Saludos.

Han sido largos días de trabajo y más trabajo. Por un momento pensé poder encontrar el tiempo para continuar escribiendo este capítulo, lamentablemente fue imposible con tanto ajetreo a mi alrededor y el cansancio cobrando su factura cada noche. Es por eso que mis fines de semana serán dedicados a escribir. Gracias de nuevo BARDICHE T y Je yurigirl por su apoyo y ánimos, no duden que seguiremos adelante con la historia, en especial doy gracias a Reira AX, quien me animó a continuar con la historia a pesar de un año en las penumbras. Por ello, muchas gracias.

Continuamos.

Ahora o Nunca

Capítulo 3: Tocando las puertas del cielo

-No puedo creerlo, finalmente mi pequeña se casará con su príncipe azul – esta declaración no pasó desapercibida por la chica de cabello castaño que se encontraba sobre un pequeño banco mientras dos señoritas se apresuraban para dar los ajustes finales al hermoso vestido elegido para esta ocasión tan especial – Estoy segura que Fate-chan también estará radiante en ese vestido blanco. Ahora que lo pienso, ¿acaso su color favorito no era el negro?

-Lo sigue siendo mamá, – respondió quien pronto sería la esposa de Fate T. Harlaown – cuando decidimos que ambas usaríamos vestido, fue idea mía proponer que fuese Fate-chan quien vistiera de blanco.

-Me sorprende que no se opusiera a ello – dijo Momoko Takamachi, tratando de imaginar la expresión que seguro hizo su futura yerna cuando ella y su hija tuvieron esa charla meses atrás.

-Créeme, no fue fácil convencerla – esta vez fue Nanoha quien no pudo ocultar una leve sonrisa recordando el rostro de Fate cuando supo que no podría vestir de smoking – Estaba empeñada en ser mi "hombre" con todo y ese horrible traje de pingüino que la diseñadora de bodas sugirió.

-Pobre Fate-chan, en verdad debe quererte mucho para hacer a un lado sus propios deseos y así complacerte, – sin darle oportunidad a responder, Momoko se aproximó a Nanoha y colocándose a su lado, fijó la mirada en ella – y eso me tranquiliza, porque puedo estar segura que mi pequeña estará en buenas manos.

-Lo sé – la expresión con la cual Nanoha dijo esto último no dejo lugar a dudas en la mente de Momoko, Nanoha finalmente había encontrado la felicidad que toda madre espera para sus hijos. – Mi vida no sería lo mismo sin Fate a mi lado.

-Estoy segura que ella siente lo mismo hija, de lo contrario, no te hubiera propuesto matrimonio de la manera que lo hizo.

-"¿Quién podría olvidarlo?"– pensó Nanoha recordando ese día como si fuera ayer. Luego de haber planificado sus vacaciones cuidadosamente con el objetivo de pasar las fiestas navideñas en la Tierra junto a su familia, no esperaba que Fate anunciara su relación en la cena de Navidad (aunque nadie pareció sorprendido ante la noticia), y mucho menos que su regalo fuese la hermosa sortija de compromiso que lleva puesta. Por ello, Nanoha se encontraba agradecida nuevamente al hecho que una desafortunada situación como las Jewel Seed haya hecho posible que sus caminos se entrelazaran. Estaba agradecida al destino por haberle dado su "destino" junto a Fate.

Estando sumida en sus pensamientos, Nanoha no se percató que las señoritas habían terminado, solicitando su opinión al respecto. "¿Esta soy yo?" – pensó mientras observaba incrédula su reflejo en el espejo. Su cabello, recogido en una hermosa coleta, estaba adornado por un moño de azaleas. El vestido, de un hermoso rosa pastel, dejaba al descubierto los hombros para dar un toque casual pero elegante; así mismo sus brazos eran cubiertos por un par de guantes que llegaban un poco más arriba del codo. Un moño adornaba su cintura en el costado izquierdo, el cual ocultaba unos preciosos encajes en la parte inferior del vestido.

-My Master, you look so beautiful, I'm sure Fate-san would love it – casi lo olvidaba, Raising Heart descansaba alrededor de su cuello en forma de pendiente; habían decidido con Fate que sus dispositivos las acompañaran ese día, porque siempre han estado a su lado, y este día no sería la excepción.

-Raising Heart tiene razón, te ves preciosa – esta vez fue el turno de Momoko en reafirmar las palabras del dispositivo inteligente – estoy segura que Fate pensará lo mismo cuando te vea.

-Gracias mamá, Raising Heart. No saben lo feliz que me hacen al escucharlo – dijo la castaña, incapaz de ocultar la dicha que sentía en ese instante – Hemos esperado este momento por mucho tiempo, nuestra boda será sólo el primero de muchos recuerdos felices que deseo compartir a su lado.

-I'm sure it will be my Master.

-Estoy segura que así será hija.

"Estoy esperando por ti"

-Adelante.

-¿Quién lo diría? – No fue necesario darse vuelta para saber a quién pertenecía esa fastidiosa voz – Ese vestido te sienta muy bien. Sabes, ahora que inicias una nueva vida, es tiempo de cambiar un poco tu guarda-ropa hermanita, no podrás vestir siempre de negro.

-Si has venido sólo para fastidiarme Chrono será mejor que te vayas.

-Lo lamento Fate, no pude resistirlo, – se apresuró a responder Chrono sintiendo el malestar de su hermana – en verdad te ves preciosa con ese vestido. Escuché a mamá platicando con Amy y quise verlo con mis propios ojos antes de tener que entregarte en el altar. Te ves radiante Fate.

-Gr…gracias – tartamudeó la Enforcer siendo sorprendida por el cumplido. – Fue idea de Nanoha.

-Me agrada saber que mi futura yerna es buena influencia en ti – comentó Chrono, recordando su primer encuentro con Nanoha años atrás y como no se inmutó ante nadie cuando fue a rescatar a su hermana de Precia.

-Siempre lo ha sido, desde el momento en que nos conocimos – quizás no era el mejor momento para ponerse nostálgica, pero ahora que Chrono había tocado el tema, la rubia comenzó a recordar los momentos que marcaron su vida para siempre.

Su primer enfrentamiento con Nanoha cerca del lago; esa chica que apenas iniciaba sus primeros pasos en el mundo de la magia, se plantó firme ante ella evitando a toda costa un enfrentamiento. Estaba en su naturaleza creer que en el fondo todas las personas tienen algo de bondad, inclusive en alguien como ella, quien en ese entonces seguía ciegamente las órdenes de su madre, Precia Testarossa. Posteriormente, cuando su madre se enteró de su fracaso, recibió uno de los peores castigos que hasta el día de hoy la persigue en sus pesadillas. Abrumada por haber decepcionado a su madre, decidió resolver sus cuentas pendientes con Nanoha en un duelo por las Jewel Seed que cada una había conseguido hasta el momento. En una batalla bajo la atenta mirada de la TSAB, las dos lo dieron todo para lograr su objetivo; por un lado ella deseaba conseguir la aprobación de su madre, y por el otro, Nanoha anhelada sólo poder acercase un poco más a la chica de ojos rojos que le arrebató el corazón. Con la victoria de Nanoha gracias a su primer Starlight Breaker, Fate finalmente fue capaz de ver sus intensiones; esa chica que alguna vez creyó era una insensata, solamente quería ser su amiga sin importarle en lo más mínimo su pasado o circunstancias. Fue gracias a Nanoha que pudo superar el dolor de saber la verdad sobre su vida y las razones por las cuáles Precia buscaba con desesperación las Jewel Seed. Nada más fue una herramienta en los planes de la persona que alguna vez llamó "madre", pero que solamente tenía ojos para su verdadera hija Alicia; y ella tan sólo había sido un intento fallido por reproducir lo que alguna vez perdió por medio de la clonación. Nanoha le dio un nuevo propósito a su vida, una que ya no sólo le pertenecía a ella, sino desde ese momento estaría entrelazada con la chica de cabello castaño. Tras la desaparición de Precia y Alicia en su último encuentro, el momento de enfrentar las consecuencias de sus acciones había llegado, y con ello, la inevitable separación. Ese día en el puente, cuando por primera vez pudo llamar a Nanoha por su nombre, se dio cuenta que para poder ser feliz necesitaba estar a su lado. Ese día no marcaba un "adiós" sino un "hasta pronto", con la promesa de volverse a ver. Fue gracias a ello que pudo encarar el futuro con optimismo.

-Fate… Fate… ¡Fate! – Ese último grito de Chrono la hizo regresar al presente – ¿Recordando viejas memorias?

-Sí, las primeras de muchas – en verdad lo eran, porque luego la vida le bendijo con una nueva familia junto a Chrono y su madre adoptiva Lindy. En verdad era afortunada de contar con ellos. – Hoy se añadirá una más.

-Te entiendo – respondió Chrono al ver cómo el rostro de Fate demostraba esa ternura que vio por primera vez años atrás cuando ella y Nanoha tuvieron que tomar caminos separados. – Sabes que siempre estaré aquí cuando me necesites.

-Como siempre lo has estado, lo sé y te lo agradezco mucho. – sin más que añadir, Fate se acercó a Chrono para darle un abrazo fraternal. – Ahora ve y regresa con mamá antes que comience a preocuparse.

-De acuerdo, nos vemos luego. – Se despidió Chrono, no sin antes hacer un último comentario. - Y recuerda, el "novio" no puede hacer esperar a su prometida en el altar.

-Mou, primero mamá y ahora él. – Haciendo a un lado las palabras de su hermano, Fate se contempló en el espejo por primera vez desde que Chrono la interrumpiera con su intromisión. En verdad se miraba radiante con ese vestido blanco. Al igual que Nanoha, había decidido dejar sus hombros al descubierto, también se recogió el cabello sujetándolo con un hermoso arreglo de orquídeas con dos moños de color lila en los costados. Un más que pronunciado escote dejaba al descubierto la parte superior de su pecho, el cual era disimulado un poco por el encaje colocado en el centro. Un par de guantes, un poco más cortos que los de su prometida, cubrían sus manos; e igual que la instructora, Bardiche se encontraba colgado de su cuello en un hermoso collar de dos bandas.

Are you ready for the most important mission of your life, Sir?

-Lo estoy Bardiche, cuento contigo.

"¿En dónde estás?"

-¿Eso es todo Madame Yagami?

-Si gracias, tengo lo que necesito por el día de hoy.

-Ha sido un placer poder servirle, esperamos que vuelva pronto.

Tan pronto como Hayate se encontró fuera de la joyería, guardó con sumo cuidado las dos cajitas que recibió de la empleada en su bolso. Cuando Shamal se entere lo que pagó por ellas, tiene asegurado un sermón de cómo se debe gastar el dinero. Eso es lo de menos se dijo, porque está segura que su mensaje podrá ser entregado a través de éstas alhajas.

Para Nanoha eligió unos pendientes plateados con dos pequeños zafiros como piedra preciosa, un azul profundo e intenso que le hacían recordar esos ojos que siempre parecían estar viendo al cielo. En cuanto a Fate, un broche de platino con un pequeño rubí en el centro, tan rojo como los ojos de la rubia que junto a Nanoha, cautivaron su corazón con tanta facilidad que a veces le costaba trabajo creer los años que dejó escapar sin hacer nada para hacerles saber lo que siente por ellas.

Satisfecha de haber hecho la elección correcta para cada una, Hayate dio un vistazo a su reloj, el cual indicaba cuarto para los doce. La boda iniciaría en 45 minutos, por lo cual debía darse prisa. Tomando en cuenta que la Santa Iglesia quedaba al otro lado de la ciudad, consideró que tomar el tren era la mejor opción. Luego de acceder a la plataforma para tomar el tren, no pudo evitar que sus pensamientos divagaran de nuevo…

-"Se supone que hoy es un día de alegría y sin embargo no puedo evitar pensar en los errores que he cometido" – viendo como el tren se detenía por completo para dejar abordar a sus pasajeros, se apresuró a ingresar y tomar el primer asiento disponible – "La Sección 6 iba a unirnos, y al final fueron mis acciones las que terminaron por aumentar la distancia entre nosotras" – Pensó Hayate recordando que fue su decisión otorgar a Nanoha y Fate su propio apartamento. Dado que su relación era más que evidente, consideró darles su propio espacio al cual llamar hogar y a él poder regresar luego de los largos y agotadores días que seguramente iban a tener. Vaya que no se equivocó en ello.

Con la aparición de Jail Scaglietti y sus "Números", las obligaciones de la Sección 6 cambiaron por completo. Siendo un fugitivo buscado en varias dimensiones a lo largo y ancho del universo, su captura se convirtió en máxima prioridad para todas las unidades bajo el mando de la TSAB. Su repentina aparición en uno de los primeros casos que los nuevos cadetes entrenados por Nanoha, despertó una inquietud en Hayate que no supo descifrar en ese momento. Estaba segura que Jail sería un dolor de cabeza para ellas, más no imaginó hasta que punto afectaría sus vidas.

-"Y cuando nadie lo esperaba, Vivio apareció en sus vidas."

Como si el hecho de vivir juntas no reafirmaba lo que muchos ya daban por hecho, la llegada de Vivio terminó por cimentar la noción de que formaban la pareja perfecta, la familia perfecta. En un abrir y cerrar de ojos, Nanoha y Fate pasaron a ser Nanoha-mama y Fate-mama. Nadie, ni siquiera ella, daba crédito de cómo Vivio se ganó el corazón de todos, especialmente el de Nanoha, quien no dudó en cuidar de ella cuando se conocieron en el orfanato de la Santa Iglesia. Esa nueva faceta en las vidas de sus dos amigas despertó nuevas inseguridades en su corazón, ¿tenía derecho ella a romper algo tan hermoso? ¿Tenían lugar en sus corazones para ella ahora que Vivio se había ganado a pulso ese espacio con su ternura e inocencia? ¿Era su amor lo suficientemente fuerte para soportar ser rechazada de confesar sus sentimientos ahora? No tuvo mucho tiempo para buscar respuestas ya que Scaglietti las tomaría por sorpresa con su siguiente movimiento.

Sacando provecho de su informante dentro de la misma élite de la TSAB, invadió las instalaciones de la Sección 6 con el objetivo de secuestrar a Vivio, quien poseía en su interior el poder para dar marcha a su mayor ambición. Cuando la noticia llegó a Nanoha y Fate, hicieron todo lo posible por regresar al cuartel general lo más pronto posible, pero fue demasiado tarde; los "Números" habían arrasado con todo a su paso, dejando muerte y desolación por doquier.

- "Ese fue el día más humillante de mi vida, no sólo fallé como Comandante, sino que mis manos quedaron manchadas con la sangre de quienes perdieron la vida tratando de proteger a Vivio."

Los días posteriores al devastador incidente fueron una pesadilla; sin noticias de Scaglietti y Vivio, era difícil saber quien estaba sufriendo más. Por un lado Nanoha, quien no lograba ocultar el dolor que le causaba pensar en las penalidades por las cuales Vivio estaba pasando; en tanto Fate no soportaba ver sufrir a Nanoha y ser incapaz de aliviar su dolor, y por último, ella. El simple hecho de saber que su descuido era causante de semejante sufrimiento en los corazones de las dos chicas que amaba, le hacían despreciar todo esfuerzo que había logrado hasta ahora para estar junto a ellas ¿de qué servían ahora? Por su incompetencia, Scaglietti obtuvo lo que siempre había deseado y de paso sin saberlo, arrebató parte de sus corazones también.

El objetivo de estar juntas era encontrar la oportunidad e intentar hacer llegar sus sentimientos, no estar padeciendo a merced de un criminal dimensional que sólo buscaba infundir temor. Estaba dispuesta a cualquier cosa con tal de conseguir que Nanoha recuperara su sonrisa, sin importar el precio, inclusive a costa de su propia vida.

No tuvo que pasar mucho tiempo para que el mismo Jail revelara lo que su maquiavélica mente se traía entre manos. Su intención era revivir la más antigua arma Belka, el Saint Cradle, capaz de exterminar planetas enteros si alcanzaba su máximo poder, y necesitaba a Vivio para conseguirlo. El llanto y los gritos desesperados de Vivio llamando a su madre fueron lo último que necesitó para tomar su decisión. Si aún quedaba algo de maldad en su interior gracias al Tomo de las Tinieblas, esa sería la ocasión perfecta para sacarle provecho, sin importarle las consecuencias de sus actos.

-"El Tomo de las Tinieblas jamás fue temido como ese día hace ya 2 años."

Abandonando por completo su rol de Comandante, y forzando a Reinforce II para que cooperara con ella, Hayate fue en búsqueda de Scaglietti, sabiendo perfectamente que Fate y Nanoha irían hacia el Saint Cradle para rescatar a Vivio. Cegada por la ira y el odio que Scaglietti despertó en su interior, no le fue difícil arrasar por completo con la guarida hasta dar con su paradero. Decidida a tomar la justicia en sus propias manos, no dudó ni por un momento desatar todo su poder sobre él. Justo cuando estaba a punto de terminar con su vida, un grito ensordecedor la hizo detenerse por completo; no necesitaba darse la vuelta para saber que esa voz le pertenecía a Nanoha, de igual forma y sin soltar a Jail del cuello dirigió su mirada hacia su costado para contemplar el rostro entristecido de Nanoha, quien no daba crédito a lo que estaba pasando. Hayate se maldijo a sí misma en ese instante; se suponía que estaba lejos de ahí rescatando a Vivio junto a Fate-chan, y no en ese lugar viéndola actuar de esa forma. Sin cruzar palabra alguna con ella, entregó la custodia de Scaglietti a Signum y Vita, quienes acudieron a toda prisa al percatarse de los planes que su ama tenía para él. Luego del incidente, la Sección 6 fue disuelta con la excusa de haber cumplido con su objetivo, por supuesto era sólo una cubierta para ocultar la verdad sobre el comportamiento de su Comandante.

-"Vaya ejemplo de mi parte."

Han pasado 2 años desde entonces; al no formar parte de la Sección 6, Nanoha y Fate decidieron mudarse a uno de los suburbios más hermosos de Mid-Childa pensando en lo mejor para Vivio, quien para ese entonces había adoptado el apellido de Nanoha y a Fate como su madrina. En cuanto a ella, por sus servicios prestados a la TSAB le fue concedido permanecer dentro de la milicia como consultora de operaciones en las que su conocimiento era requerido. Ninguno de sus guardianes volvió a tocar el tema de Jail para beneplácito de su ama, sin embargo Signum estaba consciente de lo que significó para Hayate.

-"No es el momento de pensar en cosas negativas, todo ha quedado en el pasado y el día de hoy me juego mi futuro con esta apuesta del corazón." – justo en ese instante, se escuchaba por los parlantes del tren el anuncio de la próxima estación, la Santa Iglesia.

No más titubemos, no más excusas, no más temores. Estas eran las ideas con las cuales Hayate trataba de mentalizarse y así tomar el último aliento necesario para llevar a cabo su plan. El reloj marcaba las doce y cuarto, quedando escasos quince minutos para el inicio de la ceremonia nupcial. Decidida a no perder más tiempo, Hayate descendió del tren con la mirada puesta en el cielo azul que tanto adoraba Nanoha y alzando su mano extendida como si quisiera alcanzarlo pronunció una frase casi inaudible.

-Reinforce, te lo pido por favor, déjame tocar el cielo con las manos…

"Tocar el cielo con las manos resume las conquistas consagratorias de las personas. ¿Acaso su plegaría será escuchada?"

Continuara…

Notas del Autor:

Luego de un año ausente heme aquí. No tengo palabras para disculparme por haber dejado a un lado esta historia cuando sé que hay personas pendientes de ella. Espero que lo sigan estando, y a quienes se han unido a nuestra lectura en este 2012, muchas gracias. Como se habrán dado cuenta, me tomé la libertad de cambiar un poco la historia original como la conocemos, esto con el objetivo de crear los elementos necesarios para lo que se viene.

Sigan conmigo, que estamos llegando a la mejor parte.