Hola bueno este es otro de mis fanfic que ya había subido en otras páginas y por diversas razones no pude continuar hasta ahora en que ya llevo varios capítulos escritos.

Es un Drarry y transcurre despues del sexto año

Resumen: Un ojiverde sin memoria, un grupo de serpientes con ganas de tener una mascota, un rubio posesivo y muy pervertido y una morena fanática del yaoi cambiarán el destino del mundo mágico.

Nuestro querido harry ha perdido la memoria y ahora se encuentra al cuidado de unas serpientes obsesivas ¿qué pasará?


Capítulo 1

Un huésped inesperado

Francia, noche

-Pansy ya llevamos suficiente comida para un regimiento, además de todos los artículos que se ten han antojado adquirir. ¡No necesitamos hacer mas compras!- resoplaba un rubio de porte elegante y electrizantes ojos grises que solo podía dar gracias a merlín por ser mago y así por ello haber podido reducir a un tamaño mínimo los numeroso paquetes llenos de productos que su compañera se había empeñado en comprar.

-¡Pero Draco querido! ¡Yo solo quiero comprarme esos modelitos tan cute que visten los muggles! Ya que vivimos entre ellos lo mejor es adaptarnos ¿a qué si?-suplicaba entusiasmada una morena con cuerpo de modelo mientras se colgaba del brazo de su compañero. Ambos caminaban rumbo a su reciente hogar, después de un arduo día de compras -además a ti también te tendría que interesar-lo miró repasándolo de arriba abajo.

-¿A mí? ¿A mí porque?-se inquietó Draco.

-¡Oh venga! Seguro que quedarías monísimo con unos de esos pantalones rotos, dos tallas mas grande, y una de esas camisetas que se pegarían a todos tus músculos, resaltándolos para cualquier mirada que deseara recrearse la vista con ellos- contaba Pansy babeando y con la mirada desenfocada imaginándose ya a los numerosos chicos que se declararían gay, una vez visto a su amigo vestido de esa manera.

-Pansy que te pierdes en tu mente- "desde que empezó a leer esos libritos de yaoi, se ha vuelto todavía mas pervertida" pensó Draco con una gotita en la cabeza- ¿Y porque iba a interesarme a mi ponerme unos pantalones que me dejen medio culo al aire, dándome aire de mendigo? ¡Yo te aseguro que tengo suficiente para comprarme un pantalón completo, muchas gracias!

-¡Ay draquito! ¡Tú no entiendes, esa es la moda muggle!- explicó con ojos brillantes Pansy a un Draco que frunció el ceño con molestia.

-Primero ¿Qué me interesa a mí la moda muggle? Y segundo ¿Cuántas veces te tengo que decir que no me llames draquito?

-¡Pero si se que te encanta mi draquito!- insinuó melosamente, guiñándole un ojo.

Draco iba a seguir discutiendo cuando por el rabillo del ojo vio a alguien que le resultaba sumamente familiar.

-Oye Pansy ese no es…-la chica se volteó al notar la duda en la voz de su acompañante. Entonces se fijó a quien señalaba.

-¡POTTER!- gritó debido a la impresión. El susodicho se volteó sobresaltado. Draco lo miró desconcertado, ya que ese Potter los contemplaba con claro terror. Apenas separados por un par de pasos, la pareja de serpientes se fijó en la cara completamente pálida del chico, su semblante denotaba profundo espanto. Observaron que sus manos temblaban con miedo. Algo inexplicable ¿Desde cuándo Potter le tenía miedo a su presencia? Lo que hubiera esperado sería un avada por lo ocurrido a finales del curso pasado con Dumbledore, aunque él no hubiera sido el que acabara con el viejo al final.

El moreno los miró de arriba abajo. Parecía indeciso sobre que hacer a continuación, cuando sin que ellos pudieran hacer nada, se volteó y salió corriendo. Ambos se miraron interrogativamente, y sin saber muy bien porque, lo siguieron. A pesar de ser slytherins, les había picado el gusanillo de la curiosidad por averiguar que hacía el niño que vivió en nada menos que Francia, completamente solo. Además a Draco le seguía molestando esa mirada de profundo temor con que lo había mirado.

Lo persiguieron hasta una de las calles principales. Potter corría como si lo persiguiera el mismo lord, sin ver ni siquiera por donde iba, solo con la única meta de escapar. Corrió sin fijarse en el coche que venía por la vía. El conductor iba discutiendo por teléfono, cuando se dio cuenta de que alguien se le atravesaba en el camino. Apretó el freno, pero iba a demasiada velocidad, y le fue imposible detenerse a tiempo. El chico se quedó viendo el coche como sabiendo que ya no había nada que hacer. Apenas sintió el golpe, cayó en la inconsciencia

Draco abrió los ojos con espanto, viendo como el coche lanzaba varios metros por delante al gryffindor, por suerte había logrado lanzarle un protego antes del impacto. Los dos corrieron a su encuentro mientras el conductor bajaba del coche algo shockeado por haber atropellado al chico. Draco se arrodilló, viendo que le salía algo de sangre por una brecha en la cabeza lograda al haberse golpeado contra el bordillo de la acera. Pansy rápidamente sacó el móvil de su bolso, marcando el número del único que les podía sacar ahora mismo de ese lío.

-Yo… lo siento, el chico se atravesó… y yo…yo…- el conductor tartamudeaba apenas pudiendo juntar una frase, viendo con impotencia como había quedado el chico después de haberlo golpeado.

-No se preocupe, está bien, al parecer solo tiene una pequeña herida en la cabeza- tranquilizó Draco al hombre.

-Si… entendido… te esperamos- terminó Pansy de hablar trancando y volviendo a guardar el móvil en el bolso.

Draco la miró extrañado, levantándose se le acercó para susurrarle:

-Pansy ¿con quién hablabas?

-Con Theo y compañía, nos van a venir a recoger en un momento- contestó ella también en susurros.

-Pero ¿no de deberíamos irnos antes de llamar la atención? ¡Este no es nuestro asunto!- resopló con voz malhumorada Draco.

Pansy lo fulminó con la mirada, casi queriéndolo cruciar ahí mismo. Draco tragó saliva, y es que cuando la única chica del grupo se enojaba, la tierra temblaba. - ¡Draco Lucius Malfoy! ¿Cómo puedes ser tan insensible? ¿Pretendes abandonar a uno de los nuestros en manos de esos prehistóricos muggles que lo único que harán seguro es abrirlo en canal para después coserlo como si de un pavo se tratase?

-¡Pansy!- habló draco confundido con la actitud de su amiga -Él no es uno de los nuestros ¿de acuerdo? ¡Es más, en un león! Así que lo mejor es irnos antes de que nos metamos en problemas

-Si te quieres ir, eres libres de hacerlo. Pero para tu información ya hablé con los chicos y ellos estuvieron de acuerdo en que no podíamos dejarlo- declaró con altivez - Después de todo, es nuestra culpa, el pobrecito se debió espantar cuando nos vio- se lamentó Pansy.

-¿¡Pobrecito! Pero Pansy ¿seguro que no te atropelló el coche a ti también?- preguntó impactado Draco.

-¡No digas sandeces Draco!- se enojó la chica- ¡Se viene con nosotros y punto!

-Pansy no entiendes que si él está aquí, entonces los de la orden no deben de andar lejos- replicó Draco intentado hacerla desistir de la absurda idea.

-¡Si esos incompetentes estuvieran por aquí, no habrían dejado que a su chico dorado lo atropellara un coche muggle!- expresó con suficiencia la morena.

Ahí Draco tuvo que darle la razón, ninguno de esos la me culos hubiera dejado a su elegido andar solo por ahí. Pero entonces ¿qué estaba haciendo potter caminando sin ningún guardián ni protección alguna por una ciudad muggles?

Mientras ellos hablaban en susurros, una multitud de curiosos ya se había reunido alrededor del niño que vivió, todos pendientes de ese extraño chico que iba vestido con unos ropajes por demás extraños. Nadie se atrevía siquiera a intentar moverlo por temor a acrecentar a alguna herida. Ninguno hacía ademán de llamar a alguna ambulancia, presuponiendo que ya algún otro lo habría hecho.

Por la esquina apareció una ambulancia, deteniéndose a unos pasos de la multitud reunida. Dos jóvenes enfermeros bajaron con una camilla y se apresuraron a atender al chico, subiéndolo con cuidado a ella.

La gente veía con lástima como se llevaban a ese pobre muchacho que no tendría ni edad para conducir, esperando en su fuero interno que no fuera nada grave. En eso, Pansy cogió la mano de Draco y se apresuró a seguir a los enfermeros que ya depositaban al chico dentro. Ambos se subieron junto a ellos, mientras cerraban las puertas. Una vez subidos todos, la ambulancia partió.

-Crabbe, Goyle, ¿Cómo os habéis dejado convencer para esta mascarada?- reclamó draco con enojo una vez acomodado. Ambos chicos se encogieron de hombros mientras se quitaban las ropas de enfermeros ante un enfurruñado rubio que no entendía que mosca le había picado a su amiga y a todos para cargar con ese problema.

-¡Eh! ¡Que nosotros también hemos participado!- exclamó un chico de color asomándose por la ventanilla, sentado en el asiento del copiloto.

-¡Perfecto Blaise! ¿Qué quieres? ¿Qué te de una palmadita en la espalda?- repuso draco con ironía- Theo, este circo me lo esperaba de blaise, pero no de ti ¿Cómo has podido unirte a esta locura de Pansy?- la morena enfadada le dio un coscorrón.

-Simplemente me pareció que era lo correcto- respondió con voz neutra Theodore que iba conduciendo el vehículo.

-¡Oh, vamos Dragón! Deja ese malhumor- pidió blaise más alegre que unas castañuelas.

-¡Que no me llames así!- masculló con una vena palpitando en la sien.

-Draco, deja ya de estar enfurruñado y entiende que simplemente no podíamos dejarlo allí. Además recuerda que nos reconoció, a lo mejor necesitamos hacerle un obliviate. No podemos permitir que sepa nuestro paradero ¿no te parece?

-Supongo- murmuró Draco todavía sin querer dar su brazo a torcer -¿de dónde habéis sacado este trasto?- preguntó para cambiar de tema fingiendo no ver la sonrisa de satisfacción que exhibía su amiga por haberse salido con la suya.

-Con un sencillo hechizo de transfiguración- fue theo el que respondió subiéndose las gafas de sol con un dedo- ¡Ya hemos llegado!- anunció mientras entraba en la cochera de una pequeña vivienda situada a las afueras de la ciudad y sin ningún vecino a la vista.

Acomodaron al ojiverde en la habitación de invitados. Draco se le quedó viendo por un momento, notando lo frágil que parecía, al verlo ahí acostado e inconsciente a merced de cualquiera. Era increíble pensar que ese mismo ser tan vulnerable era el elegido que el mundo mágico esperaba que derrotara al señor tenebroso. En ese momento, sintió la necesidad de protegerlo con todas sus fuerzas de cualquier cosa que pudiera hacerle daño. Draco apretó los labios intentando reprimir ese instinto protector que le nacía de no sabía dónde, empujándolo a abrazar al moreno e impedir que nadie se le acercara.

Las serpientes salieron del cuarto, dejando a Theo a solas para que se ocupara de su paciente. Era una suerte que este fuera un experto en mendimagia.

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Al cabo de una hora, Theo acabó de revisar y curar las heridas del chico. Se disponía a salir cuando reparó en unos ojos verdes recién abiertos que lo miraron con recelo.

-¿Te encuentras bien?- preguntó con voz amable. El chico lo miró con miedo.

-¿Quien eras tú?

-Bueno pertenezco a Slytherin…- Theo cayó en la cuenta de que decirle que pertenecía a la casa de sus enemigos, a lo mejor no era lo más sensato. Pero a él no se le daban bien las charlas sociales, no tenía ni idea de que decirle.

-¿Slytherin? ¿De qué hablas?-Theo lo miró interrogativamente notando que la mirada verde estaba cargada de confusión- ¿Qué es… eso... ? ¿Don... donde estoy…? ¿Porque no me acuerdo de mi nombre…yo…porque no recuerdo nada?- balbuceó desesperado y completamente desequilibrado. El ojiverde miraba a todos lados espantado, intentaba buscar en su mente algún recuerdo, pero nada, solo tenía un profundo espacio en blanco que solo hacía acrecentar su miedo. No sabía quién era ni donde estaba, ni quién era ese chico. No sabía si quería hacerle algún daño. Empezó a respirar agitadamente, sintiendo como le faltaba el aire.

-¡Está bien, tranquilo!- Theo se apresuró a cogerlo de los hombros, enfocando su mirada en la del chico, intentando que se tranquilizara, viendo que estaba a punto de sufrir un ataque de ansiedad- Tú te llamas Harry y acabas de sufrir un accidente de coche. Yo te estoy atendiendo- explicó con calma intentando relajarlo.

-¿Accidente…? Pero… ¿entonces porque no estoy en el hospital?- preguntó el chico intentando tranquilizarse para poder entender lo que le había pasado.

-Porque decidimos que lo mejor era traerte a casa

-¿A casa? Entonces… eso quiere decir… ¿que eres familia mía?- su voz sonó confusa y esperanzada a la vez

Theo por primera vez se quedó sin palabras, es que era impensable que alguien creyera que el chico dorado pudiera estar emparentado con una de las familias más leales a voldemort. Se mordió el labio indeciso. No sabía qué hacer, entendía que si lo negaba, el chico no confiaría en él, y debido a su estado necesitaba aferrarse a alguna realidad por mas bizarra que fuera.

-¡Hermanos! Somos hermanos- fue lo único que se le ocurrió responder mientras sacaba una botellita de su bolsillo- Tómate esto, te hará descansar, que es lo que necesitas para recuperarte

El chico ahora más tranquilo cogió la botella y se la bebió con plena confianza. Al momento se acurrucó en la cama dejándose vencer por el sueño. Theo se dirigió a la puerta para salir y contarles lo ocurrido a sus compañeros que esperaban afuera.

-¡Gracias hermano!- theo se giró al escuchar esas palabras susurradas. Sin poder evitarlo, una sonrisa sincera se le apareció en la cara. Por alguna razón esas palabras dichas con total confianza e inocencia, le hicieron sentir una punzada de felicidad en el corazón. Suspiró con cansancio pensado que harían ellos ahora con el pequeño león.

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Mientras tanto afuera, las serpientes esperaban con impaciencia saber el estado de salud de su inesperado huésped. Pansy se hallaba sentada en una silla, limándose las uñas con concentración, dando la impresión de completa serenidad, aunque por dentro estaba mortificada, esperando que no fueran nada grave. Goyle y Crabbe estaban sentados en el sofá con bolsas de patatas y sodas, debido a la ansiedad de esperar noticias, tragaban como si llevaran sin comer dos días a pesar de que acababan de cenar. Blaise andaba apoyado en la pared con los brazos cruzados meditando sobre el porqué estaría Potter en esa ciudad y además solo. Draco caminaba impaciente de un extremo a otro, rumiando para sí, casi como si quisiera hacer un agujero en el suelo.

-¿Por qué creéis que Potter habrá venido a esta ciudad?- preguntó Goyle de repente. Esto hizo que Draco se detuviera es su misión de hacer aparecer un nuevo boquete en el suelo.

-Pues no tengo ni idea- contestó Pansy pensativamente- Aunque no parecía estar en su estado normal ¿verdad Draco?

-No, la verdad es que no- confirmó Draco con tono intranquilo. Frunció el seño algo preocupado rememorando el encuentro- La verdad es que parecía un animalito acorralado, totalmente asustado

-Bueno, cuando se despierte nos dirá que hacía por aquí y así se resolverá el misterio- habló blaise con seguridad.

-¿Y tú crees que nos vaya a contar algo?- se burló draco- ¿A nosotros? ¿A sus enemigos? ¡Por supuesto que no! ¡Lo que tenemos que hacer, es buscar la forma de enviarlo a algún lugar mágico y que se ocupen ellos de su héroe!

-¡Oh, venga ya Draco! ¡No finjas que quieres que se vaya! ¡Que esa pose de odio-a-potter-y-le-deseo-lo-peor, no te queda!- se mofó pansy mirándolo pícaramente.

-¿Que quieres decir?- preguntó con cara neutra el rubio.

-¡Que todos aquí sabemos de tu enamoramiento con el niño que vivió!- respondió ella.

-¡Eso no es cierto!- denegó draco agresivamente.

-¿¡Ah no!- se rió blaise -¿Negarás acaso que desde hace dos años que tienes sueños húmedos con el elegido?

-Yo… yo….-se le subieron los colores, lo habían acorralado. Incluso Crabbe y Goyle lo miraban con sonrisas cómplices. Era cierto que algunas noches, bueno muchas, tenía algún que otro sueño erótico con el chico dorado. Pero no era algo para alarmarse. Era después de todo un adolescente en plena pubertad. Y no era ciego para no ver que el chico Gryffindor era todo un ejemplar que tenía a todas y a más de uno babeando por él. Que si hiciera pajas pensando en él no quería decir que estuviera enamorado, por supuesto que no. Solo era que tenía las hormonas revolucionadas, eso era todo.

-Solo es una ligera atracción- contestó dignamente el slytherin. Los 4 chicos se miraron echándose a reír de la pose de superioridad de su amigo.

-¡Y tan ligera, que algunas noches ni me dejaba dormir!- se carcajeó Blaise con los demás.

-Bueno, ya vale ¿no?- los fulminó con la mirada -Puede que no sea tan ligera, pero desde luego que no es un enamoramiento como Pansy dice

En eso se abrió la puerta del cuarto de invitados, saliendo de el Theodore con una expresión rara, entre aturdida y satisfecha.

-Theo, tú eres el que lee auras ¿no? Lee la de Draco, y dinos sino está enamorado- pidió Pansy alegremente. El chico miró a draco como evaluando lo que le pidió la morena.

-¡Completamente!- respondió este la mar de tranquilo.

-¡Ja! ¿Qué decías?- se deleitó Pansy saltando como si estuviese enamorado de ella. Draco estaba por estrangularla cuando un muy serio goyle preguntó.

-¿Como está?

Esa pregunta logró que todos se pusieran serios, situándose alrededor de theo para escuchar lo que tuviera que decir.

-Pues en esencia… sufre de amnesia, no recuerda quien es- soltó theo a bocajarro.

-¿Cómo?- aclamaron todos impactados.

-La verdad, ya me esperaba algo así, en este tipo de casos es algo normal- suspiró el moreno.

-¿Como que te esperabas algo así? ¿Cómo es eso de que se espera que alguien pierda la memoria? - preguntó Draco alterado.

-Lo esperaba debido al golpe en la cabeza, además de que por lo que me contó Pansy por teléfono, de la reacción que tuvo al verlos, sumado a las heridas que tenía por el cuerpo, diría que estaba en estado de shock antes de ser atropellado

-¿A qué te refieres con heridas?- preguntaron goyle y crabbe al unísono.

-Presentaba signos de maltrato- frunció el seño con disgusto, todavía recordaba el profundo malestar que lo había invadido al ver los signos de tortura que se exponían en el cuerpo del ojiverde- tiene diversos cardenales por todo el cuerpo, marcas por la espalda que indican que le azotaron recientemente, seguramente con algún instrumento bastante duro. Marcas de manos y señales de golpes, además de un cuadro de desnutrición severa. Me temo que va estar en cama por lo menos una semana. También por lo que indica su aura, sus niveles de magia están al mínimo. Tardará un tiempo en recuperarse- terminó de comunicar el moreno.

Pansy se tapó la boca con horror, sin poder creer lo que escuchaba. Los demás quedaron paralizados, ninguno se había esperado esa respuesta. Se suponía que el moreno solo tenía una ligera contusión en la cabeza, debido a que el hechizo no había sido lo suficientemente rápido para cubrir esa zona. Se hizo el silencio. Las serpientes estaban impactadas por lo dicho por el pelinegro. Incluso Crabbe y Goyle habían dejado de comer.

-No habrá sufrido ninguna agresión sexual ¿verdad?- se atrevió a preguntar con miedo Pansy.

-¿Pero qué dices? ¡Eso es imposible!- gritó alterado Draco con solo pensar que algo así le haya pasado al ojiverde. Los demás estaban pálidos mirando fijamente a theo- Está bien ¿verdad theo?- suplicó el rubio con mirada demandante.

-Sinceramente no lo sé- habló con voz grave subiéndose las gafas- No tenía herida esa zona, pero… como ya os dije, presentaba señales de manos , además de marcas de ataduras en los pies y en las muñecas- todos se quedaron lívidos al pensar en todo lo que habría tenido que pasar el gryffindor.

-¿Pero qué locura es esa?- preguntó blaise espantado- ¿quien le haría algo así?

-No lo sé. Pero de algo estoy seguro y es que esas heridas no fueron realizadas por magos, ya que ninguna tenía algún resto mágico

-¿Resto mágico?- interrogaron goyle y crabbe.

-Así es. Nuestra magia desde nuestro núcleo interno, nos rodea en una especie de capa, que es el reflejo de nuestro interior. Es el aura. Por eso, cuando un mago toca a otro deja pequeños signos de su propia aura, sobre todo cuando los sentimientos que emana son violentos, como lo serían en este caso. Estas señales tan fuertes tardan mucho en irse. Aunque solo un lector de aura puede encontrarlas, los demás simplemente no se dan cuenta de ellas

-¿Quieres decir que quien le ha hecho eso ha sido un muggle?- escupió draco apretando los puños con rabia

-Así es, ya que incluso un squib hubiera dejado algún signo de su aura- concluyó theo.

-Bueno al menos que haya perdido la memoria tiene su cosa positiva. Si la mirada que nos dio a Draco y a mi es signo de cómo quedó, lo mejor es que no recuerde nada de eso - habló la morena después de un rato.

-El problema es que esta amnesia en particular, es bastante compleja

-¿A qué te refieres?-preguntó blaise.

-Pues que ni siquiera sabía lo que era un Slytherin - explicó - Por lo que he de suponer que tampoco recordará que puede hacer magia. Además creo que está perdida de memoria no será de las que se recuperen en una semana o en un mes. Su mente ha preferido olvidar para protegerse. Y cuando una mente traumada hace eso, es muy difícil sacarla de ese capullo protector

-Eso significa que en este momento Potter es alguien vulnerable que necesita protección y cuidados- resumió blaise.

-¿Entonces qué vamos a hacer con él? - preguntó Goyle.

-Nos lo quedamos!- soltó Pansy alzando las manos con emoción.

-¡Pansy, no es un perrito!- contradijo el rubio.

-¡No, más bien un minino!- rió Blaise. Todos sonrieron por el chiste algo más relajados.

-Lo que sea, no se puede quedar aquí- negó Draco con rotundidad.

-¿Por qué no?- hizo un puchero la chica - ¿qué decís los demás?

-Yo estoy con Pans, además siempre he querido tener un gatito-sonrió blaise.

-Por mí no hay problema- aceptó Goyle.

-Por mi tampoco- dijo Crabbe.

-¿Theo?- suplicó la morena con carita de perrito abandonado.

-Creo que es lo mejor- confirmó subiéndose las gafas.

-¡Si!- gritó Pansy con emoción.

-¿Pero os habéis vuelto todos locos? ¡Es demasiado peligroso que se quede aquí!- expresó Draco mirándolos con incredulidad, y es que no todos los días un grupo de serpientes se ponía de acuerdo para cuidar a una cría de león, todavía más si hablábamos del niño que vivió.

-Pero Draco ¿no lo ves? ¡Es tu oportunidad!-insinuó pansy.

-¿Oportunidad para qué?- gruñó el rubio.

-Draco aquí todos sabemos lo que sientes por el leoncito- anunció la morena -ahora es tu oportunidad de averiguar si son las hormonas, como prefieres creer, o hay algo mas- Draco lo pensó un momento, la verdad es que era una oportunidad demasiado divina para tener al moreno a su merced como para dejarla escapar.

-Vale ¿pero qué pasaría si descubre nuestro secreto? No nos aceptaría

-Draco, el no recuerda si nos debe aceptar o no, es tu ocasión para que te conozca por quien realmente eres y no por el papel que has tenido que representar durante todo este tiempo. Y si descubre el secreto, tampoco creo que pase nada, ya que él no recordará que tendría que temernos

-Y además siempre podríamos echarle un obliviate- terminó convenciéndolo blaise.

-Bueno- aceptó draco con un nuevo brillo en los ojos, ya haciendo planes para el moreno- ¿pero qué le vamos a decir?

-Es cierto, hay que inventarse algo, no podemos decirle que éramos sus enemigos en la escuela, eso lo asustaría- concordó Pansy.

-¿Entonces?- preguntó blaise.

-Hay que inventar algún cuento que se pueda tragar- afirmó el rubio.

-Eso será lo mejor- estuvo de acuerdo la morena- ¿pero el qué?

-Y si le decimos que somos amigos suyos- propuso goyle.

-¡No creo, demasiado surrealista!- denegó blaise.

-Pues yo creo que puede funcionar- contradijo crabbe.

-Si, yo también- afirmó la morena.

-Esto chicos, yo ya le he dicho algo- habló theo interrumpiendo las divagaciones de los demás.

- ¿En serio? ¡Qué bien! Siempre nuestro theo pendiente de todo- se alegró Pansy.

-¿Que le dijiste?- preguntó Draco.

-¡Que somos hermanos!

(Silencio)

-¿QUEEEEEEEEE?

Continuara….


Espero que os haya gustado, ya ire subiendo los siguientes capitulos

Nos vemos