espero sinceramente que les agrade mi historia, es un original sobre vampiros

advertencias: es SLASH es decir chico x chico, sin les gusta esto ni lo vean.

Deméter Stoker

Caín von Dracúl

El vampiro del escritor.

Las últimas luces de la ciudad se encendían en los barrios viejos de Dublín, caminando por el viejo parque, quedaban algunos vestigios de lo que había sido el antiguo lago negro que existía. Y que actualmente era un parque, se sentó en una de las bancas del lugar. Había estado pensando en que giro le daría a la historia de Caín von Dracúl, si era uno de sus personajes preferidos de los que había escrito, había veces que le parecía algo tan real que podría haber pensado que era solamente locura lo que tenia sin embargo había algo mas que todavía no entendía y es que desde que había empezado a escribirlo habían pasado cosas extrañas en los clubes gays de la ciudad se habían encontrado los cadáveres de esas personas.

Todas aquellas muertes eran las que el había estado describiendo en su libro que apenas estaba realizando era como si parte de su obra hubiera pasado del papel a la realidad una en la que el vivía. Al principio esa idea le cayo como un balde de agua fría, si eso era cierto el era mas que nadie el culpable de las muertes de aquellas personas, aunque quien creería que el estaba implicado por escribir un libro.

Sabia que su vampiro seguiría matando pero ahora necesitaba encontrar una forma de detenerlo, pero que haría ese era el problema, se levanto del lugar encaminándose a aquellas calles en donde se habían cometido los crímenes, si ea una locura pero le agrada la incertidumbre de saber si lo hallaría en aquel lugar, era una sensación que le recorría el cuerpo.

El temor y la adrenalina fluían como un torrente sanguíneo, dejaría las cosas o lo intentaría detener. Cual era el cometido de Caín, había algo mas los sueños que era mas sensaciones que otras cosas lo alteraban hasta el punto de dejarlo sin dormir por varios días, era con si su cuerpo necesitará de algo que no conoce pero sabe que sin ello no podría sobrevivir.

Era una de las razones que lo llevaron a enfrentarse a sus propios demonios. La lluvia se soltó a gran velocidad, haciendo que el escritor buscara algún refugio contra la tormenta inclemente.

Se refugio en un edificio antiguo y abandonado, era amplio el lugar algunos muebles ya desvencijados, y cajas frascos rotos. Por el momento seria un buen lugar para refugiarse mientras se amainaba la tormenta.

Encontró un diván que se sostenía en pie ya que aparte de la tormenta, ya se había obscurecido, lo único que podría hacer con aquella situación por el momento seria dormir o al menos acostarse y mañana regresar a su casa.

En un ligero sueño que lo empezaba a tomar fue relajándose, alguien estaba cerca de el podía sentir claramente el aliento así que se tenso al sentir el frio aliento en su cara, abrió los ojos encontrando dos orbes verdes de una intensidad casi esmeralda casi tan parecido como aquella piedrecilla alumbrada por una luz.. Piel blanca casi translucida, cabello negro azabache hasta la cadera parecía una negra telaraña cayéndole de los hombros debido a los rizos que traía.

Hola bello durmiente- dijo una voz profunda, sacándolo del mar de la inconsciencia.

¿¡Tu!- dijo con voz un tanto temblorosa señalando a Caín, quien parecía un espectro con aquella obscuridad.

Si, ¡yo Caín von Dracúl y tu mi dios, mi escritor! – dijo el vampiro con una reverencia burlesca al escritor –acaso no eres tu el que me has creado, ¡no eres tu quien guía mis manos! al delicado cuello de mis victimas, se que has venido ha intentar convencerme de no seguir con lo hasta ahora tu mismo has dictado en mi destino ha seguir. Terminaras con mi largo sufrimiento, o quieres que termine el tuyo, ¿dejarías la vida sin ningún temor al irte?

No le temo a la muerte y ¡menos a un personaje que yo mismo he hecho!, ¿crees que no te puedo detener?-levantándose del diván

¡Interesante!, me agrada tu voluntad para enfrentarte a lo que la mayoría de las persona podría temer, y ahora tu te encuentras frente a mi reclamando la salvación de humanos que ni conoces y que no tienen ningún valor en tu vida, me agrada esa fuerza con la que me repudias- acercándose a escritor y tomándolo como si fuera ha bailar con el- me atraes demasiado, nunca habría esperado que mi Dios fuera un ser de tanta belleza, acariciando una de sus mejilla con su pálida mano.

Un mortal cuyo corazón es fuerte y algo tenebroso para demostrarlo a la sociedad, ya casi termina la tormenta ven a mi casa al lugar que te pertenece –desapareciendo para la vista del escritor.- nos volveremos a ver…

Como enfrentar aquel temor reverencial, su vida contemplada en una sola línea de papel, de algún escrito que se terminaría con la vida misma, esa palabras dichas por el. Regresar a donde al Nosferatus. La cordura no era parte de el y lo sabia, mas que nadie por el mismo hecho de sentir que el vampiro era una parte de el una parte tan fundamental que era como si fueran parte de la misma. Si locura que era acompañada de inmortalidad de furia, de rabia, de lo mismo que sentía al repudiar el dios de los humanos como lo había nombrado en su libro. Un ser al que no le importaba de ninguna manera sus creaciones que así mismas se mataban sin esfuerzo, y mas superando el concepto de moral social que cada un de ellos tiene seria como anular algo llamado conciencia y finalmente cualquier cosa podría parecer buena ante tal resolución.

Ya había dejado las calles del centro de Dublín, recordar las palabras por aquel ser de ultratumba, y en todo esto que era el escritor en aquella trágica historia.

Se miro a través de una vitrina que parecía un espejo, alto pero no tanto como Caín, cabello corto y lacio rojo tanto como hilos de sangre que escurrían en su cabeza, ojos cafés un tanto ambarinos dándole un toque bestial, su cuerpo delgado, fuerte y su forma de vestir con colores obscuros, para cualquiera que lo mirara parecía un sueño o un personaje salido de alguna historia de vampiros, y sin embargo el mismo creaba una historia sobre estos seres. Cuan inocuo puede ser el existir en un mundo con posibilidades a un sin comprender.

Deméter, donde te metiste toda la noche estuve preocupado por ti, se supone tenias que adelantar la obra, los editores están sobre mi cabeza y me están pidiendo que concluyas el libro o que por lo menos les enseñes el adelanto del que tanto me has hablado –dijo un hombre como de cuarenta años, bajo de estatura y con un traje gris que tanto le caracterizaba

¿Como detienes algo que es parte de ti?, algo que es tan básico como el mismo latido de tu corazón, algo que es tan obscuro como un alma y eso te involucra.

Hay vas con tus frases inconexas, seguro no has desayunado, traes un color algo pálido, se que eres claro en piel pero parece como si hubieras visto un fantasma, vamos ha desayunar y me platicas que ha sucedido.

Ambos hombres caminaron hasta un pequeño y cómodo restaurant en las calles de Dublín. Pidieron algo de desayunar.

Ahora si dime que sucedió, odio tener que hacerle de niñera solo por que tu eres un escritor famoso, un genio en cuanto a letras, pero sigues siendo un chiquillo para mi, si dejara que no comieras perdería mi trabajo- dijo en forma de chanza el castaño moviendo el bigote graciosamente cada vez que hablaba.

Casi termino la novela, el problema es que en estos momentos me atascado con la historia, sabes que cuando tengo la idea en la cabeza siempre lo termino, solo que ahorita me tomare unos días para saber que es lo que pasara en la historia en la que trabajo.

Si y a mi que me cuelguen por tu culpa, ya te dije los editores están muy nerviosos, quieren saber a donde te esta llevando tu trabajo, ya sabes que los de arriba están muy emocionados por que van a firmar contrato para hacer tu libro una película, si; pero a mi si quieres que me sacrifiquen.

Solo diles que ya casi termino que a fin de mes les enviare el dichoso manuscrito, ahora gracias por el desayuno yo me retiro a ver que pienso sobre donde quedaría mejor tu cabeza si no termino la novela, si ya se en la entrada de los editores, mmmmm, en la oficina de Rigel.-dijo el pelirrojo levantando una mano para despedirse y la otra metida en el bolsillo.

Hey!, eso de la cabeza no es gracioso, como no es la tuya la que pende de un hilo por eso lo dices, así solo te vas- dijo el asistente viéndolo irse confundiéndose entre las personas que había por la calle.- bonita suerte, el chiquillo escribe y yo con el cuello en un hilo.

Verde esmerada, si aquellos ojos refulgían en la obscuridad con igual intensidad que los de la gema cuando era observada a la luz, suicidio, era una palabra muy recurrente en su cabeza después de haber confirmado que era parte de el vampiro. Por un lado podría ser su solución aun que pensar que el libro existiría a un después de que el terminara con su vida, no seria la respuesta mas satisfactoria en su existencia.

El viento frio acariciaba su cara se había sentado en un muro de piedra, temor, no mas bien ansiedad de saber que lo volvería a ver, curioso encontrarse con su propia obra, que debería de hacer, esa era la pegunta que resonaba en su mente como debía acabar con el vampiro. La respuesta se negaba acudir a su mente, por la sencilla razón de que era parte de él, era como si su alma se hubiera dividido en dos. La parte humana y el demonio chupasangre.

Debía admitirlo eso tenia mas de un matiz, no era tan simple como decir un si o un no, era algo tan complejo y tan bello como la música clásica. Si aquellos acordes juntos, la polifonía si era una de sus debilidades la música. Había descrito en el libro que Caín era un músico prodigioso mucho antes que lo convirtieran en vampiro.

Sinfonía de recuerdos.

Recuerdo cuando era humano, cuando seguía las aspiraciones que mi familia tenia de mi. Cuando era un conde en Inglaterra, cuando aun tenia sangre cálida en mis venas, recuerdo tantas cosas. Yo era el mayor de mis hermanos el heredero de los Dracúl, heredero legitimo, nacido por eso del siglo xv.

Mi madre era una gran dama de sociedad, fiel a sus principios y a su familia, educada según la época, para mi era la persona más importante. Ella sufría en silenció una enfermedad terrible llamada tuberculosis. Recuerdo que los últimos años que la vi me pidió que fuera fuerte y que cuidara de mis hermanos que yo pronto seria el heredero de la casa.

Pronto llegaría a mi familia otra desgracia, mi padre iba con mis hermanos al aniversario luctuoso de mi querida madre, el cementerio al que iban era muy lejano. Yo había decido quedarme atender los asuntos de la familia, no quería verla, no aun no. Su dulce timbre de voz, me hacia anhelar verla, me sentía desbastado, como si ya no quedara mas en este mundo, equivocado por que hasta ese momento quedaban mis pequeños hermanos.

Para llegar a dicho lugar, se tenía que hacer tres días de viaje. Iba el carruaje de mi padre, en una noche torva donde el viento se escuchaba con gran furia. El camino estaba nevado así que decidieron pararse en el camino ha esperar que la tormenta pasara. Como podían ellos saber que unos bandidos se habían escondido en el mismo lugar en el que ellos se detendrían.

Las malas noticias siempre llegan pronto, cada uno de ellos había muerto al intentar defender a los pequeños nobles, mi padre murió bajo el puñal de uno de ellos, los demás fallecieron de una forma brutal. Solo recuerdo que unos días después muy temprano llego un mensajero con las malas noticias. Fue entonces cuando realmente sentí el crudo invierno encadenado a mi alma.

Tierra, suelo y polvo. La existencia solo es eso. Sus destinos estaban encadenados, los recuerdos de uno y las palabras del otro. El anhelo de la sangre era lo que movía los hilos de su existencia, esta donde el cierre final del telón no habría llegado a su cenit, un final desconocido.

El ser humano quedo relegado en cuanto a lo relativo de la inmortalidad, una pausa un tanto indefinida en cuanto a la muerte. El mundo se modifica constantemente, la vida y la muerte son parte del mismo ciclo, la muerte no me llega pero la vida ha quedado en la lejanía.

¡Dios! ¿¡debo llamarte así! este grito brota de mi desesperación de tu olvido o solo será que la locura ya esta en mí, escuchando voces ajenas a mí.

Querer, la absoluta nada solo una parte de mi anhela esa modificación de estado, alterar esa pausa indefinida. Y esa continuación de vida. Un momento para alejarme de mi existencia

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Rosas marchitas y recuerdos olvidados.

La humanidad es mi gran entretenimiento, son curiosas esas criaturas por naturaleza, sus cambios a lo largo de mi vida han dejado un recuerdo grato con todos sus propósitos y cosas curiosas que han lluvia repica en los cristales, su sonido fresco y relajante me hacen recordar como llegue al nuevo mundo. Iba como un marino humano ¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre? Creo que siempre lo preguntare.

El movimiento del barco en alta mar, las olas chocando contra el barco. Mis pensamientos perdidos en la infinita continuidad de este. Hace tiempo que el faro de luz que me guiaba s perdió en la total obscuridad. A mi no me aterroriza pensar en la muerte de la forma cruel y sádica es parte de lo que soy, es una dulce sensación que recorre mi cuerpo.

Como podría olvidar en lo que me convertido, un demonio que anhela la destrucción del los humanos. Se divierte con el sufrimiento, se ensaña demostrándoles QE NO EXISTE UN DIOS MISERicOrdioso, yo soy un ejemplo de su vanidad, soy una pequeña imaginación de su alter ego.

Soy la sombra que se muestra en la luz del medio día, soy la justicia entre los hombres, soy quien