El capitán del Raimon, Endou Mamoru, tenía que combatir por última vez al Instituto Aliea, pero esta vez su rival, Dark Emperors, no era un rival cualquiera: eran sus propios amigos; y el capitán del equipo contrario era la persona que más amaba en el mundo, Kazemaru Ichirouta

Antes del partido, los roces ya se hicieron patentes; Endou estaba muy distinto, buscaba algo más que salvar a la Tierra y devolver a sus amigos a la normalidad; quería a Kazemaru, de un modo u otro; su estado de ánimo le hacía pensar algo bastante oximorónico e impropio de él: no le importaba hacerle daño si así lograba tenerle de nuevo


Tras empezar el partido, los remates no paraban y Endou los paraba con dificultad, pero no pudo evitar el primer gol, hecho justamente por Kazemaru

Eso le hizo a Endou estar más furioso, y su estado no cambió aunque pocos minutos más tarde el Raimon lograra empatar, -Kazemaru… acabaré con esto…


En una de las contras de Dark Emperors, ya a punto de cumplirse la primera parte, Kazemaru se acercó al área para rematar, pero Endou se lanzó contra el balón, lanzándolo fuera; pero esa entrada incluyó un muy sutil golpe a la pierna de Kazemaru, bastante fuerte, haciendo que cayera al suelo; pidieron penalti, pero debido a la calculada sutileza que había hecho Endou, ni el público ni el árbitro vieron nada y este último ordenó levantarse al capitán de Dark Emperors, al cual le dolía bastante la pierna; poco más se pudo hacer, ya que acabó la primera parte

El golpe había sido posible gracias a una suerte de hissatsu de soslayo que golpeó a la pierna del peliazul

-Pero… si no me ha tocado… NGH…-, Kazemaru se dolía de la pierna y le costaba andar

Endou simplemente miraba de reojo y no hablaba, acto seguido habló con sus compañeros y se fue a dar una vuelta

-Hm… ahora vuelvo-, Kazemaru siguió a Endou y, ya, en el otro área del patio, cercano al club de fútbol, le tomó de la camiseta con poca elegancia, -¿Por qué me has golpeado? Eso no es propio de ti

Endou reaccionó agarrándole del traje y tirando de él, -Cállate, vas a venir conmigo

Kazemaru forcejeó, -¡Su… Suéltame!-, pero Endou no atendió a razones y le llevó hasta la caseta del club de fútbol, echándole hacia dentro de un empujón; Kazemaru acabó en el suelo, ya que no pudo apoyar bien su pie dolorido

-Tú y yo vamos a hablar… muy seriamente-, Endou cerró la puerta del club; estaba enfadado, tanto que a Kazemaru le dio un leve escalofrío

-No tengo nada que hablar contigo, Endou, ya te dije que no me voy a separar de esta piedra

-Bien, pues yo si tengo algo que decir-, Endou se acercó a Kazemaru y le arrastró, sin violencia, a una esquina de la caseta

-Q… ¿Qué demonios haces?

Endou no respondió y, agarrándole de la parte del cuello del uniforme, le bajó la parte de arriba de éste. Kazemaru intentaba que se apartara, pero no lo lograba

-Acabaré con esto, Kazemaru-, repitió, susurrando al oído del peliazul; con una mano, le acariciaba el torso, y con la otra, le palpó la entrepierna por encima del traje, que estaba pegado al cuerpo

-P… para… Endou… para…

-No voy a parar, Kazemaru-kun; hasta que recuerdes nuestro amor…

-¿Qué… amor?

-Sigues sin recordarlo-, Endou besó el cuello de su rival y las caricias empezaban a hacer mella en el cuerpo de Kazemaru

-NNNGH… me duele… maldita sea… ¡aparta!

Lo único que hizo el capitán del Raimon fue sonreír y continuar palpándole, hasta que vió lo tenso que estaba ya Kazemaru; Endou le sonrió y, no sin esfuerzo, le terminó de quitar el apretado traje que tenía Kazemaru, dejándolo solamente colgando de una pierna; también se desnudó el propio Endou

-Kazemaru-kun…-, Endou se puso encima de él y, tomándole de la cara, empezó a besarle en los labios; Kazemaru no pudo decir nada, solo gemía, más cuando la lengua de Endou descendió de la boca de Kazemaru a su cuello, y de ahí a la tensa entrepierna del peliazul

-¡E… Endou!-, Kazemaru se sonrojó, no tenía fuerzas para seguir forcejeando, pero le seguía pidiendo que se apartara; Endou, obviamente, no hizo caso y empezó a lamer el miembro de Kazemaru

Kazemaru dejó de pedirle que parara, más que nada porque los jadeos le impedían decir nada más

Endou sorbió y lamió con ganas, y cuando Kazemaru llegó al clímax, Endou no reaccionó; simplemente elevó la cabeza, y limpiándose la boca, volvió a sonreírle

-E… Endou… ¿p… por qué haces…?

La respuesta de Endou fue corta y concreta, -Porque te amo, y espero que tú también te acuerdes-, Endou volvió a bajar la cabeza y acercó su lengua al trasero de Kazemaru

-Kazemaru-kun… date la vuelta…

-N… no… por… favor…-, Endou se fijó en la piedra que portaba Kazemaru, el brillo era menor

-Kazemaru-kun…

-…-, Kazemaru terminó dándose la vuelta.

Endou acercó su entrepierna al trasero de Kazemaru y comenzó a entrar y salir lentamente, -Kazemaru-kun…-, Endou le abrazó, -… Te amo…-

-E… Endou… … Endou… kun…-, Kazemaru empezó a notar un ligero dolor en el pecho y en la cabeza; -¡NGH!-, finalmente sintió una especie de golpe al dar el último gemido, al unísono con el que dio Endou

Kazemaru terminó gimiendo lo que quiso oír Endou, -Te… ¡Te amo, Endou-kun!

Ambos terminaron tumbados en el suelo jadeando durante un rato; cuando tuvieron fuerzas para hablar, Endou esperó que Kazemaru volviera a ser el de siempre, -¿Kazemaru… kun?

Kazemaru le miró y sonrió, -Endou-kun…-, Kazemaru le empezó a besar, y Endou, con los ojos húmedos, le siguió el beso con gusto


Ya tenía que haber empezado el segundo tiempo, pero ninguno de los capitanes estaba presente, así que, aunque individualmente, ambos equipos buscaron a sus capitanes

La coincidencia hizo que todos los jugadores acabaran frente a la puerta del club de fútbol y abrieran la puerta

La escena dejó helados a todos

-E… Endou… Kazemaru, ¿Qué estáis…?-, el primero en hablar fue Gouenji, con los ojos como platos

-¡¿Pero qué demonios?-, Someoka, al igual que los jugadores de Dark Emperors, no podía evitar poner cara de sorpresa mayúscula

También se quedaron helados Endou y Kazemaru, les acababan de pillar desnudos, abrazados y besándose… adiós a la relación en secreto

Fubuki se dio cuenta de la "jugada" de Endou, y saltó sobre Someoka

-¡¿Y ahora qué haces tú?

-Probar lo mismo, Someoka-kun

Fubuki empezó a besar a lo loco a Someoka y tocar donde pudiera a ver si funcionaba… cabe decir que, efectivamente, funcionó

Ahora tenían un arma mejor para acabar con ellos

FIN