Capitulo 22

El secreto del ático

Y el futuro que esperaba a ambos inició con una fría y nublada mañana, había montones de personas sobre las aceras transitando con prisa, el aroma a actividad empezaba a despertar los sentidos de Bolt, luego reconoció que era olor a café; uno muy parecido a el que se tomaban las personas en casa. Sentía todo el cuerpo entumido y tenía la sed de una semana sin tomar un sorbo de agua, todo su movimiento al despertar, pareció interrumpir el descanso de Mittens que sujetaba con firmeza una pata de Bolt con sus dos delanteras aferrándose casi herméticamente ambos cuerpos, Mittens había estrechado a Bolt en la madrugada para tener algo de calor extra con el a su lado.

Bolt miró con gesto de ternura a Mittens, sintió una gran seguridad; descubrió que la Mittens que abrazaba su pata era la misma de siempre. Bolt no quiso interrumpir el sueño de Mittens.

~Aunque yo ya esté despierto siento que estoy en un sueño, el mío y el suyo~.

Lentamente empezó acercarse hacia Mittens para juntar su calor, las dimensiones de Bolt hacían que las orejas de Mittens le llegaran apenas a su nariz; dio un suave beso en la frente de Mittens y la estrechó hacia su barbilla.

-Volvamos a nuestro sueño-. Susurró Bolt, cerró los ojos y quedaron juntos aislados en el estrechito callejón de la bulliciosa mañana en la que todos los humanos se dirigían a sus actividades diarias. El sueño era más importante, y a Bolt le importaba el descanso de Mittens y la recuperación de su patita.

Pasaron un par de horas de eso, Bolt abrió de nuevo los ojos y casi desesperado intentó entrar en razón, levantó tantito la cabeza y la sacudió un par de veces, tenía una enorme sensación de ganas por ir a orinar. Después hizo un gesto de sufrimiento, Mittens abrazó la pata de Bolt durante tanto tiempo y además agregando su leve presión, que hizo que se cortara la circulación de la sangre en su extremidad; y no tubo más remedio que sacar su pata lo más cuidadoso y rápido posible del abrazador apretón que le hacía Mittens, tan pronto como pudo intento ponerse de pie, pero el efecto de la sensación y la falta de fuerza en su pata le hicieron más sufrimiento, y aún moría de ganas por ir al baño. Para lograrlo tuvo que ir casi cojeando a algún lugar un poco distanciado de el lugar en el que yacían dormidos.

-Wooow... Eeesto es el cielo, jaja- Bolt hacía un gesto de alivio evidente. Se tomó su tiempo para terminar luego de la faena para despertar e ir. Para cuando regresó al sitio Mittens ya estaba despierta con los ojos semiabiertos, pero con la misma posición en la que la había dejado Bolt antes de ir al baño, indicando que aún no quería despertarse.

- Buenos días, perdón creo que te desperté -.

Mittens perezosa apenas giró un poquito la cabeza para ver a Bolt y levantando una ceja en forma irónica contesto:

-tu crees?-.

-Jajaja, bueno no tuve de otra; estabas estrangulado a mi pata -.

Mittens se ruborizó un poco mientras soltaba una risita burlona - perdóname pechochito -. Mientras hacía una de tierna carita a Bolt que correspondió con una sonrisa.

~Me muero por besarla de nuevo~.

El quedó ruborizado al recordar que el día anterior se habían besado algunas veces, y era algo nuevo para el que siempre que pasaba, aun siendo un accidente no terminara en pelea o abofeteado y arañado por Mittens.

Las cabezas de ambos eran un nido de aves, inspirando su cantar en la atracción entre ellos, el aroma a amor era muy joven, y Mittens como toda chica empezaba a tomárselo mucho más serio que Bolt. El día anterior de reconciliación y el recuerdo de todos los pasados, hizo que se confirmara el tierno amor hacia Bolt que nacía en su corazón. Aunque era difícil lidiar con la sensación de no seguir mirando a Bolt como un amigo y hermano, muchas veces tenía el confuso recuerdo de estar junto con el desde la cuna y pensar en el como posible pareja le intimidaba bastante. Era una de las razones de mayor peso por la que se distanció de la familia y de él por tanto tiempo en el ático de la casa, aún no podría reconocer el amor que tenía por Bolt. Y la inmadurez e inexperiencia en él nunca lo habían notado. Bolt interpretaba su cambio de comportamiento como muestra de odio a sus semejantes, pero nunca le pasó por la mente la gran batalla que tenía el pensamiento de Mittens con su corazón y sus más puros sentimientos.

El gran silencio entre ambos que se prolongó por unos minutos fue interrumpido por risitas nerviosas.

~Este será un día largo, pero parece que pasará algo especial ~, pensaron ambos enamorados.

La mirada que Mittens clavaba en Bolt era nueva, estaba llena de vida y radiante de amor, el brillo en sus ojos era sólo para el deleite de Bolt que quedaba mudo al ver su resplandor. Ya no buscaba explicaciones ni hurgaba dentro de todo su ser la razón por la que sentía ese nuevo amor por el.

Se puso de pie Mittens mientras le daba gustosa un besito en la mejilla a Bolt.

- Vamos Mittens, tan pronto como podamos nos alejaremos de este sitio -.

Hizo el mismo movimiento para subir a su lomo a Mittens y se pusieron en marcha, de pronto su estomago empezó a rugir; mientras dejaban el callejón se escuchaba la risa de Mittens seguida de Bolt.