El constante parloteo de su madre lo tenía con las bolas por el piso.

Era un adolescente, jugador de fútbol americano, el bravucón patea traseros de la secundaria, él no tenía porque soportar los regaños de su madre.

-"¿Por qué sólo se preocupa por mi puta habitación y el puto orden en ella?"-pensaba Buford bastante cabreado.

-Yo sabía que tener un hijo varón significaba una pieza desordenada pero ESTO-la mujer señaló el cuarto de su hijo con asco-supera con creces aún a la porqueriza peor atendida…

Buford inspeccionó su pieza. La cama estaba revuelta, llena de bollos de ropa junto con su mochila; el piso estaba sepultado por basura, más ropa y algo de comida, el escritorio era un tiradero de papeles, libros y útiles desparramados. El armario por suerte estaba cerrado…

A los ojos del adolescente era el lugar más acogedor del mundo.

-¿Por qué mi hijo es tan cruel?-Su madre nunca dejo de hablar-Si solo aprendieras a ser cómo Baljeet, él es el hijo perfecto…

El cerebro del chico reaccionó ante lo último, tal vez no era muy despierto pero la mención del hindú disparaba todas las alarmas en su cabeza.

-"¿Baljeet perfecto?"-Se preguntó mentalmente casi como si fuera un chiste.

-Es un muchacho tan inteligente, educado y aseado. Seguro su habitación debe estar impecable…

Buford podía asegurar que así era.

-¿Podrías al menos hacerme el favor de complacerme con esto? ¿Y qué te cuesta ser más cariñoso conmigo?-odiaba cuando su mamá hacia morros.

-Que Baljeet sea aún un bebé de mamá solo lo hace parecer maricón-Estaba HARTO de esa conversación.

-¡No digas eso! ¡Querer a tus padres no es algo malo!

-Esta bien, esta bien-Buford rodó los ojos y tomó la bolsa y el cesto que trajera su madre antes de empezar a quejarse. Espero a que se fuera y empezó a "limpiar". Si sus dedos tocaban algo suave iba al cesto lo demás a la bolsa. Tendió la cama, corrió las cortinas y abrió la ventana. Miró el escritorio unos momentos antes de abrir los cajones de éste y tirar todo ahí. Suficiente limpieza por un día, lo demás lo podía hacer su mamá.

Tomó su mochila y salió de la casa, no entendía la fascinación de los adultos por Baljeet, si le preguntaran a él con gusto podría nombrar diez defectos en menos de un minuto y sólo como pre-calentamiento.

Cuando arribó a la casa del moreno entró por la ventana directo a su habitación. Tiró su mochila por ahí e inspeccionó la habitación, como siempre todo estaba inmaculado y en orden.

-¿Buford? ¿Qué estás…?-El moreno se calló cuando lo levantaron de su silla y lo sentaron en el escritorio.

Buford odiaba que lo compararan con Baljeet, eso de que era un chico bueno y educado era una gran mentira. Si lo fuera no tendría que disfrutar tanto de los besos y caricias que le proporcionaba su némesis natural, tampoco le pediría que lo tomara de la forma vulgar como lo hace y menos aún rogaría que acabara en su interior.

¿Perfecto?

Baljeet era el que menos se ajustaba a esa palabra.

...

Notas Finales: Hoo si, Buford y Baljeet rulean *-*

Soy feliz con los rev de mi fic anterior n.n

Comprobado, estos chicos NECESITAN más amor xDD