Saludos.

Luego de un largo tiempo de inactividad como escritor, la inspiración ha regresado gracias a una serie de historias que han dado vida a esta idea, con lo cual espero poder complacer la curiosidad y el gusto de ustedes queridos lectores. Sobra decir que esta historia es un shoujo-ai.

Comenzamos.

Ahora o Nunca

Capítulo 1: Decisión

Luego de pensarlo por un largo tiempo, me cuesta trabajo creer lo que estoy a punto de hacer. Claro, la oportunidad siempre se da, sin embargo es casi imposible que alguien si quiera se atreva a pensar en ello, no digamos hacerlo. Por una vez en mi vida doy gracias de no ser una persona que siga las reglas de la sociedad al pie de la letra, oh claro que no lo soy.

He tomado la decisión de hacerlo y no pienso dar marcha atrás, aunque me cueste todo aquello por lo cual he luchado. No me importa que mi reputación sea perjudicada, o qué dirán de mí luego de este día, porque no puedo seguir ocultándome de la verdad que mi corazón supo admitir hace más de 12 años.

-"¿Tanto tiempo ha pasado?"

Recuerdo con nostalgia los momentos que compartimos desde los 9 años. A pesar de conocernos bajo circunstancias hostiles a consecuencia del incidente suscitado con el Tomo de las Tinieblas, no cambiaría por nada del mundo esa situación; todo eso fue superado gracias a la determinación de quien cambaría mi vida para siempre. Su nombre, Takamachi Nanoha.

-"O el Demonio Blanco, los dos nombres me agradan."

A pesar de contar con el cariño y protección de una familia que llegó a mi vida de manera inesperada, algo dentro de mí sentía la ausencia de un sentimiento que a esa edad no somos siquiera capaces de comprender, y con el paso de los años iría descubriendo que una vez tu corazón encuentra a esa persona especial, el resto se da de forma natural. Sin embargo, no sospechaba que dicho sentimiento le pertenecería a más de una persona.

En nuestra primer y única batalla, Nanoha luchó con todas sus fuerzas con el objetivo de vencerme y a su vez rescatar a la chica que marcó su vida para siempre; así como ella estaba por marcar la mía. A pesar de compartir mi consciencia con Reinforce pude darme cuenta del lazo especial que ellas dos compartían, sin importar cuán dura fuera la situación, sin desfallecer ante la adversidad, y sobre todo, intentando hacer todo lo posible por hacer llegar sus voces a lo más recóndito de mi ser.

-"Y sigue siendo la misma testaruda de siempre."

Juntas hicieron hasta lo imposible por hacerme entrar en razón, poniendo en riesgo sus vidas con tal de salvar la mía. Fue entonces, por primera vez, que sentí esa sensación indescriptible dentro de mi corazón. Yo, quien había renunciado a todo por darle una oportunidad a Reinforce, estaba siendo bendecida con la misma posibilidad en manos de dos chicas que hasta hace pocas semanas eran unas desconocidas, y que a partir de ese momento serían parte fundamental de mi vida y mi razón de ser.

En los siguientes seis años compartimos la vida de estudiante que siempre quise experimentar, que gracias al esfuerzo y apoyo de mi nueva familia, y sobre todo, de ellas dos, me fue posible cumplir uno de mis mayores deseos, volver a caminar. Recuerdo claramente que mi primera acción al recuperar el control de mis piernas fue abrazarme fuertemente de ambas, rompiendo a llorar de alegría por varias razones. Estaba un paso más cerca de cumplir la silenciosa promesa hecha el día que partió Reinforce de mi lado, y al mismo tiempo, podría andar por el mismo camino que Nanoha y Fate.

Ya consciente de lo importantes que eran ambas chicas en mi vida, no pude evitar sentir una punzada en el corazón cuando me di cuenta que Fate y Nanoha comenzaban a reforzar ese lazo especial entre las dos. No las culpo, luego de las adversidades que tuvieron que superar juntas para liberar a Fate del yugo impuesto por su madre, Precia Testarossa, y confrontar el hecho de que no era más que el clon creado a partir de su verdadera hija, hicieron que la relación entre ellas se fortaleciera más y más con cada obstáculo superado, hasta que finalmente Fate fue libre de elegir la vida que deseaba vivir por sí misma y por nadie más. Era evidente que Nanoha formaba parte de esa vida.

-"Una en la que no estoy incluida… aún."

Siempre me he considerado una persona capaz de percatarse del más mínimo detalle en el comportamiento de una persona, ya sea por sus palabras, gestos o su estado de ánimo. Por eso supe de inmediato que Nanoha había robado por completo el corazón de Fate cuando ingresamos a nuestro primer año de instituto. De igual forma, era evidente que los sentimientos eran mutuos por parte de la rubia, quien por desgracia no era capaz de expresar gracias a su carácter tímido. Entre ellas no necesitaban palabras; una sonrisa, una leve caricia en la mejía, un inocente beso en la frente, todo esto era más que suficiente para entender lo que la otra sentía.

Aún no comprendo cómo me fue posible seguir viendo todo aquello cuando mi corazón por dentro se hacía añicos. Ninguna era culpable, nada más esta torpe-ciega-sordomuda, ya que mi cerebro se negaba a creer lo que mis cinco sentidos atestiguaban día tras día. Ahora que lo pienso, la única razón por la cual me fue posible soportar el dolor que verlas juntas me causaba era el hecho de que, a pesar de todo, jamás me apartaron de su lado. Y por ello, les estoy agradecida.

-"En verdad que soy afortunada."

Es por ello que mi corazón se contrae cada vez que viene a mi mente el incidente que casi le cuesta la vida a Nanoha. Cómo pude ser tan tonta de no darme cuenta, que Nanoha estaba esforzándose demasiado, llevando su cuerpo al límite de su poder, el cual finalmente cobró su precio en el momento menos oportuno. Agradezco a Vitta el haber estado a su lado, ni siquiera soy capaz de imaginar lo que hubiera sucedido si Nanoha…

-"¡No! No pienses en eso ahora, no en este día."

Perder a Nanoha no estaba entre mis planes, y menos de esa manera. Escuchar que no volvería a volar en el cielo que tanto amaba hizo que algo dentro de mí despertara. Hice la promesa que algo como esto no volvería a suceder, no mientras pueda hacer algo al respecto. Por fortuna para todos, en especial para la misma Nanoha, su fuerza de voluntad y determinación le devolvieron las alas que tanto amaba, le devolvieron esa sonrisa que tan bien le sienta en ese rostro que conozco a la perfección.

-"Si tan sólo esa sonrisa también fuera para mí."

En todo caso, no fui la única que cambió después de ese incidente. Fate, quien hasta ese entonces se conformaba con ver a Nanoha desde la distancia como yo lo hacía, encontró la determinación de hacer a un lado su timidez y ser más abierta con sus sentimientos, que para ese entonces eran más que evidentes, estaba profunda y perdidamente enamorada de Nanoha. No era difícil darse cuenta de ello, hasta para aquellos ajenos a nuestro círculo de amigos; sólo Nanoha no parecía darse cuenta de ello, o lo ocultaba muy bien en ese entonces.

Dejando atrás ese incidente, las tres tomamos caminos distintos. Nanoha tenía el deseo de ser una instructora de combate, y con ello poder enseñar a los demás el cómo utilizar sus poderes con responsabilidad y por el bien de las personas que estaban dispuestas a proteger con ellos. Fate eligió convertirse en Enforcer, ya que deseaba evitar que más personas sufrieran a consecuencia de los actos viles de terceras personas que sólo buscaban cumplir sus ambiciones. En cambio, mi objetivo era otro, con el poder del Tomo de las Tinieblas en mi interior podría haber elegido cualquiera de los caminos y así poder estar junto a una de ellas, pero en mi mente sólo existía la idea de estar las tres juntas. Si encontraba la forma de reunir nuestras habilidades, sin sacrificar los sueños de ambas, entonces podría estar cerca de ellas y observar a la distancia, esperando una oportunidad.

Tras un arduo camino que significó estar separadas por casi cuatro años, subiendo los rangos necesarios dentro de la Administración de Espacio y Tiempo a pesar de ser aún considerada una criminal bajo sus estándares, y con la ayuda de mi querida familia, me fue posible ensamblar una unidad élite que estaría bajo mi mando con el objetivo de investigar y traer a la luz todos los casos relacionados con las Lost Logia. Así fue como nació la Sección 6.

No fue difícil convencer a Nanoha y Fate de que se unieran a mi equipo, dado que sus habilidades serían necesarias para llevar a cabo nuestro objetivo. Además con la excusa perfecta de haber demostrado gran destreza en los casos de Precia Testarossa y en mi propia detención bajo el control del Tomo de las Tinieblas, me fue posible conseguir la aprobación de las autoridades superiores, aunque más de uno viera con recelo como dos "antiguas" criminales de la TSAB formaban parte del mismo equipo para llevar a cabo investigaciones de suma delicadeza. Haciendo a un lado esas miradas y gestos despectivos, y recién cumpliendo diecinueve años; Fate, Nanoha y yo volvimos a estar juntas otra vez.

Para ese entonces me era más fácil ocultar mis sentimientos por ambas, a excepción de Signum quien siempre parecía percatarse de mi comportamiento estando a su lado, quien sin decir una palabra, me brindó su apoyo en los momentos más difíciles. Es por ello que solamente ella sabe lo que estoy a punto de hacer el día de hoy.

-"Confío en que no tratará de impedirlo."

Diez años de oportunidades y aún no era capaz de confrontar mis propios sentimientos por las dos. En el fondo de mi corazón tenía la certeza de estar enamorada perdidamente de Nanoha, justo como Fate lo estaba de ella, y por increíble que parezca, amaba con esa misma intensidad a la rubia que robó el corazón de Nanoha con esa mirada llena de tristeza e incertidumbre. No puedes culpar a Cupido cuando hace bien su trabajo, sólo tienes que completar la tarea que él inició, ¿no parece tan difícil verdad?

Pues estaba equivocada. Estando tan cerca, me sentía cada vez más lejos de poder encontrar el coraje necesario para confesar que ellas daban sentido a mi existencia, que desde nuestro primer encuentro doce años atrás la calidez de Nanoha y la inocencia de Fate dejaron una huella imborrable en mi ser, una que no ha hecho otra cosa más que crecer hasta cubrir por completo este corazón ansioso de gritar a los cuatro vientos que ella, Hayate Yagami, ama con cada fibra de su ser a sus dos mejores amigas, Takamachi Nanoha y T. Harlaown Fate.

-"Más vale tarde que nunca."

Después de hoy no importará nada más en lo absoluto, sea cual sea la respuesta que obtenga a mi osadía, aceptaré la decisión que ambas tomen cuando finalmente les haga saber que mi vida no sería igual sin ellas a mi lado. Aunque no sientan lo mismo, aunque las pierda para siempre, esta es mi última oportunidad.

Porque hoy, a mis veintiún años, estoy a punto de hacer la mayor locura de mi vida. Si, justo hoy en el día que Nanoha y Fate decidieron contraer matrimonio he decidido jugar mi última carta de alcanzar la felicidad que siempre he deseado tener a su lado.

-"Es ahora o nunca."

Continuara…

Sus comentarios son bienvenidos.