Epílogo: unos meses después, Quántico, Virginia

Spencer se levanta a las seis de la mañana de su cama y se dirige a la cocina. Va a preparar el desayuno: leche con galletas y tostadas con mermelada. A él no le gusta mucho la mermelada pero aun así las prepara.

- ¿Ya te vas? – una preciosa niña de ojos claros abre la puerta de la cocina con la mano en los ojos. Aun se estaba despertando.

- Claro, princesita, tengo que salvar a los inocentes. – dijo él con tono de superhéroe de cómic. – Pero tú deberías de estar en la cama que hoy empiezas en tu nueva escuela.

- No quiero ir a la escuela, aunque sea nueva. Quiero ir contigo a tener aventuras.

- Escúchame Annie, yo también fui a la escuela, que no se te olvide.

- Me ha dicho Morgan que a los 12 estabas en la universidad. – Reid maldeció a su compañero por haberle dicho eso a su hija.

- ¿Y quién le hará compañía a mamá entonces?

- Pues que ella también venga. – la niña se quejaba.

- ¿Sabes qué? Tengo una sorpresa pero no se lo puedes decir a nadie ehh. Esta día será especial.

- ¿Por qué?

- Es una sorpresa. No tengas prisa.

Y dejándola en ascuas se fue a la oficina. Allí se encontró con sus compañeros que le estaban ayudando a montar el mejor día de su vida. Ya estaba todo listo.

Tres horas después, en casa de Reid…

- Buenos días Lila.

- J.J., ¿qué haces aquí?

- Quiero que me acompañes a un sitio. Es una sorpresa. Annie tu también tienes que venir.

- Síííí. Yo quiero tener aventuras como las vuestras.

- Antes de nada os tengo que vestir pero vosotras no podéis ver absolutamente nada. – dicho esto les vendó los ojos y les puso unos vestidos preciosos.

Ambas se encontraron de repente en un increíble y pintoresco pasillo lleno de flores de colores que llevaban a un altar en medio del parque. Allí les esperaba Spencer Reid. Lila se puso a llorar de repente pero Annie no entendía el porqué. Al llegar al lugar donde su futuro marido la esperaba, Lila abrazó y besó a Spencer por la grata sorpresa. Hoy era el mejor día de sus vidas. Hacía 6 años que se besaron por primera vez. Y algo más.

FLASHBACK: 29 de marzo de 2006

Spencer Reid había salvado Lila Archer de la muerte por parte de su mejor amiga. Ella estaba en deuda con él. Aunque sentía algo más.

Esa noche le pidió que durmiera con ella para sentirse más protegida. Él aceptó porque era su deber.

Él la abrazó mientras la tranquilizaba. Ella no pudo contenerse y lo volvió a besar con muchísima más pasión que la vez anterior. Esta vez, Spencer no pudo evitarlo y siguió su juego hasta que se volvieron uno.

FIN FLASHBACK

Ahora como marido y mujer, después de seis años sin haberse besado, después de tres meses viéndose cada día con temor a ser rechazado entre ambos. Volvían a ser uno.

Aunque esta vez tendrían que vigilar que la pequeña Annie no les viera y lo comentara con su gran amigo Derek Morgan y no se burlara de su padre durante años.