Como era costumbre me encontraba en un pasillo, al final de este se encontraba la misma puerta de siempre y apoyada contra el marco estaba ella.

Aunque no podía verle la cara estaba seguro que era ella, quien si no ella podría tener esa hermosa cabellera del color del fuego. Si, definitivamente era ella, lo que me hacía pensar en donde estaba el.

Si él no estaba no había ningún problema en que yo fuera a hablar con ella, después de todo éramos amigos.

Cundo me decido a acercarme a ella lo veo pasar al lado mío y como es costumbre llega antes que yo. Ella lo recibe con un beso y él me sonríe sínicamente demostrando que no tengo oportunidad con ella.

Y como es costumbre todo se vuelve negro y cuando abro los ojos lo único que veo es el techo de mi habitación.

Otra vez ese estúpido sueño, ya estaba harto, era el mismo sueño cada noche recordándome la última vez que la vi, en la fiesta de navidad con el maldito de su novio, estúpido Ravenclaw.