Notas de la autora: Ok, el por qué estoy subiendo esto acá y no en mi lj es simple, quiero saber si hay fans Yaoi de ESTA pareja. En inglés hay, yo no sé inglés y Bufford & Baljeet merecen ser conocidos, lo merecen más que cualquier otra pareja, SON CANON.

En fin. Si a alguien le gusta por favor hágamelo saber o escriba de ellos, necesita fics con que alimentar mi vicio T.T

Bufford resoplaba cada vez que la enfermera pasaba el algodón con alcohol por sus heridas. Él era un bravucón y no iba a ponerse a llorar por eso, para tener sólo 16 años era más ancho y alto que muchos de sus compañeros.

-¿Te duele?-Pregunto ya casi terminando su trabajo.

-Estoy bien, son sólo unos raspones.

-¿Seguro que no duele?-Apretó más el algodón contra una de las heridas.

-Ya dije que no, vieja bruja.

La mujer se molestó, vendó rápido lo que le faltaba y salió furiosa de la habitación gritándole que no saliera o tendría problemas.

El adolescente le restó importancia y se tiró en la cama mirando ausente el techo.

-¿Bufford te encuentras bien?-un muchacho bajito de tez oscura entró despacio a la enfermería. Era dos cabezas más bajo que el otro y en opinión de Bufford más débil que una niña de diez años.

-Estoy bien. Dejame solo.-No importaba cuánto quisiera aparentar que era un chico duro y solitario, él no lo dejaba.

-Pero…fue mi culpa…-Reacio a irse se sentó en la silla junto a la cama.

-No sé por qué, ese chico me caía mal y le di una paliza, fin del tema.

-Gracias, de todos modos. A mí también me caía mal-Sonrió quedo.

-No lo hice por vos…

Baljeet asintió y se quedó callado acompañándolo. Desde que empezó el año el chico, al que Bufford noqueó en el patio, acosaba al pobre hindú, tirándole comida o burlándose de su persona. Ese día estaba a punto de golpearlo pero antes de siquiera poder rozarlo Bufford apareció tomándolo del cuello y estrellándolo contra el suelo. Ahí empezó la pelea entre ambos.

-No es necesario que te quedes, no creo que te quieras perder tus maravillosas clases.

-Me voy a quedar-Se acomodó mejor en la silla y se cruzó de brazos-No quiero dejarte solo…-Desvió su cara hacía otro lado para que no notara su sonrojo.

-Como quieras…-También desvió su cara a otro lado.

Ninguno habló hasta que la enfermera volvió y los mando a sus casas.

Se podía decir que ellos eran amigos, Bufford había dejado de molestar a Baljeet y se dedicaba a defenderlo de las agresiones físicas (aunque lo negara a muerte), y aunque el moreno creyera que era un inútil total, sin saberlo, con su enclenque presencia ahuyentaba la dolorosa soledad que acosaba a Bufford.