Todos juntos, una vez mas.

Narradora: Boa Hancock

Tenia el vestido blanco, ya puesto, las sirvientas de Amazon Lili, me decoraban el velo con bellas rosas, quede establecido que debían ser rojas, ya que era el color que mas le llamaban la atención a Luffy. Discutían en silencio, para que yo no las escuchara, tenían miedo de lo que pasara si me enojara en mi día de boda, no solo discutían, podían ver perfecto como sus ojos salían corazones, al verme con este tipo de vestido, decían que me veía hermosa. Pero sinceramente, mucho no me importaba. Solo quería ver a Luffy, quería saber si a él le gustaba como me veía, con eso, ya podía morir tranquila. Ahora que lo pienso: esto era real, esto no era una fantasía, iba a casarme con Luffy, solo faltaba poco, y seré Monkey D. Hancock, con dos hermosas niñas, y tal vez un varón, que luego ocupe el lugar de Luffy de ser Rey Pirata, un varón idéntico a Luffy.

Imaginación de Hancock: Un niño de baja estatura, con sonrisa ancha, con el pelo negro brillante en la cara y sus ojos azules como la madre, brillando sin cesar, corriendo con los brazos estirados.

Ahora el mismo niño, se acerca a Hancock, y suelta un "mami, te quiero"

Un varón idéntico a Luffy.

Del calor invadiendo mi cuerpo, no pude mantenerme de pie, me cai sentada, mis hermanas Marigold y Sandersonia, fueron directamente hacia mi, ya están acostumbradas a mis conductas:

-Que se vayan todas menos mis hermanas-dije fríamente, las chicas se fueron sin pensarlo dos veces, tenían miedo de que las combirtiera en piedra. Pero solo quería ser yo misma, sin prejuicios. Pero la maldita Anciana Nyon, entro como si fuera "su día"

-¿Qué haces aquí, vejestorio?- le pregunte, solo faltaba ella para arruinar mi dia perfecto.

-Querida hebihime-sama, ¿asi tratas a la organizadora de tu boda?-dijo muy molesta. Despacio se acerco a mi, y me miro de frente, bostezo una sonrisa alegre, eso no me gustaba.

-Te ves hermosa- no pude evitar sonrojarme- aunque creo que las rosas en el vello es recargado para un vestido muy simple- me mire por un momento en el espejo, la vieja inchapelota, tenia razón, no quedaba lindo. Sandersonia, me ayudo a sacarme los rosas del vello- que tal si con eso hacemos un ramo de flores, como son muchas y tiene hojas largas cubrirá el vestido. Mientras me ayudaban a preparar el ramo, empeze a escuchar un ruido fuerte, multiples voces, acompañado con ruidos de zapatos y demás. Me puse mas nerviosa, los piratas ya entraron en el salón. Marigold tan curiosa como siempre, salio por la puerta, para ver que todo estuviera en orden, por supuesto, no esperaría que un enorme grupo de piratas, estuvieran tranquilos durante la boda, algún problema iba a pasar, eso era algo que hasta Luffy, lo sabia, pero aun asi, insistió en invitar a todos sus conocidos. Pero apenas ella saco la cabeza por la ventana, salto un grito agudo, luego, volvió a entrar, se notaba en la cara que estaba asustada:

-Anee-sama, ¿Cuántas personas invitaste?- a base de esa pregunta, Sandersonia y la vieja, sacaron la cabeza por la puerta para ver.

-Poco mas de mil invitados, tiene que haber- dije tranquilamente.

Mis hermanas se quedaron petrificadas.

-¿Invitaron a mil piratas? Va a ser un dia muy largo- dijo Sandersonia- Anee-sama ¿Cómo esperas tener la boda de tus sueños, si tienes esa enorme cantidad de personas?

-Ademas, para la marina seria un lindo banquete-dijo Marigold.

-Quedense tranquilas, ya tenemos todo controlados- Dijo la vieja Nyon- para los usuarios, antes de entrar en Amazon Lili, tienen que llevar una pulsera de Kairouseki, sin excepción, por los informes que me dieron las guerreras, todos los piratas estuvieron deacuerdo con esto. Sigo sin creer como es posible esto.

-Pero aun asi, puede aver problemas, ahí muchos piratas que son fuertes, y sin tener la habilidad de la fruta del diablo.

-No lo van a hacer. Son 1000 invitados, 850 son piratas, 47 son civiles que incluye tritones y sirenas, y tres miembros de la marina (Vicealmirante Smoker, Monkey D. Garp y la capitana Tashigi) Los tres acordaron no hacer nada.

-¿Y como pueden confiar en ellos dos?- dijieron ambas a la vez.

-Luffy confía en que ellos no iban a hacer nada… y yo confio en el- dije mientras me ponía mas colorada, no sabia porque.

Entonces, mi corazón dejo de latir.

Las campanas empezaron a sonar.

Mis hermanas reaccionaron mas rápido que yo, y me llevaron al vestíbulo mientras se ponían los velos (era la única vestimenta que tenían), la abuela Nyon iba delante de mi.

El momento por fin llego.

Me guiaron, a un pasillo, y nos detuvimos en una enorme puerta de madera. Las campanas seguían sonando, ahora mi corazón empezó a latir a un ritmo mas fuerte. Tranquila… Tranquila… le prometiste a Luffy que estarías tranquila.

Abrieron las puertas.

Era una sala común de iglesia, donde la gente se casaba, los bancos al lado y en el centro un largo pasillo, casi no podía ver a mi futuro marido.

Mientras seguía caminando, no pude evitar mirar para abajo. Instantáneamente, dos hermosos recuerdos aparecieron en mi mente:

Luffy se estaba a punto de ir, en recuentro con sus nakamas, luego de dos largos años, lo cubri con una capucha de piel, para que no tuviera problema. Cuanto ha crecido, esta tan alto como yo.

-Gracias por todo lo que hisiste por mi Hancock- dijo Luffy con alegría- nunca olvidare lo que hisiste por mi.

-No… no fue por nada, siempre estare ahí para ti- dije, mientras daba vuelta la cabeza, no era capaz de mirarlo a los ojos.

-ajjajajajjaja- alzo su mano, y me acaricio la cabeza, tenia que preguntarle, pero no me salían las palabras. Despues de un rato, bajo la mano y dijo- Bueno, ya me despedi de todas… es tiempo que me vaya.

Luffy empezó a caminar hacia el almanecer, tenia que preguntar no me salía la maldita pregunta, pero si no lo hago ahora, nunca mas.

-¡LUFFY!- el se dio cuenta, tenia cara de ¿Qué pasa?- ¿Te casarías conmigo?

Eboztezo una dulce sonrisa, mi preferida, crei por un momento, que iba a decir que si, pero…

-No gracias- seguía sonriendo- no es algo que estoy interesado.

No pudo contonerlo, me cai de rodillas, y empezaron a salir las lagrimas, sentía que mi corazón, estaba suprimiendo mi pecho, me empezó a doler.

-Ehh tranquila, tampoco es para que llores- notaba como Luffy se ponía nervioso, asta empezó a correr hacia mi, se sento en el suelo al lado mio- Hancock yo te quiero, pero no tanto, para mi eres una amiga.

-Pero yo te amo- seguía llorando, y con la cabeza gacha, no era capaz de mirarlo a los ojos- siempre te quise, y te voy a querer, Luffy… te amo. Aunque seas tan malo, pero igual no te voy a dejar de amar.

Luffy se quedo paralizado, la tenia clara que el lo sabía, pero parece que estaba equivocada. Estabez si alse la cabeza, para mirarlo, tenia los ojos tranquilos, y luego volvió a sonreir.

-Esta bien- se paro, y mi corazón también- apenas cumpla con mi objetivo, lo primero que are es venir aca y proponerte el matrimonio. Pero vas a tener que tener, paciencia conmigo.

No pude evitar sonreir.

-¿Lo prometes?

-SIIIIIII

2 años después.

Estaba durmiendo, me acuerdo que todavía era de noche, apunto de amanecer. Tenia al lado el periódico, donde salía una gran noticia "Nuevo Rey Pirata: Monkey D. Luffy" salía una foto de el, la misma, que la de su cartel de "Busqueda". Me quede toda la noche leyendo y releyendo, tanto que me quede dormida. Hasta que…

-Hehibime-sama… Hehibime-sama- gritaba Eishida, corriendo, el ruido de las puertas entrando a mi habitación, sonaron cuando choco contra la pared. Me levante de mal humor, ¿Qué pasaba, tan temprano?-Luffy-san esta aquí.

Imposible! Ayer, se supone que es Rey Pirata, y ya esta aca. Crei que tardaría mas de un mes. Osea desde One Piece, hasta Amanzon Lili, debe tardarse mucho.

¡Pero que estoy hablando, Luffy esta aquí y me tengo que preparar! Agarre el peine, y me empeze a alizar el pelo, y me lo saque de la cara. Me puse la bata y quise salir de la habitación. Pero entraron mis hermanas con la vieja Nyon.

-Hehibime-sama, vas a salir para encontrarte con un hombre, cuando sabes perfectamente, que en esta isla, la ley prohíbe el acceso a los hombres- dijo mientras caminaba hacia mi. Luffy esta aquí, para verme, salio desde muy lejos solo para verme, y tengo a esta vieja que me detiene.

-Crei que ya habíamos aclarado, que Luffy era una excepción- quise esquivarla, pero mis enormes hermanas me bloqueban el paso.

-Anee-sama, entendemos lo que sientes por Luffy-san, pero tienes que recordar tu puesto como emperatriz de las Kuja- dijo Marigold- no creimos que el volveria vivo, pero piensa ¿Qué pasara cuando te cases con el? Sus hijos, serán perseguidos por el resto de sus vidas, aunque no allan hecho nada.

-¡Eso ya lo pensé!-le dije, estaba empezando a enojarme.

-Anee-sama recuerda que eres la emperatriz, no puedes andar haciendo eso, tienes que ser un ejemplo para las más jóvenes…

-¡ENTONCES RENUNCIARE EN SER LA EMPERATRIZ!- lo dije sin pensar, pero ya no podían retenerme por mas tiempo, tenia que ver a Luffy. Sabia que ellas no permitirían que renuncie. Se quedaron tan heladas, que me abrieron el paso, en eso me di cuenta, que casi todas las sirvientas del castillo estaban escuchando, se quedaron como piedras, fue lo que menos me intereso.

Sali corriendo tan rápido, que enseguida, me empezó a doler los pies. Para cuando me di cuenta, no sabia donde estaba Luffy. Entonces, una de las sirvientas, me agarro y me condujo hacia un balcón. Sali. Luffy estaba abajo. Con una enorme chaqueta negra con hombros anchos, estaba vestido de negro, lo único que no combinaba era el sombrero de paja. Pero igual le quedaba bien, cualquier cosa que usara le quedaba bien.

-¡HANCOCK!- le grito de Luffy me llevo al corazón, me imagine muchas veces, como me pediría el matrimonio, pero no asi. Que romántico- he venido tan rápido, cumpli mi deseo; ahora te pido ¡SE MI ESPOSA!

De vuelta a la realidad, yo ya había subido la cabeza, Luffy estaba con un esmoquin, blanco, su sonrisa relucia tanto. Subi unos cuantos pasos mas. Ya estaba en frente de mi prometido. El se acerco a mi, y amablemente, me saco el vello.

-Luffy- no pude evitar decirlo.

Luffy y yo, dejamos claro que no iba a haber, ese discurso de "aceptas a tal", directamente, nos besaríamos, sabíamos que siempre, no hisismos todo esto, pero que después dudemos. Luffy, se saco el sombrero de paja, y me lo puso en la cabeza. La sensación en mi cabeza, fue tan calida, que sentí que una parte de el, estaba en mi cuerpo. Se puso de puntas de pie y me beso la frente, las lagrimas salieron de mis ojos, sin que yo me diera cuenta. No aguante mas, lo bese.

Pude escuchar la multitud gritando de alegría, algunos hasta empezaron a tirar en el techo. No me importaba, por fin, tenia un beso real, de Luffy.