Todos los personajes le pertenecen a nuestra increíble SM, yo solo juego con ellos y duermo junto a Edward todas las noches, digo.

Gracias a las pocas que han dedicado algo de su tiempo para comentar y a las que no, es momento de hacerlo.

Nos leemos abajo!.

Creciendo.

Así fueron pasando los días en el palacio Swan. Edward visitaba a Bella una vez por semana, así como ella a él. El joven cobrizo en su segunda visita –tal como había prometido- le llevó un cachorro de Golden Retriever para que fuera "el bebé" a la hora de jugar a la casita. Isabella lo llamó: Mr. Buddy Cullen Swan y ellos le decían solo Buddy.

Los meses pasaron como horas para los hermosos niños que pasaban sus tardes dibujando, cantando, corriendo e incluso aprendiendo cosas nuevas. Así llegaron al mes de diciembre.

Edward y Bella junto a sus respectivas familias pasaron una primera increíble navidad juntos, llenos de regalos, recuerdos y muchas risas otorgadas por las tonterías que hacían los niños.

El día del año nuevo los Cullen recibieron una visita inesperada, resultaba ser que uno de los mejores amigos de Carlisle después del Rey Charlie, es decir El conde Billy Black y su señora esposa habían muerto en un terrible accidente, dejando así a su único hijo bajo la tutoría de Carlisle, quién no dudo en acoger al niño.

Jacob era un niño lindo, moreno y de ojos negros. Una sonrisa graciosa debido a la falta de algunos dientes delantero –como es normal en niños de 8 años-. Sus facciones eran aniñadas y un poco rusticas. Él no tenía idea de lo que pasaba o porque sus padres habían decidido irse y abandonarlo.

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Bella y Alice jugaban en el jardín cuando escucharon a la ama de llaves- Zafrina- anunciar la llegada de Jasper y Edward. Alice salió como posesa en busca de su rubio, el cual a pesar de ser tan joven, estaba colgado al dedo meñique de la pequeña pelinegra. Bella por su parte fue en busca de perro Buddy para que este pudiera ver a "su padre".

-¡Buddy! – Llamó la castaña a su perro – llegó papá Buddy- El perro salió de las plantas donde estaba escondido y fue en busca de "su padre".

Edward quien estaba en la sala con Alice, Jasper y Jacob- Con el que tenía que salir de ahora en adelante- vió a su perro –o hijo- correr hacia él.

-¡Buddy!- Exclamó el niño emocionado de ver al –ya no tan pequeño- animal que saltaba al lado de él.

-Creo que alguien está emocionado por ver a papá-Dijo Bella entre risitas mientras se acercaba a Jasper para saludar. La niña volteó a ver al invitado que no había notado al entrar a la enorme sala y se sonrojó por haberlo ignorando.

-Hola, soy Jacob Black, primo de Edward- Se presentó rápidamente el moreno sin poder quitar la vista de la hermosa niña de piel clara que tenía al frente. Bella se sonrojó nuevamente, cosa que hizo que Edward se enojara. El único que tenía derecho de sonrojar a Isabella era él, el padre de su hijo- o perro-.

-Hola Jacob- Saludó la castaña un poco tímida – Yo soy Isabella Swan- Jacob le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.

Esas sonrisas son mías, son solo para mí- pensó Edward completamente enojado.

-Si, ella es Isabella, la mamá de mi hijo Buddy y la niña que se va a casar conmigo –Dijo Edward marcando territorio. Jacob miró a su primo y luego a la niña que se sonrojó y asintió ante la declaración del cobrizo con una sonrisa.

-¿La mamá de tu hijo?- Preguntó Jacob a su primo completamente perplejo. –Los niños no pueden tener hijos- Dijo en voz alta sin darse cuenta. Jasper y Alice entre risitas y miradas cómplices se fueron.

-Si- Comenzó Bella – La mamá de Buddy, mi perro. Yo soy su mamá y Edward su papá. ¿No es así bebé? Se acercó la castaña a su perro que se encontraba a los pies de Edward tratando de llamar su atención.

-Ohh!- Fue todo lo que pudo articular el niño de ojos negros.

-Bueno, creo que es hora de ir a comer galletitas- comentó Bella mientras jalaba a Edward y a Jacob hasta el enorme comedor familiar del palacio, donde ya se encontraban esperando Alice y Jasper.

-Llegamos- Anunció Bella- ¿Qué hacían sin nosotros?- preguntó mirando a Alice y a Jasper.

-Nada, vinimos a esperarlos aquí- Respondió Jasper. Alice rió como niña traviesa.

Bueno mis tesoros, aquí les traje galletas y un poco de leche – Entró Bree interrumpiendo. Una vez que la joven criada abandonó la estancia, Alice habló.

-Ya sé lo que haremos hoy-. Anunció emocionada. La pobre Bella se atragantó con un trozo de galleta. Esto no puede ser bueno- Pensó.

-¿Qué haremos?- preguntó el joven rubio a la pelinegra. Alice siempre tiene muy buenas ideas. Siempre nos divertimos mucho. Pensó Jasper.

-Vamos a caminar por los jardines traseros- Dijo emocionada. Cuando notó que nadie la acompañó en su alegría suspiró y se explicó mejor-. Vamos a jugar a los exploradores-

-Alice, no creo que sea buena idea… -comentó Isabella -, Nos puede pasar algo, aparte no quiero lastimarme, mancharme o peor aún perderme-

-Yo te cuido- saltó Jacob- No debes tener miedo-. Ese comentario había acabado completamente con el buen humor de Edward. Ella es mía y yo soy el que la cuida!

-Gracias Jacob, pero prefiero jugar otra cosa- Agradeció Bella. Alice le frunció el ceño y Edward sonrió feliz. ¡MIA!

Marzo de 1917

Isabella estaba afuera de la casa de su niño de ojos esmeralda esperando que la anunciaran cuando sintió alguien pararse a su lado.

-Hola Isabella- Saludó el niño moreno de hermosa sonrisa.

-Hola Jacob- Saludó la niña -¿Qué haces afuera?-

-Pues.. ando explorando- respondió el moreno mientras se encogía de hombros.

-¿Explorando?- Preguntó Bella- ¿Explorando qué?-

-Explorando los jardines del palacio, es muy divertido. ¿Quieres ir conmigo?-

-No creo que sea buena idea- Respondió la niña, ella había venido principalmente a ver a Edward y por más bien que le cayera Jacob, ella quería pasar tiempo con su cobrizo.

-Vamos Bella, no seas gallina- Le bromeó Jake. Isabella lo miró enojada. Nadie me llama gallina!.

-No soy una gallina- Dijo entre dientes.

-Entonces.. –Comenzó Jake- Si no eres una gallina, acompáñame a explorar-

-Bueno, pero llamemos a Edward- Aceptó la niña. Quiero ver sus ojitos verdes cuando me vea ponerme rojita por sus palabras bonitas.

-Edward está en sus clases de piano- respondió Jacob un poco enojado por la obvia preferencia de la niña que hoy llevaba coletas rosas y un vestido blanco- Y no le gusta que lo molesten mientras toca-

-Bueno, está bien- Aceptó con un suspiro resignado.

Así pasó una hora. Edward estaba terminando su clase cuando se percató de que Isabella ya debería haber llegado. Salió disparado hacia la cocina donde estaba María, la criada personal de Edward.

-Maria, ¿has visto a Isabella?- Preguntó un poco agitado por la carrera - ¿No sabes si ya ha llegado?-

-Mi niño, Isabella llegó hace poco más de una hora y está jugando con el joven Jacob en los jardines- Le dijo María mientras terminaba un pastel.

-¿Con Jacob?- Preguntó Edward enojado. No era la primera vez que Jacob le quitaba a "su Bella" por largos ratos. El gesto enojado no fue ignorado por María, que al verlo apretando fuertemente sus puñitos trató de disimular una sonrisa.

-Si corazón, pero ya los voy a llamar para que vengan a merendar- Dijo María mientras le daba los últimos detalles al enorme pastel. -¿Por qué no te vas a lacar las manos y los esperas en el comedor familiar? – le preguntó y Edward enfurruñado asintió. Tonto Jacob me las vas a pagar.

Bella y Jacob ya estaban en el comedor esperando a Edward cuando Jacob decidió que quería sacarle conversación a la niña castaña. -¿Qué te pareció la excursión?- Preguntó emocionado.

-Estuvo bien- La niña de encogió de hombros- ¿Dónde está Edward?-

-Aquí estoy- Respondió Edward mientras entraba en el comedor y se sentaba en la cabecera de la mesa- ¿por qué no me esperaste?- Le pregunto Edward a Isabella poniendo su carita triste. El corazón de la pequeña niña se encogió. No me gusta que esté triste.

-Jacob me dijo que estabas tocando el piano y que no te gustaba ser molestado- Respondió la niña con su carita también triste.

-Me molesta que me interrumpan –Estuvo de acuerdo Edward, haciendo que Jacob sonriera satisfecho-. Pero tú puedes interrumpirme siempre, nunca me podría molestar con una niña tan bonita y buena – Bella ante tan hermosas palabras de su niño de ojos verdes solo pudo ponerse roja como un tomate.

-Promete que cuando vengas, lo primero que harás será llegar hasta donde estoy- Le presionó el niño. Bella asintió decidida.

-Te extrañé hoy- Le dijo Isabella a Edward haciendo que el chico sonriera de manera deslumbrante. ¡Toma eso Jacob!. Pensó Edward.

La familia Swan y la familia Cullen no podían ser más felices, tanto como Edward como Bella resultaban ser inseparables. El único que terminaba enojado con toda la situación era el joven Jacob, que para el cumpleaños número 7 de Edward se armó de valor y se lo comentó a su primo.

Junio 20 de 1919.

Cumpleaños número 7 de Edward.

Edward se estaba terminando de vestir en su cuarto cuando escuchó que alguien tocaba su puerta.

-Adelante- Gritó y vió como se asomaba por la puerta la cabeza de su primo.

-¿Podemos hablar?- Preguntó. Edward tomó aire y asintió.

-Edward, hay algo que tengo que decirte- Se apresuró a decir- no me importa que te enoje que esté con Isabella, y yo no voy a dejar de ser su amigo. Me gusta estar con ella, me hace bien su compañía y tú no tienes derecho a separarme de ella-. Dijo nervioso el joven moreno. Edward apretó el puente de su nariz y contó mentalmente hasta cinco.

-Isabella es mía- Fue la respuesta del cobrizo. Jacob se rió.

-Ella no es tuya Edward, ustedes no están casados, solo juegan a estarlo desde hace mucho tiempo, creo que es hora de que acabes con ese tonto juego, creo que ya te lo estas creyendo- Dijo el moreno sin mucha paciencia.

-Todavía no lo es, pero pronto lo será y no te quiero cerca, ella es mi mejor amiga y la niña que se va a casar conmigo algún día Jacob, entiéndelo. Ella es mía, no tuya- Dijo Edward apretando los dientes.

-Ustedes no se van a casar nunca Edward. Aparte, Isabella también es mi mejor amiga, ella me quiere- Dijo Jacob un poco alterado.

- Ella no te quiere, ni ella ni tus papás. Nadie puede querer a un niño tan malo y solo como tú, por eso tus padres te abandonaron y te dejaron aquí en mi casa- Escupió Edward con veneno –Isabella solo me quiere a mi-

-¡Te voy a matar Edward!- Gritó Jacob arronjándose a los brazos de su primo para que este cayera al piso.

BUENAS BUENASS..

VOY RÁPIDO PARA LA UNIVERSIDAD ASI QUEE DEJENME SABER SI LES GUSTA O NO. REVIEW PARA ESTA POBRE SAMARITANA QUE ACABA DE INCIAR LA UNIVERSIDAD, SI?. BESOS.