Hola todos,

Este es mi primer Fic de One Piece en español!
Pero el tercero en total

Suelo escribirlos en inglés porque creo que hay más audiencia pero luego me di cuenta que hay buenos autores en español, y gente que les sigue, así que decidí hacer un experimento y publicar el fic en 2 versiones –uf cuanto trabajo—español e inglés.

Este fic le sigue a mis otros dos BROKEN y Nami's Seduction Log (que están en inglés, sry), ambos pueden considerarse precuelas pero este puede leerse por si mismo sin necesidad de los anteriores.

Solo hay que asumir que Nami y Luffy ya descubrieron sus sentimientos y de ahí tomar esta historia ok?

..

Abriendo la caja de Pandora…
por Kaoru likes One Piece

La tripulación estaba en shock… bocas abiertas y expresiones detenidas en el tiempo como si los acabara de atacar el rayo Noro Noro del pirata Foxy.

Y es que, la revelación que acaban de escuchar no era para menos.

Su capitán, Monkey D. Luffy, el mismo tipo que se picaba la nariz cuando no entendía un concepto, el mismo tipo que nunca jamás había mostrado ningún interés por el sexo opuesto, acababa de anunciar en medio del desayuno, que había 'tenido sexo' con su navegante.

Usopp pensó que ese día iban a morir, o que el infierno mismo se había congelado.

La acción se descongeló de repente cuando el cocinero de la tripulación, el hombre que adoraba a todas las mujeres –jóvenes y bellas- del mundo, pero que especialmente amaba a su Robin-chwan y Nami-swan pudo finalmente digerir las palabras de su capitán.

no dije nada de que tuvimos sexo anoche!- le había gritado Luffy a Nami de repente hacia unos momentos.

La sangre comenzó a hervir en sus venas, acaso no era suficiente que su capitán se la hubiera pasado 2 años en la isla de las mujeres y mientras el se la pasó en el infierno, huyendo de un montón de travestis degenerados? Encima tenía que acostarse con la mujer de sus sueños? Era demasiado.

Su pierna se le prendió roja, y antes que nadie pudiera hacer nada pateó a su capitán en la cara, mandándolo volar a través de la galería, rompiendo la puerta a la espalda de Luffy en mil pedazos y haciendo que este aterrizara a duras penas contra la barandilla del Sunny, casi cayendo fuera de borda.

Seguro, el había pateado a Luffy muchísimas veces antes, pero siempre lo hacía con golpes ligeros, siempre con la intención de regañar, nunca para lastimar, pero la patada que acaba de propinarle a Luffy en la mandíbula tenía toda la intensión de hacer el mayor daño posible, le había implementado un toque de haki, algo que le propinaba dolor incluso a un hombre de goma.

Todos se levantaron rápidamente, mirando a Sanji con expresiones de asombro, y en el caso de Nami y Zoro, de rabia.

"Que crees que estás haciendo, cocinero". Demandó el primer oficial, sintiendo que esta situación podía tornarse seria, incluso podría desencadenar en una ruptura dentro de la tripulación si se salía control.

"Tu, no, te metas, maldito cíclope" Contestó el rubio, llevándose las manos a los bolsillos y caminando casualmente hacia la puerta rota, desde donde se podía ver a Luffy levantándose lentamente, limpiándose con su antebrazo un pequeño hilo de sangre que escapaba de su boca.

Una mirada desafiante había nacido en el rostro de Luffy. Sanji se había pasado de la raya, eso estaba claro.

Antes de que ambos hombres pudieran cometer una estupidez, Nami se paró en la puerta destruida de la cocina, justo entremedio de los dos, de frente a Sanji, con sus brazos extendidos.

"Detente Sanji-kun" demandó ella, seria, mirándolo directamente a los ojos.

Y el protestó "Pero Nami-san!"

"… no quería que todos supieran de lo nuestro de esta manera… pero sucedió, pero eso no importa, porque lo que pasó fue porque yo también lo quise, así que no te desquites con Luffy" ella lo dijo con firmeza y determinación, sus ojos quemando de intensidad.

Sanji comenzó a prender un cigarro "…pero de todos los idiotas del mundo porque…:"
-Porque con Luffy?- Pensaba el pobre cocinero, si ese niño no sabría tratar a una mujer como se debe.

"…eso no te incumbe" ella exclamó... aún no estaba lista para declarar ante todos, que amaba a Luffy.

"CLARO que me incumbe!" Gritó Sanji perdiendo su compostura "…ese muchachito no sabe cómo se debe tratar a una mujer! Sufro por ti Nami-san, no quiero saber que horrible noche…"

Pero fue interrumpido por una cachetada que resonó en toda la cocina, la mejilla roja, el rostro de lado, al cocinero se le cayó el cigarrillo de la boca, no por el impacto, sino por la impresión.

"…tú no sabes nada, y para tu información, Luffy no es ningún muchachito, me lo dejó bien claro anoche…" pausó unos segundos y agrego "tres veces!" dijo ella con fuego en los ojos.

El único ojo visible de Sanji temblaba, y si escuchabas con atención tal vez podrías escuchar el sonido de algo quebrándose en su pecho. Oh si, Nami podía ser hiriente con sus palabras si quería.

Ella iba a continuar hablando, pero una mano en su hombro la detuvo, volteó su rostro y encontró a Luffy a su lado, el ocultaba sus ojos con el ala de su sombrero de paja.

"…eso fue suficiente Nami" dijo él en tono serio. Y ella cerró su boca, esperando como los demás, que pasaría ahora. Odiaba que la situación hubiera llegado a esto.

"… Nami tiene razón, las cosas entre ella y yo, no le incumben a nadie excepto a nosotros dos, tienes algún problema con eso, Sanji…" el tono de su voz era frio, incluso más profundo de lo normal.
Un aura amenazante emanó de él, y todos supieron que estaba usando Haki, olas de intensa voluntad emergían del capitán, entonces continuó hablando "..adelante, dilo"
Era un desafío, y a la vez, una amenaza.

La tensión en el comedor no podía ser mayor, pero nadie se movía ni emitía sonido alguno.
Pero Sanji, no se dejó amedrentar, el iría al fin del mundo por su Robin o su Nami, incluso desafiaría al capitán si era por el bienestar de sus adoradas mujeres si era necesario.

"Claro que me incumbe!" demandó el cocinero, "Ella es mi nakama también, me preocupa su bienestar"

"…implicas que no me preocupo por mis nakama… Sanji?"
Contestó Luffy, casi ofendido y sin perder la mueca de enojo.

El resto de la tripulación asintió. Luffy nunca le haría nada malo a ninguno de ellos. Si Nami había dormido con el.., era porque ella así lo quería, era la única explicación posible. Algunos de ellos no lo comprendían, otros pensaban que era demasiado raro, y un par pensaban que era de esperarse. Pero mientras ellos fueran felices con la situación, no podían entrometerse, y por eso, en esto, no podían apoyar a Sanji.

Entonces el cocinero encendió otro cigarro y tomó una gran bocanada de humo, tal vez pensando muy bien en sus próximas palabras. Era cierto, si alguien se preocupaba por sus nakamas era Luffy, su capitán se sacrificaría por cualquiera de ellos si tuviera que hacerlo.

"…No lo puedo aceptar, y no me agrada… pero si Nami-san así lo quiere respetaré sus deseos… pero…"

Y su rostro se tornó endemoniado mientras señalaba con su dedo índice hacia Luffy "…si llegas a herir sus sentimientos, TE MATO!" proclamó con intensidad.

Luffy asintió, relajándose un poco , "…bien… es justo…" contestó y se volvió, saliendo de la habitación sin ninguna palabra más.

Entonces el comedor volvió a la vida, y Franky no vaciló en reclamarle al cocinero por el daño realizado a su pobre Sunny, pero lo que en realidad lo que el cyborg pretendía más que nada era romper con el silencio y la tensión del momento.

Unas horas después podía encontrase al capitán pescando, sentado sobre la barandilla lateral, una mueca de aburrimiento adornando su rostro, -que día de porquería- el pensó, y había empezado tan bien! Casi se pone rojo recordando las cosas que había hecho con Nami la noche anterior cuando sus pensamientos se vieron interrumpidos.

"oi Luffy!" Usopp saltó a su lado y le colocó un brazo alrededor del hombro. "Eres un bastardo hombre, porque no me dijiste antes que lo andabas haciendo con Nami?"

Luffy rodó los ojos y se apartó de su amigo de la nariz larga "…es que yo.. olvídalo Usopp… solo sucedió y ya… y solo fue anoche"

"..ahh entonces si habías aprendido cosas en Amazon Lily ehh! Ya sabía que con tantas mujeres! Qué envidia te tengo Luffy, enserio!" dijo el narizón riéndose a borbotones y golpeándole la espalda.

"Shh Usopp calla…" susurró el capitán, algo apenado tal vez "… es cierto lo que dije… además ni siquiera estuve exactamente en Amazon Lily esos dos años… sino en una isla muy cerca de ahí… me la pasé entrenando… no podía pensar en otra cosa que volverme fuerte… entrenar para que nunca más nos pase… tu sabes"

Usopp se puso serio y le creyó, Luffy no mentía nunca "…entonces… emm… ayer fue la primera vez?"

Ahora Luffy si bien no estaba apenado se sentía algo incomodado, y sin dejar de mirar al agua apretó sus dientes, tratando de no mirar a su amigo y haciéndose el tonto. Usopp se hechó a reir "haha, en hora buena entonces! Todo un hombre nuestro capitán" le dio palmadas efusivas en la espalda mientras se limpiaba una lágrima falsa con el dedo índice.

"Hey que siempre he sido un hombre!" Luffy protestó, ofendido, no entendiendo la relación entre lo que hizo con Nami la noche anterior y ser un hombre.

"…y que valiente! Mira que Nami se ha vuelto muy hermosa… pero de ahí a animarse a…" pero Usopp se cayó cuando vio la mirada de Luffy, a quien al parecer no le gustaban los comentarios que estaba haciendo el nariz larga. "En fin! Pues felicidades!" dijo con una sonrisa "…y ahora no la cagues y la vayas a dejar embarazada eh!"

Entonces Luffy abrió los ojos como platos, y la realización lo golpeó peor que un bate de kairouseki! No se había dado cuenta… no se suponía que si hacías esa cosa del sexo… fabricabas bebés?

Ace le había dicho eso hacía años cuando vivían en Fuccia.

Su cara se volvió blanca como papel, y Usopp pocas veces le había visto así de aterrado. Luffy tiró su caña de pescar en la cubierta y salió corriendo despavorido, rumbo a la librería.

Irrumpió en la habitación con un portazo, al grito desesperado de "NAMI! NO QUIERO BEBES!"

La pobre navegante derramó tinta encima de su último proyecto de la impresión que le dio semejante grito, y levantó la cabeza mirando la cara desesperada de su -desde hace poco-, amante.

Se echó a reír.

"NO es gracioso Nami!" Luffy estaba desesperado, él quería ser el rey de los piratas, no quería saber nada ni de matrimonios ni de bebés. Amaba su libertad demasiado.

"Tonto… quédate tranquilo, no habrá ningún bebé"

Tomó a Nami de los hombros y la sacudió ligeramente, gritando en su cara "Es que Ace me dijo que si tienes sexo haces bebes!"

"Tranquilo Luffy, eso es cierto si no tomas precauciones, pero lo hice, solo hay que tomar unas píldoras que previenen que no haya embarazo".

"Píldoras?" su expresión era de confusión.

"Si… interrumpen el ciclo normal femenino y evitan que se geste un bebé" dijo ella explicándole calmadamente. El rostro de Luffy se iluminó y golpeó su palma izquierda con su puño derecho, en señal de realización.

"ahhh. Píldoras Misteriosas! Uff… que alivio… Nami enserio no quiero bebés!"

Nami echó a reír otra vez, "si si, ya entendí, quédate tranquilo, yo me encargo de eso, está bien?"

El asintió efusivamente, realmente contento, aliviado y luego su mirada cambió, tornándose algo pícara y juguetona "entonces podemos hacerlo de nuevo y no pasará nada!"

Nami vio su cara y aunque a primera vista pareciera inocente, sabía muy bien lo que se escondía en esos ojos. Se hizo la misteriosa y cruzándose de brazos, le dio la espalda y levantó la nariz diciendo "Ya veremos, ya veremos".

Pero Luffy la conocía muy bien, sabía cuando ella blofeaba, por lo que la rodeó con sus brazos y susurró en el oído "anda Nami si anoche te gustó, no quieres hacerlo de nuevo?"

Ella no era una mujer que se apenara fácilmente, le importó bien poco mostrarse desnuda ante toda su tripulación y el rey de Arabasta con tal de darles una 'lección' y que le deban algo de dinero, pero ese comentario le había arrancado un leve rubor en sus mejillas.

"emm Luffy no todos somos de goma! Aun me siento cansada por lo de anoche" y entonces ella sintió el deseo de su capitán presionado en su espalda, y su aliento se entrecortó.

"Aw.. que mal" dijo él haciendo pucheros, "…me ha empezado a gustar eso… de revolcarse"

"No le digas así, idiota" ella dijo dándole un golpe en la cabeza…

"Hey! No me pegues…así le dice Usopp!" y entonces cuando ella vio como él se rascaba la cabeza en confusión no pudo más que suspirar en derrota.

"Usopp le dice así pero no, revolcarse es cuando lo haces con alguien solo porque estas cachondo, pero en realidad no amas a esa persona, entiendes? Cuando lo haces con alguien que te importa… se le dice… hacer el amor, si?"

Después de unos segundos él la seguía mirando con la mirada en blanco… Nami suspiró, probablemente el pobre no había entendido una palabra.

"Emm… como Sanji? Cuando paramos en una isla y va y se revuelca con cualquier muchacha? Y aunque dice que les ama seguro no tanto como dice… así?"

Nami sonrió en satisfacción "…Si! Algo así!" ella casi le da una palmadita en la cabeza, y si hubiera tenido un premio a la mano como un pedazo de carne o una galleta, se lo daba, pero tampoco quería tratarle como un perro entrenado!

Tal pensamiento le provocó una carcajada y Luffy la miró extrañado, "…tal vez luego Luffy, tengo que terminar mi mapa" y mirando a su escritorio vio la tinta que había derramado momentos antes cuando Luffy irrumpió en la habitación… "Ah mi mapa!" su cara se tornó roja y sus cabellos se pusieron de punta, se volteó para desquitar su frustración en su capitán, pero este ya era un poco más viejo y sabio, por lo que no había rastros del sombrero de paja. Había emprendido una rápida huída segundos atrás.

Una vez en cubierta el muchacho pasó junto a Franky que estaba dándole los últimos toques a la puerta de la cocina, recién reparada, el ciborg se levantó cuando vio pasar al hombre más joven e hizo el su característico símbolo de estrella juntando sus brazos mientras torcía su cuerpo de lado.

"…Mugiwara! Tres veces! Eso es tan SUPAH! Nada menos podía esperarse de nuestro capitán, Felicitaciones!"
Convengamos algo, Luffy no es un tipo que se apene con facilidad, ni siquiera lo hizo cuando un grupo de cien mujeres le miraban sus kintama atentamente como si fueran algo extraño y maravilloso, así que no iba a empezar justo ahora a ser un chico vergonzoso. Y sin bien no quería andar gritando a los cuatro vientos lo que había sucedido con Nami, el era después de todo un hombre, así que algo se infló en su pecho y no pudo evitar hacerle el símbolo de la victoria y regalarle al ciborg una sonrisa amplia de lado a lado.

"Shihihihihi"

A la hora de la comida hubo cierta tensión por parte del grupo, si bien la cocina estaba casi reparada, Robin sugirió que salieran a cubierta y colocaran la gran mesa redonda que tenían para estas ocasiones, ya que el día estaba maravilloso y podrían disfrutar del aire fresco.

La verdad era que la inteligente mujer quería que todos convivieran con un cambio de escenario, y con Sanji ocupado yendo y viniendo de la cocina, habría menos posibilidad de miradas incómodas y muecas con odio y resentimiento.

Sanji como siempre, todo un profesional, hizo varios tipos de mariscos acompañados con deliciosas salsas y acompañamientos, Luffy comió su parte sin chistar, casi agradecido que las porciones eran igual a las de siempre, sin embargo y aunque pensó en un momento en hacerlo, no pidió un poco más.

El capitán se pasó la tarde intentando ocuparse con sus responsabilidades de siempre –o sea ninguna casi- pescar, jugar con Usopp y Chopper y tal vez ir a molestar a sus otros nakama cuando estaba aburrido. Finalmente luego de aburrirse de su rutina se fue a sentar en la cabeza de Sunny, con los brazos cruzados bajo su cabeza y contemplando el horizonte, sus pensamientos se volvían constantemente hacia su navegante y lo que habían hecho la noche anterior. Decidió que le gustaba y que definitivamente lo harían nuevamente, es más, si pudiera iría a por ella y le pediría para hacerlo ahora mismo. Pero sabía que Nami estaba concentrada con un mapa y probablemente le rompería la cabeza de un golpe si siquiera se lo insinuaba.

Con un gruñido de disgusto contempló la irregularidad entre sus piernas y suspiró en frustración, cubriéndose la cara con su sombrero de paja. Porque esa parte de su cuerpo hacía eso a cada rato ahora? Antes de que Nami se pusiera rara con él, apenas unas semanas atrás, eso nunca, o más bien casi nunca le pasaba. Ahora cada vez que pensaba en Nami y en lo que habían hecho…

Era casi molesto, y frustrante.

En algún momento de la tarde Usopp salió a cubierta y escuchó a Luffy cantando, su voz provenía desde su sitio favorito en la cabeza de Sunny, se quedó boquiabierto al escucharlo, y también feliz. Y se preguntarán que tiene de extraño, Luffy siempre canta? Pues no, desde el incidente en Saboady, y luego lo que pasó con Ace, a conocimiento de Usopp la realidad era que Luffy no había inventado ni cantado una sola vez desde que se habían reunido. Seguro había participado de fiestas, cantado junto a Brook y los demás nakama, pero nunca se lo veía como antes, inventando canciones ridículas al azar.

"Hmmmm-hmhmhmhmm

Las Islas del Este salen temprano en la mañana, te hace hiperactivo e imbécil idiooootaaaa
Las Islas del Oeste salen tarde en la noche, te hacen todo loco e imbécil idioooootaaaa

Aaaaahh ah ah ahaaaa,

Todos se sienten sonrientes, imbéciles idiooootaaaassss!"

Usopp comenzó a reir y Chopper se paró junto a el

"Hacía mucho que no le escuchaba inventar una de sus canciones… creo que está extra feliz hoy eh" comentó el nariz larga.

Y Chopper puso su cara seria de doctor y dijo "Pues verás Usopp, cuando un macho humano se monta una hembra y tiene un coito exitoso, se liberan una cantidad de endorfinas que hacen que…."

Usopp hechó a correr gritando "NOOO! CALLA CHOPEER NO DIGAS LAS COSAS DE ESA MANERA! WAHH MI CEREBRO!" pobre Usopp salió corriendo de la cubierta y se escondió desapareciendo detrás de una puerta.

Robin, que estaba recostada en una silla bajo la sombra de un árbol había escuchado todo y se hechó a reir.

"Y a Usopp que le pasa? Solo le estaba explicando hechos científicos de la reproducción humana" le preguntó el reno doctor a la arqueóloga.

"Quizá algún día comprendas doctor-san que algunos humanos se ponen tontos cuando hablan de este tipo de cosas" ella sonrió cálidamente, intentando ofrecer un poco de apoyo al reno doctor.

En ese momento Nami eligió salir a cubierta para verificar el curso y el clima, se estiró perezosamente y sonrió, tomando un respiro profundo y aspirando el delicioso aire salino de la tarde.

"ahh que hermosa tarde para navegar, el curso sigue siendo perfecto…" dijo con una sonrisa.

Franky, que la escuchó salir, aprovechó ese momento para comentarle algo.

"Oi Nami-sis ya quedó totalmente reparada la cocina en condiciones SUPER, pero tuve que utilizar bastantes materiales para la reparación, además de pintura y madera, cerrojos nuevos, la ventana…" dudó un poco en dar el último comentario, ya que siempre arrancaba la ira de la navegante "… tendremos que comprar bastantes repuestos en el próximo puerto"

Nami tan solo asintió y dijo con una sonrisa "Está bien Franky, lo agregaré al presupuesto del barco, buen trabajo"

Y a Franky se le cayeron los anteojos de sol y la mandíbula casi le llegó al suelo, Robin comenzó a reír.

"…a Robin, sabías que las mujeres también liberan endorfinas cuando…" comenzó el doctor

Pero un par de manos aparecieron y le taparon la boca "…claro que si doctor-san, porque no lo discutimos luego con una taza de café hmm?"

Y Chopper asintió y mas o menos entendió que debía guardarse la información que estaba a punto de compartir. Pero no entendía cual era el gran problema! Si eran cosas totalmente normales!

Es más, desde que se había enterado que Luffy y Nami se estaban cortejando había vuelto a leer toda su literatura sobre reproducción humana para poder estar al tanto de la salud de sus nakamas, lo que le recordaba que tenía que tener una conversación próximamente con Nami –Luffy sería una pérdida de tiempo- acerca de tener crías y maneras de prevenirlo.

Y así el día se pasó muy rápido y en la cena, si bien el cocinero seguía mirando a Luffy con ojos asesinos, se limitó a hacer su trabajo en silencio, mientras los demás nakamas procuraban interactuar normalmente para mantener alejada la tensión. Brook comió rápido y se ocupó de tocar canciones alegres, alivianando el espíritu de todos.

La noche había llegado y Nami había ido a la biblioteca a escribir el log del barco como todos los días. No había mucho que redactar, ya que había sido un día tranquilo, excepto que deseara poner detalles personales, empezó a escribir con un lápiz, con la intensión de borrar la entrada enseguida.

"La noche de ayer lo hice con mi capitán y fue una noche increíble…" ella escribió con una letra elegante y sofisticada.

Se empezó a reír como tonta de solo pensar qué pensarían sus nakamas si alguna vez se les ocurría leer el log y encontrar ese tipo de relatos.

"…de verdad que si?" le susurró Luffy en el oído, acababa de leer lo que Nami había escrito por encima de su hombro. Ella gritó del susto y los cabellos se le pusieron de punta.

"LUFFY!"

El comenzó a reír por la reacción y la cara de vergüenza que traía la pelirroja, "…no estaba escribiendo eso enserio!" dijo ella intentando defenderse.

"Ah no?" preguntó él, divertido.

"Digo… si lo que dice si es enserio…pero no pensaba dejarlo escrito ahí para que todos lo vean"

Luffy se colocó las manos en la cintura y sacó un poco el pecho, "Porque no eh?... Shihihihi"

Nami solo sacudió la cabeza y tomó una goma de borrar y rápidamente desapareció las palabras avergonzantes de la página, pero pronto sintió los labios de Luffy besando su cuello y se detuvo, paralizada.

"…ehh Nami que tal si hacemos algo divertido para que escribas mañana en el log shihihihihi"

Ella sonrió de manera pícara, cerrando los ojos, extasiada al sentir los mordiscos suaves que su capitán le estaba proporcionando en el cuello "mmm…. no tienes vergüenza…" susurró ella.

Se volteó lentamente y sus labios se encontraron, húmedos, sedientos de contacto, durante el día habían mantenido la compostura, tal vez para no incomodar al resto de la tripulación, pero ahora, cuando ya había caído la noche y todo se habían ido a dormir, cuando la única luz provenía de las ventanas de la biblioteca y la cálida luz amarilla del escritorio de Nami, ahora podían dejar de ser capitán y navegante, y simplemente ser lo que eran, un hombre y una mujer que habían descubierto recientemente que se amaban mucho.

Ella se levantó y le rodeó el cuello con sus brazos, logrando hacer el beso más profundo y consiguiendo un sonido de placer por parte de Luffy. El le rodeó la cintura al principio, pero luego sus manos automáticamente y llevadas por algún tipo de instinto viajaron hacia sus caderas, donde se dejaron deslizar hacia su trasero perfecto, que cabía maravillosamente en sus manos.
Esto le arrancó un alarido de placer a ella.

Pronto las manos de ambos comenzaron a recorrer sus cuerpos, las de ella desapareciendo debajo del cárdigan rojo de Luffy y las manos de él desapareciendo debajo de la blusa negra de Nami que hoy tenía dibujado un corazón y la palabra BERRY en letras rosas grandes.

Sin dejar de besarla, él la levantó como si fuera una pluma y la depositó en el escritorio en medio de la habitación, donde usualmente Robin estudiaba o cuando rara vez había juntas de la tripulación se revisaban los mapas y las rutas.

Allí estaba ella sentada en el escritorio con las piernas rodeando la cintura de su capitán, y él, que no abandonaba su boca ni un segundo, y la sensación le encantaba. Pronto él abandonó sus labios y dejó trazos de sus besos húmedos por todo el largo de su cuello, hasta llegar a su hombro, donde no pudo evitar darle un mordisco que le arrancó un gemido feroz a Nami.

"LUFFY" gritó ella en éxtasis. El no sabía porque, pero la forma en la que ella gemia su nombre le provocaba algo en su cerebro, como una sensación de hambre, de querer arrancarle toda su ropa y de comérsela toda en pequeños mordiscos.

Que fue justamente lo que hizo, de un tirón le quitó la camisa negra por sobre la cabeza de Nami, dejándola solo con su brasier rojo de encaje, luego retornó a su cuello donde sus mordiscos suaves pero con propósito siguieron viajando hacia su pecho.

Nami no lo podía creer, apenas la noche anterior Luffy no tenía casi idea de lo que era tener intimidad con una mujer, y ahora la estaba tomando sin piedad en el escritorio del observatorio.

No iba a quejarse de eso.

Luffy intentó quitarle el brasier pero no encontraba el maldito broche, quizá sus intentos duraron unos diez segundos hasta que se hartó y simplemente se lo arrancó con ambas manos, haciendo que Nami gritara "LUFFY! Oye me lo vas a pagar!"

"No me importa" dijo él con los ojos entrecerrados, desenfocados, estaba como poseído y su cerebro hacía bastante que se había desconectado. Su boca viajó hacia el pecho de Nami donde tomó el pequeño bultito rosa que se veía para él como un manjar apetitoso en ese momento.

Ella gimió de puro éxtasis cuando la boca de él rodeó su pecho y la otra mano le soportaba la espalda.

Siendo que Luffy estaba demasiado impaciente, su boca no tardó en viajar hacia el estómago plano y suave de la navegante, dejando siempre un camino de mordiscos hambrientos hasta que fue detenido por el botón de sus shorts color caqui.

"no me los rompas" susurró ella apenas con coherencia. El gruñó en frustración porque era precisamente lo que tenía planeado, arrancarle la maldita ropa y así llegar a su objetivo. Pero se contuvo y susurrando maldiciones finalmente le pudo desabrochar el botón y con un tirón, quitarle todo hasta dejarla desnuda.

Otra vez la luz de la luna y el suave destello de la lámpara de escritorio reflejaban en la piel de la pelirroja, y el tragó saliva, porque lo que tenía delante era un manjar único, exquisito y que sólo él podía probar. Y Luffy era una persona que tendía irse a los extremos, podía ser o muy altruista o muy egoísta. Y es que en esencia el pensaba que eso era ser pirata, tener la libertad de hacer lo que quisieras, tomar lo que quisieras, cuando quisieras. Y en ese instante quería a Nami, quería tomar todo lo que ella tuviera para darle y no compartir nada.

Nami se ruborizó, pero no era por la vergüenza de encontrarse desnuda frente a su capitán, no, para nada, era la mirada que él le estaba propinando, como si la quisiera comer, la miraba con tal deseo, tal hambre que ella no pudo más que temblar en anticipación, su respiración entrecortada, sus ojos marrones desenfocados.

El regresó a su abdomen donde comenzó a mordisquear nuevamente, y ahora sí dejó que sus labios siguieran hacia abajo. Ella le había hecho cosas el día anterior con su boca, cosas que había sentido deliciosas. Y el? El no había tenido la presencia de mente para explorarla a ella, ahora era su turno, ahora él quería clamar cada centímetro de su cuerpo.

La adrenalina, la emoción, y el tesoro de recompensa, Nami poseía todos los componentes de una gran aventura, y el amaba las aventuras. No pudo evitar respirar profundo e inhalar la esencia de Nami, que le hizo provocar un gruñido primitivo de placer.

Ella no podía creer lo que veían sus ojos, podía ser que Luffy tuviera su cabeza justo allí y que fuera a…

"Ohh si…." Gritó ella cuando sintió la lengua húmeda y caliente de su capitán recorrerla como si fuera un manjar delicioso. Su cabeza cayó hacia atrás y sus ojos se cerraron, apretados, mordiéndose los labios, aguantando un grito de extremo placer.

Y él? Había perdido la razón, devorando a Nami como si fuera el manjar más delicioso que había probado, no sabía si podía comparar el sabor con alguna otra cosa, pero sabía que era delicioso, y que era Nami y que le estaba volviendo loco… y además, que quería mas y mas. Insaciable, el siguió jugando con lengua hasta que ella no pudo evitar gritar su nombre, y el sintió como más de su esencia deliciosa brotó del cuerpo de la navegante.

Como un hombre hambriento siguió devorándola sin piedad, mientras ella estaba caída sobre el escritorio, casi jadeando del cansancio, sus ojos desenfocados y mirando al techo.

Antes que pudiera decir nada mas, sintió como Luffy se incorporaba, el sonido de ropa que cae al piso y el calor del cuerpo de su pareja a milímetros de su parte más íntima.

Luego ella sintió como la tomaba de las caderas y sin más se enterraba en su cuerpo hasta donde su anatomía le permitía, lo que le arrancó a Nami un grito de puro placer y éxtasis.

Ahí estaba tirada sobre el escritorio, con su capitán tomándola casi salvajemente, entrando y saliendo de ella en un ritmo perfecto que sólo el instinto le podría haber enseñado.

El se inclinó para que ella se acercara y lograra atrapar sus labios, y por breves momentos se besaron hambrientamente hasta que no pudieron detener los gritos y ella volvió a recargarse sobre el escritorio, apoyándose sobre sus codos.

A Nami le encantaba este Luffy, o si, este Luffy que se dejaba el sombrero de Paja, con el torso desnudo, su delgado pero marcado cuerpo brillando con una fina capa de sudor, los ojos cerrados en concentración y puro placer.

A Luffy le encantaba esta Nami, allí a su merced, con el cabello desparramado en el escritorio, una fina capa de sudor sobre sus pechos y la luz de la luna brillando en su cuerpo. Sus mejillas rojas de puro placer y sollozando su nombre una y otra vez.

La visión fue mucho para él y se dejó abandonar en la sensación, prácticamente temblando mientras ella apretaba sus piernas alrededor de su cintura, también extasiada y totalmente perdida en otro mundo.

Cuando finalmente Nami volvió a la realidad, pudo sentir el peso de Luffy sobre su cuerpo, el pelinegro tenía la cabeza apoyada en el escritorio, los ojos entrecerrados y una expresión completamente estúpida en su boca con un pequeño hilo de saliva que se le escapaba por la comisura de sus labios.

Nami se rió… "…debo suponer que te gustó?".

Lo que le ganó una mueca de disgusto claro está. "Tú qué crees", respondió el, incorporándose con un gruñido. Si Nami no supiera lo que acababan de hacer pensaría que su capitán acababa de batallar con un Shichibukai o algo.

Ella se incorporó pesadamente, su espalda la estaba matando, pero ni le importaba. Se levantó y se colocó sus prendas mientras él hacía lo mismo, y luego sin avisar salto a los brazos de su capitán, rodeando su cintura con sus piernas. Si él no fuera un hombre tan ridículamente fuerte probablemente se hubiera caído de espaldas.

El se rió de la sorpresa "Que traes Nami? Quieres otra vez?" dijo con toda naturaleza… "dame cinco minutos no?"

Ella le tiró de la nariz haciendo que la misma se estire "Calla, solo quiero abrazarte, acaso no puedo?"

El solo se rió "Puedes, si quieres" respondió simplemente.

Y así acabaron el día, con el acompañándola hasta la puerta de la habitación de las mujeres y ella con el sombrero de paja en la cabeza. Se despidieron con un beso dulce pero apasionado y antes de que Luffy pudiera decir algo ella se quitó el sombrero y lo presionó con fuerza en la cabeza de su capitán.

"Que duermas bien", susurró ella antes de desaparecer dentro de su habitación.

Luffy suspiró y caminó por el balcón hacia la escalera, donde se topó con Zoro

"Oi Zoro, otra vez te perdiste camino al baño?" bromeó Luffy, una sonrisa plena de lado a lado en su rostro.

"Ja Ja, muy gracioso Luffy…" dijo el kenshi con una mueca de falsa rabia que fue reemplazada con una media sonrisa burlona, mientras apoyaba la mano en el hombro de su capitán.

"Oi Senchou" dijo causalmente… "en la biblioteca?"

Luffy hechó a reír a carcajadas, sabiéndose descubierto "…tan buen lugar como cualquiera" dijo casualmente el capitán.

"Ahh si, y que si el cocinero te atrapaba con las manos en la masa"

"naah… no me preocupa… usé Haki"
Y era cierto, había logrado mantener sus instintos alertas… -la mayor parte del tiempo-… para no ser descubierto por alguno de sus nakamas, a quien con su instinto desarrollado el podía sentir muy bien.

"HAHAHA, eres un bastardo"

Y ambos hombres se alejaron rumbo a sus habitaciones mientras se reían con total desfachatez y complicidad masculina.

xxx

La siguiente mañana en el desayuno todo era normal, aunque la actitud de Sanji seguía siendo un poco indiferente hacia Luffy. Todo marchaba de maravilla hasta que Chopper notó unas manchas rojas en el cuello de Nami.

"Wahh, Nami! Déjame ver eso de cerca" y el pobre doctor saltó al lado de la joven mujer y comenzó a examinar los patrones de las marcas, mientras Nami protestaba en vano.

"ohh que extrañas marcas Nami! Podría ser alguna infección! Tengo que hacer un cultivo.. pero mmm mirándo más de cerca creo que…"

"Chopper no es necesario enserio!" gritó ella desesperada.

Pero el pequeño reno doctor era imposible de apartar de su análisis "….ahh Nami son marcas de mordeduras humanas!... acaso el apareamiento humano involucra mordeduras? No lo sabía"

Entonces ante la mirada de horror de todos Luffy solo pudo hacer lo que un hombre inteligente haría en su lugar… se llevó toda la comida posible a su boca, inflando sus cachetes y corrió, corrió despavorido por su vida como si lo persiguiera el mismo diablo.

Y es que, Sanji, había vuelto a mutar, convirtiéndose en una explosión de furia y celos masculinos y al grito de

"Que le hiciste a mi Nami-swan! Tu pervertido mierdoso! Ven aquí y pelea como un hombre tu maldito gomu de mierda!"

Y así fue que todos los sombrero de pajas sólo pudieron suspirar en frustración, sacudiendo las cabezas y volviendo a su desayuno, esperando que los intentos de homicidio por parte del cocinero hacia el capitán no se volvieran rutina.

Y Chopper suspiró " …supongo que nos tendremos que acostumbrar por un tiempo a estas reacciones" dijo con tono profesional "y es que mientras Luffy y Nami sigan en celo Sanji seguirá intentando pelear por la hembra".

Y todos los presentes golpearon sus cabezas con la mesa, deseando que se los tragara la tierra o que por algún milagro, pudieran olvidar esas palabras tan perturbadoras.

..

Continuará!

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Escucho sugerencias! –y no, no escribo Yaoi-
Ojalá les haya gustado el fic,

Gracias por leer!