Capítulo 2

Hacia Una Nueva Vida.

Mittens P.O.V.

Bajaron la camilla de la camioneta; entramos con algo de prisa, recorrimos como unos dos pasillos, la cara de Rhino parecía ahora menos preocupada por Bolt, ahora estaba concentrado en como estar allí sin que nadie notara que estuvieron allí. Dimos vuelta hacia otro pasillo para entrar en una sala al fondo con apariencia de un veterinario común, feo pero funcional.

Harrris corrió a hacer una serie de pasos que eran rutinarios entre los asistentes de médicos o en su defecto del veterinario que atendía a Bolt.

-Hey Harris- dijo el doctor, -a la de tres; uno, dos y...!hum!

-Listo doctor está casi despierto, ¿Será necesario sedarlo?

-Hmm. No. No hace falta, sólo lo revisamos y lo aseamos. Si encontramos algo mal haremos lo correspondiente.

-Amm, o-okey Doctor. Me llevo esta camilla ¿Si?...

-Adelante hijo, yo lo reviso y tú haces el resto.

~Ya no tendremos con que cubrirnos~. Comenzó a retroceder la camilla hacia la puerta. -Rhino, cuando salga bajamos sin que nos vea. -Sí, volveremos a entrar ¿No?- -Claro que no, aguardaremos, ¿O quieres ver cómo lo rebanan si es que lo deben operar?

El joven salió de la sala rumbo a los pasillos, se lanzó con cuidado Mittens y Rhino rodó para darle alcance. -Bromeas, un súper-perro no necesita ser operado. Hizo un gesto de extrema confianza mientras se detenía; -Esperemos que así sea, hámster.-

Miré alrededor y vi un amplio bote de basura, por lo menos lo suficiente para que estuviéramos adentro, además uno de la calle estaría más sucio que éste; así que ¿Por qué no? -Rhino ése bote de basura nos protegerá, vigilaremos el pasillo y cuando veamos movimiento sabremos qué hacer. No te quejes y entremos-.

-¡Todo por mi camarada!- dijo con exagerada decisión, Mittens sonrió y tomó la esfera, la lanzó con cuidado al fondo del bote y entró después haciendo sonar un poco la puertecilla que tapa al cesto.

Mittens: -Ya verás que saldrá sin ningún problema de aquí-.

Pasados 45 minutos; salían de la sala los encargados a veces con bandejas con cosas, así que creí que ya estaban terminando.

-Pronto roedor podrás ver a tu héroe de vuelta. Mencioné con algo de alegría. Giré a ver a Rhino.

-¡Mega increíble!; pero ya quiero salir de aquí ¿Van a tardar mucho?

-No sé. Oye ehh... Rhino; ¿Te gustaría vivir con Bolt y sus personas?, porque ambos estamos muy lejos de los lugares en los que antes vivíamos; tardaríamos mucho en volver.-

-Descuida Mittens Penny cuidará bien de todos, de eso estoy muy seguro.

No sé por qué pero el pensar en volver a los callejones de Nueva York me hizo un nudo en la garganta, y me imaginé que de regresar allí nada sería igual. Viviría una vida solitaria, como antes; pero algo en mí prefería darle un giro a ése estilo de vida. Sólo tenía que elegir. Aún no sé si tomé la mejor de las elecciones.

La tarde de ayer pensaba todo eso mientras Bolt estaba en revisión, ahora parece esa preocupación muy distante; pero en realidad sólo ha pasado un día, ayer era miedo y dudas hoy ya estaba en una nueva casa, con Bolt y Rhino, juntos.

Recuerdo que apenas salieron con Bolt, nos escabullimos hasta alcanzarlo, los encargados tenían instrucciones de llevarlo al hospital pues Penny se recuperaba allí. En esos momentos mi corazón no podía más, era una sensación de terror y valentía.

Llevaron a Bolt hasta la habitación de Penny en el hospital. Rhino y yo nos escondimos bajo la cama. Bolt y Penny festejaban su reencuentro, Rhino lloraba ante la escena, y yo seguía luchando con mi mente, luego todo fue más sencillo de lo que pensaba... Muchísimo más, en fin; Bolt hizo que saliéramos de nuestro escondite, él estaba muy confiado. Casi obligándonos a salir nos tomó y nos dejó a la vista de la chica. Ella nos miró muy fijamente, ése instante que pareció mil años terminó con la sonrisa de Penny.

-Nos mudaremos a una nueva vida. ¿Qué me dicen... Mittens, Rhino? Viviremos con Penny.

Me sorprendieron las palabras de Bolt... Desee ser igual de fuerte que él. Elegí desde entonces aprender de su vida, compartir la mía con todos y confiar de nuevo en las personas. Y empezar de nuevo. Bolt hizo como si nos presentaba.

-Ella es Mittens, ¡me ha enseñado muchas cosas! Ladraba emocionado; -Él es Rhino, es muy divertido.

-Jajaja. Son amigos de Bolt ¿ehh? jeje, ¡Qué bonita gatita!- miró a Rhino y dijo: -Hola pequeñito, éres muy lindo, gracias por acompañar a Bolt, prometo cuidar bien de ustedes. Nos acarició y abrazó con suavidad, luego entró la mamá de Penny a la habitación.

-Buenas noticias hija. Por la tarde volveremos a...- Se sorprendió y miro pensativa. -vaya.

Penny: -Mamá ellos cuidaron de Bolt mientras estaba perdido, lo han acompañado de vuelta y no quiero dejarlos a su suerte. ¿Puedo cuidar de ellos?

-Sí. Cariño prométeme que los cuidarás tanto como a Bolt ¿Sí?.

-¡Claro mami! jugaremos todos los días, los cuidaré y cuando vaya a la escuela estarán juntos para jugar. Bolt no se aburrirá cuando esté solo.

-Cierto amor. Y esta tarde podrán estar en casa contigo, ya nos vamos de aquí, ¿Qué te parece?

-¡Qué bien, no puedo esperar!

Después estuvimos allí un rato, la mamá de Penny habló con algunos doctores y unas horas más tarde dejamos el hospital. Recuerdo a Bolt emocionado pues jamás había salido del foro en Hollywood, era una vida nueva para todos, una más feliz y tranquila vida.

Fue emocionante recorrer la casa, el jardín... todo. Me pusieron un collar con un cascabelito, ahora tenía nuevas personas, buenas y confiables. Me di cuenta que no sería abandonada nunca más.