hola...se que dije que extendería el fic, así que creo que en lugar de secuela simplemente continuaré la historia de este modo, en forma de outtakes..Así que auqnue por los momentos la historia esté "completa", puede que de vez en cuando suba capis sueltos... puede que tengan relación entre si como puede que no...

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAP!:) ES EN HONOR AL CUMPLEAÑOS DE ISABELLA MARIE SWAN QUE ES EL 13 DE ESTE MES (OSEA ESTE SABADO) PERO COMO NO SE SI PODRÉ SUBIR UN ESPECIAL POR ELLA, SUBO ESTO...

UN ABRAZOO!


La Corona del Amor


Boom, clap
The sound in my heart
The beat goes on and on and on and on and
Boom, clap
You make me feel good
Come on to me
Come on to me now

(Boom Clap/ Charlie XCX)


Outtake 3: ¿Baby..ies?

BELLA POV

Así que mi Marido quería un niño, era un poco predecible, si ya tenía la niña, iría a por el niño, pero mi intuición de madre me decía que tendríamos otra niña, aunque no me quejaba si el resultado era lo opuesto, me divertía llevándole la contraria a Edward. Sin embargo, niño o niña, debíamos mantenernos al margen y no dejarnos llevar por la emoción, ya que igual que con el embarazo de Lindsay palacio lo anunciaría cuando el secreto ya no pudiera mantenerse más, aunque no estábamos hablando de la heredera o heredero (ya que ese puesto era de Lindsay), pero aún así hablábamos de la sucesión de la corona Inglesa.

Han pasado ya dos semanas desde que nosotros dos y Esme sabemos que estoy en Estado pero el resto de palacio y la familia aún no lo sabe, estábamos esperando la cita con el doctor para confirmar que todo estuviera en orden para entonces proceder a contárselo a la familia y a los miembros más allegados del personal. Por algún milagro, Edward había logrado que Lindsay no dijera nada de que tendría un hermanito hasta que le diéramos permiso para hacerlo, le dijimos que queríamos que fuera una sorpresa para los tíos y el abuelo.

Así que aquí estábamos, en la consulta del médico, con el ecógrafo mostrando la imagen de un bebe del tamaño de un maní, según mis cuentas tendría 5 semanas de embarazo o algo así, y el doctor me confirmó que mis suposiciones eran correctas y que aunque el bebé se desarrollaba con naturalidad y salud, aún era muy pequeño como para saber el sexo. Yo estaba contenta con saber que mi bebe estaba sano pero Edward se veía frustrado al no saber el sexo. Tenía la sensación de que sería un embarazo interesante. A Edward no le gustaba no saber las cosas, toda su vida tuvo las respuestas que necesitaba al alcance de la mano, no pasó necesidad al verse creciendo en un hogar amoroso y cómodo, y el embarazo de Lindsay se supo casi desde el principio que era una niña por lo que Edward estuvo feliz, pero este embarazo era diferente, desde los síntomas hasta la posición del bebé. Algo me decía que no sabríamos el sexo del bebé si no hasta cuando esté muy avanzado el embarazo, o cuando este dando a luz. Eso sería divertido de ver. Me preguntaba si en el caso de que mis suposiciones fueran erróneas podría esconderle el sexo del bebé por unos días, solo por el placer de torturarlo un poco. Era adorable!.

-Bien Altezas-comenzó el doctor.- Es un bebé sano, de 5 semanas, aún no sabemos el sexo porque es muy pequeño y está comenzando a formarse. Señorita Isabella, deberá tomar estas vitaminas, para la acidez le recomendaría tomar leche, en su estado no me parece conveniente recetarle ningún medicamento. Espero verlos de nuevo en 5 semanas, puede que para entonces podamos ver el sexo del bebé.-Me agradaba este doctor, era el mismo que me había atendido con Lindsay, y su profesionalismo no se veía afectado por el hecho de que fuéramos miembros de la familia real, nos trataba como cualquier otro paciente, si hacíamos algo incorrecto nos reprendía como a cualquier otro paciente, y nos hablaba como a cualquier otro paciente (salvo por el evidente "Alteza"). Eso me gustaba, me hacía sentir un poco más tranquila, y el hecho de que el pediatra de Lindsay fuera tan profesional se debía a que había sido recomendación de este doctor.

-Muchas Gracias Doctor Grace, y por favor, recuerde que palacio no anuncia los embarazos si no hasta el tercer mes del mismo o cuando ya no se pueda ocultar más.-Pidió Edward estrechando su mano.

-pierda cuidado Alteza. Nunca los he visto en lo que a mi concierne, y no divulgo información de mis pacientes a nadie.-Y tal como paso con el primer embarazo, nadie sospechaba nada.

Los fotógrafos que nos seguían simplemente asumieron que era consulta de rutina. Una mujer (princesa o no) debía tener sus citas con el ginecólogo sin necesidad de estar en estado.

...

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No hablamos del embarazo en el auto camino a casa, Edward estaba mirando por la ventana, aún con mi mano entrelazada con la suya notaba que estaba tenso y a miles de kilómetros de distancia. ¿Estaría arrepintiéndose de nuestro segundo bebé? Y así fue como de repente todas las ganas que tenía de bromear se esfumaron y fueron reemplazadas por el ceño fruncido de Edward y su mutismo. ¿Si sabía que las mamás no teníamos el control sobre el sexo de nuestros bebés, cierto? Y si así era...¿Por qué estaba tan callado? ¿Por qué sentía que había hecho algo malo?

Al llegar a casa, Esme nos esperaba con Nana Carmen (quien llevaba a Lindsay en sus brazos), Esme nos esperaba con una sonrisa expectante, y yo tenía un nudo en la garganta. Mi marido, mi razón de vivir no había dicho nada desde que salimos de la consulta del médico. Por lo que no pude evitar salir corriendo hecha un mar de llanto hacia nuestra habitación. Estaba consciente de que eran mas las hormonas que las dudas, y sumado al hecho de que los últimos días no he podido dormir bien, tengo un descontrol emocional increíble.

No pasaron ni dos minutos cuando tenía a Edward abrazándome contra su pecho. Me colgué de su cuello intentando tranquilizarme. ¿Por qué dudaba de Edward? Era un padre estupendo, un marido ejemplar y un príncipe correcto y educado. Maldito descontrol hormonal.

-Pequeña...¿Qué sucede?...Habla conmigo por favor-susurró preocupado.

Así procedí a contarle las noches sin dormir, el malestar general del embarazo, el descontrol hormonal, mis infundadas dudas sobre su ceño fruncido en el auto y todo lo que me estaba molestando en las últimas dos semanas. Me sentía más débil con este embarazo que con el de Lindsay, y eso era lo que principalmente me preocupaba. Mi bebé estaba sano y fuerte, pero ¿Y si había algo mal conmigo?.

-Bella...No hay nada mal contigo, te hiciste los exámenes de sangre hace una semana y todo salió normal, estas sana y nuestro bebé está tan sano y fuerte como tú. Mamá me dijo que su embarazo con Alice también fue como el tuyo, que se cansaba más con Alice que conmigo y aunque era una bebé sana y fuerte, simplemente era mas pequeña. No estoy arrepentido de nada. Dios Bella, jamás me arrepentí de nada de lo que hicimos, no me arrepiento de nada y no me arrepentiré, y si por mi fuera tendríamos 10 hijos-rió.- Te amo, tu y nuestros hijos son lo mejor que me han podido regalar en la vida. Ahora, usted escuchó al médico, tienes que descansar, sobre todo si no has dormido en las noches.-Yo asentí, pero no quería que se fuera, al menos no hasta que me quedara dormida, si es que me dormía.

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EDWARD POV

Bella al final se quedó dormida apenas su cabeza tocó la almohada. Yo estaba preocupado por ella, jamás ha tenido ningún problema de salud y era la persona más sana y enérgica que conocía, se levantaba muchas veces a las 7 de la mañana, desayunaba algo con Nana Carmen y se iba a trotar por los al rededores del palacio. Por eso me tenía preocupado el hecho de que este embarazo la cansara más que el de Lindsay. Se que es normal que algunas mujeres se cansen más que otras y que un embarazo sea más riesgoso o delicado que otro, pero eso no evitaba que me preocupara por ella. Así que decidí llamar al doctor.

-Alteza. ¿Qué puedo hacer por usted?-preguntó extrañado.

-Verá Doctor Grace. Bella está muy cansada, dice que ha tenido muchas noches sin descanso y que se siente débil.-Suspiré derrotado.-Estoy aterrado de que algo le pueda pasar a ella o a mi hijo.

El doctor guardó silencio unos minutos.-No se preocupe Alteza. La señorita Isabella está completamente sana, tengo sus exámenes de sangre en mis manos y sus niveles están muy bien, es una jovencita realmente sana. Es un poco normal que se canse más, el bebé es grande para tener cinco semanas. De cualquier manera iré mañana a primera hora con un ecógrafo para descartar cualquier anomalía con el bebé. Mientras tanto le recomiendo reposo absoluto, solo dejará la cama para bañarse e ir al baño. Si se siente atrapada puede sentarse un poco al aire libre, pero hasta mañana que se esfuerce.

-Reposo Absoluto, de acuerdo-repetí como un idiota.

-No se preocupe Alteza, estoy completamente seguro que la Señorita Isabella sólo presenta la típica fatiga del embarazo.- Las palabras del doctor sirvieron para aliviar la tensión que tenía.

-Muchas Gracias.-repetí nuevamente y corté la comunicación.

Aproveché que Bella estaba profundamente dormida para ir a hablar con Nana Carmen y con mi madre. Estaban en la sala de la familia con Lindsay jugando ausentemente con una muñeca en el suelo. Sonreí enamorado mirando a mi hija caminar torpemente hacia mi. Podía saltar en la cama sin mayor esfuerzo, pero caminar sobre una superficie plana le costaba. Igual que Bella, extrañas criaturas. La tomé en mis brazos y le conté que habíamos visto una foto de su hermanito o hermanita (simplemente no podía creer que mi hija estuviera en mi contra. Mi segundo bebé sería un niño mi instinto paterno me lo decía), y le conté que mamá había llegado llorando solamente porque estaba muy cansada porque el bebé se movía mucho.

-Abajo!-exigió de repente. La dejé en el suelo y volvió a concentrarse en su muñeca. Bueno, no me hubiera molestado si me hubiera respondido algo respecto a su nuevo hermanito, pero de todos modos, no podía exigirle mucho a una niña de dos años.

Mi madre me sonrió cálidamente cuando me senté a su lado.-¿Cómo está Bella?- Y ahí le conté todo lo que me había dicho Bella y la conversación que había tenido con el médico. Nuevamente, mi madre supo exactamente que decir para hacerme sentir tranquilo de nuevo. Nana Carmen prometió que enviaría a una de las criadas mañana con el desayuno de Bella, apenas avisara que se había despertado. Nana Carmen ya no era la que cocinaba en el palacio, ya que le habíamos pedido que se hiciera cargo de los niños cuando nosotros no estuviéramos en casa. Mis padres confiaban plenamente en ella, no solo me había cuidado a mi, sino a Emmett y a Alice. Y Emmett era un desastre cuando teníamos 5 años. Y Nana Carmen se las apañaba bastante bien con cuatro niños a su cargo. Aunque Alice y Jasper vivieran en Francia, y Emmett y Rosalie en una residencia dentro del palacio, eran muchas las veces en que estábamos todos en casa.

...

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A la mañana siguiente, el médico a apareció a eso de las 10 am, seguido de varios criados que ayudaban al Dr. Grace con el ecógrafo, cuando me lo dijo por teléfono, simplemente pensé que dijo que lo traería por compromiso y por tranquilizar a un padre neurótico. No pude más que simplemente admirar su dedicación.

Bella lo recibió con una sonrisa, tenía mejor aspecto, me había encargado que durmiera bien durante la noche y el hecho de que Lindsay durmiera amarrada a ella la había ayudado a acompasar su respiración al ritmo de la de nuestra pequeña, así que le había servido como una nana.

-Altezas.-inclinó la cabeza con una sonrisa educada. Los criado hicieron lo mismo y se retiraron a sus respectivas actividades. Sólo nos quedamos Bella y yo, pero mi madre y Nana Carmen estaban en la sala de la habitación como apoyo moral.

No era la primera vez que el doctor revisaba a Bella en casa, con el embarazo de Lindsay lo hizo cuando el embarazo estaba tan avanzado que pareciera que fuera a rodar. El médico instaló sus instrumentos calladamente mientras le pedía a Bella que se subiera la parte de arriba del pijama y que si tenía sujetador se lo quitara. Así que mientras Bella hacía caso al médico, éste probó sus instrumentos y una vez listo procedió con la consulta.

Al principio vimos nuevamente a nuestro bebé, el Dr. Grace lo volvió a medir, el resultado fueron unos milímetros de diferencia, pero era igual, sano, fuerte y grande. Pero justo cuando iba a terminar el Dr. Grace notó algo ya que frunció el ceño y sonrió entre confundido y emocionado. Fuera lo que fuera que encontró lo hizo mover el aparato en el vientre de Bella y presionar varios botones. Fuera lo que fuera que encontró lo hizo reír.

-¿Quieren escuchar sus corazones?-preguntó.

Bella asintió emocionada.

-¿Sus corazones?-pregunté sospechando lo que pasaba. ¿Sería posible?

-Altezas. La razón de los síntomas de la Señorita Isabella, y la fatiga que presentó es porque no tendrán un solo bebé. Tendrán dos. Les presento los corazones de sus altecitas.- Bella me miró alucinada y en cuanto escuchamos los latidos de los corazones nos quedamos alucinados, Bella comenzó a llorar emocionada y el Dr sonrió con simpatía.-Felicidades. Lamento que no se haya notado ayer, no se que fue lo que sucedió.

Pero no me importaba. Mis bebes estaban en perfectas condiciones, sanos, con unos corazoncitos que latían rapidísimo y llenos de vida. Iba a ser papá por partida doble. Estaba en el séptimo cielo.

-Bien. Es un embarazo múltiple-comenzó luego de que limpió el gel en el vientre de mi esposa y recogió el ecógrafo-Lo que significa que es más delicado que un embarazo normal. No quiero nada de esfuerzos, ni viajes largos, nada de sobre-exigirse. Puede caminar mas no trotar. Hacer Yoga podría ayudar muchísimo a que los bebés se asienten bien y es bastante bueno para la relajación de los tres.-se calló unos instantes dándonos tiempo de digerir lo que había dicho.-Bien, las vitaminas y el yodo siguen con la misma prescripción, y cualquier duda no duden en llamar.-Sonrió.

...

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Los criados ayudaron al Dr a irse por mucho que mi madre había insistido en que se quedara a cenar como muestra de agradecimiento, pero él rechazó la oferta aludiendo que su esposa y sus hijos lo esperaban para su propia cena.

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-Entonces...¿Mi nieto y Bella están bien?-preguntó mamá bajito cuando estuvimos solos.

Sonreí abiertamente.-Mamá...tus nietos y Bella están sanos.

Mi madre me vio confundida-¿Mis nietos? ¿Lindsey tenía algo?-preguntó frunciendo el ceño. Yo reí.

-Mamá...Bella tendrá gemelos.- ella abrió los ojos sorprendida y emocionada, y antes de que me diera cuenta la tenía colgando de mi cuello sollozando de felicidad y murmurando que no lo podía creer. Yo tampoco podía para ser sinceros, así que estábamos en la misma situación.

-¿podremos decírselo a los demás?-preguntó Bella apareciendo en la salita de la habitación. Tenía mejor aspecto, pero me tranquilizaría muchísimo más cuando tuviera algo en el estómago. Yo no tenía apuro en contar las noticias, pero se que mi madre no aguantará contárselo a mi padre y de algún modo él es como un muñeco de trapo en manos de mi hermana, por lo que no tardaría en enterarse, y por defecto se entera Jasper, quien no puede ocultarle nada a Rosalie, quien a su vez no puede mantener un secreto por mucho tiempo, lo que significaría que Emmett se enteraría en cuestión de una semana. No veía razones para esconderlo más tiempo, pero se haría todo al ritmo de Bella, se que a pesar de que llevábamos 4 años de casados el tema de ser princesa y estar bajo los reflectores la mayor parte del tiempo le causaba un poco de vértigo, y más le causaría en unos meses cuando se supiera de su segundo embarazo, y la atención que atraeremos cuando se sepa que es un embarazo doble. No obstante, los nervios de Bella nunca la hacían verse menos impresionante en los eventos, en las galas, en las cenas o en un día común y corriente.

-Lo contaremos cuando quieras preciosa. No hay apuro-ella sonrió y yo le guiñé un ojo. No pase desapercibido como Nana Carmen y mi madre intercambiaban una sonrisa acuosa. Bella sin embargo pareció no notarlo, y si lo hizo no dijo nada (como yo), pero pareció meditar lo que le dije.

-No veo porque ha de ser un secreto entre la familia. Por mi iría corriendo a contarle a tu padre que tendrá dos nietos más.-sonrió sentándose en mi regazo, y por inercia rodeé su vientre con mis manos. Nana Carmen a pesar de ser parte del personal del palacio era lo más cercano a una familia que teníamos aquí dentro, y confiábamos 100% en su silencio, y en más de 30 años que llevaba trabajando con mis padres jamás ha dado ninguna razón para dudar de ella., y sobra decir que los niños la amaban.

-De acuerdo, entonces en la cena esta noche lo anunciaremos.-Respondió mi madre tomando la batuta de la conversación.

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Como Bella estuvo muy débil el día anterior a su cumpleaños, decidió que no quería salir a ningún lado como había hecho en años anteriores. Accedió a dar una rueda de prensa por su cumpleaños y aceptar los buenos deseos de los reporteros, y accedió a una cena íntima en familia en palacio. Mi padre estaba completamente vuelto loco con el embarazo, cuando se lo anunciamos poco le faltó para que se pusiera a llorar, a diferencia de Alice y Rosalie quienes si lloraron con Bella y hablaron sobre miles de cosas que solo una mujer embarazada ( o que ha pasado por un embarazo) podría entender.

-Feliz cumpleaños amor-susurré contra sus labios apenas nos levantamos, le extendí su regalo. La idea había sido de Lindsay (quien estaba presentando tener un talento especial para el Ballett y del mismo modo un gran interés por las obras infantiles de Ballett), así que compartiendo su interés con su madre decidió que el mejor regalo serían unas entradas para los tres para ir a la inauguración del "Cascanueces". Sobra decir que Bella disfrutó días después de la obra con Lindsay en sus piernas, que no paraba de hacer preguntas sobre todo y comentarnos que en sus clases con la señorita Tia hacían los mismos movimientos.

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El Embarazo de Bella llegó a su fin un día que estaba a punto de montarse en uno de los autos para inaugurar la nueva ala del hospital infantil. Rompió fuentes en la puerta del palacio dándonos un susto de muerte a todos. Mis hijos (cuyos sexos nunca supimos porque al parecer eran demasiado pudorosos para mostrar sus partes) estaban ansiosos por nacer ya que el parto no tardó tanto tiempo como tardó el de Lindsay.

Así que el 22 de Enero mis hijos salieron al mundo. Eran dos hermosos niños. Ojos grises (que vanidosamente esperaba se convirtieran en verdes), cabello castaño (era una rara combinación, castaño oscuro con ojos verdes, pero debía admitir que era una combinación fascinante), tenían la nariz de mi padre y las mejillas de mi madre. Eran Cullen-Swan por donde se les viera, y estaba seguro de que causarían sensación cuando fueran mayores. Eran simplemente hermosos, mis hijos, mis pedacitos de cielo, mi vida entera. Y Lindsay al menor gesto que sus hermanos hicieran ya estaba atenta al pie del cañón esperando ser de ayuda en algo.

Así que por el nacimiento de Ryan Christofer Cullen Swan y de Ethan Andrew Cullen Swan fue que mi hermana junto con su marido y Emmett junto con Rose tuvieron que inaugurar el ala del hospital infantil en representación de mi mujer.