hOLA CHICAS... UNA NUEVA HISTORIA... SURGIÓ HOY DE LA NADA EN REALIDAD... AUNQ TENIA GANAS DE HACER UN FIC SOBRE LA REALEZA JAJAJAJA...

LAS INVITO A QUE PASEN POR MI PERFIL PARA QUE CONOZCAN MAS DE MI Y MIS HISTORIAS! UN ABRAZO ESPERO SUS REVIEWS!:)


La corona del amor


"Es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que palpita en dos almas."Aristóteles.

Capítulo 1: El crucero.

BELLA POV

-Sí mamá. Lo tengo todo. Trajes de baño, ropa interior, todo. No se me queda nada. No te preocupes- le dije por enésima vez a mi madre.

Estaba emocionada mis padres me regalaron un viaje de crucero por todo Europa por mi cumpleaños número 16.

Mis padres están divorciados desde que tengo memoria. Mi padre se casó de nuevo con una mujer llamada Sue, la adoro es como mi otra madre. Mi mama se casó de nuevo con otro sujeto, se llama Phil, es agradable.

Yo vivía con mi padre y su esposa, quienes por cierto me esperaban en el auto para llevarme al puerto.

-Mamá me tengo que ir. Sino perderé el barco.-me despedí de mi habladora madre y corrí al auto.

Amaba vivir en Forks, aunque a veces me disgustaba la lluvia. Sólo tenía una amiga se llama Ángela e iríamos juntas a la universidad en dos años. Estudiaríamos en Londres. Ella estudiaría literatura y yo ciencias políticas. Amaba la diplomacia y los tratados internacionales, el arte, la historia, la cultura eran mi pasión, mi delirio, sólo Mamá Sue y Ángela me entendían. Mi padre hacía el intento pero nunca entendería por completo a quien salí. Mi madre sólo decía lo orgullosa que estaba de mí. Que nunca creyó que mudarme a Forks abriría tanto mis horizontes. Una locura por parte de ella ya que siempre le dije que quería estudiar eso.

Al llegar al puerto estaba más emocionada que antes, era el mejor regalo que me podían haber dado. Conocería un montón de Países entre ellos Inglaterra. Era alucinante.

-Bien Pequeña aquí estamos. – me dijo mi padre abrazándome por los hombros. 2 meses por toda Europa era el sueño de cualquiera.

-Es increíble. Apenas tengo palabras para describirlo en serio. –Dije viendo la inmensidad del barco.

-No tienes nada que agradecer. Sabemos cuan importante es todo esto para ti así que tómalo como una premisa de lo que veras cuando estudies en Inglaterra y trabajes para las naciones unidas- Me respondió Sue con un guiño.

-Gracias Mamá Sue.- la abracé despidiéndome de ella. La extrañaría un montón pero valía la pena.-Adiós. Te quiero.

-Y yo a ti pequeña.-Me dio un beso en la frente y soltó su abrazo.

-Adiós papá. Te veré en dos meses. Te quiero-Lo abracé e hice lo mismo que con Sue.

Caminé por la rampa del barco con mi gran maleta y un bolso grande donde sólo cargaba mi cartera y algo de dinero que me habían dado mis padres y padrastros.

Subí al barco con la sensación de que esta pequeña decisión cambiaría mi vida por completo.

Al entrar tuve que identificarme con una de las chaperonas del programa con el que viajábamos. Nos avisó que pasaríamos por Canadá recogiendo a otro grupo y luego iríamos a Londres a visitar el primer país y recoger a unas chicas que también vendrían con el programa. En total éramos 50 chicas. Contando las que aún no estábamos.

Las chaperonas nos guiaron a nuestros camarotes. Eran compartidos, de dos personas, muchas o todas tenían su pareja. No me sentí mal, al contrario, esperaría a encontrar alguna simpática chica que compartiera conmigo el camarote.

Desempaqué mis cosas y me acosté en la cama, estaba alucinada todavía no lo podía creer.

Ese día recorrí con algunas chicas el barco, algunas eran bastante amigables pero no lo suficiente como para pasar con ellas el día completo, eran chicas con las que podías almorzar unas cuantas veces y divertirte pero no considerarlas amigas en todo el sentido de la palabra.

Dos días después de haber ido a Canadá llegamos a Londres, visitamos mucho de esa ciudad, era increíble, era más grande y más bonita de lo que creía. Visitamos varios museos y varios lugares históricos alucinantes, habíamos recorrido mucho, aún cuando nos faltaban varios días, dos según nos dijeron las chaperonas.

De regreso al barco, iba revisando mi cámara cuando me estrellé contra alguien.

-Lo siento- le dije mirándolo. Era un chico, eso lo podía ver. Aún a través de los gorilas que lo seguían. Las chicas se estaban alejando y aunque no las necesitaba para regresar al barco no quería regresar sola.-Lo siento pero me tengo que ir.

Corrí donde estaban las demás, pensando en ese desconocido con el que me acababa de estrellar.

Cuando llegamos de nuevo al barco fui a mi camarote y cuando entré me llevé una grata sorpresa.

-Hola. Espero que no te moleste que me hayan asignado aquí.- Dijo una chica tímida, cabello negro corto, ojos grises expresivos. Se veía bastante agradable.

-Hola. No te preocupes. Es agradable tener a alguien de compañera. Soy Isabella Swan, pero me puedes llamar Bella. ¿Cómo te llamas tú?- le pregunté. Se me hacía conocida de algún lugar pero no la ubicaba.

Ella me miró entre sorprendida y divertida.

-Soy Alice Cullen mucho gusto.- dijo estrechando mi mano.

-Oh! Eres la princesa!. Lo siento soy distraída. Eres bastante amigable Alice.- ella sonrió encantada y me abrazó. Eso me tomó por sorpresa.

-Seremos las mejores amigas.- me dijo separándose. Eso me dio escalofríos pero me gusto. Una amiga en este barco sería estupendo.

-Seguro que sí. ¿Ya conoces el barco?- le pregunté. Ella negó con la cabeza.

La tomé de la mano y salí corriendo del camarote hacia la cafetería. Primero comeríamos luego le enseñaría todo.

-¿Qué haces?- me dijo riendo.

-Te llevo a conocer el barco Alice. Primero comemos y luego conocerás a un país flotante.- ella rió de nuevo.

Comimos en la cafetería normal, muchas chicas nos miraban con envidia, otras con una sonrisa y otras ni nos miraban.

Alice insistió en pagar pero no la dejaría.

-Pagas y me molesto contigo Mary Alice- le dije seria. Ella me miró sorprendida.-Te dije que invitaba yo por ser tu primer día y así lo haré. Acostúmbrate.- Pagué lo que consumimos y nos dispusimos a recorrer el barco con calma, las piscinas, los sitios de fiesta, las tiendas con las que quedó alucinada.

Alice era una buena amiga y una chica bastante alocada. Habíamos hecho muy buenas migas. Le conté del chico contra el que me estrellé camino al barco y ella rió a carcajadas.

-Ese probablemente haya sido mi hermano.- Me sonrojé. Dios que vergüenza estrellarte con un extraño en la calle y que sea el hermano de tu mejor amiga.

-Alice que vergüenza que sea tu hermano. No te rías. No es divertido estrellarte con un desconocido y cuando se lo cuentas a tu mejor amiga ella dice que es su hermano.- ella no dejó de reírse de todos modos y pronto me descubrí riéndome yo también.

Nos sacamos un montón de fotos juntas. Yo se las mandaba a mi padre y a Mamá Sue. No que no quisiera a mi madre pero no era muy confiable de todos modos.

Ella le mandó algunas fotos a su familia.

Un día estábamos hablando, riendo y comiendo chatarra mientras navegábamos hacia otros países cuando su celular sonó.

-¿Hola?- respondió, alguien del otro lado respondió también ya que sonrió más ampliamente.

Luego de unos momentos su sonrisa desapareció y ahora parecía enfadada. Por como iba cambiando su expresión me pareció más adecuado darle privacidad.

Me levanté de mi cama y me dirigí a la puerta en silencio, iría al cafetín y esperaría que terminara de hablar, me sentía un poco incómoda, nunca me ha gustado ver como mis amigos pelean con alguien.

Cuando Ángela peleaba con Ben, me refugiaba en algún lugar.

Alice me detuvo negando con la cabeza.

Le sonreí tímidamente y regresé a mi cama.

-No Edward! Ya te dije. Confío en ella, es mi mejor amiga. – o sea que ella me defendía de alguien llamado Edward, me defendía tan solo conociéndome de hace unos días.- Te lo prometo-respondió más tranquila.-Lo sé. Yo también te quiero. Adiós.

Alice colgó la llamada y me miró sonriéndome con disculpa.

-Alice, no debes discutir con tus amigos por mi.- le reprendí bastante impresionada todavía.

-Eres mi mejor amiga y nadie se puede meter contigo. Además era mi hermano. Solo tiene miedo de que salga herida si hago alguna amistad fuerte. Ya sabes…

-Alice. Yo nunca te buscaría por tu título ni por tu dinero. Eres la persona mas honesta, dulce y alegre que conozco, por eso me parece tan extraño que no tengas amigas. Yo quiero ser amiga de Alice Cullen, la chica más alocada que conozco, con la que me enojo cuando me quiere comprar algo. No quiero ser amiga de Mary Alice Brandon Cullen, princesa de Londres.-Le dije seriamente. –Además sabes que siempre seré y he sido sincera contigo eres mi mejor amiga. Ni con Ángela he sido tan cercana que contigo.- ella me abrazó y yo le devolví el abrazo.

-Te quiero Bella, eres mi única amiga- se rió

-Siempre seré tu amiga.-Pasamos el resto del día riendo, comiendo más comida chatarra, fuimos a la piscina.

Cuando íbamos de paseo a algunos países, muchos paparazis nos seguían, pero no me importaba y aunque me molesté una vez Alice me dijo que estaba acostumbrada. Pero es que me molestaba que la siguieran las 24 horas del día, no tenía privacidad. Al crucero la mandaron con algunos gorilas con las insignias reales del Reino Unido.

Tenía una mejor amiga y sólo llevaba una semana en este barco.