Los personajes de kung fu panda no me pertenecen, le pertenecen a Dreamworks, bueno excepto un nuevo personaje propio de mi invención que pronto descubrían, je je.

Esta es mi primera historia, y me refiero la primera de TODAS, así que no sean muy duros ;). Así que sin más ni más aquí está el primer capítulo de mi nueva historia. Disfruten.

Capitulo 1: "Algunas dudas y fideos."

Era una tranquila mañana en el valle de la paz, el sol apenas empezaba a asomarse por las montañas del este, ya habían pasado una semana desde que los Cinco Furiosos y el Guerrero Dragón derrotaran a Lord Shen, y apenas un día desde su regreso al templo de jade.

Los guerreros del kung fu se encontraban durmiendo tranquilamente, después de todo se habían ganado algo de descanso. Todos menos dos, Po y Tigresa, los dos ya llevaban un rato despiertos, cada uno en su propia habitación.

Po se encontraba en su cama, recostado sobre su espalda, pensando… sobre lo que había ocurrido en la ciudad de Gongmen, aquel abrazo, no, más bien aquellos abrazos, la verdad es que a Po lo sorprendieron ambos, el primero porque fue Tigresa la que se lo dio, y el segundo porque Tigresa no lo mato cuando él se lo dio.

-Fue algo tan…- pensó el panda. La verdad es que a lo largo de los dos años que llevaba en el palacio de jade, se fue ganando el respeto y amistad de todos ahí, y aun con arduo esfuerzo logro ganarse la amistad de Tigresa. Pero los Cinco Furiosos y el maestro Shifu no eran los únicos que habían encontrado nuevos sentimientos. En todo ese tiempo Po fue transformando ese respeto y admiración que sentía por Tigresa en algo más, algo incluso más fuerte que la amistad, había empezado a sentir mucho cariño y aprecio por la maestra felina.

-Sera que lo que siento es…Naaa…no, a quien engaño si es…-, Pensó el panda. Lo que Po sentía por Tigresa no era otra cosa más que…Amor. En efecto el panda estaba enamorado de la maestra del estilo del tigre, pero las dudas en su cabeza no eran si él la quería, más bien era si ella le correspondería. La verdad desde antes de llegar al Palacio de Jade ya sentía que el estomago se le revolvía de solo pensar en ella, aunque no estaba muy seguro de lo que era esa sensación. Pero lo dejo a un lado, pues para empezar ni siquiera sabía kung fu y mucho menos tendría la oportunidad de conocerla. Pero ya todo había cambiado, él era el poderoso Guerrero Dragón e incluso pasaba todos los días con ella y además ya sabía bien que lo que sentía era sin duda amor, así que podría ser ¿qué?... -Ahora que lo pienso, ella se porta diferente con migo, es más amable y parece estar más contenta así que tal vez si…no, ella no me podría mirar de otra manera que no fuera un amigo-, Este ultimo pensamiento entristeció a Po.

En la habitación de Tigresa.

La maestra se encontraba sentada en con las piernas cruzadas, pensado de igual manera que Po en lo que había pasado en Gongmen, ella estaba igual de impactada por lo que paso, primero porque ella le dio el primero y quien sabe que fue lo que la impulso a hacerlo, o ¿si lo sabía?, -Bueno Po estaba triste y lo necesitaba- La maestra trataba de engañarse a sí misma diciéndose que solo fue un acto de amistad y compañerismo, pero la verdad es que se había sentido tan bien sentir el cálido pelaje de Po, -No, que estoy pensando, solo somos amigos…amigos- Esa palabra resonaba en la mente de Tigresa, ya no recordaba cuando había empezado a considerar a Po un amigo, pero sin duda el se había ganado la amistad de ella, así también como su…Cariño. Si sin duda ella lo quería mucho, pero ¿de verdad seria lo que ella ya sospechaba?, no, no podía ser ¿o sí?

Era un cariño y aprecio más profundo que el de solo un amigo, lo quería más que a cualquiera de los demás Furiosos, incluso tal vez más que el kung fu. Ya no podía seguir engañándose, definitivamente ella estaba… ¿enamorada? No lo podía creer, definitivamente aquel panda rechoncho y torpe se había robado su corazón, -Bueno eso ya está claro a un que me cuesta admitirlo- pensó Tigresa, y no pudo evitar sonrojarse por aquel nuevo y desconocido sentimiento que la poseía. Pero ahora la pregunta era si Po -¿El me querrá?, no, Nadie quisiera fijarse en mi, digo puedo ser algo temperamental y gruñona- Este pensamiento entristeció a la maestra, realmente en todo este tiempo nunca le había importado mucho su forma de relacionarse con los demás, ella solo se enfocaba en el kung fu.

Pero ahora que lo piensa Po no era cualquiera, el siempre le sonreía y la trataba bien a pesar de lo que ella pudiera hacerle, ni siquiera los muñecos de entrenamiento soportaban tanto su temperamento, pero a Po no le importaba como fuera ella, el siempre estaba ahí y la aceptaba tal y como era. Este pensamiento hizo que una sonrisa se marcara en el rostro de Tigresa.

-Tal vez si, ahora lo que pienso bien el se porta más atento con migo que con cualquier otro- Volvió a pensar la maestra del kung fu.

Bueno tanto pensar le empezaba a dar hambre y a pesar de que tenían permiso de Shifu para levantarse tarde, ella decidió que era hora de empezar el día, así se levanto y se dirigió a la salida de su cuarto. Al abrir la puerta se sorprendió que Po también estuviera saliendo de su cuarto, y a decir verdad el panda ya no tenía sueño después de todo lo que pensó y además también le dio algo de hambre, bueno mucha hambre. Sus miradas se cruzaron y parecía que se iban a quedar así todo el día, hasta que un rugido extraño rompió el silencio. El rugido no provenía de otra parte si no del estomago de Po, que no pudo evitar apenarse por ello.

-Ya tan temprano con hambre Po- dijo Tigresa con una sonrisa en su cara, -je je, creo que si- respondió el panda ahora más apenado, -Y tú no quieres ¿desayunar?- dijo el panda tratando de obtener la compañía de su maestra favorita. -Claro, de hecho yo también iba a comer algo- Le respondió tigresa aun manteniendo su sonrisa que tanto hipnotizaba a Po, pues ella también quería pasar un rato con él panda. A él le encantaba que mostrara su bonita sonrisa y daría lo que fuera para que siempre estuviera dibujada en su rostro. -¿Y bien?- dijo Tigresa para sacarlo de su transe, -a lo siento creo que me distraje un poco- Dijo Po sonrojado porque lo hubieran atrapado, -¿Un poco?, bueno no importa vamos ya- Le dijo Tigresa con una sonrisa divertida por los descuidos del panda.

Así los dos maestro se dirigieron a la cocina, y mientras Po preparaba sus deliciosos fideos, los dos hablaban de su última aventura, de cómo Po alcanzo la Paz Interior y derroto a Shen. Y entonces Po volvió a recordar el abrazo que él le dio a Tigresa, -aaahh, Tigresa… -, Empezó el panda, -Si Po- le respondió la felina, -Bueno creo que no pude pedirte perdón por lo del…ya sabes…el abrazo-, Esto hizo que la maestra se sonrojara por recordar aquella calidad sensación, -Y si te incomode lo siento-, Dijo el panda mostrando su más sincera cara de disculpas. Esto solo enterneció a Tigresa y decidió aliviar la culpa de Po, -No, no te preocupes Po, Fue algo…Lindo-, la maestra y Po se sorprendieron ante esta última palabra de la maestra del estilo del tigre, ¿de verdad ella había dicho que algo que hizo Po era Lindo?, la verdad es que ella no planeaba decir eso y solo pudo sonrojarse y apenarse. –a pues gracias, je je- dijo Po.

Y así pasaron el resto del desayuno, la tensión la fue aliviando Po, contando algún chiste o anécdota gracioso que logro sacarle una que otra risa a la maestra felina. Sin duda el siempre la hacía sentir bien.

Al terminar su desayuno el resto de los Furiosos ya se había levantado y se dirigieron a la cocina para tener la comida más importante del día. Al llegar se sorprendieron de que Po y Tigresa estuvieran ya levantados, bueno no tanto por tigresa, sino por Po, ¿Cómo qué no había aprovechado un día para levantarse tarde?

-Hola chicos- les saludo Po con su habitual sonrisa. -hey, hola Po- Le respondió un mono hambriento, -¿Y eso que te levantas temprano Po?- Le pregunto la maestra Víbora. -Si yo esperaba que tú fueras el que aprovechara más el pequeño permiso del Maestro Shifu- Dijo Grulla apoyando la duda de Víbora.

-Pues ya ven, el hambre pudo más que el sueño, je je-, Respondió Po, -Para mí que lo que tú y tigresa querían era tener un rato a solas después de lo de Gongmen, ja ja- dijo mantis de una manera burlona que hizo que Po y Tigresa se sonrojaran, pero en especial hizo enojar a la felina. -No empieces con bromas de mal gusto Mantis- Le dijo una enojada Tigresa. Al ver la mirada asesina de Tigresa mantis se dio cuenta de que debía callar o sufrir las consecuencias, -je je, lo siento- Dijo un Mantis muy nervioso. -Bueno, El desayuno está listo-, dijo Po llevando un plato de deliciosos fideos al resto de los Furiosos que no habían desayunado aun. A pesar de que Po y Tigresa ya habían desayunado se quedaron con sus amigos para charlar sobre su última aventura. Y así entre algunos temas irrelevantes Mono no pudo evitar hacer una importante pregunta -Y ustedes que van a hacer con su día libre-, en efecto, el maestro Shifu les había dado el día libre, para que pudieran descansar de haber salvado a china y el kung fu, de nuevo. -Bueno, que tal si vamos a la feria de "los hermanos ganso"- dijo Po, -Si eso suena bien- dijo Víbora apoyando a su amigo. Todos parecían estar de acuerdo, todo excepto tigresa que simple mente no le había tomado importancia al comentario, -¿Y que hay de ti Tigresa no vendrás?- le pregunto su escamosa amiga, -No lo creo, las ferias no son lo mío-, -Hay vamos tigresa, ¿ya ni porque es día libre?- le preguntaron al unisonó sus amigos, -No ya les dije que no es para mí-. El resto de los furiosos insistieron para convencer a Tigresa de que los acompañara. Fue cuando Po se dispuso a intervenir pues el toda vía no decía ni pio respecto al Asunto, -Vamos Tigresa, un poco de diversión no le hace daño a nadie, y te aseguro que te divertirás-, Debido a las insistencias de sus amigos tigresa al final tuvo que… -Está bien iré-, Todos celebraron ante su victoria, -je je solo porque Po te lo pide aceptas- Dijo nuevamente Mantis de una manera burlona, molestando con la relación de Tigresa y Po. Fue entonces cuando el pequeño insecto se dio cuenta de que no lo pensó, sino que lo dijo, muy temeroso aparto la vista de su plato de fideos y empezó a levantarla para ver lo que ya se temía, una Tigresa muy enojada lista para saltarle encima. -aaah, creo que el maestro Shifu me está hablando, je je- Mintió un Mantis muy nervioso y al terminar salió corriendo de la habitación para evitar morir a tan corta edad.

Y así pasaron el resto de la mañana preparándose para ir a la feria ambulante que acaba de llegar al Valle de la Paz.

Pero ya alejándonos del templo de Jade, algo… interesante pasaba en las montañas cercanas al Valle. Una desconocida figura se encontraba viajando en dirección al Valle.

-Espero no estar perdido, de nuevo, je je- Dijo el misterioso Viajero.

Y así termina el Primer Capítulo de esta historia…

Dejen reviews porfa, será muy apreciado, aunque tampoco voy a vivir de reviews me ayudaría a tener algo de motivación saber que mis historias son apreciadas =).