Hola a todos, aquí por fin estoy con un nuevo capitulo tras varios problemillas. Lamento la tardanza inatentaré que no vuelva a pasar

Como siempre muchas gracias por sus comentarios que me han servido para superar el pequeño bache de inspiración por el que atravesé. Esta vez tampoco he tenido tiempo de contestarlos, pero lo haré a lo largo de esta semana

Por lo que he leído a muchos les ha entusiasmado la idea del trío. Veré al final que hago, si alguno mas quiere dar su opinión sobre la idea e incluso sugerir los que lo podrían forman pueden hacerlo

En cuanto a la votación entre sai y lee os aviso que este es el ultimo capitulo en que se podrá votar

Ahora disfrutad de la lectura


Capitulo 8

Dolor y culpa

Los dos rubios pronto llegaron a su destino, el cual no estaba muy lejos del parque en que se habían encontrado. Como Deidara había dicho era una casona, bastante grande y antigua, con pequeños desperfectos dejados por el paso del tiempo. La impresión que le dio a naruto es que era un lugar con un estilo muy… diferente. A su parecer el constructor primeramente había intentado construir algo completamente distinto que al final había terminado en aquella construcción. Parecían tres casas construidas en si mismas cada una con sus diferentes medidas y áreas. Lo que había logrado que pareciera un rompecabezas unido incorrectamente. Aun así no desentonaba para nada sino mas bien le daba un toque único. Deidara condujo a naruto hacia el interior encendiendo las luces a su paso

-Está un poco vieja y algunos lugares están que se caen a pedazos , pero espero que te sientas cómodo- señalando su entorno

Naruto miro fascinado a su alrededor notando el ambiente cálido que inundaba el lugar. La decoración era sencilla y bastante humilde pero cómoda y junto a las sonrisa acogedora del rubio mayor se asemejaba demasiado mas a un hogar de lo que había tenido nunca -¡Gracias deidara, es perfecta!- le sonrió agradecido para después fruncir el ceño con duda -¿Seguro que no tendrás problemas con los otros por haberme invitado?

-¡Para nada enano, ya te dije que no te preocuparas!- revolviéndole el pelo algo que al parecer se convertiría en un hábito. Le pasó la mano por los hombros guiándolo hacia arriba donde estaban los dormitorios - ¡Es mas, ahora ninguno de esos dos se encuentran! ¡Suelen llegar bastante tarde! Esta es tu habitación- dijo entusiasmado abriendo una de las viejas puertas dejando al descubierto una pequeña habitación con varios muebles además de la cama, bastante acogedora -Será mejor que descanses, debes estar agotado. Mañana ya hablaremos ¡Buenas noches!- le deseó con una dulce sonrisa y cerrando a continuación la puerta

Naruto suspiró reconfortado empezando a quitarse la ropa. Acomodó la bolsa con sus pocas pertenencias en una vieja butaca, y bastante cansado se apresuró a meterse en la cama. Cuanto que puso la cabeza en la almohada se quedó dormido

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Al día siguiente

Naruto después de aventurarse por un par de pasillos, tras acomodarse y vestirse, llegó a lo que parecía ser la cocina. Tenia forma cuadrada, bastante grande e iluminada. Dentro estaba un chico pelinegro dándole la espalda preparando café. Naruto se mordió el labio nervioso no sabiendo si saludar o mejor volver mas tarde. A pesar de que Deidara había sido claro en que no pasaba nada, el no quería que su presencia llegara a cursarle algún problema. Cuando estaba decidido a irse, el chico lo sorprendió volteándose repentinamente dejando ver unos ojos impenetrables del mismo color que su pelo. Este lo inspeccionó con la mirada haciendo que naruto se sintiera algo incomodo

-¡Bu-Buenos días!- saludó nervioso obteniendo como única respuesta que el chico se llevara la taza a los labios sin quitarle los ojos -Ah… me llamo naruto y… deidara me dejó quedarme esta noche… yo necesitaba donde quedarme y pues…

-No me gusta el ramen- sentenció de pronto el chico con una seriedad extrema dejando a naruto un poco descolocado

-¿Qué no te gusta … el ramen?- parpadeó

-No me gusta- confirmó serio andando hacia adelante - los narutos me marean- declaró con una sonrisa demasiado grande y fingida para ser verdadera -¡Espero que tu no lo hagas!

-Yo… no creo

-¡Bien!- dijo para después salir tranquilamente de la cocina. Naruto inclinó la cabeza a un lado, teniendo la impresión de que algo se le había escapado

-¡Veo que ya conociste a Sai!- fue el saludo de Deidara al entrar en la cocina

-¡Bueno no se si conocer es la palabras correcta!- masculló con un puchero

- ¡Jajaja me imagino!- rió deidara sacudiéndose el cabello -No te preocupes sai es… algo especial . Veras que cuando lo trates un poco mas te carea bien

-Si tu lo dices- suspiró naruto para nada convencido

-Ya veras que si ¿Que te apetece para desayunar?

-Lo que sea esta bien- susurró mirándolo avergonzado- Puedo ayudar…

-¡Ni lo digas!- le cortó Deidara dándole una mirada firme- ¡Eres mi invitado y no se hable mas! - sonriéndole - ¿Qué tal unas tostadas?

Naruto solo asintió con la cabeza tímidamente. Aunque estaba acostumbrado a que le hicieran la comida diariamente había una gran diferencia en que te lo preparara alguien al que se le pagaba por ello a que lo hiciera una persona por propio gusto y con tanto cuidado como veía que lo hacia deidara. Muy pronto ambos estuvieron sentados en la mesa de la cocina degustando su desayuno

-¡Esta buenísimo!- se regodeó naruto mordiendo con placer el pan

-¡Me alegro! ¡Aunque no lo parezca soy todo un cocinero!- guiñándole un ojo- Por cierto naruto ¿que edad tienes?- preguntó curioso y es que el chico parecía tener apenas 16 años, pero no lo creía probable

-Mmm- tragando un bocado- Tengo 18 recién cumplidos- dijo poniéndose serio, demasiado presente lo que hace poco había vivido. La perdida de su esfuerzo… la broma… descubrir la cruel verdad… querer suicidarse… y su posterior cambio de idea… Habían sido demasiadas cosas

Deidara viendo el cambio que su pregunta producía en el menor se apresuró a seguir intentado confortarlo de alguna manera- ¡Entonces eso es perfecto! Como eres mayor de edad no habrá ningún problema en que te quedes aquí

-No creo que pueda- negó naruto con las mejillas rojas

-¿Porque no?

-No quiero abusar

-As- suspiró el mayor - naruto ¿has visto lo grande que es este lugar? Hay espacio de sobra

-Supongo- dudó, no creía que fuera justo imponer su presencia

-¡Te quedas y ya esta!- declaró deidara como última palabra tomando un sorbo de zumo. Naruto lo miró divertido al parecer ese chico estaba demasiado acostumbrado a hacer las cosas a su manera

-Gracias- murmuró alegre con una sonrisa relajada, por lo menos por ahora tenia un lugar donde alguien lo recibía con gusto

-¡Come que se te enfría!- le increpó el rubio con la mitad de una tostada en la boca

-¡Sii!- suspiró alegre continuando con la comida -Deidara ¿eres de Tokio?

-En realidad no ¿y tu?

-Yo vengo de Konoha

-Estas muy lejos de tu hogar- comentó tranquilo

-He venido a cumplir un sueño- le confió naruto con una sonrisa melancólica

-¿Que clase de sueño?- preguntó intrigado

-Ser feliz- musitó en voz baja

- Un buen sueño- suspiró deidara viéndolo con atención -Es lo que queremos todos ¿Pero como piensas conseguirlo?

-¡Simple! He tomado la decisión de hacerme la cirugía plástica- soltó a bocajarro

-¿¡Que!- exclamó sorprendido deidara, eso era lo que menos esperaba -¿Cirugía? ¿Estas seguro de lo que dices?

-¡Lo estoy!- aseguró con firmeza -¡Quiero poder verme al espejo sin tener que sentirme avergonzado de la imagen que me muestra!

-Eso…- el rubio paró sin saber que decir, se notaba que la autoestima del menor brillaba por su ausencia y el no quería decir nada que lo empeorara -Pero algo asi… ¿No crees que es demasiado? Yo no te veo tan mal para llegar a esos extremos

-¡Soy un fenómeno deforme!- susurró

-¡No lo eres para nada! ¿Porqué pensarías algo así? Eres un chico estupendo seguro que con muchas virtudes

¿No crees que exageras al decir eso de ti mismo?

-¡Te aseguro que no!- su voz sonó tan derrotada y dolida que Deidara solo pudo preguntarse la clase de cosas por las que el rubio habría tenido que pasar para llegar y estar convencido de esa cruel conclusión

-¿Y de donde sacarás el dinero?- planteó deidara - ¡Tengo entendido que esas operaciones estéticas cuestan la venta de un riñón!

-No lo se- suspiró decaído. Eso era algo que venia pensando desde hace un par de días atrás

-Creo que no pensaste muy bien las cosas cuando decidiste venir- mirándolo con lastima

-Creo que no- esbozando una sonrisa triste- lo único que pensaba era en escapar

-¡No te preocupes! ¡Seguro que habrá alguna solución!- le sonrió intentando animarle

-Si - se mordió el labio pensativo -Y creo que tengo en mente cual puede ser- dijo mostrando una sonrisa picara. Naruto Namikaze es hora de demostrar de lo que eres capaz

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Los días en la ciudad de Konoha habían continuado pasando imperturbables, prosiguiendo con el propio ciclo del pasar del tiempo, el cuál inmisericorde e implacable no se detenía, cumpliendo con cada segundo sin perdonar ni uno solo, indiferente al dolor, pesar e impacto que sufrían alguno de sus habitantes.

El descubrir que si no por tu mano pero si por tus actos habías empujado a una persona a quitarse algo tan pesiado como era su propia vida, había echo replantear a algunos su actuar, haciendo un alto en sus vidas para poder superar el dolor y la culpa, en los que ahora estaban estancados por los errores cometidos. Otros, continuaban indiferentes, seguían con sus vidas normales sin que un solo pensamiento culpable los perturbase, totalmente convencidos de la inocencia de sus acciones. Y unos tantos llevaban la tristeza y el dolor aferrados a su alma por no haber sido capases de detener el triste final de un ser estimado.

Sasuke Uchiha era unos de los que tardíamente se había golpeado con la real consecuencia de sus acciones. Un joven inmaduro, con sus defectos y virtudes, cometiendo errores en su desarrollo pero como cualquier otro convecino de tener la verdad absoluta, que no había logrado comprender el grado de daño que podía causar. Realmente tampoco le importó en su momento. En su arrogancia había creído que al final todo seria solo un recuerdo humillante y divertido para el y su grupo, que al poco tiempo todos olvidarían incluido el rubio. Una simple broma planeada para entretener a unos cuantos pero sin tener en cuenta que seria basada en una humillación publica que a cualquiera de ellos destrozaría. No tuvo en cuenta lo que realmente provocaría. Nunca pretendió ser el causante de que finalmente ese chico que se veía tan fuerte y decidido se derrumbara finalmente, cuando había resistido tanto. En el fondo, aunque había intentado ocultarlo incluso de si mismo, fue algo que llegó admirar. Aquella fuerza y determinación que el rubio parecía poseer para seguir adelante y no rendirse ante ningún obstáculo. Todo destruido por su insensatez, había logrado derrumbar sus defensas rompiendo su alma y empujándolo finalmente a aquel vacío que tanto tiempo había logrado evitar

El azabache entornó la mirada, parpadeando ante el reflejo del sol, recostado en el árbol que se había vuelto su soporte desde el día en que la policía empezó la búsqueda en el río. Desde ese momento se había anclado en ese lugar todos los días desde primeras horas de la mañana, pendiente de cualquier hallazgo que hicieran. Esto era lo único que podía hacer por naruto, el chico al que cruelmente había dañado y al que sin darse cuenta había convertido en su mejor amigo. Bien es cierto lo que dicen de que no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes. Y el lo había perdido irremediablemente. A aquel chico rubio de mirada inocente y vida sufrida, que a pesar de su aspecto había logrado colarse entre sus barreras haciéndose un hueco en su frío corazón. Un ser lleno de luz capaz de iluminar su oscura vida, con el que había podido ser el mismo como con ninguna otra persona. Siempre sonriéndole, siempre pendiente de sus palabras y dispuesto a ayudarlo y apoyarlo en cualquier problema incluso los que en oídos ajenos sonarían ridículos, envolviéndolo con su amor que daba desinteresadamente. Lastima que lo hubiera entendido demasiado tarde. Solo cuando el impacto de su perdida había penetrado su interior es cuando verdaderamente se dio cuenta de la importancia que tenia el rubio para el

Un suspiro doloroso salió de su cuerpo. Su mirada no se apartaba de las aguas del río, esas oscuras aguas que ahora, como sus guardianas, ocultaban en sus profundidades el cuerpo de aquella vida que se había perdido. Quizás aguardando ser hallado para poder tener la paz que en vida no había logrado. Deseaba que lo encontraran de una vez para poder tener algo a lo que aferrarse y pedir disculpas, para poder regodearse en el dolor de la culpa que lo venia destrozando desde la noche del baile. Sasuke se aferró a la carta que llevaba en la chaqueta, de la que no se había despegado ni un momento manteniéndola siempre consigo, el arrugado papel que, como su ultimo confidente, guardaba la ultimas palabras testigos del dolor de su creador

Volvió a suspirar. La muerte de naruto, en la que indirectamente había participado, era algo que no sabia si alguna vez podría olvidar o siquiera perdonarse. Porque el recapacitar nuestro actos no significa que merezcamos perdón.

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En otro lugar de la ciudad cerca de los barrios de clase media-baja, kiba se encontraba caminando sin un rumbo aparente. Los días parecían haberse detenido para él. El paso de las horas se hacia imposiblemente largo sumiéndolo en la agonía que se había vuelto su vida. Su madre cada vez mas enferma , su hermana brillando por su ausencia y ahora su amigo, su casi hermano… Su corazón palpitó dolorido. No era justo, de verdad que no lo era. Tenia demasiados sentimientos encontrados. Ira, impotencia, rabia, rencor, tristeza, odio. Y mucho eran dirigidos hacia si mismo. Porque el había visto los inicios, fue conciente, aunque lo ocultara, de como poco a poco su amigo iba marchitándose. Y el no había sido capaz de ayudarlo, de echarle una mano, de estar a su lado cunado mas lo necesitaba.

Se paró abruptamente dejando escapar un gruñido de rabia. Casi había chocado con precisamente uno de los desgraciados a los que se había aficionado a descuartizar en su mente. Ambos se mantuvieron la mirada durante unos segundos

-¡Siento lo de tu amigo!- expresó shino con voz neutral

-¡Vete a la mierda!- escupió kiba apretando los puños con rabia

-Escucha- sin afectarle esas palabras- me he enterado por ahí que necesitas dinero- dijo obviando el echo de que por ahí significaba haber contratado a un detective para que le averiguara hasta la marca de dentífrico que usaba -Te puedo prestar lo que necesites- soltó manteniendo una pose fría

-¡¿Qué?- exclamó kiba consternado no sabiendo si reír o llorar. Lo que tenia claro es que ese tío estaba loco - ¿Tu te automedicas vedad? ¿A santo de qué viene decirme esa mierda?- gruñó rabioso

-¡No se porque te ufanas tanto!- acomodándose los lentes - ¡Necesitas dinero! ¡A mi me sobra! ¿Cual es el problema?

-¡El problema es que estas mal de la cabeza, ese es el problema!- bufó fastidiado - ¡A ver si lo entiendes, no aceptaría ni la mano de alguien como tu! ¡Así que puedes meterte tu dinero por donde te quepa!

-¿Es por lo de raruto ?- se cruzó de brazos - Mira entiendo que estés triste y todo eso. Pero yo no tuve nada que ver El chico fue el solito a tirarse del puente. Ninguno lo empujó- dijo indiferente a lo insensible que pudiera sonar

-¡En primera es naruto!- fulminándolo con la mirada -¡Y en segunda ,vuelve a nombrar a mi amigo y te reviento la cara! ¡No lo habréis empujado, pero para mi sois sus asesinos y algún día pagareis por todo!

-No entiendo porque te importa tanto ¡Era solo un idiota!

-¡Puede que alguien como tu no entienda lo que significa tener un amigo y valorarlo como tal! ¡Pero eso no significa que los demás seamos iguales!

-¡Ya!- bufó shino - ¡Tan buen amigo que no fue capaz de prestarte lo que necesitabas para tu madre! ¡Dudo que alguien así sea algo digno de valorar!

-¡No tengo porque darte ninguna explicación.! ¡Ni siquiera se por que sigo hablando contigo!- dijo presto para irse

Shino fue mas rápido, agarrándolo de brazo - ¡Yo en cambio puedo darte todo lo que necesites!

Kiba se soltó bruscamente golpeándolo con todas su fuerzas en el estomago. Shino se dobló sintiendo un agudo dolor mientras tosía quedándose sin respiración. Eso si que le había dolido. Kiba no dándole tiempo a recuperarse lo sujetó de las solapas y lo empotró contra una pared regodeándose con el gemido lastimero que escuchó -¡Escúchame bien arrogante hijo de puta! ¡Te me vuelves a acercar y te juro que te daré tal paliza que ni los forenses podrán reconstruirte!- amenazó con saña antes de soltarlo y salir corriendo perdiéndose entre las calles

-¡Eres demasiado bruto perro!- susurró ahogadamente aunque sonriendo extrañamente deslizándose por el muro hasta caer sentado. Cerró los ojos rememorando aquel rostro que lo había mirado con odio y desprecio pero a la vez con tristeza y desesperación. Con esos ojos que lo habían fulminado y que de ultimo se habían llenado de lagrimas. Y mientras sentía otra punzada de dolor solo pudo pensar en que eran extrañamente bonitos

Entretanto kiba seguía corriendo, intentando escapar, no del bastardo sino de todo lo que sentía. Estaba a punto de explotar. Quería gritar y ponerse a maldecir al mundo y a todos los que vivían en el. Quería destrozar todo a su paso para intentar liberar ese dolor que a penas le dejaba respirar. Y ya no pudiendo aguantar mas kiba dejó por fin salir las lagrimas sintiéndolas bajar por sus mejillas, esas lagrimas que le quemaban el alma

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Ciudad de Tokio

Un pelinegro con el cabello atado en una coleta estaba sentado en su oficina remeciéndose en la silla nervioso. No sabia porque pero presentía que ese día seria algo diferente. Algo estaba por pasar y no estaba seguro en que mediada lo afectaría. Miró a su alrededor, sintiéndose orgulloso por primera vez en años. Lo había logrado a pesar del duro golpe y lo problemas por los que pasara, al final había logrado tener las riendas de su vida. Había valido todo el sudor y lagrimas por el que había pasado. Suspiró. Por eso le inquietaba esa sensación. No quería que nada afectara la vida que después de mucho infortunio había logrado empezar a construir. Salió de sus pensamientos al escuchar el sonido del intercomunicador

-Señor Uchiha tiene una visita


Espero que os haya gustado. Como veis ha aparecido sai y la verdad es que es un personaje que me resulta muy difícil de manejar así que espero me echéis un cable a ver si lo voy llevando bien

En el siguiente capitulo aparecerán nuevos personaje y por petición de una de las lectores saldrá con un casto papel una pareja de junjou romantica jeje

Por cierto ando trabajando en un crossover entre naruto y harry potter con el que estoy muy entusiasmada. Si queréis echarle un vistazo se llama Este es nuestro camino y acabo de subir el primer capitulo

¡Hasta el siguiente!