Crossover HP/PDM

Ni Los Pingüinos de Madagascar ni Harry Potter me pertenecen, si no a los genios que los crearon respectivamente.

Mando saludos a leyva 1330 a haya-chan y a todos los que disfruten de los pingüinos y/o de Harry Potter y lean este fanfic.

Estaba por empezar a oscurecer en un zoológico londinense, cuando, en el hábitat de los pingüinos, estos iban a dar su último acto antes de que termine el día y cierren el zoológico por un par de días pues serían los días en que vacunarían a todos los animales y darían, digamos, mantenimiento médico a todos los animales del zoológico.

Mientras se preparaban para realizar el acto, en el lugar en el que descansaban un pingüino adulto le dijo a uno pequeño (se podía aún notar que le quedaba un poco del plumaje de polluelo).

-Esta será la última vez que nos esperes aquí en los actos- decía el mayor.

-O sea que…- dijo el pequeño con grandes ojos de sorpresa (que en mi opinión era un pingüino increíblemente hipertierno).

-Así es, la próxima vez, saldrás con nosotros- le aseguró sonriente al pequeño el cual estaba tan feliz que lo abrazó.

-Que les vaya bien- decía aún sonriente el pequeño.

-Gracias y recuerda Cabo, que Lizzie te invito a tomar el té mientras hacemos nuestro acto, así que no llegues tarde, recuerda que a esa elefanta no le gustan las impuntualidades- le recordó el mayor.

-Sí tío Nagel- respondió aún con su tierna sonrisa el pequeño pingüino.

-Bien, me debo ir, nos vemos- ambos se despiden.

Mientras, en el hábitat de los tejones, estaban mirando como los pingüinos atraían toda la atención.

-Esos pájaros sin alas, no entiendo como consiguen tanta atención- decía el más grande de ellos con tono irritado- no importa lo que hagamos ellos son siempre los que se llevan a las personas, desde que llego ese enano Coba o como se llame, hasta llegan a no necesitar acto para que las personas se amontonen a verlos como si no estuviésemos.

-Son una molestia y siempre que se los queremos hacer saber nos derrotan con su ´´entrenamiento militar``, los odio- dijo otro que estaba cerca de él.

-Saben que necesitamos hacer para que entiendan? Debemos hacerles algo malo, no físico, algo que los haga saber quienes mandan aquí, pero qué?...- decía el líder.

-Saben, hace poco oí unos humanos diciendo algo de robar un animal hoy o algo así, quizás podamos conseguir que se roben a uno de ellos o algo así…- dijo otro de ellos.

-Es una buena idea, si se roban varios…- decía el que estaba más cerca del líder, que parecía pensativo y lo interrumpe…

-No, si hacemos eso no serviría, pues están entrenados para esas cosas y en consecuencia no lo sentiría como queremos que lo hagan…- todos se ponen a pensar- lo tengo!- dijo al fin con una sonrisa de malicia- el chico- todos lo ven con intriga- no lo ven? Ese pequeño enano es bastante para los pingüinos, si algo le pasase, se imaginan cómo los afectaría?... el problema está en cómo hacer para que vean al enano y que solo se vayan con él…

-De eso nos encargamos nosotros jefes, se de buena fuente, yo mismo debo decir, que tendremos esa oportunidad hoy mismo y en unos minutos- todos sonríen con complicidad…

En una parte de Londres, no muy lejos del zoológico, un hombre algo alto de cabello negro grasiento que le llegaba hasta los hombros, de ojos negros y profundos y una curiosa ropa del mismo color se encontraba con un anciano de largo cabello y barba plateados con anteojos de medialuna y de una vestimenta mas colorida que la de su acompañante, pero no menos curiosa, pero por lo visto, los que estaban en ese lugar, que parecía una especia de bar, se vestían más o menos con el mismo estilo, estos 2 personajes estaban conversando, no animadamente, pero conversando en fin.

-…Supongo que debes estar moderadamente listo para la llegada de nuestro chico el próximo año Severus…- dijo el anciano.

-Usted está más emocionado que yo en esto Dumbledore- dijo el llamado Severus, en tono serio.

-Lo decía simplemente por la tarea que se habrá de cumplir con él…

-Exactamente, aunque no vaya a creer que por eso le voy a dar un trato especial ni a recibirlo con una alfombra roja- dijo aún serio el pelinegro.

-No he dicho nada de eso Severus, solo quiero saber que vas a estar preparado para todo lo que pueda llegar a pasar…- dijo Dumbledore sin perder la calma- bien yo debo irme, tengo otros asuntos que atender.

-Yo también me iré- dijo el ojinegro calmado y sin perder el semblante serio.

-Te vas a transportar?- pregunto el de mayor edad.

-No, no tengo prisa, caminaré un rato ´´además, ni que hubiese alguien esperándome en casa``- pensó Severus Snape.

-Pasaras por el zoológico?- dijo Dumbledore con una sonrisa sabiendo de antemano la respuesta.

-Dije que iba a caminar no a convivir, además, no me interesa el zoológico ni sus animales.

-Ah no? Ninguno de ellos- dijo el anciano también sabiendo esta vez la respuesta de antemano.

-No, ninguno- dijo de manera de cortar el tema el profesor de pociones- buenas noches- se retira del lugar mientras Albus se transporta.

De vuelta en el zoológico…

Estaba oscuro dada la hora del día, y en un rincón se veían unas 5 sombras de tejones.

-Recuerden el plan- dijo uno de ellos- vi a los humanos que mencioné antes, están pasando las bardas del zoológico, no tenemos mucho tiempo, ustedes 2 ya saben qué hacer, nosotros haremos lo nuestro en su momento.

2 tejones salen del escondite y van a una parte no muy alejada del hábitat de los pingüinos.

-Ahí está- dijo uno de ellos que estaba junto con uno que era muy oscuro y no se notaba bien con la poca luz que había en el lugar, refiriéndose al pequeño pingüino que caminaba despreocupadamente hacia el hábitat de la elefanta, en un momento se dirige a una especie de caja con cables y palancas dentro y empezó a morder todos los cables consiguiendo que los focos que alumbraban el zoológico se apagan dejándolo completamente oscuro- ahora.

Mientras el pequeño Cabo caminaba despreocupadamente y pensando en cuanto se esforzaría en el próximo acto, se sorprendió al ver que de pronto todas las luces del zoológico estaban apagadas por lo que no veía bien por donde iba, en un momento escuchó un sonido como de gruñido y empezó a asustarse, pues no sabía qué lo hacía, pero no le gustaba, entonces, de un rincón y sin previo aviso vio a la criatura que lo hacía, pero que no pudo distinguir lo que era por la oscuridad que había, solo sabía que su mirada era fiera. De un segundo a otro esa criatura lo iba a atacar y el pequeño hizo solo lo primero que se le ocurrió, o sea correr.

-Todo de acuerdo al plan- dijo el otro tejón sonriendo con malicia- cuando se hayan ido todos los humanos por el corte de luz, lo terminaras de perseguir hasta donde estarán los únicos que van a quedar…

El pingüinito no sabía qué hacer, pues estaba muy asustado, ni adonde ir, pues no podía ver bien por donde iba, solo sabía que debía seguir corriendo si no quería que lo atraparan, lo único que veía de momento eran paredes, jaulas, de vez en cuando la cara de la criatura que lo perseguía que finalmente pudo distinguir, era un tejón nada contento y también de vez en cuando veía unas siluetas altas a lo lejos que no sabía bien qué eran, pero tenía la idea de que eran personas.

Con los otros 3 tejones…

-Ya se fueron todas las personas, vamos- dijo uno de ellos.

Fueron los 3 en la misma dirección, hasta que encontraron a unos 3 humanos jóvenes, que tenían máscaras (irónicamente de tejones) y unas jaulas.

-Los humanos sí que son raros.

-Miren- dijo uno de los humanos señalando a un tejón que los miraba.

-Nuestra primera presa- dijo otro y empiezan a perseguirlo apuntándole con escopetas que disparaban tranquilizadores, pero dejaron.

En eso, el tejón que perseguía al pingüino vio una sombra moviéndose en un rincón.

-´´Ahora`` - pensó el perseguidor, hizo que el pequeño corriera, ya bastante cansado hasta un cierto punto, aumento la velocidad y le dio un golpe de costado que lo dejó en el suelo y se fue.

-No, por favor, no me hagas daño- rogaba Cabo que pudo notar que tenía toda la intención de hacerlo, no se equivocaba.

El tejón tomó con el hocico, lo zarandeó y lo lanzó fuertemente contra una pared, lo mordió en las patas repetidas veces y lo volvió a lanzarlo de nuevo hacia la misma pared y con la misma fuerza, para así mezclado con el agotamiento de la persecución, no pudiese escapar ni grita por auxilio, en ese momento llega otro tejón, toma al pequeño, con el hocico también y lo a una parte del zoológico, lo deja ahí y justo antes de irse se vuelve hacia a él.

-Esto es para que los tuyos aprendan a no meterse con nosotros enano, que se les meta en la cabeza eso- se oyen unos ruidos de humanos corriendo- y para que tú tampoco lo olvides…- el tejón le da un muy fuerte golpe en el estómago al indefenso y ya lastimado pingüino- hasta nunca enano- y con una horrible sonrisa de malicia en su rostro se va.

En ese momento, los humanos aún perseguían al tejón que quería que fuese su presa, en un momento sienten como una especie de chillido detrás de ellos, lo que los distrae por un segundo, dándole al tejón la oportunidad de ocultarse y al notar los humanos que su presa se había ido, sorprendidos y un poco decepcionados, estaban a punto de tomar otra dirección que era directo al puesto del guardia del zoológico, en eso, oyen algo así como un graznido que venía de enfrente de ellos, no muy lejos, los 3 avanzan y ven que se trataba de un pequeño pingüino en mitad del camino.

-Miren nada más lo que tenemos aquí, un pingüinito- dice uno de ellos- esto debe es una suerte.

-Cuánto crees que nos darán por él?- pregunta otro.

-Hay que averiguarlo- toma al pingüino que había quedado semiinconsciente y lo metió en una jaula.

-Oigan ustedes!- los 3 vieron al guardia que les grito- Que tienen en las manos!

-Nos atraparon, vámonos de aquí!

Los 3 se largan a correr, saltan la barda del zoológico lo más rápido que pudieron considerando que aún tenían la jaula con Cabo adentro y se alejaron.

-Bien chicos, vamos a decirle al jefe que el trabajo está hecho—dijo uno de los tejones con su sonrisa de malicia.

Con los ladrones de animales…

Los 3 aún corrían.

-Que lastima, a penas conseguimos botín- dijo uno de ellos- además este está lastimado.

-Nos ahorra el trabajo de hacerlo nosotros, además, considera que es difícil conseguir pingüinos-dijo otro.

-Tiene razón, deja de quejarte- dijo el que parecía el líder- ya estamos lo bastante lejos, vamos a ese callejón y descansemos, cubre al pájaro ese.

Los otros 2 obedecen y lo siguen. En ese momento, justo pasaba por ahí el profesor de pociones de Hogwarts, mientras los 3 ladrones corrían hacia el callejón y lo ven enfrente de ellos y del lugar al que se dirigían.

-Muévete como te llames!-dijo el líder sacando una navaja de su bolsillo, pero como no se dio cuenta por donde iba y por un descuido se tropieza enfrente de Severus, provocando que el resto también lo haga, sin contar que se les había caído la jaula, revelando lo que había dentro.

-Qué extraño, no recordaba que se pudiese tener pingüinos de mascotas- dijo Snape, viendo al lastimado animal de la jaula, sospechando lo que pasaba.

-Este… es que trabajamos en el zoológico y…

-Ah sí? Desde cuando los del zoológico llevan máscaras y una navaja para amenazar al que se les ponga enfrente- seguía diciendo el ex mortífago con ambas manos en los bolsillos (supongo que imaginan que tiene en uno de ellos), que al parecer, no le había agradado nada el gesto.

-Okey, nos descubriste- dijo el líder - y si no quieres que la probemos contigo será mejor que te quites del camino… -dijo amenazándolo con la navaja mientras se levantaba.

-No me digas- responde con sarcasmo Severus sin sacar las manos de los bolsillos- tipos tan valientes como ustedes que roban un pingüino.

El líder del grupo, enojado, va al ataque él, pero de un momento siente como que algo fuerte, no sabría decir qué, lo empujó hacia atrás y lo dejo, nuevamente, tirado en el suelo.

-Pero qué… qué fue…- se enojó aun más- basta de juegos, ustedes 2, acábenlo.

Los 2 que lo acompañaban obedecieron, pero corrieron la misma suerte que su líder, mientras salían de su asombro de haber sido atacados, pero sin saber con qué, Severus caminaba hacia la jaula y la toma, le da una ojeada rápida al pingüino y luego los mira a ellos.

-Debo preguntar, qué iban a hacer después de esto, buscar un niño de 3 años para tener un pleito con una victoria asegurada?- preguntó el profesor, a lo que los 3 sujetos respondieron con una mirada casi de odio.

Severus empieza a caminar para alejarse de ellos como si nada…

-A no, vuelve aquí con nuestro botín- dijo el líder levantándose rápidamente junto con los que lo acompañaban, pero justo en ese momento el hombre, que estaba de espaldas a ellos, se dio vuelta y gritó unas palabras que ellos olvidarían en un instante.

-Obliviate!

De un momento a otro los chicos estaban otra vez en el suelo, solo que esta vez, no sabía que hacían ahí, es más, no recordaban nada de lo ocurrido desde que salieron de su guarida y como no veían a nadie alrededor y notaron lo tarde que era, decidieron, pues, devolverse y olvidar el asunto (al menos eso ya estaba hecho he he he).

En otra parte de Londres, donde el ambiente era algo… como decirlo… sombrío, apareció Severus con la jaula aún en la mano y se dijo para si.

-Ahora es bastante tarde, mañana lo iré a dejar al zoológico y asunto zanjado- el hombre se dirige a su casa, entra en ella y la sierra.

Mientras tanto en el zoológico…

-CÓMO QUE NO ESTÁ CON TIGO?- preguntaba un exasperado tío Nagel.

-No, pensé que quizás tardaba por el corte de luz, pero al final el pequeñín nunca llegó y…

Los pingüinos estaban preocupados, al notar que el menor de ellos tardaba mucho en volver de tomar el té con la elefanta, decidieron ir a buscarlo, esperando encontrarlo ahí o de camino, grande fue su sorpresa al notar que ninguna de las 2 cosas pasó.

-Escuchen todos- dijo una pingüino, por lo que se veía, algo avanzada en edad- ahora es muy tarde, lo mejor es que empecemos a buscarlo mañana a primera hora, es posible incluso que las personas sepan algo, están todos de acuerdo (no se hagan ilusiones que más de 10 no eran).

Los pingüinos se miran entre sí y asienten, esperando al día siguiente, saber algo del pequeño Cabo.

Continuara ( posiblemente solo haga un capítulo más, y un epílogo, solo para que lo sepan

Reviews pleas

bye