Disclaimer: Todo lo que reconozcan es de J.K. Rowling y compañía. Los diálogos, pensamientos y demás son míos. Hago esto sin fines de lucro.


Introducción

-Quizás lo que miraban era el pelo de papá, tía Ginny, Hugo y Lily, nuestro color es un poco llamativo. –dijo Rose en cuanto se dispusieron a buscar un compartimiento. El tren ya había partido rumbo a Hogwarts, ese sería su primer año.

-¿Y tú eres la inteligente? Rose, eso no tiene sentido. –contestó Albus rodando los ojos.

-¡Bueno, entonces busca tú una solución lógica! –replicó bastante enojada.

-¡Chicos! –ambos se giraron y vieron a Dominique correr hacia ellos, seguida por Victoire que llevaba los baúles de ambas. Luego de los abrazos correspondientes los cuatro primos se metieron en el primer compartimiento vacío que encontraron.

-Oye, Vic –Albus se dirigió a su prima después de que ella los ayudara con sus equipajes. Ésta lo miró interrogante-, cuando estábamos en la estación muchos se giraban a mirar a mis padres y los tíos, ¿tú sabes por qué?

-Oh, eso no puedo respondértelo ahora, pero espera unos momentos más que ya llegará el resto y les explicaremos a los tres –le respondió, dedicándole una sonrisa-. ¿Están nerviosos? Dominique no pudo dormir prácticamente, está muy ansiosa.

-Cállate Victoire, no exageres. –le pidió su hermana ofendida, cruzándose de brazos. Victoire se rió, al igual que Rose y Albus.

-Sí, puede que esté un poco ansiosa y Albus tiene miedo –el aludido miró a Rose casi tan ofendido como Dominique segundos antes-, pero no nos cambies de tema, ¿a quién esperamos?

-Al resto de los primos. –respondió, sentándose. Los tres menores se miraron sin entender muy bien qué pasaba. Rose estaba intrigada, no le gustaba cuando no sabía algo. Albus no quería tener que volver a ver a James hasta después de la Ceremonia de Selección porque no quería soportar más sus burlas. Y Dominique simplemente estaba enojada por la intriga que su hermana le daba a la situación, ¿qué tanto tenían que explicarles?

-Yo no tengo miedo. –dijo Albus de repente. Rose bufó y Dominique volvió a reír.

-Yo tenía miedo mi primer día de clases. –reconoció Victoire, sorprendiéndolos.

-Oh, ¿la futura señora Lupin tenía miedo? –Fred entró burlándose al compartimiento, seguido de James. Ambos se sentaron frente a Dominique, que rió del comentario.

-Tú cállate Fred, que casi te pones a llorar por separarte de tus padres –todos rieron de lo dicho por Victoire, excepto Fred-. Y tú, James, no hagas ningún comentario más al respecto porque cuento cual era tu miedo –lo amenazó. James se puso serio bajo la atenta mirada de todos. Albus sonrió triunfante, era hora que alguien lo ponga en su lugar-. ¿Dónde está Molly?

-La cruzamos hace unos minutos, dijo que dejaba sus cosas y venía. –respondió Fred.

-¡Por las barbas de Merlín! ¿Qué es eso tan importante que tienen que decirnos? –preguntó Rose ya muerta de intriga. No saberlo la estaba matando.

-Tranquilízate Rosie, no seas dramática. –le dijo James mientras la puerta del compartimiento se abría dejando ver la figura de Molly, la prima faltante.

-Perdón por la demora, tuve que regañar a unos niños de segundo. –dijo mientras cerraba la puerta.

-Pero si ni llegamos a la escuela todavía –Albus miró interrogante a su prima. Sabía que era un poco severa y que este año era prefecta, pero podía esperar a llegar aunque sea.

-Déjala, mientras no le reste puntos a nuestra casa que haga lo que quiera. –dijo Fred, alzándose de hombros.

-Si ustedes dos –señaló a James y Fred- siguen con el mismo comportamiento que el año anterior, no dudaré en restarle puntos aunque sean mis primos –ambos rodaron los ojos-. Y tienen suerte de tener a Frank, deberían aprender de él.

-Frank debería aprender de nosotros, eso de ser hijo de un profesor hace que sea un loquito de las normas, pero con el tiempo se acostumbrará y le gustaran nuestras travesuras. –James sonrió al ver que su comentario había hecho enfadar a Molly.

-¿Pueden explicarnos por qué nos reunimos? –Rose ya había perdido la paciencia. Que sus primos quisieran que Frank Longbottom fuera como ellos era demasiado. Y la exasperaba que no fueran al grano y ya.

-Tienes razón. Bueno, ustedes saben que hace ya varios años hubo una guerra –comenzó Victoire. Los tres (Albus, Dominique y Rose) asintieron-. ¿Saben exactamente qué pasó?

-No hagas de esto una aburrida clase de Historia de la Magia –le pidió Fred y James se rió. Victoire lo fulminó con la mirada.

-Hubo un mago muy malo que quería eliminar a los que no eran sangre pura, o algo así. Mamá no me quiso explicar mucho sobre eso, pero sé que había dos bandos y que fueron tiempos difíciles. –respondió Rose, haciendo caso omiso a la interrupción de Fred.

-¡Exacto! –la apremió Molly y ella sonrió- Resulta que nuestra familia estaba en contra de este mago y sus locuras. Actuaban en el núcleo central contra él. Y finalmente, quien logró acabarlo fue…

-Mi papá y los tíos Ron y Hermione. –interrumpió James. Los menores quedaron boquiabiertos ante esta revelación.

-¿En serio? –preguntó Albus, aún muy sorprendido.

-Sí –continuó Victoire-. Los tíos estuvieron en una misión muy complicada. Y finalmente, en la Batalla Final, tío Harry pudo terminar con él. El resto de la familia también ayudó mucho.

-Ahora entiendo tantas cosas… -dijo Rose mas para ella misma que para el resto.

-¿Y por qué nunca nos contaron nada? –preguntó Dominique.

-Creen que somos muy chicos para saberlo todo. –respondió Fred.

-Cuando vuelvan a casa por navidad les contarán todo, no se preocupen –les dijo Victoire-. Nosotros solo les explicamos esto ahora porque cuando lleguen a Hogwarts notarán que somos un tanto –hizo una pausa, tratando de buscar la palabra correcta- famosos.

-¿Famosos? –Albus no podía creer lo que escuchaba.

-¿Y no pueden contarnos todo ahora? –Rose no podía esperar hasta navidad, faltaban más de tres meses.

-Es mucho Rosie. –le dijo James y ella entornó los ojos.

-Con que sepan esto está bien –continuó Molly-. Solo tienen que saber que hubo una guerra, nuestra familia era de los anti-Voldemort, había mortífagos que eran los del otro bando…

-¿Mortífagos? –la interrumpió Dominique.

-Sí, así se hacían llamar. –le respondió su hermana.

-Un nombre bastante ridículo. –dijo James, mientras se paraba. Fred lo imitó.

-Ya que ya terminamos con esta charla educativa, nos marchamos a buscar a Frank. –dijo Fred mientras abría el compartimiento.

-Y no te preocupes Alby –James sonrió burlón-, en un rato vengo y charlamos sobre lo que debes hacer para no quedar en Slytherin.

Albus entornó los ojos y sus primas lo miraron enojadas. James salió rápido, ver cuatro Weasleys enojadas no era lo que quería en ese momento. Molly dejó escapar un suspiro.

-Trata de no sacarnos muchos puntos por culpa de estos dos, acuérdate que yo también soy Gryffindor y, además, tu prima preferida – le dijo Victoire a Molly mientras se paraba y ésta rió-. Iré a buscar a Claire, ¿tú te quedas aquí?

-Alex me dijo que me pasaba a buscar en un rato, a él también lo nombraron prefecto. –le respondió, sonriendo.

-Felicítalo de mi parte y ojalá les toquen rondas juntos –le dijo pícara y Molly se sonrojó-. Adiós chicos, nos vemos luego.

-¿Alex? –preguntó Dominique.

-Es un amigo mío de Slytherin. –respondió.

-¿De Slytherin? Tú eres Ravenclaw –Albus le preguntó, incrédulo.

-Sí, es mi amigo desde primer año –contestó, alzándose de hombros mientras alguien tocaba la puerta del compartimiento-. ¿Si?

La puerta se abrió y por ella se asomó un chico que tendría la misma edad de Molly pero, a diferencia de esta, era alto. Detrás de él se divisaba una cabellera rubia.

-¡Alex! –Molly se paró y fue a abrazar a su amigo, que le respondió gustoso aunque un tanto avergonzado.

-Me alegro de verte. –Le dijo el tal Alex a Molly luego del saludo.

-Yo también –respondió, sonriendo-. Ellos son mis primos: Albus, Rose y Dominique. –los aludidos saludaron al amigo de su prima con un movimiento de cabeza.

-Alexander Nott, encantado de conocerlos, chicos. Molly me habla mucho de su familia –los tres sonrieron-. Él es mi primo, Scorpius –el chico que estaba detrás del amigo de Molly se asomó y Rose lo reconoció de inmediato. Era el mismo chico con el que su padre no quería que se juntase-. Mientras nosotros vamos a la reunión, ¿podría quedarse aquí? No conoce a nadie y le prometí a mi tía que estaría con él hasta que llegáramos al colegio.

Rose frunció el seño y miró a Albus, que le devolvió la mirada. Dominique los miró extrañada. Seguramente me estoy perdiendo de algo, pensó.

-Claro, no hay problema. –respondió Molly sin siquiera preguntarle a sus primos. Rose frunció más el seño, si era posible.

Alex entró un baúl y lo acomodó, mientras que Scorpius seguía parado en el umbral. Su primo lo miró alzando las cejas y éste bufó. Entró arrastrando los pies y se sentó al lado de la puerta.

-Tu madre no querría verte arrastrando los pies –dijo chasqueando la lengua. Molly rió y Scorpius lo fulminó con la mirada-. Voy a ir a la reunión de prefectos y después seguro tenga que patrullar. Si puedo volveré antes de que lleguemos.

Dicho esto le hizo un ademán a su amiga para que saliera y esta obedeció. El muchacho la siguió y cerró la puerta tras de sí, dejando un silencio bastante incómodo en el compartimiento. Rose no entendía como su prima había sido tan descortés al no preguntarles si no les molestaba que un desconocido viajara con ellos. Dominique no entendía muy bien la situación y por qué ese chico rubio de nombre extraño incomodaba tanto a su prima; ella lo podía notar porque Rose estaba arrugando la nariz, ambas hacían eso cuando algo les molestaba. Albus, en cambio, estaba asustado porque no sabía en qué casa quedaría y eso lo inquietaba, y mucho. Y finalmente, Scorpius quería desaparecer, ¡su primo era un idiota! Su padre le dijo que se aleje de cualquier persona pelirroja o que tuviera el apellido Weasley o Potter, ¡y en ese compartimiento había dos pelirrojas! No sabía sus apellidos, pero con el color de sus cabelleras alcanzaba. Además, la advertencia de su padre fue después de ver como saludaba al grupo en donde la pelirroja más pecosa y el chico estaban.

-¿Creen que quedaré en Slytherin? –Albus rompió el silencio. Dominique reprimió una sonrisa, Rose rodó los ojos y Scorpius se hizo el desinteresado, aunque estaba prestando mucha atención.

-¿Tiene alguna importancia eso? –le preguntó Dominique.

-Tiene mucha importancia. –replicó.

-Mira Albus, te lo aclararé una vez más para que te dejes de molestar –comenzó Rose, mirando un poco harta a su primo. Era inquietante, si, pero tampoco podía estar tan nervioso ¡por Merlín! Su actitud sorprendió a Scorpius, pero lo disimuló para que no creyeran que era un chismoso-, y va a ser la última vez que te lo aclare. En Hogwarts hay cuatro casas –Albus rodó los ojos. Gran novedad, pensó-, en cada una se eligen a sus integrantes por sus habilidades. Los Hufflepuff son leales y trabajadores, los Gryffindor tienen coraje y valor, los Slytherin son ambiciosos y astutos y en Ravenclaw son inteligentes y creativos. Ninguna de esas características son malas, y quedes en la casa que quedes vas a estar bien.

Rose terminó su discurso mandón bastante contenta consigo misma. Notó que, esta vez, sus palabras le habían llegado a su primo, lo veía en su mirada. Había pasado todo el último mes tratando de convencer a Albus que no tenía nada de malo ser Slytherin.

Albus le sonrió a su prima, aunque le había dicho eso mil veces recién ahora lo había comprendido. Cada casa era especial por distintas habilidades y le tocara la que le tocara, estaría orgulloso. Y sus padres también. La opinión de James no le importaba demasiado.

-¿Y a qué casa quieres ir? –le preguntó Dominique a Rose.

-No sé, no estoy segura. Quizás Ravenclaw podría ser, ¿y tú?

-Cualquiera menos Gryffindor, no quiero quedar en la misma casa que Victoire. –Rose negó con la cabeza, divertida. Albus rodó los ojos.

-¿Y tú Albus? Ya superaste tus miedos, ¿no? –sus primas le dedicaron una sonrisa al verlo asentir.

-Creo que cualquier casa estaría bien, incluida Slytherin –sus primas asintieron. Él sonrió-. ¿Y tú, Scorpius?

Albus se volteó hacia donde Scorpius. Éste se sorprendió bastante de que le dirigieran la palabra pero rápidamente se recobró, no le gustaba demostrar sus emociones y menos a desconocidos. Parpadeó un par de veces y contestó:

-Toda mi familia fue a Slytherin, así que supongo que también iré ahí.

-Toda mi familia fue a Gryffindor y sin embargo mi prima Molly es Ravenclaw. –Rose le dijo. ¿Ese chiquillo no había entendido que el sombrero te elegía por tus habilidades y no por tu ascendencia?

-Oh, entonces creo que iré a Slytherin porque cumplo los requisitos de esa casa, ¿contenta? –le respondió, desafiante. Rose entrecerró los ojos, arrugó la nariz, se cruzó de brazos y se puso a mirar por la ventana, ofendida. Scorpius sonrió de medio lado ante su actitud, le había dado su merecido por creerse una sabelotodo. Y Albus y Dominique se miraron abriendo los ojos, sorprendidos. Ese sería un viaje un tanto largo.

-¿Gustan algo del carrito? –la puerta del compartimiento se abrió luego de unos minutos de silencio, dejando ver a la vendedora.

Los chicos compraron cada cual todo lo que querían y la señora del carrito volvió a retirarse. Comer dulces animó a Rose, para alivio de sus primos. Soportarla de mal humor hasta llegar al castillo no estaba en sus planes.

Al cabo de media hora la puerta se abrió nuevamente dejando ver a dos pequeños rubios sonrientes. Los tres niños se pararon de golpe, yendo a saludar a sus amigos. Cuando los cinco se pusieron a hablar de sus vacaciones Scorpius se sintió incómodo, quería que su primo lo viniera a buscar.

-¿Y quién es él? –preguntó Lorcan. Scorpius se sorprendió con el descaro con el que lo señaló uno de los gemelos. ¿No tenía modales, o qué?

-Es el primo de un amigo de Molly. –respondió Dominique.

-Soy Scorpius Malfoy. –dijo, ofendido por como lo había presentado una de las pelirrojas. Rose abrió los ojos sorprendida al escuchar ese apellido, ahora entendía por qué su padre no quería que se junte con él. Toda su vida lo había escuchado hablar pestes de esa familia.

-Yo soy Lorcan, y él es mi hermano Lysander –comenzó-. Somos los gemelos Scamander.

-Nosotros no nos hemos presentado –Scorpius se giró al chico que había estado con él en el compartimiento, tenía razón en que no sabía quiénes eran, sospechaba de las pelirrojas pero no tenía la certeza-. Yo soy Albus Potter y ellas son mis primas Dominique –señaló a la que tenía menos pecas- y Rose Weasley. –esta vez señaló a la más pecosa, a la mandona que creía saberlo todo. Se dio cuenta de que su padre tenía razón, no debía juntarse con los Weasley porque si eran todos como ella… aunque el niño Potter no era tan desagradable.

Siguieron hablando de muchas cosas. Quidditch, materias, como pensaban que sería Hogwarts. Albus cada tanto le hacía preguntas a Scorpius, no quería que se sintiera mal. Los Scamander y Dominique también lo hacían participar de vez en cuando, Rose no. Quizás no todos los Weasley fueran así, sino solo ella. Su primo se juntaba con una después de todo, y Alex era inteligente. Cuando ya empezaba a oscurecer Dominique se fue a poner la túnica acompañada por Rose, que aunque ya la tenía puesta decidió irse así los chicos se cambiaban en el compartimiento.

-Rose no es mala, solo un poco mandona y sabionda y tú la ofendiste. Pero ya se le pasará, no te preocupes. –le dijo Albus a Scorpius mientras se empezaba a cambiar.

-¿Ofendiste a Rose? –Lorcan dio un silbido y Lysander rio.

-No me preocupa lo que tu prima piense, Potter. Tampoco es la Ministra o algo por el estilo. –le respondió y a todos se les escapó una carcajada.

El tren comenzó a detenerse mientras las chicas volvían nuevamente al compartimiento. Tomaron sus baúles y bajaron a la estación. Era una noche cálida y muchas estrellas bañaban el cielo. La emoción embargó a los seis chicos. Estaban a un paso de Hogwarts.

-¡Los de primer año, por aquí! –a lo lejos se divisaba una figura grande. Hagrid los saludó apenas los reconoció y les dio un abrazo. Todos en la familia lo conocían, pasaba muchos almuerzos y navidades en La Madriguera. Casi que era un miembro más. El guardabosque se sorprendió al ver quién era el acompañante de los pequeños, pero no preguntó- Vamos, formen grupos de a cuatro y suban a las barcas.

Albus, Rose, Dominique y Scorpius se subieron a una. Mientras que Lysander y Lorcan subieron a la de al lado con dos niños más. Dominique tenía miedo de caerse cuando empezaron a andar, pero se tranquilizó al notar que no pasaba nada. A medida que avanzaban se notaba la expectación de todos los nuevos estudiantes.

Cuando llegaron a las puertas del colegio, los recibió un sonriente Neville Longbottom, que saludó a Hagrid y les dedicó una sonrisa a sus casi sobrinos. El guardabosque entró al Gran Comedor, no sin antes desearles suerte a los pequeños. El profesor Longbottom (porque así debían llamarlo en el colegio) les explicó que antes del Banquete de Bienvenida debían ser seleccionados para una casa del colegio, que ésta sería su hogar mientras estuvieran allí. Les habló de las salas comunes, las clases y demás cosas que nuestros chicos ya sabían. Cuando terminó sus explicaciones las puertas se abrieron y comenzó a andar, seguido de los alumnos de primer año. Subió a la tarima donde se encontraba la mesa de profesores, el Sombrero Seleccionador y un taburete. Luego de la canción de éste comenzó a llamar a los alumnos. El primero fue un niño que fue a parar a Ravenclaw; lo siguió una chica que resultó ser Gryffindor. La siguiente fue a parar a Slytherin, mientras que el cuarto se dirigió hacia la mesa de los tejones. Y así siguió la ceremonia con unos diez alumnos más hasta que:

-Malfoy, Scorpius.

El chico fue un poco nervioso hacia la tarima. En el trayecto miró a su primo que le dedicó una sonrisa tranquilizadora. Un minuto y medio después, el Sobrero lo mandó junto con él a la mesa de las serpientes, que estalló en aplausos. Pasaron dos alumnos más que fueron Gryffindor y fue el turno de Albus. Dominique y Rose le sonrieron y la última le dio una palmadita en la espalda. Subió temblando un poco pero decidido. Luego de unos minutos fue enviado junto a Scorpius, para sorpresa de muchos. Albus miro hacia donde se encontraba su hermano y este le sonrió sinceramente, alzándose de hombros. Al fin se comporta como buen hermano, pensó Rose que había visto la secuencia. Pasaron varios alumnos más, entre ellos Lorcan y Lysander que fueron a Slytherin y Ravenclaw, respectivamente. Cuando solo quedaban Dominique, Rose y un niño más, fue el turno de la primera de dirigirse hacia la elección del Sombrero. Tardó bastante, la parte de su rostro que se veía estaba enrojecido y Rose notó como su prima tenía la nariz arrugada. Unos minutos después Dominique se dirigía hacia la mesa de las águilas, contenta de no haber quedado en Gryffindor. Rose fue la siguiente en ser llamada, estaba bastante nerviosa. El Sombrero dudó al principio, pero luego de ver que poseía una gran inteligencia y madurez para su edad, decidió que acompañaría a la anterior Weasley a Ravenclaw. Mientras se dirigía a la mesa escuchó que el último niño era elegido para Hufflepuff, dando por terminada la Ceremonia de Selección. Luego del discurso de la directora la comida apareció y los alumnos comenzaron a servirse.

-¡Casi me manda a Gryffindor! –exclamó Dominique sirviéndose puré- Pero creo que entendió que no quería seguir los pasos de Victoire. –Rose rio mientras se servía pollo.

-Qué bueno que estamos juntas –le sonrió a su prima-, aunque lamento que Albus no haya quedado con nosotras. –comentó Rose apenada. Su vista se dirigió hacia la mesa de las serpientes y vio como su primo y Malfoy reían de un comentario de Lorcan.

-Él estará bien. –la tranquilizó Lysander. Ésta sonrió.

-Mira Rose, ella también es pelirroja –su prima le señaló a la única niña, además de ellas, que había sido seleccionada para la casa de las águilas. Miraba su plato con demasiado interés-. Soy Dominique, ella es Rose y él es Lysander. ¿Cómo te llamas?

La aludida levantó la vista y sonrió avergonzada, antes de presentarse:

-Rachel, Rachel Sutton.

-Un gusto. –le dijo Rose cortésmente.

Miró hacia la mesa de los leones y vio a James arrojándole una papa asada a Fred, mientras Victoire los regañaba, reprimiendo una risa. Giró su vista a donde se encontraba Molly hablando animadamente con dos chicas. Luego miró a la última mesa del Gran Comedor donde Albus desvió la mirada de Lorcan para dedicarle una cálida sonrisa a su prima, a la que ésta respondió. Volvió a su mesa para notar que Dominique charlaba animadamente con la chica que habían conocido anteriormente y Lysander le comentaba algo de un libro al niño que estaba sentado a su lado. Era su primer banquete en Hogwarts, su primer día como alumna oficial, y Rose Weasley podía asegurar que estaba feliz, muy feliz.


Notas de autora: primero que nada quiero aclarar que este primer capítulo empieza después del epílogo y se llama "Introducción" porque es eso jaja una introducción del fic, que cuenta el momento en que se conocieron, como empezó su relación y a que casa fueron seleccionados. Cuando lo terminé de escribir me pregunté a mi misma por qué lo había escrito, y todavía no sé así que buen, espero que igualmente guste. El próximo capítulo arranca cuando empiezan sexto curso y cambia la forma de narración. Va a ser de Rose y Scorpius pero va a tener historias secundarias que van a ser contadas desde el punto de vista de los protagonistas.

También quiero contarles que si a alguien le gusta (porque puede que no le guste a nadie jaja) voy a subir cada dos semanas, estoy en época de exámenes y por mudarme así que no me es fácil ponerme a escribir, pero me puse ansiosa y quise subirlo! Ya tengo el que le sigue terminado pero el tercero recién lo empiezo, y soy muy detallista y tardo en escribir, así que decidí subir cada dos semanas, aunque si voy un capítulo adelantada seguro pueda subir antes, mi miedo es quedarme sin capítulos jaja

Creo que no hay nada más para decir y además mi gatito se está poniendo pesado y quiere jugar con mis dedos cuando escribo, así que me despido así él puede morderme tranquilo (?)

Gracias por leer y hasta la próxima actualización :)