La vista de la luna

By Gyllenhaal

Desde la perspectiva de Watson:

Sé que me está mirando dormir, mientras cuidadosamente mastica unas galletas. Lo escuché entrar, como todas las noches. Puedo oler el té caliente, y también el aroma de las galletas recién horneadas.

Está sentado a la ventana, de pronto hipnotizado por la luz de la luna o mirándome fijamente, como escudriñando en mi respiración algún indicio que le permita atreverse.

No puedo competir con él. Es demasiado inteligente. Debe saber ya que estoy despierto, que desde hace una semana me doy cuenta cuando entra a mi habitación con el té y galletas; debe saber ya que me quedo pensando con los ojos abiertos contra la pared mientras lo escucho masticar el pan.

Me pregunto en qué piensa. Por qué insiste en verme dormir. ¿Lo relaja de algún modo? ¿O simplemente es otra de sus múltiples manías? ¿Piensa en los casos que tiene por resolver, en mí, en él, en ambos?

Trato de respirar lo más relajadamente que soy capaz. Puede que yo sea un médico pero él es un gran detective, y de ninguna forma quiero que se de cuenta que estoy despierto; no, más bien no quiero que se de cuenta que ya sé que sabe que estoy despierto, y que cada noche lo espero.

No quiero terminar con esto. Si en algún momento decidiera hablar, ¿qué pasaría? Tendríamos esa inquietante charla sobre por qué viene aquí, y quizá dejaría de hacerlo. Y no quiero que deje de venir.

«Sherlock, ¿podríamos tener más momentos que sólo tus visitas nocturnas?»

No soportaría escuchar alguna de sus excusas: «Watson, vengo aquí porque tienes la mejor vista de la luna, y me ayuda a pensar»

¡En qué diablos querría pensar!

Ya no lo escucho masticar, si no hago algo pronto se irá de la habitación. Trago saliva, intentando detener el impulso. Pero me vuelvo incapaz de controlarme.

—Hace frío —digo en voz alta.

Por un momento todo se queda en silencio. Se queda quieto, sin continuar su camino hacia la puerta. Pone la taza y el plato de nuevo sobre la mesa, y se quita el saco y el chaleco. No volteo, me niego a ver su rostro o a mostrarte el mío.

Siento que levantas la sábana y te recuestas conmigo, para envolverme con un abrazo.


Bueno, este es mi primer Fic (o cosa, dicen que si tiene 100 palabras es no sé qué, si tiene 200 no sé qué y no sé cuántas más hay _), espero que les haya gustado :)

Cabe señalar que este lo escribí mientras escuchaba Brown eyes de Lady Gaga