Gente! Mil perdones por tanta espera para quienes querían el capitulo dos. Estoy a full con la facultad, les comento que decidí seguir psicología :) Parece que fue ayer cuando estaba recieeeeeen comenzando la secundaria y descubría esta pagina, ahora vuelvo a leer esas historias y realmente puedo notar mi cambio en la forma de escribir... Bueno! mucha melancolía, disfruten el capitulo y por favor díganme si les gusta! :D Besos, nos vemos en el capitulo tres.

Capitulo 2: "Otra forma de vida"

Día 2, según Hitomi.

Tokio, Japon (Mañana)

Es más difícil de lo que creía enseñar a alguien como utilizar cosas con las que todos los demás nacemos y nos habituamos a utilizar desde que tenemos uso de razón. Descubrí bastante de lo que Van y los demás habrán sentido siendo yo completamente ajena a su mundo y costumbres. Falte al colegio hoy, para poder pasar más tiempo enseñando y aconsejando a Van… Mentira. Solo quería pasar más tiempo con él y tratar de apaciguar mi miedo de que esa luz aparezca y se lo lleve a Fanelia otra vez. Sé que por más que yo esté a su lado todo el tiempo si esa luz rara aparece y se lo lleva no podría hacer nada, pero al menos podría decirle lo que siento y despedirme de él. Tal vez es algo muy egoísta de mi parte, pero en este momento me importan muy poco las visiones y las pesadillas. Solo quiero recuperar todo el tiempo que perdí con él.

Anoche prepare la cena, esta mañana el desayuno y ahora estoy cocinando el almuerzo. Es como si estuviéramos recién casados. Mi felicidad es absoluta, pero debo asentar los pies en la tierra y tratar de charlar sobre las visiones y las pesadillas con Van. Si Fanelia está en peligro y, por mi egoísmo, mueren las personas que queremos, no me lo perdonaría jamás, estoy segura.

Hoy cuando salí de compras con Van, muchas chicas lo miraban interesadas y, después, posaban sus ojos en nuestras manos entrelazadas y me miraban con recelo. Parecía sacado de mis mas locos sueños, en los que podía caminar con Van tranquilamente como una pareja común, sin preocuparnos por guerras, peleas, visiones, nada. Nos encontrábamos con Merle, Allen y Millerna, y salíamos a los karaokes y a algún pub. Folken iba a la universidad y no había un odio mortal entre Van y él, sino una rivalidad de hermanos típica.

Supongo que mi subconsciente es demasiado fantasioso. Ese tipo de cosas serian imposibles. Fanelia existe, Gaea existe y nada podría nunca tornarse de esa manea normal. Van es un rey y recibe educación militar, además de controlar a Escaflowne. Pelea en guerras, trata de reconstruir su pueblo y su edad mental no coincide en nada con su edad cronológica. Su hermano y él están lejos de ser fraternales.

Por más que no se adaptarían a mi mundo, yo sería feliz viviendo en Gaea. La Tierra es mi mundo, Japon es mi país de origen, pero yo siempre sentí que pertenecía a otro lugar. Quizás ese lugar sea Gaea. No me molestaría dejar mi mundo para vivir allí, junto a Van.

Día 2, según Van.

Detesto como los hombres en este mundo miran de manera tan descarada a Hitomi. No tienen ni la más mínima educación (y creo que tampoco tienen el conocimiento) de que ella es mi mujer. Algún día, ella será mi esposa y estos patanes creen que tienen el derecho de mirarla y tener pensamientos lujuriosos sobre ella. Esa tonta no se da ni cuenta y camina con una sonrisa despreocupada.

En este mundo tienen millones de tiendas y hay que caminar MUCHISIMO para poder comprar los alimentos que necesitamos. También tienen muchas que venden ropa ligera, que poco podría servir para las batallas. Realmente estos habitantes de la Luna Fantasma no son conscientes de que alguien podría atravesarlos como si fueran un pedazo de queso en cualquier momento. No me molestaría hacerlo con los hombres que miran a Hitomi.

Hay algunos de estos lugareños que visten todos iguales, incluso algunos llevaban el mismo atuendo que Hitomi la primera vez que la vi… ¿Sera alguna especie de ejercito? Aunque, de nuevo, con esas ropas tan ligeras podría atravesarlos como si nada con la espada. Hitomi dice que esos son uniformes de secundaria alta y baja. Aparentemente, los de la Luna Fantasma dan una increíble importancia a poseer mucho saber, en Gaea eso es algo básico pero no esencial.

Hitomi es una cocinera bastante buena. Después de que hayamos tenido un momento vergonzoso anoche, cenamos en silencio y disfrute como nunca esa cena. El desayuno de hoy no se quedo atrás. Espero lo mismo para el almuerzo.

Este mundo ha perdido la belleza natural de la que fue dotado a través de construcciones monstruosas, cables, grandes vigas de acero que Hitomi dice que son antenas y demás cosas superfluas. Hay también una caja que tiene gente dentro y que puede llegar a ser muy entretenida. Se llama televisor y uno puede estar horas y horas delante sin aburrirse. Luego de un par de horas viendo una cosa llamada "Fruits Basket" (muy interesante, por cierto) me sentía entumecido y con ganas de salir un poco.

Hitomi no se despego de mi lado. Prefiero que sea así, por si la luz aparece otra vez, quiero poder decirle a ella que se case conmigo y llevármela ¿Estaré volviéndome muy egoísta? No quiero que Hitomi se quede en la Luna Fantasma, quiero que venga conmigo y reine junto a mí, formar una familia con ella, envejecer con ella, luchar junto a ella. Sé que sería el tipo de esposa que no podría controlar y tampoco quiero controlarla. Su alma indomable, impertinente, noble, para mí no tiene comparación con la de ninguna princesa insulsa que me han presentado.

Otra cosa que llamo mi atención es la cantidad de mujeres que tienen puesta pinturas en la cara. Hay algunas que parecen sacadas de un cuento de terror que mi padre solía contarme cuando era pequeño. Son peores que muchos de los monstruos de Gaea.

Pude ver fotografías, que son como los retratos de Gaea solo que mucho más realistas, de la familia de Hitomi. Su madre es muy parecida a ella. Me pregunto si sus personalidades serán parecidas también. Su padre parece una persona muy respetable, tiene una expresión seria en su rostro. Por último, su hermano. Debe tener más o menos 13 o 15 años. Me da la sensación de que es tremendamente similar a Hitomi, aunque no puedo explicar muy bien qué es eso que los hace tan similares. Tal vez sean los ojos verdes que el también posee o el cabello corto con que Hitomi llego por primera vez a Gaea.

Una de las costumbres que solíamos tener en Fanelia hace tiempo, era la de pedir el permiso de los familiares varones directos de la mujer con la que querías casarte. Solo podías casarte con ella si la mayoría de sus familiares varones aprobaban tu petición. Tengo la intención de pedirles permiso a ambos. Una parte de la reconstrucción de Fanelia no solo es la parte arquitectónica sino también la cultural.

Me gustaría ver la expresión en los ojos de Hitomi cuando me plante frente a su padre y hermano y les diga mi intención con ella.

Gaea, Fanelia (Mañana)

La confusión reinaba en Fanelia, donde todavía no sabían que pensar de esa luz extraña llevándose a su Rey. Allen sabia que Van estaba en la Luna Fantasma. Sus extensas conversaciones con el joven gobernante lo habían puesto en conocimiento de que servía como un transporte entre Gaea y la Luna Fantasma, pero no tenía sentido informar de eso al Parlamento de Fanelia, ya que ellos no podían hacer nada al respecto. Lo más inteligente era dejar que las cosas sigan su curso. Merle fue la única a quien le dijo de esto, tratando de disminuir su preocupación por el paradero de Van.

Merle: ¿Entonces mi amo esta con Hitomi en estos momentos, Allen?

Allen: No estoy completamente seguro de eso, pero la probabilidad es enorme. Así fue como se encontraron la primera vez y como Hitomi termino en Gaea hace un año atrás.

Merle: ¿Sabes cuándo va a volver el amo Van?

Allen: Eso es algo que desconozco completamente, Merle. Hay una razón por la que se transportan Van y Hitomi en ciertos momentos. Hitomi llego aquí en plena época de tensión y guerra, y pudo indicarnos muchos de los caminos que nos llevaron a triunfar sobre el mal. Tal vez en el mundo de Hitomi está por suceder algo similar.

Merle se quedo pensativa, asimilando todo lo que podía de sus conversaciones con Allen. Pensaba en lo mucho que podía cambiar su realidad de un día para otro y en como haría ella, que nunca había sido educada para gobernar, para ser capaz de equilibrar Fanelia ante el caos social que suponía la desaparición del rey legitimo. Desde el día anterior que las hipótesis sobre eso no dejaban de fluir. Algunos aseguraban que Dilandau había regresado y se había vengado secuestrando al rey, otros afirmaban que Van no había soportado el peso de gobernar y había huido. Todas estas hipótesis circulaban dentro y fuera de Fanelia.

En ese momento de reflexión de Allen y Merle, una figura de cabellos rubios largos apareció delante de la puerta de la habitación de Van, donde estaban reunidos.

Millerna había acudido a Fanelia en cuanto supo lo que había pasado con Van. Hacia un año que ella no veía a Allen, como había pasado a Hitomi con Van, ella tampoco podía esperar para reunirse con él. Habia completado sus estudios como médico y se notaba en su rostro la madurez de la que ahora era dueña. Su cabello estaba más largo de lo que ya era y ahora llevaba su larga melena lacia.

Ambos, Allen y Merle se quedaron atónitos cuando la vieron. Merle por la grata sorpresa de verla en Fanelia y Allen, por lo hermosa que se había puesto en el tiempo que habían pasado separados.

Millerna: Bueno, bueno, se quedaron sin palabras, amigos míos. ¿Es que acaso no reconocen a la princesa Millerna? –Dijo mientras articulaba una irresistible y cautivadora sonrisa- No hemos estado tanto tiempo separados para que se sorprendan así.

Merle: ¡Millerna! ¡Pero si estas preciosa! ¡Merle se ha sentido muy sola desde que mi amo desapareció!

Merle abrazo efusivamente a Millerna, al tiempo que hacia muecas y le caían lágrimas. Las blancas manos de la princesa acariciaron el cabello de Merle de manera maternal y protectora, alzo sus ojos para mirar a Allen y le dedico una sonrisa.

Millerna: Merle… esta realmente hermosa… -musito sin despegar sus ojos de los de Allen- Te extrañe muchísimo, creo que nunca más quiero irme de tu lado.

Allen no supo qué hacer en ese momento. No pudo articular palabras y no pudo decirle a Millerna que él se sentía igual. Solo pudo mirarla melancólicamente y sonreír apenas.

Ella era realmente idéntica a su hermana.

Día 3

Tokio, Japon (Mañana)

El despertador de Hitomi sonó estruendosamente a las seis en punto de la madrugada. Ella se levanto perezosamente de su cama y se baño. Busco, todavía adormecida, su uniforme escolar de primavera y se dispuso a desayunar. Fue indescriptible el susto que se llevo cuando, mientras cruzaba el pasillo, la voz de Van la saludo enérgicamente. Habia olvidado por completo que Van estaba allí, creyó que había sido un sueño muy bueno solamente.

El había despertado con el despertador de Hitomi y había salido a contemplar el amanecer. Ella sabía que no iba a poder volver a faltar a clases e intento explicárselo a Van.

Hitomi: Hoy tendrás que quedarte solo unas horas. No puedo volver a faltar a clases y además creo que ya sabes lo básico como para dejarte en casa toda la mañana por tu cuenta – sonrio esperando una respuesta por parte de aquel joven.

El no podía creer que Hitomi fuera a dejarlo solo. ¿Sus clases eran más importantes que estar con él? ¿Qué iba a hacer ella cuando se hubieran casado y estuvieran en Gaea, donde obviamente no iba a poder volver a la escuela? ¿Acaso el amor que él sentía por Hitomi no era tan grande como el que ella sentía por él? ¿Cómo demonios no se dio cuenta antes?

Estos interrogantes pasaron por la cabeza del joven rey en menos de tres segundos. No sabía que contestar a lo que su adorada Hitomi le planteaba, que por otro lado no era gran cosa, simplemente que él estaba haciendo un mundo de algo totalmente insignificante.

Van: ¿Por qué no puedes quedarte hoy conmigo? Cuando estuviste en Gaea un año atrás no te preocupabas particularmente por perder clases. ¡¿Qué cambio ahora? Demonios, Hitomi, aparentemente fui solamente yo quien estuvo aguardando el momento en que te volvería a ver.

Mostraba su enfado en su voz y en su manera de dirigirse a ella. Era obvio que Van se había sentido herido al querer cumplir con una obligación que requería separarse de su lado durante unas horas. Tal vez era porque la había añorado y extrañado tanto, que no concebía que ella quisiera dejarlo solo ahora que por fin estaban juntos, porque eso sería lo que ella sentiría en su lugar, lo entendía a la perfección. Pero Hitomi debía ir a dejar en orden las cosas en su instituto, por si no volvía. Después de razonar con Van, logro irse sin sentirse culpable.

Camino por el camino de siempre, observo los mismos lugares y cruzaba a la misma gente. Nada en esa ciudad había sentido o se había perturbado de alguna manera con la llegada del ser que ella amaba. Inspiro profundamente el aire ligeramente salado de esa mañana. ¿Qué sentían las personas el último día de su vida? Si el día de mañana ella tenía que irse con Van, sabía que no iba a volver allí.

Yukari llevaba un largo rato llamando a Hitomi, pero ella estaba muy ensimismada en sus problemas como para siquiera escuchar a su mejor amiga. Le había confiado todo en cuanto a Gaea a Yukari y ahora se presentaba la oportunidad de poder darle más que recuerdos melancólicos sobre ese mundo. Yukari debía ser la primera en saber que ella planeaba irse y no volver mas.