Titulo original: Growing Up Black

Autor original: Elvendork Nigellus

Descargo de responsabilidad: Harry Potter y todos los personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling. La historia es de Elvendork Nigellus

Nota del traductor: como prometí dos capítulos en recompensa no se si podre publicar este fin de semana, si no sera hasta el Lunes. Gracias a los que han dejado su Review.


Sirius y Harry viajaron por polvo Flu a la Mansión Malfoy al día siguiente, Pollux había despertado esa mañana y hablo con ellos brevemente, aunque había llamado a Sirius "Alphard" y a Harry "Sirius", Sirius se preguntó por un momento si era lo correcto para ellos el irse, con la situación tan crítica, pero Irma insistió en que lo hicieran.

-Si hay algún cambio mando a Kreacher para que los busque de inmediato- les aseguro.

Abraxas recibió a su yerno y nieto cariñosamente cuando arribaron.

-Bienvenido a casa Aries., he escuchado por Draco sobre tu maravillosa estadía en Francia. ¡Me atrevería decir que el lamento el regresar a Inglaterra! – dijo mientras le daba una palmada a Sirius en la espalda. – En cuanto a ti hijo mío nunca jugamos nuestra revancha, deberíamos jugar un poco de Quidditch después de la comida-

Sirius se inclinó un poco en modo de saludo. – Como desees papá-

-Fue bueno de parte de Regina el casarse con un hombre que sabe cómo manejar su vuelo en una escoba, nunca pude lograr que Lucius se interesara en el juego, disfruta de un juego de vez en cuando, pero nunca intento entrar al equipo de Hogwarts, siempre estaba metiéndose en temas de política, incluso cuando era un niño el alejarlo del diario Profeta era como intentar arrancarse un diente.-

-Yo por el contrario nunca he mostrado el más mínimo interés en la política.- replico Sirius. – A mi padre se le hacía difícil el lograr sacarme del jardín.-

-Esa es la manera en que un niño debe de ser, sobra tiempo para que después se meta en el mundo de la Política. ¿Jugaste para el equipo de tu casa en Hogwarts?-

Sirius asintió. –Sí señor, fui un bateador.-

-Sí, puedo ver eso.- replico Abraxas, viéndolo apreciativamente. – Aunque ahorita estas terriblemente delgado, pero sospecho que antes tenías la complexión exacta para el puesto.-

-Mi mejor amigo, el padrino de Aries, jugo como Cazador.- dijo Sirius. – James Potter, él era la verdadera estrella en Quidditch.-

Harry miro a Sirius y sonrió, mientras este le guiño el ojo.

-Sí, lo recuerdo.- dijo Abraxas. – Solía ir a algunos juegos de vez en cuando, mientras estuve en la junta de Gobernadores, él era bastante bueno, escuche que rechazo a los Wimbourne Wasps, aunque ciertamente es una profesión no muy digna, igual es una lástima, el mostraba un verdadero talento.-

-¡Aries! – exclamo Draco y entro rápido al cuarto. –No sabía que estabas aquí.-

-Acabamos de llegar- replico Harry.

-Mamá me dijo lo que paso ¿Cómo está el bisabuelo?

Harry negó con la cabeza. – No muy bien-

-Nos estamos quedando en Grimmauld Place mientras tanto.- le explico Sirius a Abraxas.- La abuela necesita nuestra ayuda, la situación le ha pegado de manera fuerte.-

Abraxas asintió. – No es fácil el perder a un esposo- dijo. – Recuerdo cuando Iphigenia murió, una fea sepa de Spattergroit, Regina apenas había salido de Hogwarts.- su cara decayó.- Nunca hubiésemos imaginado que Regina moriría de los mismo tan solo 8 años después.- le dio una palmadita en el hombro a Harry.- Tu madre era una buena mujer Aries.-

-Lo se señor. Gracias-

-Y tampoco puede ser fácil para ti.- dijo el viejo mago a Sirius.- Estando atrapado en Azkaban todos esos años y al salir descubrir que tú esposa estaba muerta.-

-Ha habido muchos ajustes a los cuales acostumbrarme.- dijo Sirius honestamente.- La tía Cassie ayudo mucho al principio, Aries y Draco han hecho toda la diferencia en estas últimas semanas.-

Abraxas sonrió cariñosamente a sus nietos.-Son muy buenos chicos, ambos, es difícil de creer que en tan solo un año ambos se irán a Hogwarts.-

Sirius sonrió. – Espero que Hogwarts sobreviva ese encuentro.-

Su suegro se rió a carcajadas.- No me digas que no te involucraste en alguna que otra travesura mientras estuviste en la escuela-

-Si fuera a decirte semejante cosa seria una monstruosa mentira.- dijo Lucius mientras entraba relajadamente al salón.- Si recuerdo bien, tenía que deducir incontable cantidad de puntos de él y de Potter, basado en lo que Severus me ha dicho su comportamiento solo logro empeorar una vez que yo me fui.-

-Oh, ¿Aun estas en contacto con Snape?- dijo Sirius brillantemente. - ¿Cómo está el viejo de Snivelly?-

-Severus Snape es actualmente el Maestro de Pociones y Jefe de la casa Slytherin en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.- dijo Lucius secamente. – Me atrevería a decir que ha llegado muy lejos y se encuentra muy bien.-

-¿Snape? ¿Severus Snape?- Abraxas se rasco la cabeza. – El nombre me suena vagamente familiar, pero no logro ubicarlo.-

-Un asqueroso hombre.- dijo Sirius arrugando la nariz.- Tiene un miedo mortal al jabón.-

Harry y Draco soltaron unas risitas y Lucius les frunció el ceño.

-Severus Snape es un excelente Maestro de Pociones y es el futuro Jefe de su Casa. – le dijo a los chicos. – Harán bien en mostrarle respeto.-

-Oh vamos Lucius, nunca han conocido al hombre.- dijo Abraxas regañando a su hijo.- ¿Cómo pueden mostrarle respeto si todo lo que saben de él es la pobre higiene que tiene?- arrugo la frente y siguió. - ¿Quién era su padre? Seguramente yo lo conocía.-

-Lo dudo.- dijo Sirius con una sonrisa pícara. – Si no me equivoco era un Muggle.-

-¿Qué?- grito Abraxas. - ¿Un Muggle? ¿Me quieres decir que este sujeto Snape es un Sangre Sucia?-

-Sangre Mestiza padre. – dijo Lucius uniformemente. – Él es un Sangre Mestiza-

-Si no recuerdo mal.- dijo Sirius en tono burlón.- Cissy una vez comento, que Severus Snape le dio un nuevo significado a la frase "Sucio Sangre Mestiza" todo un nuevo significado.-

Draco y Harry se doblaron de la risa, Abraxas se les unió e inclusive Lucius lucho para no sonreír.

Cuando Abraxas se había calmado, negó con la cabeza tristemente. - ¿Desde cuándo un Sangre Mestiza puede ser Jefe de la casa Slytherin? En mis días, teníamos algunos estudiantes de sangre mestiza pero aun así… ¿Jefe? Cuando mi padre estaba en la escuela todos los estudiantes en Slytherin podían documentar hasta tres generaciones de sangre pura.-

-¿Minerva Mcgonagall es aun Jefe de la casa Gryffindor?- le pregunto Sirius a Lucius.

-Eso creo- replico el rubio hombre.

-Siempre me gusto ella.- dijo Sirius nostálgicamente. – Dura como el acero, de eso pueden estar seguros, pero es una buena mujer y una bruja calificada.-

-Recuerdo a Minerva- dijo Abraxas. – Fuimos juntos a la escuela, inclusive en algunas oportunidades la escolte a Hogsmeade, estoy de acuerdo con tu opinión Sirius, una buena mujer, una familia decente, aunque un poco puritanos para mi gusto, escoces, de la línea Presbiteriana-

Una pequeña campana sonó y se movieron hacia el comedor, después de una deliciosa comida, Abraxas, Sirius, Harry y Draco salieron al jardín para jugar un partido de Quidditch, donde Draco y Sirius ganaron por un solo punto, Abraxas y Harry con buen espíritu deportivo aceptaron ir a buscar las bebidas para los otros, cerveza de mantequilla para los chicos y Firewhisky para los adultos, se sentaron en el jardín, tomando sorbos de sus bebidas y disfrutando de la suave brisa, en verdad era un perfecto día.

A las 3:30 Sirius decidió retirarse.

-Gracias por un maravilloso tiempo Papa- le dijo a Abraxas. – ¿No hay problema en que deje a Aries aquí hasta la noche?

-¿Por qué no dejas al chico pasar la noche?- sugirió su suegro. – Lo que hacemos es mandar a Dobby a Windermere Court por sus cosas, así él y Draco pueden ir mañana en la tarde después de su clase a Grimmauld Place donde podrán presentar sus respetos a su Bisabuelo.-

Sirius verifico con Harry de que no tuviese problemas con el arreglo y luego le dio las gracias a Abraxas por su generosidad, despidiéndose de los tres, viajo por polvos Flu a Grimmauld Place para verificar el estado de Pollux, no había ningún cambio en su condición, así que le dijo a Irma que iba a salir antes de cambiarse de nuevo a su ropa Muggle y aparecer en el apartamento de Remus. Los Squibs y Cassiopeia estaban visitando esa noche Grimmauld Place, de manera que no estuvieran solos.


La casa estaba ubicada en las praderas, no estaba en muy buenas condiciones, pero era un refugio y Sirius entendía que tan preciada esa comodidad podía ser, camino hasta la puerta y toco en el viejo patrón que solían utilizar en los dormitorios de Hogwarts. Remus abrió rápidamente y lo dejo pasar, el interior estaba un poco más gastado de lo que Sirius lo recordaba, pero todo estaba limpio, el suéter y pantalón de Remus estaban visiblemente remendados, pero se veía que aún lo abrigaban del frió de la zona.

-Viniste- observo Remus, indicándole a Sirius que se sentara. -¿Deseas algo de té?-

-Sí, gracias.- respondió mientras busca un lugar cómodo para sentarse en la mesa, Remus sirvió el té y estratégicamente se sentó al otro lado de la mesa, lo más lejos posible de donde estaba sentado Sirius.

-¿Cómo has estado Moony?-

-Esta no es una visita social- replico el hombre lobo secamente. – Te invite para que me explicaras las circunstancias en las que traicionaste a tus amigos entregándolos al mago oscuro que deseaba matarlos y finalmente los asesino, pero que al parecer te lamentas de haber hecho, así que, ¿Cuál es la excusa? ¿Imperius?-

Sirius se mordisqueo el labio. –Yo no lo hice.-

Remus levanto una ceja en tono incrédulo. -¿Y eso es todo? Viniste hasta acá solo para decirme…-

-Cállate Moony- lo corto Sirius. – Déjame explicar, nunca fui el guardián secreto de James y Lily.-

-Dumbledore dijo…- comenzó Remus, pero paro cuando Sirius levanto una mano.

-Dumbledore no sabía- dijo simplemente. – Yo iba a ser originalmente el Guardián Secreto, pero pensé que iba a ser muy obvio, seguramente Voldemort descubriría que era yo y se enfocaría en hacerme quebrar.- Sirius tembló. – No confiaba en que bajo tortura no fuera a decir nada o peor aún veritaserum, sugerí que cambiáramos, yo sería el señuelo y atraería toda la atención de Voldemort, pero Colagusano sería el verdadero guardián secreto, lo ocultaríamos y todo estaría bien.-

Remus arrugo la frente. – Tengo que admitir que si suena como el tipo de plan con el cual tu vendrías, pero si ese es el caso ¿Por qué no me dijeron?-

La expresión de Sirius decayó.- Yo pensé que eras el traidor, Peter vivía comentando que siempre estabas ausente y demás pequeños detalles sospechosos, por supuesto, resulto ser que él era el traidor, esa noche descubrí que no estaba en donde se estaba escondiendo y comencé a sospechar la verdad, llegue a Godric Hollow tarde. Todo fue como una pesadilla Moony, encontré los cuerpos de James y Lily, Harry todavía estaba vivo, pero Hagrid lo tenía, él dijo que Dumbledore iba a mandarlo a vivir con su Tía y Tío, discutí con él, pero no me escucho. Así, que siendo como soy hice algo estúpido fui en búsqueda de Colagusano.-

-¿Y ahí fue cuando lo mataste?- la voz de Remus sonaba dura.

-No lo mate- dijo Sirius, negando con la cabeza. – El grito que yo era el traidor, paras que los Muggle lo oyeran, luego se cortó su propio dedo y voló media calle, se transformó y desapareció, dejándome para asumir la culpa.- suspiro. – Hubiese explicado todo esto en el juicio, pero…-

-Nunca tuviste un juicio.- termino Remus en voz baja

Sirius salto y tomo a Remus por los hombros. – Moony yo nunca hubiese traicionado a Cornamenta, si pudiera moriría para traerlo de vuelta, seguramente, debes de creerme.-

Remus forzó las manos de Sirius para que lo soltaran. – Yo si creía eso, pero resulto ser que estaba equivocado, James y Lily también lo creían y eso los mato, Harry tuvo que ir a vivir con esos horrible Muggles y luego fue secuestrado y nadie sabe que paso con él. ¡Lo más seguro es que este muerto! –

Sirius se sentó de nuevo. – Él no está muerto.- susurro.

-¿Qué?- exclamo seriamente. -¿Que le has hecho a él? ¿Dónde está?-

-Tú ya sabes la respuesta a esas preguntas, o mejor dicho lo sabias.-

-¿A qué te refieres?-

-Temo que fuiste víctima de Hechizo de memoria que fue lanzado por mi tía Cassiopeia- replico Sirius. – Yo me entere apenas ayer después de nuestro encuentro, investigue un poco, creo que puedo reparar el daño si tú me dejas-

-¿Tú quieres que te deje apuntar tu varita a mi cabeza?- se burló Remus. -¿Estás loco?-

-Probablemente- dijo encogiéndose de hombros. – Tengo la esperanza de que me creas- y se sonrió. - ¿Supongo que no tienes un poco de veritaserum que te sobre?-

Remus le dio una pequeña sonrisa. – Lamentablemente no-

-Entonces estamos varados- dijo Sirius. – A menos que…- pero no termino la idea.

-¿Qué tienes en mente?-

-Creo que conozco a alguien a quien puedes considerar más convincente. – dijo Sirius. – Él ha estado presente en la mayor parte de la infancia de Harry de lo que yo he estado, pero si quieres hablar con él tenemos que ir a la casa donde me estoy quedando. ¿Quieres venir?-

Remus tomo una respiración profunda y se levantó. –Vamos-

-¿De verdad lo vas hacer?- Sirius estaba impresionado.

-Todos mis amigos están muertos o como si lo estuvieran- respondió amargamente. – Harry no está, no tengo ninguna razón para vivir, si tu estas diciendo la verdad, podría volver a tener a uno de mis amigos y Harry estaría de vuelta, eso son dos razones, de la manera en que yo lo veo, no tengo nada que perder y todo por ganar.-

Los dos magos se aparecieron en Windermere Court, la casa por supuesto estaba vacía, así que Sirius guió a Remus directo al cuarto de Harry arriba, este se quedó viendo el impresionante interior de la casa, con sus bellos muebles.

-¿De quién es este cuarto?- pregunto.

-Este es el cuarto de Harry- replico Sirius.

-¿Por qué me trajiste acá?-

La respuesta vino de un retrato grande que estaba en la pared.

-¡Moony! – exclamo James. – Viniste de nuevo, ha pasado un tiempo.-

Remus se puso pálido. - ¿Cornamenta?-

-El único y maravilloso- dijo James alegremente. -¿Cómo has estado? Te ves un poco pálido.-

Remus dejo de lado las preguntas. - ¿Ósea que Harry ha estado aquí todo el tiempo?-

-Por supuesto- replico James. – Desde que dejo a los Muggles-

-Desearía poder estar viva para estrangular a Vernon y a Petunia.- dijo Lily entrando al marco del retrato. –Hola Remus-

-Lily- dijo con voz quebrada.

-James me dijo que habías venido antes- dijo ella. -¿Por qué no has regresado antes?-

Remus miro a Sirius con confusión en su rostro.

-Te lo dije Moony- le volvió a explicar Sirius. – La tía Cassie te puso bajo un hechizo de memoria-

-Dime cornamenta, ¿Qué sucedió? ¿Cómo termino Harry acá?-

James y Lily relataron toda la historia, con un poco de ayuda del retrato de Regina, quien había venido de una fiesta en el piso 3.

-¿Aries es Harry?- Remus negó con la cabeza. - ¡Eso no puede ser! Recuerdo a Sirius hiendo a Francia para el parto. ¡Merlín, cornamenta! Yo estuve ahí para el bautizo, tú fuiste el padrino.-

James sonrió. – Como lo dijo Canuto, te colocaron un hechizo de memoria.-

El silencio reino en el aire mientras Remus procesaba todo lo que había escuchado. Finalmente miro a James y a Lily en el cuadro.

-Dime Cornamenta- dijo en tono indeciso. - ¿Es Harry feliz con Sirius? ¿Sirius lo trata Bien?-

-Bueno no he visto mucho a Harry desde que conoció a Canuto- replico James con honestidad. –Han estado en Francia por el último mes y aparentemente no sintieron la necesidad de llevarnos con ellos-

-Estuvimos afuera la mayor parte del tiempo Cornamenta, te hubieses perdido de toda la diversión y la mayoría de los retratos en la mansión solo hablan francés.-

James arrugo la nariz. – Buen punto. ¿En dónde estaba?-

-Estaba preguntando si Harry era feliz con Sirius. – le recordó Remus, divertido entre la familiar conversación entre Sirius y James.

-Cierto, como iba diciendo, no he visto mucho de Harry desde que conoció a Canuto y cuando lo vi ayer en la mañana se veía bastante desanimado.-

Remus arrugo el entrecejo. -¿Por qué era eso?-

James sonrió. – Él dijo que fue porque había disfrutado del mes que había pasado con Sirius, que no quería que terminara.-

Remus respiro en alivio. – Bueno, suena como si Harry estuviera feliz con él.-

-¿Qué puedo decir?- Sirius se encogió de hombros. – Soy el mejor padrino del mundo.-

-¿Cómo puedo confiar en ti Sirius?- dijo Remus tranquilamente. –Después de todo lo que ha pasado, si tan solo tuvieras alguna prueba.-

-Pero no podemos probar nada a menos que consigamos a Colagusano- protesto Sirius. – Por todo lo que podemos saber pudo estar escondido en Hogwarts cuando a Mcgonagall le dio un poco de hambre y fue de caza-

-Vamos Moony, no seas un desgraciado.- urgió James.

-Cállate Cornamenta- espeto Sirius. – No estas ayudando.-

-¿Tú crees, que podrías darle tu mirada con ojos de cachorrito y el té creería?- James replico. –Él está siendo estúpido, si yo soy al que supuestamente traicionaste y confió para críes a mi hijo, mi hijo Canuto, entonces ¿quién es él para seguir con rencores?-

Remus se rió por un segundo podía imaginar que nada había pasado, que todos estaban de nuevo en la torre de Gryffindor, tomo una respiración profunda y se voltio hacia Sirius. – Hazlo-

-¿Perdón?- Sirius le dio una mirada curiosa a su amigo.

-Deshaz el hechizo de memoria, rápido, antes de que cambie de idea, quiero recordar que fue lo que descubrí.-

Sirius le dio una gran sonrisa. -¿Así que me crees a pesar de todo?-

Remus suspiro y asintió ligeramente. – Te creo Canuto, no sé por qué te creo exactamente, no estoy seguro de lo que significa, pero, dios me ayude, te creo.-