Hola todos,

Como varios solicitaban la continuación de este fic, me animé a continuar, aunque les diré que no fue tarea fácil, así que espero que les guste mucho y me dejen un comentario con aquello que les haya agradado (o no) más.

Gracias por todos sus comentarios, alertas y favoritos, son lo máximo!


Abriendo la Caja de Pandora

Capítulo III: Cumpliendo Promesas

Pasos silenciosos hacían apenas un ruido en los tablones de madera, sobras de figuras iluminadas por velas danzaban en las paredes de un corredor oscuro, moviéndose rápido, con propósito a cierto destino, miradas llenas de resolución, ojos rojos, una nariz larga temblorosa, y sobre todos ellos… los craqueos… los craqueos incesantes cada noche…

La tripulación excepto capitán y navegante se había reunido bajo cubierta en el depósito, eran las tres de la mañana y los gritos simplemente no cesaban. Habían buscado refugio en este lugar oscuro, intentando sofocar aunque sea un poco el incesante sonido de sus alaridos, y la exuberancia de las risotadas de él, a veces pasionales, a veces juguetonas.

Sin éxito.

La madera del árbol de Adam seguía quejándose, cada vez mas fuerte, más rápido

El cocinero se había transformado en un simple charco humano, sollozando por su Nami-san por la millonésima vez, el primer oficial solo hizo una mueca de disgusto, el propósito de esta "reunión secreta" le tenía totalmente sin cuidado. Usopp temblaba, los pequeños rollos de papel que salían de sus oídos no hacían nada por evitarle la angustia mental que sentía en ese momento.

*Craqueo*

Un monito cachondo y una navegante pícara, estaban en aquello… DENUEVO

Su atrevimiento se había acrecentado con cada día que pasaba, y hasta el momento, la parejita había sido cachada en el acto más de una vez, por diferentes miembros de la tripulación, en los más extraños de los lugares.

Después de varios episodios por el estilo, tuvieron que recurrir a la reunión secreta luego de que Zoro encontrara al tirador tirado en el piso abrazando sus rodillas, meciéndose hacia atrás y hacia adelante con una mirada perdida y susurrando 'No puede borrarse… no puede borrarse'.

"Por favor Robin! Te lo ruego, habla con Nami! Hazla que entienda que NO QUEREMOS VER ESE TIPO DE COSAS!" suplicó el tirador con ojos rojos.

"Es normal que la temporada de apareamiento dure tanto en los humanos?" Preguntó Chopper con ojos grandes, inocentes.

"Yohohoho, y pensar que Luffy-san tiene un problema tan duro!"

"CALLATE BROOK!" Rugió Usopp mientras el esqueleto se sacudía de la risa, Zoro suspiró y tomó una bocanada de aire.

Robin, ignorando la locura que ocurría a su alrededor, habló con su tono serio de voz "Traté de razonar con nuestra navegante pero parece que no hay quien pare al capitán. La situación también se ha tornado…inconveniente…. Para mí, ya que la habitación de las mujeres a estado… un tanto ocupada últimamente"

"Nami-swaaaaaaaaan PORQUE!" sollozó el cocinero por millonésima vez.

Zoro suspiró e hizo una mueca mientras se rascaba la cabeza en exasperación, el no quería nada que ver en esta estúpida reunión, si fuera por él, le importaba verdaderamente un comino que Luffy y Nami se cogieran (como decía él algo vulgarmente) hasta el hartazgo siempre y cuando aquello no interfiriera con sus sueños y ambiciones.

Pero sin embargo, estaba allí porque algo debía de hacerse, la situación en la habitación de los hombres, era insoportable también.

"Nosotros no estamos mejor en nuestra habitación, este idiota se la pasa lloriqueando por culpa de esa bruja"

"Quien es idiota, estúpida masa de moho!" la típica pelea entre ellos estaba empezando, solo que Robin estaba corta de paciencia y unos brazos crecieron de los hombros de sus nakama, aferrándolos de los rostros y separándolos a la fuerza.

"Suficiente, estamos aquí para discutir una solución, no para pelear" dijo simplemente la morena.

Todos asintieron excepto Zoro y Franky que seguían gruñéndose y mostrándose los dientes como perros rabiosos.

Finalmente Zoro chistó y se cruzó de brazos, Sanji se encendió un cigarrillo.

"Alguna idea?" Preguntó el peliverde atravesando a todos con su mirada.

Franky, que hasta el momento se había mantenido en silencio en la parte de atrás de la habitación, sonrió de boca a boca y desenrolló unos planos.

"De hecho chicos… mirad mi nueva SUPER creación!"

El ciborg desenrolló el pergamino azul y todos los ojos cayeron sobre los planos, mezclas de miradas de sonrisa y asombro se reflejaron en los rostros de su nakama, felicitando a Franky. (todos excepto el pobre cocinero, que seguía lamentándose)

"Pero, tendremos que esperar a la próxima isla para conseguir los materiales adecuados… hasta entonces…." Franky comenzó, y como cosa a propósito, en ese momento se escuchó un gran estruendo, el Sunny se sacudió a un lado con violencia y un pie gigantesco destrozó el techo sobre la cabeza de una tripulación shockeada.

"NOS ATACAN!" Usopp y Chopper gritaron con mocos y lágrimas escapándoseles a chorros en pánico total, se abrazaron y temblaban asumiendo que era su final, porque este era el Nuevo Mundo, y cosas inesperadas pasaban cada día.

Así como rápido que apareció, el pie gigante se retiró dejando en su lugar un gran hoyo en el techo… un cuello largo y estirado se asomó a continuación con la cabeza del capitán apareciendo en la nueva abertura.

"Ohh chicos! Lo siento! Nami me retó a intentar algo super divertido con gia sado y parece que no ha funcionado de la manera que esperaba JAJAJAJA" se río de manera obscena y sin ningún tipo de vergüenza, ninguna, nada.

"Que mierda le haces al Sunny Mugiwara!" Franky se hizo una furia, Usopp empezó a murmurar incoherencias, Chopper le gritaba a Luffy que se haría daño a la salud, Brook solo tenía la mandíbula desencajada y estaba en silencio… y Sanji…. El cocinero estaba en esos momentos mortales, silenciosos, antes de que empezara la masacre, su ojo sufría de espasmos involuntarios.

Fue Usopp el que estalló de pronto "QUE MIERDA INTENTABAS HACER!"

Arqueóloga y primer oficial suspiraron en derrota, pensando por millonésima vez que habían hecho en la vida anterior para merecer nacer bajo una estrella tan desafortunada.

Totalmente ignorante de la incomodidad de sus nakamas, Luffy de pronto se puso serio, entrecerrando los ojos en sospecha,

"Hey, y ustedes que están haciendo aquí tan tarde hu? ESTAN TENIENDO UNA CENA SECRETA!" los miraba con resentimiento, con una mirada de que le habían traicionado.

Claro que su actitud solo desató una masacre asesina sobre el.

Serían horas antes de que la tripulación de los sombrero de paja volviera a algún semblante de normalidad… normal para sus estándares al menos.

El día siguiente

De acuerdo con el estimado de Nami, estaban bastante cerca de una nueva isla, ya que la aguja izquierda del log pose no paraba de sacudirse violentamente, y si bien estaba un poco asustada (El nuevo mundo era un lugar terrorífico después de todo)parte de ella estaba contenta con el prospecto de poner pie en tierra firme, también asumía que el resto de la tripulación se sentía de la misma manera.

Miró hacia la vela principal por enésima vez en esa mañana y frunció el seño, "Vamos viento, álzate un poquito" le susurró.

Pero el viento era obstinado y esa mañana parecía que no quería soplar a su favor, consideró durante un momento encender el motor de Cola, pero se quitó esa idea de la cabeza, tenían que reservar combustible para casos de emergencia.

Nami se apoyó en el barandal lateral y miró hacia abajo, buscando alguna corriente submarina que pudieran montar para ayudarles a ir más rápido.

"Oye Nami…. Cuando vamos a llegar a la próxima isla" un capitán aburrido le preguntó, colgándose del barandal junto a ella, medio cuerpo hacia afuera del barco y balanceándose como un pedazo de ropa que cuelga del tendedero.

"Te vas a caer, y no voy a saltar a salvar tu estúpido trasero" dijo ella entrecerrando los ojos.

"No me voy a caer" dijo el aun sacudiéndose como un yo-yo, "Además, sí que saltarías" .

Le sonrió de lado a lado con la cabeza aun colgando hacia abajo.

"Nami… estoy aburrido…" dijo por millonésima vez

"Entonces vete a jugar con Usopp o Chopper" contestó ella secamente, aún mirando hacia el mar, buscando.

"Ellos no quieren… además ya jugamos hace rato a las cartes, a los escondites y también intentamos pescar pero nada quiso picar…. Además ahora Usopp se puso a trabajar con Franky… en el hoyo… y me han prohibido que les moleste… Chopper dice que tiene que hacer medicina… estoy aburrido" explicó con voz quejosa.

Luego de un silencio demasiado breve, "Nami, dame un beso" estiró la cabeza y le puso labios de pescado.

"Idiota!" y recibió un puñetazo en la cabeza que hizo que su cabeza se sacudiera como pelota. "Cuantas veces debo decirte que no funciona así? Solo porque estés aburrido no significa que puedes venir a buscarme para tener sexo"

Y como la suerte lo quería, Sanji había aparecido en cubierta justo para escuchar esto último, tenía una bandeja en la mano y llevaba unas bebidas frías para sus damas, casi se le cae de la rabia. La apoyó en el piso y se encendió un cigarro.

"Tu pedazo de goma mierdosa!" y atacó al capitán sin más "Te dije que trataras a Nami-san con respeto! Estúpida excusa de hombre!"

Sani siguió asi por un buen rato mas, y Nami solo sacudió la cabeza, tomó una bebida y se fue mientras escuchaba los chillidos de Luffy suplicando piedad mientras el cocinero intentaba enseñarle modales a fuerza de golpes.

Luffy tomó la paliza como un hombre, pero la mitad de las cosas que Sanji le decía le entraban por un oído y le salían por el otro, según el, pedirle a Nami un beso no era nada extraordinario, era algo que le gustaba igual que jugar con Usopp y Chopper a los escondites. Sanjis siguió balbuceando acerca de un cortejo apropiado y el honor de una mujer, y así.

Pero hubo algo que le hizo un click en el cerebro del capitán, que fue cuando Sanji le dijo que podría estar hiriendo los sentimientos de Nami con su actitud de gomoso mierdoso. Luffy no quería herir los sentimientos de Nami, al menos eso lo sabía bien.

Cuando Sanji por fin se cansó de patear al capitán, sacó otro cigarro y lo encendió lentamente con su elegante zippo, tomo una bocanada de humo,

"Solo haz algo lindo por ella de vez en cuando y estamos bien, entendiste?"

Una masa amorfa y sangrienta de goma retorcida le respondió en un lamento, "ahaaa"

Cuando Sanji se fue, el cerebro de Luffy comenzó a trabajar lentamente, el podría compartir (un pequeño) trozo de carne con Nami si eso la hiciese feliz, pero Luffy sabía que Nami no amaba la carne tanto como el, ella amaba los tesoros. Frunció el ceño y su cerebro empezó a doler.

"Navio Pirata! Sesenta grados a babor!" se escuchó la voz de Zoro desde el speaker del mástil principal.

Una sonrisa pícara se dibujó en el rostro de Luffy.

Toda la tripulación corrió a cubierta lo más rápido que pudieron, estando en el nuevo mundo, uno simplemente no podía quedarse sentado esperando lo mejor.

Usopp sacó unos vinoculares y se sobresaltó como siempre "Es ENORME! ESE BARCO PIRATA! Esperen… no reconozco la bandera" comentó

Luffy le quitó el artefacto a Usopp y se puso a observar siempre con una sonrisa amplia en su rostro, ni le importaba quienes eran esos tipos, estaba aburrido, y Nami enojada con el.

"MM… los piratas del Cometa" Robin dijo apareciéndose detrás de Luffy, "Su capitán tiene una recompensa de unos 200millones y están afiliados con el Yonkou Kaidou" explicó la mujer.

Y como Luffy había dicho que se iba a cargar a todos los Yonkous, tanto le daba con quien trabajaran esos tipos, pero le reconfortó un poco saber que no eran ex aliados de Shirohige o Shanks.

"Entonces Capitán? Que hacemos?" Zoro preguntó con una mueca malvada en su rostro, sediento de acción.

Luffy sonrió maliciosamente, y Zoro se preguntó porqué se había molestado en hacer una pregunta tan tonta.

El capitán tomó una bocanada de aire y gritó a los cuatro vientos "CAMBIEN CURSO, SESENTA GRADOS A BABOR!"

"A LA ORDEN!" Gritaron la mayoría corriendo a maniobrar las velas, Franky tomó el timón y el Sunny dio un vuelco rápido y violento, tomando curso directo hacia el otro barco.

Nami y Robin, totalmente relajadas, se recostaron sobre el barandal, la pelinaranja sorbiendo un poco de bebida refrescante, "Espero que esto les ayude a calmar el aburrimiento" comentó mirando a los muchachos que ya estaban emocionados, Luffy hacia flexiones, Sanji golpeteaba la punta de su zapato en la cubierta, Zoro desenvainaba y envainaba su espada, Franky hacía su pose de SUPERRR mientras Usopp y Chopper miraban el otro barco con quizá un poquito de miedo.

Robin sonrió al verles tan animados

Cuando el otro barco estuvo a solo unos pocos cientos de metros, Luffy se aferró al barandal y comenzó a estirarse hacia atrás, una clara señal que pretendía mandarse volar hacia el otro barco.

"Espera Mugiwara! Nosotros queremos ir también! Me siento SUPER esta semana!" Franky se quejó levantando una mano.

"Perdón!" sonrió Luffy de manera casi inocente, "pero estos tipos, Son mios!" y sus pies dejaron el suelo, provocando el efecto elástico que lo envió cual resortera volando mientras gritaba en extasis.

"LUFFY!" Usopp, Chopper y Sanji gritaron tras de él.

Luffy aterrizó fácilmente en la cubierta del otro barco y se sentó de forma casual en la figura de proa, que era como una roca redonda, miraba a la tripulación enemiga ahí sentado casualmente, sacudiendo sus piernas con una sonrisa de lado a lado.

"que hay" saludó.

"Sombrero de Paja!" muchos gritaron en pánico, algunos temblaban de miedo y otros se hacían los rudos aferrando sus armas, pero a otros tántos, les comenzó a salir espuma de la boca y los ojos se les pusieron blancos.

Luffy hizo una mueca de decepción, "Oigan esperen! Ni siquiera lo estoy intentando"

La cubierta enemiga era enorme, con un barco de tres mástiles, y había una tripulación de unos doscientos hombres, la mayoría con armas crudas, pero muchos se veían como hombres forjados de batallas, grandes, rudos, con cicatrices. Claro que las apariencias engañan.

"Hey dónde está su capitán" Luffy preguntó escaneando la cubierta con sus ojos.

"Estoy aquí bastardo, que mierda quieres!" Un hombre enorme, de al menos dos metros y medio de alto con una chaqueta verde de capitán apareció cuando sus hombres se hicieron a un lado dejándole un camino directo hacia Luffy. La cara del hombre estaba desfigurada de cicatrices de incontables batallas, y su rasgo más notable era un tatuaje con el número 88 en el cuello.

"Que hay! Soy Monkey D. Luffy, el hombre que se convertirá en Rey Pirata" dijo el susodicho saludando y sonriendo ampliamente, aún sentado allí en la cabecera del navio enemigo, sacudiendo sus sandalias en el aire.

"Que quiere un tipo con 400 millones de recompensa con nosotros? Trabajamos para Kaidou si es que no lo sabes, Atácanos, y es lo mismo que desafiar a un Yonkou!"

"Enserio?" dijo Luffy sonriendo y dándose un puñetazo en la palma, preparando sus nudillos.

"ESPERA!" el otro capitán dijo levantando sus manos defensivamente, había vivido (y sobrevivido) suficiente tiempo en el Nuevo Mundo como para haber desarrollado algunas habilidades de supervivencia y negociación. Luffy frunció el ceño, se estaba aburriendo.

"Que quieres, dime tus términos" dijo el hombre.

El capitán de sombrero de Paja simplemente sonrió, "Tienes algún tesoro? Nami está enojada conmigo asi que lo necesito, además Sanji dijo que debo de hacer cosas lindas por ella" explico como si alguien de ellos supiera o le importaran un comino esas personas que mencionó.

"QUE?" muchos exclamaron en la cubierta.

El otro capitán, que había dicho su nombre pero Luffy no lo podía recordar levantó un puño amenazantemente, "Mira mocoso, todos los tesoros que tenemos son para pagar nuestra cuota mensual a Kaidou! Si no le pagamos, nos destruye"

"Pero es que ustedes no son sus aliados? Que mal tipo" Luffy frunció el ceño pensando que horrenda gente eran estos dos Yonkous Big Mom y Kaidou, nada que ver con el viejo Shirohige o Shanks. Pero sin embargo no era su problema,

"Bueno… no me importa" dijo levantándose y sacudiéndose polvo imaginario de sus pantalones, a continuación hizo sonar sus nudillos y sonrió maliciosamente.

"Puedes decirle que yo lo tomé", y así saltó a cubierta y les empezó a dar una buena paliza, ni siquiera se molestó en usar haki (cosa que con el haki de emperador pudiera haberse cargado el noventa porciento de los enemigos) pero deseaba un poco de acción física.

Incluso si Luffy era un novato muy conocido, y le tenían bastante miedo, desde el punto de vista de los piratas del Cometa era mejor intentar pelear con él que caer de la gracia con un Yonkou, por lo que hicieron su mejor intento al darle pelea al joven del sombrero de paja.

Luffy reía a carcajadas mientras correteaba por la cubierta rompiendo huesos, quijadas y ambiciones, hasta que llegó al turno del capitán y le sonrió esperando un desafío. No tuvo suerte alguna, porque si bien el pirata enemigo tenía una fruta del diablo interesante (sus puños se convertían en rocas) difícilmente esto fue un desafío para Luffy.

Desde el Sunny, lo único que podían ver era el humo de los mosquetes enemigos esparciéndose mientras le disparaban a Luffy (en vano) gritos de batalla y dolor les llegaban desde lo lejos.

"Luffy es tan egoísta! Robándonos toda la diversión" Chopper dijo haciendo una muequita.

Cuando Luffy terminó de barrer con el enemigo, se sacudió las manos y se metió por una puerta, empezando a correr a través de varios corredores a lo loco, por supuesto se perdió, porque el barco enemigo era enorme. Al dar la vuelta en cierta curva, encontró a un mozo de cabina y cuando Luffy abrió la boca para preguntarle si sabía dónde estaba el tesoro, el muchacho se desvaneció con espuma saliéndole de la boca y orines en sus pantalones. Luffy solo sacudió la cabeza en frustración.

Le tomó más de lo que esperaba, pero encontró una puerta de hierro muy sospechoza, y de un puñetazo la derribó, sonrió en victoria cuando detrás de la puerta halló tres cofres llenos de monedas de oro, billetes en efectivo y unas joyas. Si bien no era ni cerca la cantidad que habían encontrado en Skypea, y ni la quinta parte de lo que se llevaron de Thriller Bark de igual manera era una buena cantidad.

"Shishishishi" se rio como un niño que se roba una galletita del jarrón de galletas.

Puso todo en un saco que encontró y se lo echó sobre el hombro como si aquello no pesara una tonelada, caminó de forma casual hacia la cubierta y una vez allí algunos de los hombres de la tripulación enemiga se habían envalentonado y comenzaron a atacarle con todo lo que tenían.

El futuro Rey Pirata ni se inmutó, caminando con propósito por el medio de explosiones y humo, Nami le miraba con los binoculares (robados) de Usopp y divisó justo a tiempo el momento donde varios hombres se disponían a atacarle a su capitán por la espalda, solo para caer desmayados sin siquiera tocarle un cabello. Y el allí con explosiones en la espalda, y un saco de oro sobre el hombro.

A la navegante le recorrió un escalofrío por el estómago y Nami se relamió los labios en anticipación.

Luffy se lanzó devuelta al Sunny y aterrizó entre sus nakamas riendo de lo más divertido.

"Oi Luffy!" se quejó Zoro, "Queríamos algo de acción también"

"Mugiwara!" Franky se quejó cruzándose de hombros.

"Lo siento lo siento!" y abrió el saco mostrando el tesoro, "Hahaha pero miren lo que traje!"

Todos se sobresaltaron y comenzaron a felicitarle, Chopper y Usopp diciéndole que se había visto super cool, y Luffy sonriendo de lado a lado todo orgulloso. Nami solo se quedó allí, seria, mirando el oro, mirando al capitán con una expresión difícil de leer.

Luffy dejó de reir, "Qué pasa, Nami" Ella recordaba muy bien la promesa que él le hizo unos días atrás, pero había asumido que solo era algo que el dijo en el calor del momento, y que probablemente se le había olvidado.

"Lo hiciste" dijo ella simplemente, nadie entendió nada excepto Luffy.

"Yo cumplo mis promesas Nami, tu sabes eso" dijo con cara de molesto, es que la tonta no lo conocía ya?

El resto de la tripulación miraba el intercambio y se sentían un poco excluidos, sus miradas inquisitivas. Pero Zoro de pronto lo comprendió, y ahora entendía las extrañas razones de Luffy para atacar sin ser provocado.

Nami cambió la mirada y se tornó amenazante y fría, "TU" dijo amenazante apuntando un dedo acusador hacia su capitán.

"Eso fue, totalmente insensible, haciendo que nos preocupemos, que tal si esos tipos eran fuertes eh? ESPERA. LUFFY-NO-CORRAS" dijo con cada paso y una mirada tan furibunda que Luffy se quedó quieto.

Agarró al capitán por las solapas de su chaqueta roja y con la otra mano tomó el saco de tesoros.

"Esta actitud no puede pasarse sin castigo, así que me vas a ayudar con la contabilidad" dijo ella arrostrando al pobre junto con el tesoro.

"No! Nami NO, porfavor no! No quiero hacer cuentas! Odio las matemáticas nooo!" y eso fue lo ultimo que escucharon del pobre muchacho cuando lo vieron desaparecer como borrego a matadero.

"QUE MIEDO!" Gritó Chopper aferrándose a la pierna de Zoro, Usopp tragó saliva y una gota de sudor le bajó por la sien.

"Bastardo con suerte" murmuró Sanji mientras se encendía un cigarrillo.

"Bueno… no creo que veamos a esos dos por un buen rato, así que echemos anclas mientras nuestra navegante esta… ocupada" Zoro dijo mientras se rascaba la cabeza en exasperación.

Luffy pataleaba y gritaba como un crío mientras Nami lo arrastraba hacia la bodega, y cuando la puerta se cerró detrás de ella se puso de rodillas, con ojos acuosos y suplicantes

"Nami" sollozó.

Nami entrecerró los ojos y tomó el saco, derramando todo el contenido del mismo al piso, oro y joyas retintineando y el olor a dinero fresco llenando el olfato de la mujer. Aún les quedaba algo de tesoro de Thriller Bark y agregando eso a lo que acababan de conseguir, la bodega se veía bastante cuantiosa en cuanto a riquezas.

"Tu… has… sido.. Malo" ella le dijo peligrosamente. Luffy tragó saliva y tomó un paso atrás.
"Y yo, debo castigarte, capitán" susurró ella caminando hacia el como un gato asechando a su presa.

"Pe….pero Nami" tartamudeó. De pronto ella le saltó encima rodeando con sus piernas su cintura y aferrándose a el mientras su boca le clamaba.

Luffy abrió los ojos en sorpresa.

Y su mente de pronto llegó ala realización de que este no era de esos castigos en los que Nami le molía a golpes, este era ese otro tipo de castigo…

Aunque con Nami nunca podía adivinar.

Cayeron con Luffy de espaldas en una pila de oro y joyas, Nami nunca abandonando su boca ni por un momento, su lengua buscando la de él, sus dientes mordisqueando sus labio inferior. Ella estaba siendo algo brusca, pero a los dos les gustaba así.

Cuando finalmente ella le dejó respirar, Luffy tuvo oportunidad de verle los ojos, desenfocados, llenos de lujuria, trató de besarla nuevamente, pero ella lo empujó hacia atrás agarrándolo del cuello de la chaqueta nuevamente.

"Esto, es castigo Luffy, quédate quieto" comandó. El solo pudo asentir, porque cuando ella se ponía en ese plan, el sabía que cosas buenas venían luego. Los dientes de la mujer mordisquearon un camino en su quijada mientras que sus labios hambrientos hacían un camino hasta su oído izquierdo. El sintió un escalofrío cuando sintió los suaves, calientes y húmedos labios de Nami capturando su lóbulo y luego mordisqueando con propósito para que el pudiera sentir sus dientes.

La mano derecha de la muchacha aseguraba la cabeza de su presa mientras le atacaba sin piedad, mientras que su mano izquierda buscaba por debajo de la tela de su chaqueta roja, intentando quitarla del medio.

Las manos de él temblaban intentando contener la intensa necesidad de simplemente tomarla sin más, pero ella le dijo que se quedara quieto, y él cumpliría… tanto como pudiese.

Ella tomó el amado sombrero de paja que colgaba en su espalda, y con cuidado lo depositó en algún lugar donde no fuera a ser aplastado, volvió a besar a su capitán, presionando la cabeza de el contra el suelo cubierto de oro.

Algo reflejó desde detrás de Luffy, algo que asomaba de un barril, y Nami, que conocía cada pieza de oro, cada moneda, cada centavo que estaba en esa bodega, sonrió pícaramente recordando que podía ser, se estiró sobre Luffy, casi asfixiándole con su copiosa delantera. El hombre, aunque inmaduro e infantil, era un hombre después de todo, y cuando su respiración se vio interrumpida por los pechos de Nami poco le importó. Había tenido una buena vida sin remordimientos.

Finalmente Nami se volvió a acomodar, montándose en el regaso de su capitán con una pierna a cada lado de su cuerpo e inspeccionando algo que tenia en sus manos.

"Oi Nami" Luffy se quejó.

Ella hizo una mueca de satisfacción y le colocó algo pesado y frío en la cabeza, se inclinó y le susurró al oído con una voz llena de lujuria "Ahora si que te vez bien… Rey Pirata"

La respiración del joven se entrecortó de la sorpresa, levantó la mirada y vio su reflejo en el dorso de una vieja espada ancha que había sido olvidada en un barril al fondo de la habitación, justo detrás de Nami….

Se vio con una enorme y ornamentada corona de oro.

"Pero yo..aún no" susurró el.

Ella interrumpió colocándole un dedo en los labios, "En esta habitación, en este momento, lo eres" todo pensamiento coherente abandonó de inmediato su cerebro y algo primitivo despertó dentro de él, su necesidad llegando a niveles insoportables, tomo la blusa de Nami en sus manos y sonrió con malicia.

"Ah no, no me vas a romper la ropa de nuevo… quédate quieto" comandó de nuevo la navegante, y el, con manos temblorosas, mordiéndose el labio inferior se contuvo. Ella sonrió en satisfacción, ya que acababa de controlar un huracán de cuatrocientos millones de berries, satisfecha, se inclinó hacia el y retomó el camino de mordiscos que estaba tomando por su pecho, bajando lentamente.

A él le temblaban las piernas en anticipación, tan solo pensando en lo que vendría después.

En el momento en que Luffy le había traído ese costal de tesoros, el cerebro de Nami había tomado vacaciones, en su lugar en su mente solo había lugar para el hombre que yacía bajo ella, mientras sus labios se ocupaban quizá un poco más en la zona donde la brutal marca de tanto dolor había dejado huella. Sus dedos surcaron los abdominales firmes y podía prácticamente sentir en la yema de sus dedos l poder latiente que había bajo ellos, le recorría un calor húmedo de tan solo pensar en ello.

Los hábiles dedos de ladrona desaparecieron su fajín de tela en un segundo y la navegante, que había pretendido ir despacio y torturarlo lentamente, simplemente no pudo contenerse, su boca buscando todo aquello que el le pudiera dar.

Los ojos de él prácticamente se tornaron blancos cuando la sensación superó todo pensamiento, podía sentir la boca húmeda, caliente y suave envolviéndolo tan perfectamente que por un momento no supo ni su nombre.

La mano izquierda del pirata encontró la cabeza de la muchacha y la aferró con una mezcla de desesperación y contención ya que con la mano derecha tomó lo primero que encontró, que fue el borde de un pobre cofre de madera que empezó a deshacerse de la fuerza pura y primitiva que le estaba siendo aplicada.

Finalmente todo aquello fue demasiado para él y antes que ella pudiera protestar, la muchacha se encontró de espaldas en un colchón hecho de oro, joyas y billetes, Luffy le mordió el hombro y ella no supo si fue de desesperación o frustración mientras las manos de el buscaban sus pantalones.

Los sentidos de Nami estaban trabajando al mil por ciento, consciente de cada sensación, del olor a dinero, del hombre que la tocaba con tanta desesperación, ella temblaba y su vientre dolía de desesperación, una necesidad insoportable que consumía todo pensamiento. Su espalda se arqueó cuando los dedos de él encontraron su centro húmedo y caliente, gritó y se sacudió, aferrándose a los hombros de su pareja como si se le fuera la vida en ello mientras una corriente de placer la sacudía desde su vientre hasta la punta de los dedos.

El la miró sorprendido, no había hecho nada aún y ella ya estaba en ese estado, la conocía, había aprendido lo que le gustaba, pero aún así nunca había ella reaccionado tan violentamente, tan rápido. Cuando finalmente la mujer dejó de temblar, ella le miró con ojos desenfocados y sus mejillas rojas que nada tenían que ver con un sentido de pena.

El se sintió poderoso en ese momento, invencible, porque ella era suya y nada más suya y en sus ojos cafés encontró esa devoción completa que le provocaba un sentimiento inexplicable, un sentimiento primitivo que le hacía desear protegerla, tomarla.

El no pidió permiso, ya que un pirata toma lo que un pirata quiere, y no es que a ella le molestara, ya que sus ojos hablaban de su deseo. El no tuvo piedad y ella no quería ninguna, se hundió en ella con poder y propósito, llenándola tan perfectamente que pensó que se había vuelto loca, que un placer así, tan absoluto simplemente no era posible.

Luego de unos momentos, las monedas, joyas y demás tesoros comenzaron a lastimar la espalda de Nami y ella nunca supo cómo, si fue haki o simplemente preocupación de un amante, pero cuando de verdad le dolió la espalda el inmediatamente la aferró y dio media vuelta, permitiendo que la mujer se posicionara sobre él para estar más cómoda. Ella le sonrió pícaramente y comenzó un ritmo ligero y juguetón, mientras le pasaba las uñas por el cabello negro, sus uñas afiladas rasgándole la cabeza, de la manera que ella sabía que a el le gustaba.

Nami recordó de pronto que algo hacía falta y sonrió, deteniendo sus caricias, se estiró y tomó la corona nuevamente, colocándola en su lugar correspondiente.

Fue como echar leña al fuego, ya que en un movimiento demasiado rápido ella se encontró boca abajo con el pecho sobre el suelo cubierto de tesoros, con el aferrándole las caderas por detrás, solo pudo gritar un poco en sorpresa.

Antes que nada, el se tomó un momento para apreciar tal belleza, la espalda de la mujer arqueada hacia atrás, el cabello naranja como atardecer era una cascada de color hacia un lado y las pequeñas cicatrices de batalla que tenía aquí y allá, que muchos hombre hubiesen encontrado repulsivas, el las encontró hermosas, excitantes, un testamento de su fuerza y coraje.

"Nami", susurró el con una voz inusual, profunda, llena de pasión.

Ella ya no podía contenerse más, le temblaban las piernas y el tonto allí sin hacer nada, solo viéndola, volteó su rostro y le miró con ojos llenos de súplica.

"Luffy! Por favor"

Y el sonrió maliciosamente, "Por favor… que cosa, Nami"

Ella se mordió el labio inferior, sus dedos se enterraron en el oro, aferrándolo hasta que sus nudillos se volvieron blancos, su cuerpo temblando en anticipación.

"QUE ME TOMES YA, AHORA… REY PIRATA"

Y como si de una batalla se tratara el no pudo mas que gruñir en deseo cuando la coherencia escapó de su mente, se hundió en ella tan violentamente que la mujer quedó petrificada con un grito en la garganta y los ojos congelados en la nada, era tan intenso lo que sentía que no podía ni siquiera gritar, el grito se le ahogó en el pecho y no supo más que placer puro, salvaje.

El acometió contra ella, una y otra vez y la hizo venir tan fuerte que sus brazos perdieron toda fuerza y su pecho quedó colapsado sobre el oro, dinero y joyas que ahora eran su colchón, los ojos de la mujer estaban desenfocados y su boca abierta en un grito eterno que no paraba mientras el simplemente seguía, una y otra vez, sin importarle si ella iba o venía, porque a no ser que ella lo pidiera, el no pararía.

El nombre de ella escapaba entre gruñidos mientras gotas de sudor le rodaban por las sienes mientras sus manos dejaban surcos en la cadera de ella y finalmente, cuando llego ese momento donde se alcanzaba la perfección, ese momento que lo cegaba todo con un fuego placentero que le hacía olvidar todo excepto aquello, la intensidad la llevó con ella a ese mismo lugar.

Colapsaron en el oro, totalmente agotados pero con un sentimiento de satisfacción que puede compararse a muy pocos y el cuerpo de ella seguía temblando, sus ojos seguían desenfocados y para cuando Luffy recobró sus sentidos, se preocupó de que ella no dijera palabra alguna.

Si la había lastimado no se lo perdonaría nunca, "Nami?" y su voz quizá tembló un poco cuando ella no contesto, con cuidado la colocó en su pecho y su mano encontró la chaqueta roja, que colocó sobre los hombros de la mujer que parecía temblar un poco menos.

Ella finalmente tragó saliva y tomó una bocanada de aire para calmarse "Estoy bien" se obligó a responder cuando notó lo preocupado que él se veía.

Y luego de un momento ella rio con un poco de maldad, "Luffy, aún tenemos que hacer la contabilidad" le sacó la lengua.

"Namiiiii" se quejó el.

"Jajajaja, es una broma, no te preocupes, Ya conté el tesoro"

"Cuando?" preguntó el ladeando la cabeza, mientras se colocaba el sombrero de paja.

"Mientras lo estábamos haciendo" dijo ella haciéndole un guiño.

"ESTABAS QUE!" gritó él, totalmente indignado, su grito llegando a la cubierta superior y volteando varias cabezas.

En algún lugar del Sunny Robin sonrio complicemente y Zoro rodó su ojo,

"Oi mujer, no les estarías espiando de nuevo, verdad?"

"Lo siento, es un mal hábito que tengo" respondió ella sonriendo inocentemente.

"Pero no te preocupes, que solo alcancé a escuchar la última parte, y de verdad es muy gracioso… " cuando Zoro arqueó una ceja en señal de intriga ella continuó.

"Aparentemente nuestra navegante estaba contando dinero mientras ambos tenían relaciones".

"Bueno" comenzó el, "supongo que a algunas personas tienen gustos sexuales de lo más raros" y gruñó un poco.

"Y me imagino que tu estás en posición de opinar tal cosa… Zoro" una Robin sonrió pícaramente mientras Zoro continuaba bebiéndole Sake del ombligo, mientras una segunda Robin se encontraba escondida más abajo haciendo quien sabe que.

"Supongo que no" sonrió él, con cara de demonio, continuando con su acto de singular perversión.


Continuará!

Dejen reviews, que si no lo hacen me deprimo, pienso que a nadie le gusta lo que hago y dejo de escribir :P