una fuerte cantidad de chakra aparecía de repente.

-"¿Qué es eso?"-cuestiona el cara de pez, viendo el cielo.

-"¿Dónde?"-busca el Uchiha.

-"Ahí, mira… es… es una chica en el cielo"-dice para seguir caminando y detenerse antes de dar un paso. –"¡Espera! ¿Una chica cayendo del cielo?"- se cuestiona frunciendo el ceño, para buscar a su amigo el cual había salido corriendo en dirección en que la chica caería.

¡Plash!

Fue el sonido de la chica cayendo al rio inconsciente, siendo arrastrada por la corriente y hundida por la misma. Estando a punto de ahogarse una mano la saca de ahí dejándola en la orilla empapada junto con su salvador.

Kizune, quien venía corriendo en la dirección que había tomado Itachi, llega para ver a este, practicar primeros auxilios a la muchacha. Iba a replicar, sobre su desaparición pero quedo impresionado al ver al Uchiha besando a la chica y tocándole los pechos con las manos. Cuando ya logro hacer respirar a la joven, el Uchiha se aparto de su lado para observarla medio consiente.

-"¿Q-Quien eres?"-pregunto sonrojada la pelinegra viendo a su salvador con curiosidad. Y como no si aquel hombre le resultaba familiar y como no sus ojos le parecían conocidos.

-"Uchiha Itachi"

Continuara…

Holas espero no haberme demorado mucho ^^ y ojala les haya gustado

Agradezco a todos los que se tomaron la molestia de comentar, espero más de ellos para continuar con la historia y saber si les gusta o prefieren sugerir algo más.

Nos vemos Kisses!

Estaré esperando por sus comentarios para saber si vale la pena seguir con ello.