Sol y Luna

Se encontraba ahí de nuevo, él solo, en aquella oscura colina, paralizado, tratando de encontrar a algo o a alguien, pero ahí ya no había nada, desde hace mucho que no quedaba nada, nada más que puras ruinas, escombro, sangre y muerte.

El que antes se decía su hogar, estaba destruido, hecho pedazos, por su propio hermano, ahora la mirada de Sasuke estaba pérdida llena de odio, de rencor, pero sobretodo de sufrimiento, de dolor, de tristeza.

Ahora él se encontraba solo, más solo que nunca, y solo tenía esos malditos recuerdos, que invadían su mente, que lo torturaban sin darse cuenta, pero a él ¿de que le podrían servir esos malditos recuerdos?, ¿solo para recordar que alguna vez fue feliz?, ¿solo para atormentarlo cada día, cada noche y cada segundo de su maldita existencia?, ¿o solo para sentirse vivo?, porque solo el dolor le hacía saber que aun estaba vivo.

Comenzaba a nublarse, ya pronoto llovería, y él seguía ahí, sus ojos oscuros como la noche solo reflejaban el dolor que sentía, y su única compañía era la soledad, comenzó a llover y Sasuke cayó de rodillas con las manos en el piso, salieron unas cuantas lagrimas de sus ojos y comenzó a llorar desesperadamente.

-¡¿Por qué?,¡¿Por qué?- solo lograba gritar entre lagrimas

-¡¿Por qué Itachi?, ¿Por qué?...- termino de decir en susurros entre sollozos y lagrimas

Sasuke comenzó a golpear el suelo lo hacía tan fuerte una y otra y otra y otra vez hasta que sus manos se llenaron de sangre, y ni siquiera eso le importo, era más el dolor que sentía en su pecho, en su alma que apenas se daba cuenta del pequeño e insignificante dolor que sentía en sus manos.

Hasta que se canso, y dejo de golpear el suelo, pero se quedo ahí, bajo la lluvia, pasaron horas y ni siquiera se movía, para el ya nada tenía sentido, quería terminar con ese maldito dolor, con ese maldito sufrimiento, con esa maldita tortura que significaba su vida, ya no encontraba una razón para seguir viviendo, yo no tenía a nadie ni a nada que lo hiciera sentir vivo.

Entonces tomo su kunai y lo coloco en su cuello, ya listo para terminar con aquel sufrimiento, con aquella soledad, con aquel dolor. que todos los días sentía y del cual no parecía tener escapatoria más que la muerte, presiono ligeramente el kunai contra él, solo asiéndole una pequeña herida, pero cuando iba a profundizar… algo o mejor dicho alguien se lo impidió, Sasuke abrió los ojos buscando a ese alguien que lo detuvo, se sorprendió a ver quién era.

-Hinata…- susurro sasuke

-Sasuke-kun…-dijo Hinata poniéndose de rodillas y abrazándolo

Sasuke la abrazo y comenzó a llorar de nuevo.

-Te quiero Sasuke-kun- dijo Hinata depositándole un beso suave en la mejilla de él y volviéndolo a abrazar

-Esas heridas que tienes, yo las curare, no solo las externas si no también las que no se pueden ver-dijo Hinata tartamudeando y sonrojándose.

Entonces fue ahí cuando Sasuke se dio cuenta de que por fin su vida volvía a tener sentido, solo gracias a ella, se dio cuenta de que ese dolor iba a desaparecer poco a poco, y que aquel sufrimiento se convertiría en felicidad porque con tan solo ver la sonrisa de ella, le era suficiente para ser feliz, y que aquella soledad que sentía desaparecería porque solo la presencia de ella, le bastaba, porque ella solo estaba ahí por él… solamente para él… y siempre estaría ahí con él.

-Hinata… tú eres y serás mi sol- decía Sasuke en un susurro- eres ese radiante sol que me ilumina… la luna nomas es capaz de brillar porque el sol siempre está a su lado… por eso yo seré tú luna-termino de decir Sasuke.

Hinata se sonrojo asta no poder más.

-Te quiero Hinata-dijo Sasuke en otro susurro- nunca me dejes…-termino de decir, derramando unas cuantas lagrimas más.

-Yo jamás te dejare… sin importar nada- dijo Hinata tartamudeando un poco

-¿Me lo prometes Hinata?-

-Te lo juro Sasuke-kun- dijo tiernamente depositando otro suave beso en la mejilla.